| "Pasaron casi 2500 años desde la era de Sócrates, Platón y
Aristóteles, en ese lapso se crearon cohetes, biotecnología, genética,
ingeniería, láseres, radio, astronomía, matemática no lineal, caos,
teorías, satélites, supercomputadores, telenovelas e inteligencia
artifical. A gran parte de todo esto se lo llamó progreso...¡Pero que hay
del progreso en la educación? Dos milenios y medio después y hay todavía
se pone a los estudiantes en un salón de clase c on una figura de
autoridad que conferencia durante determinados segmentos de tiempo. Se
progresó muy poco desde el paradigma educativo usado por Sócrates y sus
seguidores...la reforma global de la educación para superar los
costrwñimientos del modelo de la educación tradicional es una empresa más
desafiante que el proyecto lunar apolo, ala gran murallla china y las
grandes pirámides de egipto juntas".
La edad del ciberespacio ha llegado. Nuestro mundo para el siglo XXI pasará a ser de un mundo físico a un mundo virtual, i.e., aquel lugar que existe solo en la imaginación de las computadoras (Bryan, 1995, p. 534; Fahey, 1995, p. 193). Vivimos en una era de revolución tecnológica que dicta en gran medida la manera en que el ser humano interacciona con su ambiente socio-cultural. En nuestra época presente existe una diversidad de herramientas tecnológicas que nos ayudan al desempeño de las tareas cotidianas y en el trabajo. Día a día es más amplio el cuestionamiento sobre el impacto de las tecnologías informáticas en el medio educativo. En algunos sectores reina un cierto escepticismo al respecto y en otros el entusiasmo es desbordante pero los logros no son proporcionados con este. Lo anterior genera una gran confusión en los sectores directivos encargados de tomar las decisiones. Por eso es importante analizar las verdaderas posibilidades de la educación Basada en Internet, para entender mejor cuáles son los caminos más adecuados de transitar, tanto en las instituciones educativas como en las organizaciones. El acceso incrementado de Internet para los educadores a través del país está haciendo de las telecomunicaciones una opción increíblemente viable para el desarrollo profesional. El uso de las telecomunicaciones ofrece muchas ventajas no necesariamente regularmente disponibles para los administradores y profesores, entre éstas podemos incluir: contacto regular y permanente con colegas de otras instituciones en diferentes regiones, sin importar las distancias ni limitaciones geográficas. Claro que hay que tener en cuenta, que también muchos profesores no tienen acceso a dicha tecnología y en algunos casos no saben como utilizar dicha tecnología para los medios educativos. En este artículo vamos a analizar algunos de los factores más importantes con el fin de generar nuevos modelos pedagógicos utilizando las tecnologías modernas. Comenzaremos analizando la importancia del uso de Internet como medio pedagógico, luego miraremos algunas problemáticas que están involucradas con el uso de este tipo de tecnologías y finalmente daremos unas conclusiones que pretenden dejar la inquietud de la importancia de Internet como modelo pedagógico. Ventajas del uso de Internet como Método para la enseñanza Existen varias ventajas del uso de Internet como método para la enseñanza. Enumeraremos las más importantes:
Con la llegada de las nuevas tecnologías, especialmente Internet, se vuelven a poner en entredicho los inconvenientes de las metodologías actuales (falta de motivación y pasividad del estudiante, memorización y no comprensión de los contenidos, etc.) y se genera un espacio para que los docentes desplieguen toda su creatividad para resolverlos. Es necesario señalar que la utilización de métodos novedosos de enseñanza no está ligada necesariamente a la tecnología, pero hay que decir también que ésta abre enormes posibilidades, inexistentes en el pasado. Los dos elementos nuevos parecen ser interactividad e hipertextualidad. No es que en la escuela no existiese interactividad o no se diese el abordaje hipertextual: lo que hace Internet es acelerar y aumentar esos fenómenos. A la vez, la organización en red supone la inexistencia de un único lugar docente (de un único lugar de saber) y la proliferación de múltiples posibilidades de ejercicio de saber y poder. ¿Estamos frente a un nuevo tipo de docente? Desafortunadamente, no siempre los sistemas educativos desarrollados en CDs o en Internet tienen en cuenta aspectos pedagógicos, por lo que tienden a ser una mala copia de los métodos tradicionales, pero esto no tiene por que ser así.
