
Universidad Yacambú
Licenciatura en Información y Documentación
Deontología
Profesor: Yldegar Álvarez
Elaborado por: Yennis Rodríguez


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Introducción |
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Una empresa ética sería un tipo de organización que se cohesiona, que toma conciencia de cuales son los valores que fundamentan sus decisiones. Cuando nos unimos en torno a esos valores logramos identidad moral, algo muy importante en tiempos en que las organizaciones están en distintos lugares del globo y en que nos encontramos enfrentados a una serie de retos cambiantes y continuos. Una organización ética trata de crear un clima ético,
en el que somos concientes que en los distintos niveles se toman las
decisiones con base en los valores de la empresa. Donde la empresa trata de
satisfacer los intereses legítimos de todos los afectados por la
organización. La ética tiene una dimensión individual, personal casi que subjetiva pues es el propio individuo en interacción con el medio que lo rodea quien debe descubrir y construir, guiado por su conciencia, los valores que orientarán su propia vida y las acciones que él emprenda y realice. |
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Objetivo |
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Identificar tendencias y actitudes asumidas por las organizaciones como criterios éticos de decisión |
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Desarrollo |
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Ética
empresarial La empresa es un factor fundamental de la convivencia social, no solamente desde su rol de animadora de la economía, de proveedora de recursos materiales destinados a satisfacer las necesidades de los hombres, sino también desde el de promotora de su autorrealización. Sus decisiones condicionan el presente y el porvenir de la sociedad, por lo que resulte indispensable que las mismas se adopten en el marco de la ética y de la honestidad de las costumbres. Existen empresarios que les preocupa maximizar el beneficio y también la forma de obtenerlo. Para ellos juega un papel muy importante la ética, ya que deben estar dispuestos a sacrificar resultados siempre que tuvieran que actuar de una forma no ética, o con falta de sensibilidad social. Los procesos de decisión en la empresa han experimentado cambios. Encontramos que las organizaciones, con las normas rígidas y estrictas en las relaciones laborales, han dado paso a una organización más dinámica y flexible, que necesita de la delegación de responsabilidades en todos los niveles. A su vez, el compromiso de los trabajadores con su empresa facilita su identificación con la cultura corporativa, y ayuda a comprender y compartir a toda la organización en la misión y visión de la empresa. Por lo tanto la ética ayuda a la empresa a afianzar la credibilidad social, lo que se logra satisfaciendo los derechos de todos los grupos de interés como son los accionistas, propietarios, trabajadores, clientes, proveedores, etc., ya que la empresa y la sociedad van de la mano. Ahora esta ética se refiere a la responsabilidad social empresarial, que no es más que cuando la empresa se preocupa por sus empleados (incentivos, guarderías, apoyo educativo, inversión en calidad de vida para el trabajador), así como por el medio ambiente (naturaleza y sociedad) cuidando el correcto manejo de los desechos y reutilización de los mismos para evitar la contaminación de agua, tierra y aire). Esto es algo que comienza a aplicarse poco a poco a nivel mundial. En los países latinos es más lento aun. “Una economía que no tenga en cuenta la dimensión ética y no busque servir al bien de la humanidad, no puede llamarse a sí mima ‘economía’, entendida en el sentido de un uso racional y constructivo de la riqueza material”. Los líderes de los negocios y los inversores han descubierto lo caro que cuesta el no prestar atención a este consejo.
