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La teoría clásica de la administración fue desarrollada por el francés Henri Fayol. Para la época en que fue desarrollada, esto es 1916 aproximadamente, la teoría en boga era la formulada por Taylor en los Estados Unidos y se caracterizaba por el énfasis en la tarea realizada por el operario (es decir, el cargo o función) era pues, la administración científica. Por otro lado, Fayol formulaba su teoría clásica que se caracteriza por el énfasis en la estructura que la organización debería poseer para ser eficiente.
De acuerdo a Taylor, la eficiencia en las organizaciones se obtiene a través de la racionalización del trabajo del operario y en la sumatoria de la eficiencia individual. Sin embargo, en la teoría clásica por el contrario, se parte de un todo organizacional y de su estructura para garantizar eficiencia en todas las partes involucradas, fuesen ellas órgano o personas.
Fayol parte de la proposición de que toda empresa puede ser dividida en seis grupos:
1. Funciones técnicas, relacionadas con la producción de bienes o servicios de la empresa.
2. Funciones comerciales, relacionadas con la compra, venta e intercambio.
3. Funciones financieras, relacionadas con la búsqueda y gerencia de capitales.
4. Funciones de seguridad, relacionadas con la protección de los bienes y de las personas.
5. Funciones contables, relacionadas con los inventarios, registros, balances, costos y estadísticas.
6. Funciones administrativas, relacionadas con la integración de las otras cinco funciones. Las funciones administrativas coordinan y sincronizan las demás funciones de la empresa, siempre encima de ellas.
Para aclarar lo que son las
funciones administrativas, Fayol define el acto de administrar como planear, organizar, dirigir, coordinar y
controlar. Las funciones
administrativas engloban los elementos de la administración. Estos mismos elementos constituyen el
proceso administrativo que pueden ser encontrados en cualquier área de la
empresa, es decir, que cada cual desempeña actividades de planeación,
organización, etc. como actividades administrativas esenciales. Desglosando estos elementos:
1. Planeación:
involucra la evaluación del futuro y el aprovechamiento en función de él.
2. Organización:
proporciona todas las cosas útiles al funcionamiento de la empresa y puede ser
dividida en organización material y social.
3. Dirección:
conduce la organización a funcionar. Su
objeto es alcanzar el máximo rendimiento de todos los empleados en el interés
de los aspectos globales.
4. Coordinación:
armoniza todas las actividades del negocio, facilitando su trabajo y sus
resultados. Sincroniza acciones y
adapta los medios a los fines.
5. Control: consiste
en la verificación para comprobar si todas las cosas ocurren de conformidad con
el plan adoptado. Su objetivo es
localizar los puntos débiles y los errores para rectificarlos y evitar su
repetición.
Además, de acuerdo a Fayol
la capacidad principal de un operario es la capacidad técnica en tanto que la
capacidad principal del director es la capacidad administrativa, es decir,
cuanto más elevado el nivel jerárquico del director, más domina esta
capacidad. Por tanto, a medida que se
sube en la escala jerárquica la importancia relativa de la capacidad
administrativa aumenta, mientras que la de la capacidad técnica disminuye.
Aunque la organización es en
cierto modo igual a administración, Fayol hace una distinción sencilla: la
administración es un todo del cual la organización es una de las partes. Partiendo de esta división puede decirse
además que la organización es una unidad social y una función
administrativa. Como unidad social en
las que las personas interactúan, se divide en organización formal, que es
aquella basada en una división racional del trabajo. Es la organización planeada, la que está en el papel. Por el otro lado, está la organización
informal, que no es más que aquella que surge espontáneamente entre las
personas que ocupan posiciones en la organización formal. Como función administrativa, la organización
significa el acto de organizar, estructurar e integrar los recursos y los
órganos responsables de ellos, unos con otros.
Todas las ciencias, incluso
la administración, se debe basar en leyes.
Fayol trató de definir sus principios generales de la siguiente manera:
1. División del
trabajo: consiste en la especialización de las tareas.
2. Autoridad y
responsabilidad: la primera es el derecho de dar órdenes, la otra es una consecuencia
natural de la primera. Ambas deben
estar equilibradas.
3. Disciplina: depende de la
obediencia a los acuerdos establecidos.
4. Unidad de mando: cada empleado
debe recibir órdenes de sólo un superior.
5. Unidad de
dirección: una cabeza y un plan para cada grupo de actividades que tengan un
mismo un mismo objetivo.
6. Subordinación de los intereses
individuales a los intereses generales.
7. Remuneración del
personal: debe haber una justa y garantizada retribución para los empleados y
para la organización.
8. Centralización: se refiere a la
concentración de la autoridad en la alta jerarquía de la organización.
9. Jerarquía o
cadena escalar: es la línea de autoridad que va del escalón más alto al más bajo.
10. Orden: un lugar para
cada cosa y cada cosa en su lugar.
11. Equidad: amabilidad y
justicia para alcanzar la lealtad del personal.
12. Estabilidad y
duración (en un cargo) del personal: la rotación tiene un
impacto negativo sobre la eficiencia de la organización.
13. Iniciativa: la capacidad de
visualizar un plan y de asegurar su éxito.
14. Espíritu de
equipo: la armonía y la unión entre las personas constituyen grandes fuerzas
para la organización.