Sin embargo, el hecho de que existan nuevas tecnologías que brindan una gran cantidad de oportunidades para el aprendizaje no hace que al usarlas se garantice su efectividad, ni mucho menos que sea fácil diseñar ambientes educativos con base en ellas. Por esta razón encontramos hoy en día una gran cantidad de Materiales Educativos computarizados en diversos, que no satisfacen las expectativas y que la mayoría de las veces son decepcionantes, porque ese proceso entre artístico y científico que es el diseño de ambientes educativos suele ser muy dispendioso y complejo. Las implicaciones educativas para el presente y las expectativas futuras de las telecomunicaciones mediante la Internet son de incalculable magnitud. Esta tecnología dinámica posee el potencial de radicalmente alterar de manera positiva y efectiva la naturaleza tradicional del proceso de enseñanza y aprendizaje. Para los educadores y estudiantes, el mundo virtual de la Internet ofrece unas herramienta valiosas. La Internet representa el "salón de clase virtual" que traspasa las paredes físicas de las aulas de clase, y el cual puede ser utilizado prácticamente en cualquier momento y en cualquier lugar. Los maestros tienen en sus manos la oportunidad de entrar en este ciberespacio y encontrar una abundancia de riquezas intelectuales que les podrá ayudar en la planificación e implementación de sus clases.
Internet posee el potencial de facilitar el aprendizaje colaborativo (Bailey & Cotlar, 1994; Williams, 1995, p. 23). El aprendizaje colaborativo consiste en el uso instruccional de pequeños grupos de estudiantes que trabajan juntos para mejorar su experiencia educativa a nivel individual y grupal. Por ejemplo, con unos objetivos instruccionales previamente establecidos por el maestro, se pueden organizar grupos de cuatro o cinco estudiantes que pueden explorar el ciberespacio en busca de información y recursos de aprendizaje. Al finalizar la navegación electrónica, cada grupo tendrá una experiencia única y diferente.
Por otra parte, ya no va a ser necesario atiborrar al estudiante de pregrado de conocimientos "por si acaso los necesita" ("just in case" ). Se impone más bien una excelente formación básica en el pregrado y una formación especializada cuando se necesite ("just in time" ). Además esta última podría ser suministrada por la empresa, o por alguien contratado por esta y no por lo centros educativos tradicionales, y es muy probable que se realice "en línea" o en forma virtual.
La "educación a la carta" podría aplicarse también al pregrado. Para ello sólo bastaría con que la certificación la pudieran hacer organismos diferentes a los centros de educación superior, como las asociaciones profesionales. En este caso lo importante para un estudiante serían los resultados obtenidos y no cómo los obtuvo (en la universidad tradicional, en una institución virtual o de cualquier otra manera). En el sistema actual lo que se busca es que la institución tenga los recursos y la organización adecuada, y se supone que si esto es así, sus egresados cumplirán con los requisitos de calidad requeridos. Pero se impone un nuevo sistema de evaluación en el que lo importante sean los resultados obtenidos en el proceso. ¿ Qué papel deben jugar los centros educativos en ese escenario (dedicarse también a la educación continuada ? especializarse en el pregrado, impartiendo una excelente formación básica ?,.... ) La pregunta anterior es compleja, pero, independientemente de cuál sea su respuesta, talvez valga la pena arriesgar la afirmación de que, como señalaba un autor, si la universidad no se transforma podría llegar a ser irrelevante.
