Bueno: Decides no tener más hijos. Malo: No encuentras las píldoras anticonceptivas. Fatal: Las tiene tu hija. Bueno: Tu hijo siempre está estudiando en su cuarto. Malo: Encuentras varios casetes porno en el cuarto. Fatal: Tú apareces en ellos. Bueno: Tu marido entiende de moda femenina. Malo: Usa tu ropa. Fatal: Le sienta mejor que a ti. Bueno: Tu hijo está madurando ¡por fin! Malo: Se acuesta con la vecina de enfrente. Fatal: Tú también. Bueno: Tu hija consiguió trabajo. Malo: Como prostituta. Fatal: Tus compañeros de trabajo son sus clientes. Bueno: Tú le das clases de educación sexual a tu hija. Malo: Ella te interrumpe constantemente. Fatal: haciéndote correcciones. Bueno: Tu mujer apenas habla. Malo: Ella quiere el divorcio. Fatal: Es abogada. Bueno: Tu hijo está saliendo con alguien. Malo: Es otro hombre. Fatal: Es tu mejor amigo. Bueno: Tu mujer está embarazada. Malo: Son trillizos. Fatal: Te hiciste la vasectomía hace cinco años.