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INTRODUCCION
Como dijera David Huntsberger: La palabra
estadística a menudo nos trae a la mente imágenes de números apilados en
grandes arreglos y tablas, de volúmenes de cifras relativas a nacimientos,
muertes, impuestos, poblaciones, ingresos, deudas, créditos y así
sucesivamente. David tiene razón pues
al instante de escuchar esta palabra estas son las imágenes que llegan a
nuestra cabeza.
La Estadística es mucho más que sólo números
apilados y gráficas bonitas. Es una
ciencia con tanta antigüedad como la escritura, y es por sí misma auxiliar de
todas las demás ciencias. Los mercados,
la medicina, la ingeniería, los gobiernos, etc. Se nombran entre los más
destacados clientes de ésta.
La ausencia de ésta conllevaría a un caos
generalizado, dejando a los administradores y ejecutivos sin información vital
a la hora de tomar decisiones en tiempos de incertidumbre.
La Estadística que conocemos hoy en día debe
gran parte de su realización a los trabajos matemáticos de aquellos hombres que
desarrollaron la teoría de las probabilidades, con la cual se adhirió a la
Estadística a las ciencias formales.
En este breve material se expone los
conceptos, la historia, la división así como algunos errores básicos cometidos
al momento de analizar datos Estadísticos.
Definición de Estadística
La
Estadística es la ciencia cuyo objetivo es reunir una información cuantitativa
concerniente a individuos, grupos, series de hechos, etc. y deducir de ello
gracias al análisis de estos datos unos significados precisos o unas
previsiones para el futuro[1].
La estadística, en general, es la ciencia que
trata de la recopilación, organización presentación, análisis e interpretación
de datos numéricos con e fin de realizar una toma de decisión más efectiva.
Otros autores tienen definiciones de la
Estadística semejantes a las anteriores, y algunos otros no tan
semejantes. Para Chacón esta se define
como “la ciencia que tiene por objeto el estudio cuantitativo de los colectivos”;
otros la definen como la expresión cuantitativa del conocimiento dispuesta en
forma adecuada para el escrutinio y análisis.
La más aceptada, sin embargo, es la de Minguez, que define la
Estadística como “La ciencia que tiene por objeto aplicar las leyes de la
cantidad a los hechos sociales para medir su intensidad, deducir las leyes que
los rigen y hacer su predicción próxima”.
Los estudiantes confunden comúnmente los
demás términos asociados con las Estadísticas, una confusión que es conveniente
aclarar debido a que esta palabra tiene tres significados: la palabra estadística, en primer término se usa
para referirse a la información estadística; también se utiliza para referirse
al conjunto de técnicas y métodos que se utilizan para analizar la información
estadística; y el término estadístico[2],
en singular y en masculino, se refiere a una medida derivada de una muestra.
Utilidad e Importancia
Los métodos estadísticos tradicionalmente se
utilizan para propósitos descriptivos, para organizar y resumir datos
numéricos. La estadística descriptiva, por
ejemplo trata de la tabulación de datos, su presentación en forma gráfica o
ilustrativa y el cálculo de medidas descriptivas.
Ahora bien, las técnicas estadísticas se
aplican de manera amplia en mercadotecnia, contabilidad, control de calidad y
en otras actividades; estudios de consumidores; análisis de resultados en
deportes; administradores de instituciones; en la educación; organismos
políticos; médicos; y por otras personas que intervienen en la toma de
decisiones.
Historia de la Estadística
Los
comienzos de la estadística pueden ser hallados en el antiguo Egipto, cuyos
faraones lograron recopilar, hacia el año 3050 antes de Cristo, prolijos datos
relativos a la población y la riqueza del país. De acuerdo al historiador griego Heródoto, dicho registro de
riqueza y población se hizo con el objetivo de preparar la construcción de las
pirámides. En el mismo Egipto, Ramsés
II hizo un censo de las tierras con el objeto de verificar un nuevo reparto.
En
el antiguo Israel la Biblia da referencias, en el libro de los Números, de los
datos estadísticos obtenidos en dos recuentos de la población hebrea. El rey David por otra parte, ordenó a Joab,
general del ejército hacer un censo de Israel
con la finalidad de conocer el número de la población[3].
También
los chinos efectuaron censos hace más de cuarenta siglos. Los griegos efectuaron censos periódicamente
con fines tributarios, sociales (división de tierras) y militares (cálculo de
recursos y hombres disponibles). La
investigación histórica revela que se realizaron 69 censos para calcular los
impuestos, determinar los derechos de voto y ponderar la potencia
guerrera.
