1. Introducción
El acceso a la educación es claramente uno de los elementos que más determina oportunidades futuras. Por ejemplo, existen evidentes diferencias entre el salario de las personas que tienen estudios Universitarios y las que no lo tiene, de acuerdo al informe Economic Report of President (Samuelson 1996) destaca que en 1992 en Estados Unidos los titulados universitarios ganaban un 45% más que las personas que sólo tenían estudios secundarios; esta brecha incluso ha ido en aumento según este mismo estudio, para el año 1994 habría una diferencia de un 65%.
Si bien en la última década Chile ha tenido una creciente inversión pública en educación, los profesionales y técnicos están en torno al 10% de la fuerza laboral (Banco Mundial 2003)
Es claro también que no sólo el acceso a mejores salarios está definido por
el nivel de estudio, sino que este determina muchos otros privilegios. Es mas
resulta controversial pensar que los mayores luchadores contra los privilegios e
instigadores del cambio social, hayan sido en general personas con mayor
formación educación es el caso de Mahatma Gandhi (abogado), Ernesto "Che"
Guevara (médico), Vladimir Lenin (abogado) o sin ir mas lejos, en nuestra
realidad Chilena por ejemplo tenemos a Alberto Hurtado (Sacerdote y abogado) o
el mismo Salvador Allende (médico). La mayoría provienen de grupos con un mayor
nivel educacional, podríamos decir, llevando al extremo este análisis, que
hasta el privilegio de cambiar el mundo ha sido de un grupo de minoritario con
mayor educación.