Lo anterior ha conducido a generar una gran presión para que los centro educativos disminuyan sus costos, o al menos para que los controlen, fenómeno al que no ha sido ajeno nuestro país. Esto ha generado protestas en los sectores académicos, pero también ha ayudado a sensibilizar a las instituciones sobre la necesidad de buscar la eficiencia en los procesos educativos. Además de lo anterior, se ha generado una gran competencia entre las instituciones educativas, buscando reclutar estudiantes. Esto es especialmente notorio en las universidades del exterior quienes han entrado en una gran competencia para vincular estudiantes extranjeros. Para fijar su estrategia en esta competencia es muy importante que la institución defina qué tipo de entidad es (un centro educativo de prestigio, como pueden ser Oxford o Stanford, una institución para capacitación masiva, como la Open University de Inglaterra, o una institución de conveniencia que se adapta al mercado ). En medio de esta situación encontramos a las universidades que tienen
programas de educación a distancia, que muestran cifras de eficiencia y
efectividad muy sorprendentes. En estudios realizados en la Gran Bretaña
se pudo ver que el costo de un estudiante para la Open University, una de
las instituciones de más trayectoria y prestigio en esta área, era en
promedio un 50% más bajo que el costo para una universidad tradicional, y
que la calidad de la instrucción impartida era similar, y en algunos casos
mayor. Otro aspecto que vale la pena mencionar es el enorme costo en que están
irremediablemente incurriendo las empresas para capacitar a sus empleados,
en algunos casos debidos a los costos asociados con desplazamientos entre
ciudades. Lo anterior nos hace pensar que quizás la Instrucción Basada en
Internet pueda jugar un papel importante para disminuir esos costos.
Además, hay quienes opinan que la empresa privada, acostumbrada para su
supervivencia a manejar criterios de eficiencia, podría asumir el papel
que hoy juegan las instituciones educativas, al menos en lo que tiene que
ver con la llamada educación vocacional.
La irrupción de la informática en los hogares está teniendo, y va a tener cada vez un mayor impacto por sus efectos sobre la educación y el entretenimiento. Hoy en día disponemos de una gran cantidad de software educativo y de entretenimiento, especialmente en el mundo infantil, alguno de muy buena calidad, hasta el punto que tal vez no sea arriesgado afirmar que parte de la instrucción de nuestros hijos la está asumiendo hoy día la informática. Es previsible que en el futuro la variedad y cantidad de este tipo de
software aumente substancialmente, especialmente si tenemos en cuenta la
gran difusión de Internet. En este contexto, la idea de la educación
virtual suena coherente.
¿ no será que el sector educativo puede dar ejemplo (que esperamos sigan después otros sectores) de un uso racional de los desplazamientos urbanos ? La situación actual Se estima que un 55% de los colleges y universidades norteamericanos tienen programas de educación virtual. Además, que hay aproximadamente 1 millón de estudiantes en programas virtuales y 13 millones en programas tradicionales. El Gartner Group estima que en el año 2002 más del 80% de los colleges y universidades de Estados Unidos estarán usando metodologías y tecnologías de educación a distancia en por lo menos un programa académico tradicional. Algunas de las universidades más conocidas por tener programas a
distancia son las de Duke, Maine, Phoenix, Michigan State, Carnegie
Mellon, Colorado State, Indiana, California State, Indiana, Maryland,
Washington State, la Open University de la Gran Bretaña, la de Cataluña y
el Instituto Tecnológico de Monterrey. Además se sabe que hay una gran cantidad de programas de educación
continuada disponibles por Internet. A nivel colombiano ya hay muchas iniciativas relacionadas con la
educación virtual: algunas universidades tienen desde hace un tiempo
programas de educación a distancia que tienen ahora la facilidad de usar
las facilidades de Internet, otras están asociadas con universidades del
extranjero para ofrecer programas a distancia, otras están iniciando
programas formales a distancia, que usan intensivamente Internet, pero
todas están hablando de la educación virtual y tratando de ubicarse en ese
nuevo paradigma. Además ya hay empresas que ofrecen cursos de capacitación
a las empresas y personas a través de Internet. En algunas universidades se han hecho estudios, que si bien no parecen
ser muy representativos, muestran que la calidad de la instrucción virtual
puede llegar a ser tan buena como instrucción tradicional.