El siglo XX fue testigo de extraordinarios cambios, tanto en la sociedad como en el medio ambiente. Uno de los fenómenos actuales más preocupantes es la alteración del sistema climático global. La opinión pública y los gobernantes aumentaron su grado de percepción y preocupación respecto a este fenómeno principalmente debido a diferentes incidentes catastróficas climáticos que aun en la actualidad se están presentando. Sin embargo la Administración de los EEUU rechaza el Protocolo de Kioto, sin importar que estudios alerten sobre la necesidad urgente de tomar medidas para la reducción de emisiones de gases causantes del efecto invernadero. El cambio climático global evidencia las desigualdades económicas y sociales que existen en el mundo. Potencializa dichas diferencias e inequidades. Los tratados del clima reconocen los diferentes niveles de responsabilidades y atribuyen a los países industrializados la mayor cuota de responsabilidades para la resolución del problema, puesto que históricamente ya consumieron y emitieron más gases que los países en desarrollo, como consecuencia de estas emisiones, de los beneficios económicos, sociales y políticos. Por todos estos argumentos, es evidente que la sociedad actual demanda que las organizaciones y compañías, reconozcan su capacidad de ocasionar serios impactos negativos sobre el medio, en sus dimensiones social, natural y económica; por lo cual deben ser totalmente responsables en la gestión de la actividad empresarial. “Los entornos naturales sanos que tienen capacidad de renovarse, y los recursos humanos mejor educados, sanos, y motivados, son la base que asegura la continuidad de la producción y el éxito de la empresa moderna”. (Correa, 2004). “Desde una perspectiva puramente macroeconómica, la gestión con criterios de responsabilidad social empresarial contribuye sin duda al desarrollo sostenible y equilibrado del planeta. Si lo que perseguimos es generar riqueza de forma sostenible sin agotar los recursos naturales y minimizando la huella medioambiental de nuestra generación, pensando en las generaciones venideras, está claro que todos tenemos que mejorar los procesos para que así sea”. (González, 2004). Responsabilidad social empresarial La idea de “la
responsabilidad social empresarial”, desde finales de los años noventa, comenzó
a ser asumida por numerosos actores del contexto político y económico mundial,
incluidos instituciones financieras, empresas, organizaciones, agencias de desarrollo,
escuelas de negocio, inversores y algunos gobiernos. Aunque este concepto es
relativamente novedoso, según (Melling y Jensen, 2002), citados por (Bull,
2004); sus raíces se identifican en diversas concepciones acerca de la
gestión empresarial que existen en los archivos de los Estados Unidos entre
los años 1950 y 1960, donde la responsabilidad social era considerada una
obligación moral y responsabilidad personal del empresario. A partir de ese
momento, han ido apareciendo en el contexto internacional diversas experiencias
e iniciativas que promueven el establecimiento e implementación de nuevos
códigos y normas, orientados al logro de un comportamiento empresarial ético y
respetuoso con la sociedad y el medioambiente, que contribuya por tanto, al
desarrollo sostenible. “La mayoría de estas recomendaciones, pretenden animar
al desarrollo de políticas y estrategias empresariales que incorporen estos
criterios argumentando su necesidad desde diferentes puntos de vista:
morales, económicos y sociales”. Bull (2004). La responsabilidad
social empresarial es un concepto que implica la necesidad y obligación de
las empresas e instituciones que desarrollan algún tipo de actividad económica,
de mantener una conducta respetuosa de la legalidad, la ética, la moral y el medio
ambiente. Es el compromiso de la empresa en la contribución al desarrollo sostenible;
lo cual implica la adopción de una nueva ética en su actuación en relación a la
naturaleza y la sociedad, un motivo de solidaridad, el sentido de responsabilidad
por salvar las condiciones que sustentan la vida en el planeta, el tributo la
calidad de vida de los grupos de interés, sus familias y la comunidad. Las empresas por
tanto, no solo desempeñan una función económica, sino además una función
social y ambiental, que se valora en diversos aspectos tales cómo la calidad
de vida laboral, el respecto y protección a los recursos ambientales, el
beneficio a la comunidad, la comercialización y marketing responsables y la
ética empresarial. Ética, buen negocio Un valor ético, la confianza y el éxito empresarial tiene una sólida razón de ser que explicaba a su vez la filósofa siguiente: "Las empresas competitivas son las éticas por dos razones: merecen credibilidad y generan confianza. La credibilidad y la confianza son dos valores morales que valen tanto para el mundo personal como para el político y en general para todos los mundos". Cuando se habla de ética también se habla
de utopía. La utopía es una meta alta que convoca todas las energías para
lograrla y le imprime dinamismo al trabajo y a la vida. Esa utopía, recordada
por los códigos de ética que los profesionales del mundo adoptan voluntaria y
libremente, no es ni puede ser parte de un reglamento de trabajo. Es el sueño
de cada uno, es la formulación de su ambición, es su proyecto de superación
personal. Por eso se lo mira como un instrumento inspirador de los mayores
logros profesionales y el impulso permanente para llegar a la excelencia.
