Cristi�n Castro se declar� enamorado del p�blico chileno
La realizaci�n del concierto de Cristi�n Castro el 14 de Febrero, en el Vel�dromo del Estadio Nacional, no pudo ser en mejor d�a. Baladista rom�ntico por excelencia, el cantante mexicano desempac� su sentimental equipaje con absoluta propiedad y se convirti� en un regalo perfecto para todos los que buscaron una forma distinta de pasar el D�a de los Enamorados.
De todas maneras, la convocatoria no fue la esperada. Diez mil personas, seg�n Carabineros, llegaron hasta el recinto que se vio algo despoblado, pero no por eso poco efusivo. Desde pancartas con los cl�sicos "te amo" hasta globos con forma de coraz�n avivaron un ambiente propicio para Castro, quien se desenvolvi� con la soltura del caso.
Es que, gusten o no las canciones de este artista, su voz es unas de las m�s s�lidas en el variopinto mercado latinoamericano. Y, consciente de esa facultad, el hombre que parti� siendo rey de la segunda divisi�n de baladistas rom�nticos y ahora le pelea el cetro a Luis Miguel utiliz� esa virtud como su mejor herramienta de trabajo.
Por eso, el concierto parti� con canciones como "Amaneciendo en ti" y "No podr�s", sentencias de amor desgarrado, pero cargadas de una interpretaci�n intensa y sobrecogedora. Con ello Cristi�n Castro cubri� sus errores, como su falta de manejo esc�nico y una plana puesta en escena, pero tambi�n revel� su entrega y comunicaci�n con el p�blico.
La audiencia, en todo caso, omiti� esos detalles. Disfrut� cada momento como �nico y derroch� un fanatismo que lo llev� a corear cada uno de los �xitos que este mexicano ha impuesto en las radios locales. "Azul", "Mi vida sin tu amor", "Angel" y "Volver a amar", por ejemplo, corrieron esa suerte.
El cantante se dej� querer. A sabiendas de la recepci�n de la gente, entreg� frases hechas como "estas son canciones de amor para Chile" y "�ustedes est�n enamorados? Yo estoy enamorado de ustedes", sin importar c�mo se oyeran o lo cursi que sonaran. El resultado, m�s all� de ser efectista, era eficaz.
Recuerdos
Pasada una hora y media de recital, Cristi�n Castro se dedic� a recordar temas de sus primeros �lbumes y a ocupar la nostalgia como elemento de reuni�n. "Odiame" y "Nunca voy a olvidarte", entre otras, sirvieron para acurrucar miradas y cruzar las manos entre las parejas que disfrutaban de la fr�a noche veraniega.
Para el final, el cantante volvi� a derrochar su sentimentalismo y dej� claro el esquema rom�ntico que ocupar� en su presentaci�n en el Festival de Vi�a del Mar: muchos relatos de amor sufrido, ojos c�mplices con la primera fila, loas al p�blico y baladas de acordes simples. Es decir, romanticismo en su etiqueta m�s conservadora. El vive para eso.
Cristian Castro y Chayanne agotan entradas
Cristi�n Castro y Chayanne est�n dejando sin entradas a la Quinta Vergara.
La demanda ha sido tan alta para los d�as en que se presentar�n ellos que solamente quedan algunas entradas de galer�a para la venta.
De platea y palco, ni hablar. Tampoco de los exclusivos boxes privados que tienen entrada particular por el subterr�neo del escenario.
El flujo ha sido tan intenso, que los tickets para esas noches se han vendido en relaci�n de 2 a 1 con respecto a las otras jornadas, seg�n explicaron los encargados de los puestos de ventas.
En el otro extremo, los boletos menos demandados son los que corresponden a la �noche chilena�, programada para el pr�ximo viernes. Ah� estar�n Illapu, Javiera Parra, La Ley y Tito Fern�ndez.