Problemáticas asociadas con Internet Internet no representa una panacea para todas las deficiencias de
nuestro sistema educativo. Siempre existe la posibilidad de que esta
herramienta tecnológica no se utilice de la forma adecuada en nuestras
escuelas del país. Se han planteado y estudiado diversos problemas
potenciales vinculados con el uso de la Internet en los planteles
escolares. Algunos de los posibles problemas de mayor importancia en
cuanto al impacto educativo de Internet en las escuelas primarias y
secundarias (y aún a nivel universitario) son la falta del adecuado equipo
y programas/aplicaciones (especialmente en la enseñanza primaria), una
deficiencia o ausencia total en torno a la ayuda técnica y apoyo
curricular, una estructura organizativa sin ilación, inestable, y carente
de documentación, deficiencia/falta de un adecuado entrenamiento a los
maestros, reprobación/crítica por algunos administradores y/o maestros de
enseñanza tradicional, y falta de un control de calidad (Eurich-Fulcer,
1995; Futoran, Schofield & Eurich-Fulcer, 1995; Maddux, 1994; Wagner,
1995). La realidad es que el acceso o disponibilidad de Internet a todos los
estudiantes no necesariamente asegura un mejor y más eficiente proceso de
enseñanza-aprendizaje en nuestras aulas (Maddux, 1994; Wagner, 1995). El
éxito de la implementación de un programa de Internet en las escuelas
dependerá en gran medida de la forma que esta tecnología pueda satisfacer
las necesidades de aprendizaje de los estudiantes, y el grado de logro de
las metas curriculares que contemplan las escuelas (Eurich-Fulcer, 1995;
Maddux, 1994). Consecuentemente, la efectividad de Internet en los
procesos educativos se debe medir a base del cambio/transformación
positiva que provea en éstos, y del nivel de aprovechamiento académico
alcanzado por los estudiantes (Eurich-Fulcer, 1995). Por lo tanto, se
deben comparar los métodos tradicionales de enseñanza versus la modalidad
innovadora (Internet), de manera que sea posible determinar si
verdaderamente si los objetivos y metas instruccionales/curriculares serán
alcanzados en una forma más efectiva mediante la tecnología de la Internet
(Eurich-Fulcer, 1995). En resumen, previo a la implementación de un
programa de Internet en las escuelas, es imperativo planificar aquellos
procedimientos administrativos, tanto de la escuela como los que
implemente el maestro en el salón de clase, que facilite la integración de
la Internet dentro del currículo escolar (Maddoux, 1994). Más aún, se
deben de delinear estrategias educativas que aseguren el uso correcto de
la Internet y que sea efectivo en lograr las metas y objetivos educativos.
(Maddux, 1994). El uso de Internet implica en recurrir en una serie de inversiones
económicas. Esto puede representar un barrera que dificulta la integración
de la Internet en las actividades educativas. Además, aunque los gastos de
acceso a la Internet son, en parte, financiados por el Gobierno Federal de
los Estados Unidos de Norteamérica (por medio de la NSF),
siempre habrán gastos en cuanto al uso de las líneas telefónicas, modems,
y del equipo y programas/aplicaciones empleados, y la contratación de
técnicos (Maddux, 1994). Claro, esto es asumiendo que las escuelas
públicas del país obtengan su acceso a Internet mediante los centros de
computadoras que disponen las universidades, u organizaciones sin fines de
lucro. Si el acceso se lleva a cabo a través de un proveedor comercial de
servicios en línea, los costos para el usos de Internet sería mucho más
elevados, y posiblemente muchas escuelas no podrían sufragar dichas
inversiones de dinero. Más aún, posiblemente en un futuro cercano Internet
sea privatizada. Esto será un agravante económico adicional que tendrían
que contemplar las escuelas cuando planifiquen su programa curricular con
el uso de la Internet (Maddux, 1994). Otro posible impedimento que puede surgir al tratar de implementar
Internet en las instituciones educativas es la falta de apoyo técnico y
curricular (Maddux, 1994). La ayuda de expertos en computadora y
telecomunicaciones es de suma importancia para poder establecer y mantener
la conexión hacia Internet, así como para el mantenimiento y reparación
del equipo (e.g., computadoras, impresoras, y modems), la detección y
erradicación de virus, entre otros asuntos técnicos que requieren atención
constante. Estos técnicos también deben de proveer asistencia para los
maestros que utilizan Internet. Además, se deben planificar talleres para
adiestrar a la facultad en el uso y operación de Internet. El segundo tipo