Pero
fueron los romanos, maestros de la organización política, quienes mejor
supieron emplear los recursos de la estadística. Cada cinco años realizaban un censo de la población y sus
funcionarios públicos tenían la obligación de anotar nacimientos, defunciones y
matrimonios, sin olvidar los recuentos periódicos del ganado y de las riquezas
contenidas en las tierras conquistadas.
Para el nacimiento de Cristo sucedía uno de estos empadronamientos de la
población bajo la autoridad del imperio[4].
Durante
los mil años siguientes a la caída del imperio Romano se realizaron muy pocas operaciones
Estadísticas, con la notable excepción de las relaciones de tierras
pertenecientes a la Iglesia, compiladas por Pipino el Breve en el 758 y por
Carlomagno en el 762 DC. Durante el
siglo IX se realizaron en Francia algunos censos parciales de siervos. En
Inglaterra, Guillermo el Conquistador recopiló el Domesday Book o libro del
Gran Catastro para el año 1086, un documento de la propiedad, extensión y valor
de las tierras de Inglaterra. Esa obra
fue el primer compendio estadístico de Inglaterra[5].
Aunque Carlomagno, en Francia; y Guillermo el Conquistador, en Inglaterra, trataron de revivir la técnica romana, los métodos estadísticos permanecieron casi olvidados durantes la Edad Media.
Durante
los siglos XV, XVI, y XVII, hombres como Leonardo de Vinci, Nicolás Copérnico,
Galileo, Neper, William Harvey, Sir Francis Bacon y René Descartes, hicieron
grandes operaciones al método científico, de tal forma que cuando se crearon
los Estados Nacionales y surgió como fuerza el comercio internacional existía
ya un método capaz de aplicarse a los datos económicos.
Para
el año 1532 empezaron a registrarse en Inglaterra las defunciones debido al
temor que Enrique VII tenía por la peste.
Más o menos por la misma época, en Francia la ley exigió a los clérigos
registrar los bautismos, fallecimientos y matrimonios. Durante un brote de peste que apareció a
fines de la década de 1500, el gobierno inglés
comenzó
a publicar estadística semanales de los decesos. Esa costumbre continuó muchos años, y en 1632 estos Bills of Mortality (Cuentas de
Mortalidad) contenían los nacimientos y fallecimientos por sexo. En 1662, el capitán John Graunt usó
documentos que abarcaban treinta años y efectuó predicciones sobre el número de
personas que morirían de varias enfermedades y sobre las proporciones de
nacimientos de varones y mujeres que cabía esperar. El trabajo de Graunt, condensado en su obra Natural and Political Observations...Made upon the Bills of Mortality
(Observaciones Políticas y Naturales ... Hechas a partir de las Cuentas de Mortalidad), fue un
esfuerzo innovador en el análisis estadístico.
Por
el año 1540 el alemán Sebastián Muster realizó una compilación estadística de
los recursos nacionales, comprensiva de datos sobre organización política,
instrucciones sociales, comercio y poderío militar. Durante el siglo XVII aportó indicaciones más concretas de
métodos de observación y análisis cuantitativo y amplió los campos de la
inferencia y la teoría Estadística.
Los
eruditos del siglo XVII demostraron especial interés por la Estadística
Demográfica como resultado de la especulación sobre si la población aumentaba,
decrecía o permanecía estática.
En
los tiempos modernos tales métodos fueron resucitados por algunos reyes que
necesitaban conocer las riquezas monetarias y el potencial humano de sus
respectivos países. El primer empleo de
los datos estadísticos para fines ajenos a la política tuvo lugar en 1691 y
estuvo a cargo de Gaspar Neumann, un profesor alemán que vivía en Breslau. Este investigador se propuso destruir la
antigua creencia popular de que en los años terminados en siete moría más gente
que en los restantes, y para lograrlo hurgó pacientemente en los archivos
parroquiales de la ciudad. Después de
revisar miles de partidas de defunción pudo demostrar que en tales años no
fallecían más personas que en los demás.
Los procedimientos de Neumann fueron conocidos por el astrónomo inglés
Halley, descubridor del cometa que lleva su nombre, quien los aplicó al estudio
de la vida humana. Sus cálculos sirvieron
de base para las tablas de mortalidad que hoy utilizan todas las compañías de
seguros.
Durante
el siglo XVII y principios del XVIII, matemáticos como Bernoulli, Francis
Maseres, Lagrange y Laplace desarrollaron la teoría de probabilidades. No obstante durante cierto tiempo, la teoría
de las probabilidades limitó su aplicación a los juegos de azar y hasta el
siglo XVIII no comenzó a aplicarse a los grandes problemas científicos.