La teoría clásica concibe la
organización como una estructura. Para
Fayol, la organización abarca solamente el establecimiento de la estructura y
de la forma, siendo por lo tanto, estática y limitada. Para Mooney, “la organización es la forma
de toda asociación humana para la realización de un fin común.” Para Mooney, Fayol y Urwick, la
organización militar es el modelo del comportamiento administrativo, así, la
preocupación por la estructura y la forma de la organización marca la esencia
de la teoría clásica. Para la teoría
clásica los aspectos organizacionales se analizan de arriba hacia abajo (de la
dirección a la ejecución) y del todo para las partes, exactamente al contrario
del enfoque de la administración científica de Taylor.
De acuerdo a Gulick, “la
división del trabajo constituye la base de la organización”. Esta conduce a la especialización y a la
diferenciación de las tareas. La idea
básica era que las organizaciones con elevada división del trabajo serían más
eficientes que aquellas con poca división del trabajo. La administración clásica trata de esta
división por departamentos, en tanto que la administración científica trata la
división del trabajo a nivel operario, dividiendo el trabajo de éste.
La división del trabajo
además puede ser en dos direcciones: vertical y horizontalmente. La primera de ellas corresponde a los niveles
de autoridad y responsabilidad, definiendo los diferentes escalones de la
organización. La otra, según los
diferentes tipos de actividades desarrolladas en la organización; en un mismo
nivel jerárquico, cada departamento o sección pasa a ser responsabilidad por
una actividad específica y propia.
La coordinación debe ser
basada en una comunión real de intereses.
La coordinación indica que hay un punto de mira u objetivo a alcanzar
que debe guiar los actos de todos. La
presuposición básica era la de que cuanto mayor la organización y cuanto mayor
la división del trabajo, tanto mayor será necesaria la coordinación, para
asegurar la eficiencia de la organización como un todo.
Uno de los tipos más simples
de organización es la llamada organización lineal, ésta se basa en los
principios de:
§
Unidad de mando o supervisión única.
§
Unidad de dirección.
§
Centralización de la autoridad.
§
Cadena escalar.
En la organización lineal,
los órganos que componen la organización siguen rígidamente el principio
escalar – autoridad de mando. Sin
embargo, para que los órganos de línea se puedan dedicar exclusivamente a sus
actividades especializadas, se hace necesario contar con otros órganos
encargados de la presentación de servicios especializados extraños a las
actividades de los órganos de línea.
Esos órganos que prestan servicios se llaman de “staff” o de asesoría
los cuales proveen servicios, consejos, recomendaciones, etc. Los órganos de staff no obedecen al
principio escalar ni poseen autoridad en relación a los órganos de línea.
Al definir la
administración, Fayol definió además los elementos que la componen. Estos son a saber: planeación, organización, mando, coordinación y control. Estos cinco elementos constituyen las
llamadas funciones del administrador.
Sin embargo, cada autor clásico definió los elementos de la
administración de un modo un tanto diferente.
Si bien no se apartaron del enfoque de Fayol, lo visualizaron de un modo
diferente. Urwick, por ejemplo desdobló
el primer elemento, la previsión, en tres fases diferentes – investigación,
previsión y planeamiento. De modo que
para Urwick, los elementos de la administración son: investigación, previsión, planeamiento, organización, coordinación,
mando y control.
Son las normas o leyes
capaces de resolver los problemas organizacionales. De acuerdo a Fayol, estos principios son aproximadamente
catorce. Otros autores, como Urwick,
los simplifican. De acuerdo a éste
último los principios son cuatro:
1. Principio de
especialización: una persona debe realizar una sóla función en cuanto fuere posible,
lo que determina una división especializada del trabajo.
2. Principio de
autoridad: debe haber una línea de autoridad claramente definida, conocida y
reconocida por todos, desde la cima de la organización hasta cada individuo de
base.
3. Principio de la
amplitud administrativa: destaca que cada superior no debe tener más de
cierto número de subordinados. El número
de subordinados varía según el nivel de los cargos y la naturaleza de estos.
4. Principio de
definición: los deberes, autoridad y
responsabilidad de cada cargo y sus relaciones con los otros cargos deben ser
definidos por escrito y comunicados a todos.
Finalmente, y luego de
formulada la teoría clásica surgieron sus críticas. Estas son numerosas, contundentes y generalizadas. Primeramente, la teoría clásica tiene un
enfoque simplificado de la organización formal, dejando de lado la organización
informal. Segundo, la ausencia de
trabajos experimentales que pudieran dar una base científica a sus afirmaciones
y principios. Fayol y sus seguidores denominaban
principios, que es un sinónimo de ley, a sus afirmaciones que estaban basadas
en su observación y que por lo tanto, eran empíricas y no demostradas. Tercero, tiene un enfoque incompleto de la
organización y la visualización de la organización como si ésta fuera un
sistema cerrado. Este enfoque
incompleto radica en que no consideran el factor humano dentro de la
organización.
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Chiavenato, Idalberto |
Introducción a la Teoría
General de la Administración McGraw-Hill /
Interamericana de México S.A. de C.V. Tercera Edición Naucalpan de Juárez,
Estado de México 1989 |