de apoyo consiste en proveer aquella ayuda profesional (expertos en
Internet, currículo, y desarrollo del niño) que encausen a los maestros en
la manera más efectiva de utilizar e integrar Internet dentro de las
actividades educativas/curriculares de la escuela. Por ejemplo, estos
expertos deben de ser capaces de producir materiales instruccionales para
los maestros y estudiantes, y orientar a los educadores y administradores
escolares en cuanto a la forma de integrar los recursos educativos
disponibles en la Internet en las diferentes clases que se ofrecen en la
escuela elemental y secundaria (Maddux, 1994). Esto nos asegura que
Internet sea empleada para mejorar la calidad del proceso de
enseñanza-aprendizaje, y de que los maestro puedan experimentar en
términos prácticos el beneficio educativo que provee Internet en sus
actividades educativas que implementan diariamente dentro de sus salones
de clase. El proceso de aprender a utilizar Internet y de navegar por su espacio
electrónico puede ser frustrante. Internet es un mundo virtual aparte que
dispone de un infinito universo de información que consume una gran
cantidad de tiempo, el cual ciertamente no siempre se encuentra disponible
durante los período regulares de clase. Esta problemática debe ser
anticipada antes de comenzar el programa de Internet escolar. Durante esta
fase, es muy importante el apoyo técnico y curricular que habíamos
mencionado previamente. Por el otro lado, debido a la naturaleza dinámica
de Internet, la documentación disponible en la literatura impresa (libros,
revistas, periódicos) y aún en la electrónica (libros y artículos en
formato electrónico disponible en la Internet) sobre el uso de Internet se
convierten obsoletos en un período corto tiempo, el cual puede abarcar
años, meses, y hasta días. Una vez más, se debe de disponer de la ayuda
inmediata de los expertos y veteranos en el uso de internet, ya que estos
se mantienen al día en la evolución tecnológica de las telecomunicaciones
(Maddux, 1994). ¿Que podemos encontrar en Internet?, ¿será peligroso para la salud
emocional y espiritual de nuestros estudiantes?, ¿habrá un medio de
regular el acceso de material pornográfico disponible en Internet?. Estos
son preguntas que pueden surgir durante la planificación del programa de
Internet en las escuelas públicas de la isla. El hecho es que la
censura no es la forma de resolver este problema. La
pregunta sobre ¿que material debe ser censurado?, puede tener diversas
respuestas, puesto que esto es subjetivo (varía de persona
en persona), y puede debatirse en diversos foros. Por consiguiente, la
solución no es la censura. Además, aún cuando existan
medidas de control sobre material que prohíben a sus estudiantes las
autoridades escolares, siempre habrá algún estudiante ingenioso que
encuentre una brecha a través de la cual pueda accesar material obsceno.
¿Que podemos hacer entonces?. La solución no es fácil, pero no imposible.
Se recomienda que se discuta esta problemática con los niños y padres, de
manera que se pueda infundir en los estudiantes un sentido de
responsabilidad sobre el uso de Internet en sus niños. Esta discusión
también debe de extenderse hacia los administradores escolares, y
superintendentes, de manera que se establezcan los procedimientos a seguir
en aquellas situaciones donde se inflija el uso apropiado de Internet. Se
sugiere crear una política pública escrita sobre la conducta en Internet
(Futoran, Schofield & Eurich-Fulcer, 1995; Maddux, 1994).
Sabemos que Internet provee una gama amplia de material educativo para
los maestros, pero ¿como sabemos que esta información es de alta calidad?
¿Quien se encarga de certificar que los artículos publicados en las
revistas electrónicas proveen información actualizada? Al presente no
existe una contestación sólida para estas preguntas. Se observa la falta
de unos mecanismos para el control de calidad de esto recursos pedagógicos
y de enseñanza que dispone Internet. Los educadores del país que habrán de
integrar Internet en sus salones de clase son responsables de buscar la
manera para resolver el problema sobre como certificar la calidad de la
información disponible en el ciberespacio (Maddux, 1994). Eurich-Fulcer
& Ward (1995), plantean las posibles problemáticas asociadas con el
uso de una red de área amplia a nivel primario y secundario (K-12). Estos
investigadores han divido dichas problemáticas en tres factores generales,
a saber, los problemas técnicos y logísticos, las actitudes y
características de los usuarios, y los problemáticas sociales y de
organización.