Godofredo
Achenwall, profesor de la Universidad de Gotinga, acuñó en 1760 la palabra estadística, que extrajo del término
italiano statista (estadista). Creía, y con sobrada razón, que los datos de
la nueva ciencia serían el aliado más eficaz del gobernante consciente. La raíz
remota de la palabra se halla, por otra parte, en el término latino status, que
significa estado o situación; Esta etimología aumenta el valor intrínseco de la
palabra, por cuanto la estadística revela el sentido cuantitativo de las más
variadas situaciones.
Jacques
Quételect es quien aplica las Estadísticas a las ciencias sociales. Este interpretó la teoría de la probabilidad
para su uso en las ciencias sociales y resolver la aplicación del principio de
promedios y de la variabilidad a los fenómenos sociales. Quételect fue el primero en realizar la
aplicación práctica de todo el método Estadístico, entonces conocido, a las
diversas ramas de la ciencia.
Entretanto,
en el período del 1800 al 1820 se desarrollaron dos conceptos matemáticos
fundamentales para la teoría Estadística; la teoría de los errores de
observación, aportada por Laplace y Gauss; y la teoría de los mínimos cuadrados
desarrollada por Laplace, Gauss y Legendre.
A finales del siglo XIX, Sir Francis Gaston ideó el método conocido por
Correlación, que tenía por objeto medir la influencia relativa de los factores
sobre las variables. De aquí partió el
desarrollo del coeficiente de correlación creado por Karl Pearson y otros
cultivadores de la ciencia biométrica como J. Pease Norton, R. H. Hooker y G.
Udny Yule, que efectuaron amplios estudios sobre la medida de las relaciones.
Los
progresos más recientes en el campo de la Estadística se refieren al ulterior
desarrollo del cálculo de probabilidades, particularmente en la rama denominada
indeterminismo o relatividad, se ha demostrado que el determinismo fue
reconocido en la Física como resultado de las investigaciones atómicas y que
este principio se juzga aplicable tanto a las ciencias sociales como a las
físicas.
La
historia de la estadística está resumida en tres grandes etapas o fases.
1.-
Primera Fase: Los Censos:
Desde el momento en que se constituye una autoridad política, la idea de inventariar de una forma más o menos regular la población y las riquezas existentes en el territorio está ligada a la conciencia de soberanía y a los primeros esfuerzos administrativos.
2.-
Segunda Fase: De la Descripción de los
Conjuntos a la Aritmética Política:
Las ideas mercantilistas extrañan una intensificación de este tipo de investigación. Colbert multiplica las encuestas sobre artículos manufacturados, el comercio y la población: los intendentes del Reino envían a París sus memorias. Vauban, más conocido por sus fortificaciones o su Dime Royale, que es la primera propuesta de un impuesto sobre los ingresos, se señala como el verdadero precursor de los sondeos. Más tarde, Bufón se preocupa de esos problemas antes de dedicarse a la historia natural.
La escuela inglesa proporciona un nuevo progreso al superar la fase puramente descriptiva. Sus tres principales representantes son Graunt, Petty y Halley. El penúltimo es autor de la famosa Aritmética Política.
Chaptal, ministro del interior francés, publica en 1801 el primer censo general de población, desarrolla los estudios industriales, de las producciones y los cambios, haciéndose sistemáticos durantes las dos terceras partes del siglo XIX.
3.-
Tercera Fase: Estadística y Cálculo de
Probabilidades:
El cálculo de probabilidades se incorpora rápidamente como un instrumento de análisis extremadamente poderoso para el estudio de los fenómenos económicos y sociales y en general para el estudio de fenómenos “cuyas causas son demasiados complejas para conocerlos totalmente y hacer posible su análisis”.
De
acuerdo al Alberto Estrella Contreras, la historia de la Estadística en nuestro
país se divide en cinco períodos a saber.
Estos comprenden desde el descubrimiento de América hasta la antesala de
la independencia (1492-1843), desde la independencia hasta 1904, desde el año
siguiente hasta el segundo período de Trujillo (1905-1934), desde 1935 hasta
1960 y finalmente del 1961 hasta el presente.
Entre los acontecimientos Estadísticos importantes figuran las informaciones sobre el repartimiento de Indios de 1514; el Censo de Osorio de 1606, el cual contiene un recuento de la población, esclavos, ingenios, hatos, estancias de jengibres y puertos en las costas. Los censos de 1780, 1819 y 1824; este último realizado por el invasor haitiano.
