Impresionante
la estructura del techo de la Mega
Fráter verlo
a la distancia, cerca y en el recuerdo que nos queda al ver el
desarrollo del majestuoso proyecto considerado como la obra
más grande de Centroamérica, y una de las
más grandes del mundo. Ver las siluetas de concreto que se
yerguen es parte del complemento del sueño que cada
día se acerca a la realidad, que cada día es
más palpable de lo que Dios ha hecho en Fraternidad
Cristiana, por su fidelidad en la promesa, y por la fidelidad de la
congregación que siembra cada vez más para
recibir el fruto de las bendiciones que vienen de parte del
Señor. Diez años pasaron desde aquel
día en que nuestro pastor, Doctor Jorge H. López,
anunció en su mensaje dominical la visión de
crecer, de multiplicarse y cumplir con el mandato del Señor
Jesucristo de llevar la Palabra a toda criatura. Quedaron
atrás los meses de planificación, de
elaboración de los planos, como ese marzo del 2001 en que
empezó el murmullo de personas, el roncar de los motores de
tractores, de patroles y camiones en el movimiento de tierra para
emparejar esa hermosa propiedad localizada en Ciudad San
Cristóbal, con una medida de 10 manzanas y 3 cuartos de
manzana, asiento de Mega Fráter para reunir en una sola sede
a más de 13 mil personas sentadas con comodidad, escuchando
la Palabra de Dios y glorificando a Cristo Resucitado, sin columnas que
estorben la visibilidad y la atención a la plataforma. Un
lugar donde cupiéramos todos.
Esta
majestuosa obra en donde se glorifica el nombre de Dios, es obra del
Señor y la fidelidad de los miembros de la
congregación que diezman, que ofrendan y le creen a un Dios
grande en bendiciones y en misericordia para hacer sus promesas de fe,
creyendo en la promesa de la prosperidad en sus vidas.
Fuentes consultadas:
Fraternidad Cristiana de Guatemala
Fuentes consultadas:
Fraternidad Cristiana de Guatemala