Uno de los principales problemas con el empleo de la nueva tecnología
en los escenarios educativos es el nivel de complejidad en su uso (o cuan
"amigable" es). Internet operada mediante el "shell" de UNIX
es algo trabajoso de aprender, aún a nivel universitario. No obstante, el
uso de clientes gráficos y el WWW han simplificado la
navegación por el ciberespacio. Estas nuevas interfaces gráficas
atractivas permiten un mejor y más eficiente empleo de los recursos
educativos que dispone la Internet. Por otro lado, se encuentra el
problema de compatibilidad y confiabilidad de los equipos y programas
utilizados en Internet. Definitivamente esto podría interferir en el proceso de integrar
Internet en las actividades curriculares de la escuela. (Eurich-Fulcer
& Ward, 1995). El éxito de un programa de Internet en las escuelas
depende considerablemente del nivel apoyo por parte del personal
administrativo y de los técnicos, la cantidad y calidad de entrenamiento
en el área de la informática e Internet que reciban los maestros y
estudiantes, así como la documentación requerida para facilitar este
proceso (Eurich-Fulcer & Ward, 1995). Un programa de Internet no será efectivo si se dificulta a los maestros
y estudiantes el acceso a las computadores conectadas a la red. Todo
estudiante debe de tener la oportunidad de entrar a estas redes. No
obstante, esto requiere un apropiado itinerario de entrenamiento y apoyo
técnico. (Eurich-Fulcer & Ward, 1995). Otro factor de determinante para lograr establecer un programa
educativo de Internet efectivo es el montaje físico requerido para accesar
la red. Esto incluye la construcción del sistema de estaciones
computadorizadas en red, y la instalación de los cables especiales en los
salones designados. El nivel complejidad que se requiera para edificar
esta infraestructura para el uso de la Internet dependerá en gran medida
en la forma en que se encuentran distribuidos los salones de clase en la
escuela (Eurich-Fulcer & Ward, 1995). Se le debe de suplir a los estudiantes y maestros con el suficiente
tiempo para el uso de Internet en las actividades educativas. Esto es
significativo debido a que el proceso de aprender a navegar y utilizar los
recursos pedagógicas y de aprendizaje que dispone la Internet requiere
tiempo, desarrollo de destrezas especiales, y mucha paciencia. Dependiendo
de la infraestructura técnica en las conexiones, el sistema puede ser
lento, de tal forma que las clases pueden extenderse más allá de lo que
tradicionalmente duran. La tecnología de Internet constantemente en evolucionando. Los recursos
educativos disponibles en el ciberespacio pueden cambiar de localización
con el tiempo. Es responsabilidad del maestro mantenerse al día con estas
nuevas transformaciones, de suerte que se le brinde a los estudiantes lo
más reciente. Todo cambia. La infraestructura de las redes, el equipo y
programas utilizados. Consecuentemente, se debe mantener un programa de
entrenamiento para los maestros. De igual forma, el programa para la
preparación de maestros en las universidades debe de continuamente revisar
su currículo a la luz del proceso evolutivo de la tecnología
(Eurich-Fulcer & Ward, 1995).
Muchos maestros de enseñanza tradicional (y personal administrativo escolar) se encuentran algo renuente ante el uso esta nueva tecnología. Dicha percepción interfiere con el uso apropiado y eficiente de Internet en el proceso educativo. ¿Cual es la razón de esta actitud de algunos maestros?. Posiblemente es la ansiedad y miedo ante el uso de las computadoras y la súper carretera de la información. El peligro de esta situación es que esta manifestación de una "tecnofobia" puede ser transmitida hacia los estudiantes, de manera que se podría negativamente afectar el proyecto de instituir un programa de Internet en las escuelas primarias y secundarias del país. ¿Que podemos Hacer?. Una vez más, el entrenamiento adecuado y continuo a estos maestros es de crucial importancia. Una vez estos maestros atraviesen el mundo del ciberespacio y experimenten los beneficios educativos de la Internet, se desvanecerá la ansiedad y se adoptará Internet como otra utilidad pedagógica que mejore el aprendizaje de sus estudiantes. Cabe mencionar que estas tensiones y ansiedades ante el uso de las computadora y la Internet puede también se observan en los estudiantes, aunque a una menor intensidad. De ahí la función vital que juega el maestro en ayudar a sus estudiantes en el uso de la Internet para las clases académicas (Eurich-Fulcer & Ward, 1995). Se ha encontrado que los mujeres les atrae menos las computadoras en
comparación con los hombres. Posiblemente esto se debe a que los
estudiantes varones poseen más experiencia utilizando las computadoras
fuera del ámbito escolar. Consecuentemente, se observa mayor ansiedad y
desconfianza por parte de la féminas ante y empleo de los sistemas de
computadoras (Eurich-Fulcer & Ward, 1995). La motivación juega un papel importante en el uso educativo de
Internet. Este factor dependerá de la percepción general sobre la utilidad
de la innovación tecnológica. Se debe hacer consciente tanto a los
maestros como a los estudiantes del beneficio educativo de Internet. Por
consiguiente, es necesario difundir entre los maestros una percepción de
que la Internet podrá efectuar actividades curriculares que antiguamente
no eran posible, y/o que estas actividades educativas serán más efectivas.
