En alguna parte del desierto, una
joven de piel morena y largos cabellos castaños camina sin rumbo alguno, no se
ve agotada, esta cansada de tanto caminar, de pronto se detiene al ver a lo
lejos una tormenta de arena dirigiéndose hacia ella, levanta la vista y lo
observa inmóvil por unos segundos antes de esbozar una fugaz sonrisa...
-Hogar, dulce hogar...
instantes después, la joven
corre hacia el torbellino y se lanza hacia su interior...
~
Una Buena Esposa ~
Ha pasado tan solo un año desde
la pelea contra Hao, todos los shamanes del mundo han seguido con su vida normal
después de eso, en espera de la reanudación del torneo para elegir al shama
king, Yoh y compañía habían estado en contacto y se reunían de vez en cuando
en la pensión Asakura, y justo en este momento, una de esas reuniones se está
llevando acabo...
-Chocolove llegas tarde- le reclamo Len Tao a su antiguo compañero de equipo, el morenito estaba listo para hacer uno de sus malos chistes
-Bueno es que estaba en camino
pero... ¡Ay mi naricita!- gritó como siempre al sentir el filo de la cuchilla
dorada en la punta de su nariz, la sien del joven chino saltó marcando una
venita
-Ni se te ocurra contar uno de
tus pésimos chistes, ya deberías aprender algunos nuevos
-Len no seas así él- intervino
con su dulce voz la hermana mayor de Len: June Tao que acompañada de su zombi
acompañante, Lee Bruce Long, permanecía de pie en la entrada de la pensión
esperando junto con Horo Horo, Pilika, Tamao, Fausto, Elisa, Ryu y Manta a los
dueños del lugar.
-Ese tonto de Yoh ya se retraso,
y eso que esta es su casa- les recordó Horo Horo con una nota de molestia en su
voz, Tamao y Pilika comenzaron a cuchichea algo a espaldas del muchacho a quien
también comenzó a saltarle la venita en la sien.
-Tranquilo Hoo Horo, ya veraz que
mi amigo Yoh tiene una buena razón para hacernos esperar
-Así es, seguramente don Yoh
esta fuera por el entrenamiento que doña Anna le impuso- justifico Ryu apoyando
a Manta, Fausto y Elisa que estaban tomados de las manos, suspiraron llenos de
amor como siempre, cosa que logró calmar el enojo de Len sustituyéndolo por un
poco de repugnancia, ¿acaso esos
dos no se cansaban de estar acarameladitos?, cruzando los brazos volteó a ver
hacia la calle en donde pudo ver a su espíritu acompañante regresar delante de
Tokaghero
-¿Que investigaste Bason?
-El joven Yoh no se encuentra en
el cementerio o haciendo algún entrenamiento
-Tal ves salió de viaje
-¡Ni lo menciones Tokaghero, don
Yoh no sería capaz de salir sin avisarme!
-¿Cómo en esa ocasión en que
peleó con Manta y no sabia que había regresado con sus abuelos?- preguntó
Tamao haciendo que el chico de la espada de madera se sonrojase y avergonzara
-¡Esa es una historia diferente!
-Hola a todos...- escucharon
entonces al otro lado de la calle, identificando esa voz, todos voltearon a ver
la llegada de Yoh Asakura que caminaba tan tranquilo como siempre
-¡Llegas tarde Yoh!- le reclamo
Len de la misma manera en que le reclamó a todos cuando llegaron al lugar
minutos antes
-Ji ji ji, lo siento, pero es que
Anna me envió a recibir un paquete hasta la oficina de correos, ¿por qué no
entraron?
-O.O... qui... qui... ¡¿Quieres
decir que Anna estuvo todo este tiempo dentro de la casa y no nos abrió?!- gritó
Horo Horo dispuesto a matar a la sacerdotisa en cuanto la viera, la puerta de la
entrada se abrió de golpe aventando al muchacho hasta hacerlo chocar con un
poste de luz, Anna había abierto por fin.
-Tardaste demasiado Yoh ¬-¬
-Ji ji ji, es que había
demasiada gente en la oficina
-Señorita Anna, buen día
-Ah Tamao, veo que ya llegaste,
pasa- y sin decir más, Anna dio media vuelta y entro a la casa, Tamao y los demás
hicieron lo mismo dejando al pobre Horo Horo aún inconsciente en el poste de
luz.
-Oye Yoh, ¿de quien es esa
carta?
-Es Silver quien escribe, aunque
no se porque uso este método...
-¡Buenos días!
-¡Yoh ve a ver quien es!
-¡Ya voy Annita!
El joven Asakura que ya estaba
acostumbrado a eso, corrió a la puerta aún antes de que Anna le hubiera
gritado, al abrir la puerta se encontró de frente con Silver y una muchacha de
piel morena y cabellera larga castaña que al ver a Yoh se hincó en el piso he
hizo una reverencia como si estuviera frente a un dios.
-¡Oye no hagas eso!- gritaron
los dos Asakura al mismo tiempo pero la muchacha los ignoró y permaneció
agachada en su lugar
-Los grandes espíritus me han
enviado a pedir la bendición al Shaman King...-susurró con una dulce voz, con
tanta gracia lo hizo que a Yoh le dio la impresión de que esa chica tenía
mucha mas elegancia que nadie a quien hubiera conocido.
-Pues creo que te equivocaste de
persona, yo no soy el Shaman King
-¿¡¡Que!!? ¿entonces tu no
eres Asakura Yoh? o.O
-Si, soy yo, pero aún no se
decide quien es el Shaman King ^^U
-Silver...-
susurró la muchacha poniéndose de pie y lanzándole al apache una
mirada realmente asesina, un aura roja rodeo su cuerpo y el muchacho retrocedió
unos pasos mientras movía las manos y una gota de sudo recorría su nuca
-¡Yo no soy culpable de eso Mary
Gold!
-¿¡Como te atreves a engañarme
de esta manera Silver!? ¡¡¡Me trajiste hasta este lugar con engaños, a mí,
a la próxima sucesora del clan apache, yo todo por que querías venir a esta
fiesta!!!
Yoh vio casi con horror como esa
chica casi mataba a Silver, le daba golpes en la cabeza con su zapato o lo movía
de los hombros desconsideradamente sin dejarle de gritar, él por su parte solo
se cubría la cabeza tratando de explicarle a la chica sus motivos pero su voz
no era lo suficientemente fuerte para superar la de ella. Varios minutos después,
Mary Gold dejó a Silver tirado en el piso con la cabeza dándole vueltas de
tantos golpes y movimientos, ella seguía molesta
Así, Mary Gold entro a la casa cerrando la puerta tras de sí, Yoh se quedo ahí sin hacer nada, impactado por la escena que acababa de ver y Silver... Bueno, él solo veía estrellitas girando alrededor de su cabeza xD