A
partir de 1844 figura en todas las cartas constitucionales, como expresa
atribución del congreso, la de determinar todo lo concerniente a la formación
periódica de la Estadística general de la República. Las Estadísticas se producen en el sector población por
consideraciones de tipo político, religioso y legal. De este modo se dicta en 1845 la “ley sobre ayuntamientos” que
otorga a los cabildos del país el
derecho de organizar las Estadísticas de población.
Entretanto,
la Iglesia sigue valiéndose de los censos parroquiales para estimar la
población y se realizan los Censos Parroquiales de 1863 y 1887. Un indicador del avance en cuanto a la
importancia y necesidad de la Estadística, lo constituye el “Censo de Población
y otros datos Estadísticos de la ciudad de Santo Domingo” levantado el 6 de diciembre de 1892
patrocinado por un grupo de dominicanos altruistas.
Se
crean los organismos administrativos y se implantan las disposiciones legales
que permiten comenzar a echar las bases del sistema Estadístico dominicano, el
cual, sin embargo, no logra crecer y desarrollarse bastante.
La oficina de Estadística se crea por la resolución 4607 del 9 de Septiembre de 1905 siendo presidente de la República Carlos Morales Languasco. La limitante mayor de esta resolución radica en que no obliga a los ciudadanos a proveer la información necesaria a la oficina de estadística, sino que obliga a la oficina a “requerir de los particulares todos los datos que éstos puedan suministrarles”. Esta ley por tanto fue derogada por la 4879 de fecha 3 de junio de 1909, llamada “Ley sobre Estadística Nacional” la cual mejora sustancialmente la de 1905. Esta ley establece además de las obligaciones de proveer información la creación de las secciones que forman parte de la oficina de Estadística:
1.-
Sección de Estadística Demográfica.
2.-
Sección de Censo.
3.-
Sección Sociográfica.
4.-
Sección Comercial y Administrativa.
El
24 de diciembre del 1920 se levantó el primer Censo Nacional de la población,
tarea efectuada por las fuerzas invasoras norteamericanas.
En
1935 sucedieron dos hechos importantes en el desarrollo de las Estadística: el
Censo de ese año, levantado el 13 de mayo y la promulgación de la ley del 1ro.
de noviembre de 1935 mediante la cual se encomienda el servicio de Estadística
a una oficina central, bajo la dependencia directa del Poder Ejecutivo por
conducto de la Secretaría de Estado de la Presidencia.
Don
Vicente Tolentino Rojas, considerado uno de los padres de la Estadística en la
República Dominicana, ocupó la dirección de la oficina de Estadística desde el
1ro. de enero de 1936 hasta el año 1948.
En
1940 se autorizó efectuar el Censo Agropecuario Nacional mediante decreto 389
del Poder Ejecutivo. En 1943, mediante
la ley 318 del 8 de julio, se estableció el levantamiento cada 15 años de un
Censo Nacional que incluye los de población, edificios y viviendas,
agropecuarios, de industria y comercio y aquellos que el Poder Ejecutivo
disponga en su oportunidad.
A
partir de 1944 se realizó el Curso de Formación de Estadística del Caribe
representado por la Universidad Autónoma de Santo Domingo y el Instituto
Interamericano de Estadística, constituyendo así el primer curso de Estadística
dictado en el país. En 1946 se creó la
primera cátedra de Estadística a nivel universitario, siendo el profesor de la
misma, hasta 1948, Don Vicente Tolentino Rojas.
En
1948, para atender los problemas propios de la planificación y ejecución de los
Censos Nacionales, se creó mediante decreto 5137 del 26 de mayo, la Oficina
Nacional de Censo, dependiente de la Dirección General de Estadística. A partir de 1950, el país viene efectuando
cada diez años censos de población y agropecuarios.
El
cuarto Censo nacional de Población levantado el domingo 7 de agosto de 1960, se
caracterizó en primer lugar, por la abundancia de todo género de recursos. En el 1970 se levantó el 5to. Censo de
Población y Habitación realizado el 9 y 10 de enero de ese año.
La
Estadística para su mejor estudio se ha dividido en dos grandes ramas: la
Estadística Descriptiva y la Inferencial.
Estadística
Inferencial:
se deriva de muestras, de observaciones hechas sólo acerca de una parte
de un conjunto numeroso de elementos y esto implica que su análisis requiere de
generalizaciones que van más allá de los datos. Como consecuencia, la característica más importante del reciente
crecimiento de la estadística ha sido un cambio en el énfasis de los métodos
que describen a métodos que sirven para hacer generalizaciones. La
Estadística Inferencial investiga o analiza una población partiendo de una muestra tomada.