(Eurich-Fulcer & Ward, 1995). Solo así podremos motivar al claustro
académico de una institución educativa para que utilicen el ciberespacio
como medio para mejorar la calidad total de la enseñanza y el
aprendizaje.
El uso del ciberespacio a través de las telecomunicaciones modifican la
forma en que la escuela controla/dicta sus normas y funciones
administrativas. Por ejemplos, sin una adecuada supervisión, los
estudiantes pueden comportarse en el espacio de Internet de forma opuesta
a las normas establecidas por la escuela, tal como el acceso de material
censurado (e.g. pornografía). Por otro lado, el uso de las redes ayuda a
evitar el discrimen y prejuicios raciales y étnicos. En el ciberespacio no
se conoce la raza, ni la posición social de la persona. En adición, la
manera en que se comunican las personas en una entidad educativa (incluyen
maestros, administradores, y estudiantes) cambiará radicalmente. El
contacto físico "cara-a-cara" no será tan frecuente. Esto implica
alteraciones en los estados de jerarquía dentro de el contexto
administrativo de una escuela. En otras palabras, no habrá distinción
entre individuos a base de estado o posición/rango académico, lo cual
asegura una mayor y equitativa participación de las personas en la
organización. Esto no siempre se observa de forma positivas por la cultura
tradicional de la institución académica (Eurich-Fulcer & Ward,
1995).. Continuando con la cultura en las escuelas, se analiza el efecto que
poseen las pautas y normas estructurales y administrativas de las
instituciones escolares. La mayoría de las escuelas poseen un itinerario
tradicionalmente muy inflexible y altamente estructurados, de manera se
dificulta emplear el tiempo requerido para desarrollar las actividades
educativas asociadas al uso de la Internet. Por consiguiente, la
implantación de un programa de Internet implica que las escuelas deben de
planificar para que los maestro y estudiantes posean el tiempo necesario
y/o incentivos para involucrarse en actividades asociadas con el uso e la
Internet en el salón de clase. El uso de redes y Internet aceleran los
procesos de comunicación entre los maestros, administrativos, y
estudiantes. Esto reduce un poco la "burocracia", y permite más tiempo
libre para atender otros asuntos académicos de relevancia (Eurich-Fulcer
& Ward, 1995). Las normas que posea una escuela sobre el acceso a material educativo y
contenido curricular influye (positivamente o negativamente) al programa
de Internet en las escuelas. Sabemos de discusiones anteriores, que la
Internet posee herramientas poderosas que nos ayudan a descubrir/accesar
una vasta gama de recursos educativos y de aprendizaje distribuidos en el
ciberespacio. Mucha de la información disponible en la Internet para
propósitos educativos requiere que los estudiantes evalúen los datos y
formulen sus propias opiniones y conclusiones sobre el material expuesto.
Esto puede ser un gran reto para las escuelas con un enfoque educativo
tradicional (Eurich-Fulcer & Ward, 1995). Por último, es de suma importancia el apoyo y compromiso que provea la
administración escolar. Con una ausencia de soporte de la institución no
se podrá implementar en forma efectiva el programa de Internet. Esto
incluye el compromiso por parte del comité escolar de los padres y
maestros, superintendentes escolares, y los principales. El nivel de
involucramiento de la comunidad es de igual o mayor importancia en el fin
de asegurar el éxito del programa. Por ejemplo, si los padres y líderes de
la comunidad se oponen al programa de Internet, claramente los maestros y
administradores se obligarán a desistir en sus esfuerzos para implantar el
programa. Se ha visto que una forma en que la estructura administrativa de
una plantel escolar demuestre apoyo al programa de Internet es al proveer
incentivos económicos a los maestros en sus labores de integrar la
innovadora tecnología de las redes e Internet en los salones de clase.