Hablar de la utopía ética es hablar de excelencia profesional, de imponerse
como tarea la mejor información del día, de buscar páginas memorables o
piezas periodísticas que lleguen a ser indispensables para la historia de la
sociedad. Principios éticos - Honestidad e integridad: son los valores que buscan los perfiles de alto potencial en las empresas. Los valores organizacionales y la cultura, tienen una fuerte relación en la satisfacción de los empleados, el compromiso y la intención de quedarse en la empresa. - Justicia y equidad: La equidad introduce un principio ético o de justicia en la igualdad. En definitiva, la equidad nos obliga a plantearnos los objetivos que debemos conseguir para avanzar hacia una sociedad más justa. Una sociedad que aplique la igualdad de manera absoluta será una sociedad injusta, ya que no tiene en cuenta las diferencias existentes entre personas y grupos. Y, al mismo tiempo, una sociedad donde las personas no se reconocen como iguales, tampoco podrá ser justa. - Respeto y lealtad: Son el cemento que une a la convivencia y favorece la cooperación entre personas. El respeto favorece la moderación, el juego limpio y la veracidad. La lealtad nos garantiza frente a comportamientos inesperados, frente a traiciones, a desprecios y a conspiraciones. - Solidaridad y tolerancia: son
principios básicos de la concepción cristiana de la organización, y
constituyen el fin y el motivo primario del valor de la organización social. Humanismo Tecnológico El mercado laboral, e incluso el concepto de trabajo, varía de forma radical; si es cierto que con el aprovechamiento de los medios tecnológicos se disminuirá el paro, se crearán puestos de trabajo, también es cierto que se perderán otros y, aunque aquéllos sean mayor en número que éstos, las personas que, en su plenitud laboral se encuentren en una situación imposible de reconvertir se verán marginadas, aunque se les proporcione una economía suficiente, incluso sobrada. No cabe duda de que la irrupción social
de las tecnologías de la información en el ámbito profesional está
produciendo una revolución que demanda urgentemente cambios que signifiquen
la adaptación de la estructura social a la introducción de unos nuevos
métodos de trabajo y de presentación al exterior; nos encontramos ante una
revolución sin revolución. Se están provocando orientaciones diferentes en
los hábitos de formación, de convivencia y de trabajo, que inciden
directamente en el entorno de las actividades, desde dos puntos de vista
básicos: En primer lugar, en el aspecto interno, respecto a cambios
estructurales, formativos, económicos y de trabajo. En segundo lugar, en el
aspecto externo, respecto a las relaciones con terceros. Tocando como punto
referencial la ética en las empresas. Beneficios de la ética
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Conclusión |
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En los últimos años se está observando una creciente preocupación por parte de los ciudadanos y de las organizaciones sociales acerca del comportamiento ético de las empresas, ya que estas no deben considerar solamente los aspectos económicos, sino también los sociales y medioambientales. En la actualidad en el marco de la globalización y del vertiginoso avance industrial, tecnológico e informativo, enfatizando la necesidad de lograr en este contexto la justicia, la satisfacción de las necesidades de todos los seres humanos, la equidad en el acceso a los recursos, y a las oportunidades de desarrollo y el incremento de la calidad de vida, sin usar los recursos naturales más allá de las capacidades del medio ambiente. La responsabilidad social empresaria es una cultura
de gestión corporativa. No es una práctica aislada de la actividad
empresarial sino que hace a una nueva mirada respecto del rol de la empresa
en la sociedad. Integra la búsqueda de rentabilidad con el desarrollo
sostenido de la sociedad y el medio ambiente. Las iniciativas de éstas
intentan consolidar y divulgar una ética empresarial que tenga en cuenta los
impactos positivos y negativos de sus acciones a corto, mediano y largo
plazo, en todos los ámbitos y sectores sobre los que tiene influencia,
mediante la revisión y diseño de sus políticas y sus prácticas potenciando
los impactos positivos y evitando, neutralizando y reparando los impactos
negativos. |
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Infografía |
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Ramírez S., José G. Ética, moral y valores http://www.monografias.com/trabajos23/etica/etica.shtml
Barranco Saiz,
Javier (2007) Marketing y Ética
Empresarial
http://www.tendencias21.net/marketing/index.php?action=article&numero=18 Las empresas no tienen más remedio que afrontar el
calentamiento global http://wharton.universia.net/index.cfm?fa=viewArticle&ID=1516 Feldmann, Fabio José Los
cambios climáticos globales y el desafío de la ciudadanía planetaria http://www.monografias.com/trabajos905/cambios-climaticos-globales/cambios-climaticos-globales.shtml Alea García, Alina Responsabilidad social empresarial. Su contribución al
desarrollo sostenible Publicado en Revista Futuros No. 17, 2007 Vol. V http://www.revistafuturos.info/raw_text/raw_futuro17/resp_social_empr.pdf Francés, Pedro (2004) Ética
de los negocios : innovaciones y responsabilidades Editorial Desclée de Brouwer,
S.A. |