El conjunto de los métodos que se utilizan para medir las características de la información, para resumir los valores individuales, y para analizar los datos a fin de extraerles el máximo de información, es lo que se llama métodos estadísticos. Los métodos de análisis para la información cuantitativa se pueden dividir en los siguientes seis pasos:
1. Definición
del problema.
2. Recopilación
de la información existente.
3. Obtención
de información original.
4. Clasificación.
5. Presentación.
6. Análisis.
Al
momento de recopilar los datos que serán procesados se es susceptible de
cometer errores así como durante los cómputos de los mismos. No obstante, hay otros errores que no tienen
nada que ver con la digitación y que no son tan fácilmente identificables. Algunos de éstos errores son:
Sesgo:
Es imposible ser completamente objetivo o no tener ideas preconcebidas antes de
comenzar a estudiar un problema, y existen muchas maneras en que una
perspectiva o estado mental pueda influir en la recopilación y en el análisis
de la información. En estos casos se
dice que hay un sesgo cuando el individuo da mayor peso a los datos que apoyan
su opinión que a aquellos que la contradicen.
Un caso extremo de sesgo sería la situación donde primero se toma una
decisión y después se utiliza el análisis estadístico para justificar la
decisión ya tomada.
Datos no comparables:
el establecer comparaciones es una de las partes más importantes del análisis
estadístico, pero es extremadamente importante que tales comparaciones se hagan
entre datos que sean comparables.
Proyección descuidada de tendencias:
la proyección simplista de tendencias pasadas hacia el futuro es uno de los
errores que más ha desacreditado el uso del análisis estadístico.
Muestreo Incorrecto:
en la mayoría de los estudios sucede que el volumen de información disponible
es tan inmenso que se hace necesario estudiar muestras, para derivar
conclusiones acerca de la población a que pertenece la muestra. Si la muestra se selecciona correctamente,
tendrá básicamente las mismas propiedades que la población de la cual fue
extraída; pero si el muestreo se realiza incorrectamente, entonces puede
suceder que los resultados no signifiquen nada[6].
CONCLUSIÓN
La Estadística es la ciencia que más aporta en la toma de decisiones en todos los ámbitos gerenciales. Desde el poder ejecutivo hasta los “draft’s” deportivos, la Estadística juega su papel a la hora de hacer cualquier movimiento.
Las
Estadística, por otro lado, si no se sabe manejar con cautela puede generar
resultados falaces que podrían a su vez llevar a la toma de decisiones
erradas. Por consiguiente se recomienda un estudio pleno y científico de
la materia a fin de que quien utilice sus servicios pueda hacerlo de manera
objetiva y con resultados satisfactorios.
Hoy
en día es imposible pensar en instituciones que manejan cierto volúmenes de
datos e informaciones y que no utilicen sus herramientas para verificación,
planeación y seguimiento de políticas, estudios de factibilidades, etc.
BIBLIOGRAFIA
|
Freud,
John E. Simon, Gary A. |
Estadística
Elemental Octava
Edición Prentice
Hall Los Angeles 1994 320
páginas |
|
Hines, William H. Montgomery, Douglas C. |
Probability And Statistics in Engineering And Management Science 2da.. Edición John Wiley & Sons New York, N.Y. 1980 634
páginas |
|
Huntsberger,
David V. |
Elementos
de Estadística Inferencial Compañía
Editorial Continental México 1983 404
páginas. |
|
Levin,
Richard I. |
Estadística
para Administradores 2da.
Edición Prentice
Hall Los Angeles 1988 940
páginas |
|
|
Enciclopedia
Ilustrada Cumbre Tomo
V, 2da. Edición Editorial
Cumbre, S.A. México 1975 320
páginas |
|
|
Pequeño
Larousse Ilustrado Dinamarca
No. 81, México 1ra. Edición. 1996 1792
páginas |
[1] Pequeño Larousse Ilustrado, 1ra. Edición. Pág. 418. 1996
[2] El término “estadístico”
también se aplica al profesional que analiza la información estadística,
aunque en algunos países a este se le denomina “estadígrafo”.
[3] La Biblia, Libro 2do. de Samuel, Capítulo 24
[4] Ídem, Libro Evangelio de San Lucas, Capítulo 2
[5] Richard I. Levin, Estadística para Administradores, 2da. Edición 1988. Pág. 6
[6] Cao García, Métodos Estadísticos, Teoría y Práctica, 1ra. Edición