Estos incentivos podrían ser en la forma de recompensas monetarias (e,g.,
remuneraciones salariales) o no monetarias (e.g., reconocimientos
profesionales). La administración escolar debe de tener claro la política
y procedimientos asociados a uso de las redes, de manera que se asegure un
efectivo y eficiente usos de éstos. Conclusiones El ciberespacio de Internet ha hecho posible que diversas comunidades
educativas locales e internacionales se conecten en el universo virtual
para compartir ideas y experiencias educativas, lo cual ayuda a promover
un efectivo proceso de enseñanza-aprendizaje. Estas comunidades incluyen
investigadores, maestros y estudiantes que poseen diversos trasfondos
socio-culturales y económicos, pero con preocupaciones e inquietudes
comunes. Definitivamente los procesos educativos son realzados y más efectivos
cuando se integra las telecomunicaciones en el salón de clase. Las clases
traspasarán las barreras físicas para viajar por el espacio electrónico,
donde se adquieren nuevas experiencias mediante el intercambio de
asignaciones y cursos provisto por comunicaciones de maestros y
estudiantes del mundo internacional. No debemos cerrar los ojos a las diferentes problemáticas presentes al
correr un sistema de teleinformática en las diversas instituciones
educativas. Se deben analizar y discutir dichos problemas en los foros
pertinentes, y buscar posibles soluciones que recojan el consenso común de
los maestros, padres, estudiantes, y administradores escolares. La tarea
no es fácil y requiere de mucha colaboración. Algunas razones mencionadas en el artículo nos hacen pensar que la idea
de la educación virtual puede ser interesante y que puede contribuir a
resolver algunos de los problemas de los ambientes educativos actuales.
Pero para que pueda se exitosa se requiere vencer primero algunos
obstáculos. En primer término es necesario vencer la resistencia de los sectores
académicos, que suelen ser muy conservadores y temerosos de experimentar
con nuevas tecnologías, con el argumento de que podrían ser
deshumanizadoras, o simplemente que son solamente una moda. Si persiste
esta línea de pensamiento es probable que en el futuro un número
importante de estudiantes vaya a instituciones no tradicionales que tienen
una mucho mayor capacidad de responder a las necesidades del medio (no
sólo en costo sino en flexibilidad), y que sólo una fracción pequeña siga
yendo a las universidades de prestigio en donde seguramente van a tener
que pagar costos muy altos. Además hay que vencer muchas resistencias culturales para convencer a
las empresas que la calidad de un curso o programa virtual puede ser tan
buena como la de los cursos de educación continuada tradicional.
En segundo término, si queremos que la educación virtual sea una realidad para todos necesitamos mejorar substancialmente nuestra infraestructura de comunicaciones. En tercer término, es necesario sensibilizar a la clase dirigente para que sea consiente de que la implantación de la educación virtual requiere una inversión importante de recursos. Y, por último, pero no por eso menos importante, debemos hacer todo lo
posible porque la educación virtual, pueda cubrir al grupo más amplio de
población posible. Finalmente, una reflexión: se dice que los sistemas de Instrucción
Basada en Internet pueden conducir a deshumanizar los ambientes educativos
pues se pierde la comunicación humana. A esta afirmación podrían hacerse
dos comentarios: por un lado que los ambientes por ellos creados son muy
similares a los que ya existen y van a existir crecientemente en el medio
laboral, por lo que es difícil que el medio educativo se substraiga a
ellos, por otro, que justamente es nuestra responsabilidad que este tipo
de sistemas no sean deshumanizantes. Por eso es que es tan importante
entender las características de Internet como medio educativo. La
situación ideal sería una en la que cada actividad se utilice para lo que
es más útil e idónea en el aprendizaje. Y es difícil pensar que la
comunicación humana no tenga cabida para este propósito. Bibliografia [BAI94] Bailey, E. K., & Cotlar, M. Teaching via the internet.
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City, CA: IDG Books Worldwide, Inc. *Profesor Adscrito al Departamento de
Sistemas.
Facultad de Ingeniería Electrónica y
Telecomunicaciones
Universidad del Cauca (Colombia)
Estudiante Doctorado Ciencias de la
Computación.
Universidad de Chile. |