Las universidades virtuales, un estímulo
para las tradicionales
Las universidades virtuales apuntan
las nuevas tendencias de innovación y formación académica que las
instituciones tradicionales deben trasladar a las nuevas
generaciones.
Expansión TV / Madrid. El futuro de la
Universidad pasa por una conexión estrecha entre la docencia y la
empresa, con el objetivo de seguir ampliando conocimientos durante
toda la vida y utilizar la experiencia de los que más saben. Es el
mensaje que está lanzando la ex ministra de Ciencia y Tecnología,
Anna Birulés, que compatibiliza su cargo de vicepresidenta de Renta
Corporación con el de presidenta del Consejo Asesor Empresarial de
la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), una universidad virtual
cuya sede se encuentra en Cataluña, pero que, gracias a la red, está
presente en 32 países.
La razón de ser de la UOC, según
explicó Anna Birulés en una entrevista con Expansión TV, es unir
tecnología, conocimiento y experiencia para que se convierta en
centro de referencia de la universidad del futuro.
- Parece que los centros no presenciales con
capacidad de adaptarse a los tiempos tienen todas las de ganar, como
la UOC. ¿Existe otra universidad similar? -Hay un par de
universidades en Estados Unidos en las que el concepto es parecido.
Hay una realidad en la formación no presencial. Un concepto
diferente de la forma de aprender, de cómo se hace la pedagogía, de
que no hay compartimentos tan estancos, de que las cosas tienen que
ser más horizontales. Aunque uno se especialice tiene que saber
aprender de otros, compartir, innovar, saber cambiar. Éste es un
mundo cambiante donde la innovación y la voluntad de aprender se ha
de incentivar. Y esto se hace utilizando métodos pedagógicos
adecuados.
- ¿Qué será la UOC en el
futuro?- Una cabeza de puente de hacia dónde van las nuevas
tendencias de innovación, formación y generación de esta capacidad
de aprender hoy para continuar aprendiendo en el futuro. No se
excluye a nadie, hay un número elevadísimo de profesionales y
universidades tradicionales que le están pidiendo a la UOC que les
traslade su metodología. Creo que puede ser un estímulo para que la
universidad más tradicional entienda que hay unos retos que hay que
ir asumiendo para la formación de las nuevas generaciones y que es,
sin duda, una gran ayuda para el mundo empresarial.
- Otra de las características de la UOC es que se
desarrolla en la red. ¿Qué piensa de la penetración de Internet en
España? - Hemos dado ya un salto importante, pero hay que
ir más allá. El principal problema radica en que aún no tenemos las
obligaciones y los incentivos necesarios para hacer cosas habituales
a través de Internet. Si así fuera, la penetración sería mucho más
rápida, y el mejor ejemplo es la declaración de la renta. Internet
ayuda, en muchos casos, a hacer las cosas sencillas. Si todos
-empresas, administración y ciudadanos- hiciéramos un esfuerzo
adicional, su utilización se incentivaría. El éxito del ADSL ha sido
extraordinario. El problema es que aún mucha gente piensa que no le
aporta nada, y hablo de gente individual y de empresas. Hay que
incentivar su utilización a través de descuentos, facilitar
ventajas, un tratamiento fiscal con una implementación más efectiva.
Hay que creerse de verdad la sociedad de la información y poner las
medidas necesarias. Un informe de la UOC pone de manifiesto que las
empresas que han introducido las nuevas tecnologías han logrado
incrementos de productividad del 20 por ciento.
- ¿Qué datos destacaría de la UOC? - Diez
años de experiencia, diecisiete titulaciones y 32 países con sólidos
convenios de colaboración; una presencia extensiva e intensiva de
diversos campus en Latinoamérica, Francia y otros muchos países.
Estamos a punto de firmar un convenio en 10 días en China con el
organismo nacional de formación superior y universitaria. Pero lo
importante también es que tenemos un alto nivel de satisfacción, no
sólo de las empresas que repiten, sino también de los propios
estudiantes cuando van individualmente a la universidad; es una de
las universidades cuyas titulaciones crecen. Sabemos que hay
titulaciones que en la universidad tradicional tienen un nivel de
decrecimiento. En este caso, no, ya que es gente que entiende la
importancia de la formación continuada adaptada a las empresas a los
nuevos retos.
- Este año facturarán más
de 70 millones de euros, y sólo un 35 por ciento procede del
convenio con la Generalitat. ¿De dónde viene el resto? -
De matriculaciones y generación propia. La UOC factura a las
empresas 8,9 millones de euros como contratos y proyectos
específicos dedicados a las necesidades de formación y generación de
conocimiento que se les hace a las propias compañías. Tiene muchos
clientes, como por ejemplo, el ejercito español, el chileno y
multitud de empresas.