Cohorte: 032-071 

 

 

 


MATERIA

Ciencia, Tecnología y Comunicación

FACILITADOR

Griselda González

PARTICIPANTE

Martínez V; Naudy Y.

 

 

 

 

 

TRABAJO 1

Realizar un análisis de la evolución del  pensamiento científico relacionando las características socio-culturales que permitieron o impidieron el avance del desarrollo científico en cada período o época.

 

 

 

 

Introducción
 

 

 


El pensamiento científico en todas las épocas, mantiene vínculos estrechos con el resto de las concepciones del pensamiento humano, dado que todos los discursos considerados verdaderos surgen en el seno y a partir de idénticas condiciones socio-culturales.

Al relacionarse el desarrollo científico a las prácticas sociales, se le adjudica a la ciencia un papel relevante en el progreso de la humanidad: la ciencia podía y debía servir a la emancipación de los hombres; la inteligencia humana se vería beneficiada con su práctica; así se incrementaría la capacidad racional y el modo de vida.

A mitad del siglo XIX algunos de los soportes del universo teórico construido por la Modernidad, se fisuran. Las leyes deterministas sólidamente establecidas, habrán de compartir su existencia con otro tipo de explicaciones. Del mismo modo que en la física, la mecánica clásica se fragmenta, en la biología, con la teoría de la evolución, los sucesos ya no pueden ser deducidos de ninguna ley determinista. No pueden inferirse de una información anterior. No responden a la linealidad causa-efecto. En el nuevo siglo se instala al mismo tiempo la pluralidad de códigos y la falta de fundamentación universal.

Con Galileo y Newton, surge el conocimiento predecible, que tiene como antecedente a la visión de un mundo inmutable en Aristóteles. A partir del siglo XVII todo lo que se produce, es deducible y el edificio científico de la Modernidad se construye sobre las leyes conservativas, reversibles y deterministas. La episteme moderna considerará verdadero conocimiento a aquél que coincida con las leyes científicas.

En la época Moderna, la relevancia del saber científico como saber auténtico, no es un fenómeno aislado. El conocimiento científico triunfa frente a otros saberes; todo conocimiento para ser aceptado debía cumplir con las características que él mismo había determinado.

Cada época histórica se ha caracterizado por una concepción particular sobre el conocimiento que a la vez supone la existencia de una serie de criterios admitidos que permiten diferenciar entre lo que es y no es saber. La historia del pensamiento científico nos revela que, en última instancia, el interés y la preocupación principal se centran en el hombre. Esto quiere decir que, aunque aparentemente el objeto de investigación sea algo físico, material o técnico, todo recae en el hombre, razón por la que todo descubrimiento no escapa a un análisis axiológico. Pensar en la neutralidad valorativa, dentro del campo estrictamente científico, sería anular algo que es sustancial al espíritu humano. No se sabe qué ha pasado para que se rompieran los lazos existentes entre el ser, el hombre y el ethos.

 

Evolución del pensamiento científico y las características socio-culturales de las diferentes épocas

 

 

La antiguedad

El conocimiento se remontan a los primeros tiempos históricos (con escritura), los testimonios escritos más antiguos de investigaciones protocientíficas proceden de las culturas mesopotámicas, y corresponden a Escritura Cuneiformelistas de observaciones astronómicas, sustancias químicas o síntomas de enfermedades — además de numerosas tablas matemáticas — inscritas en caracteres cuneiformes sobre tablillas de arcilla. Otras tablillas que datan aproximadamente del 2000 a.C. demuestran que los babilonios conocían el teorema de Pitágoras, resolvían ecuaciones cuadráticas y habían desarrollado un sistema sexagesimal de medidas (basado en el número 60) del que se derivan las unidades modernas para tiempos y ángulos. En el valle del Nilo se han descubierto papiros de un periodo cronológico próximo al de las culturas mesopotámicas que contienen información sobre el tratamiento de heridas y enfermedades, la distribución de pan y cerveza, y la forma de hallar el volumen de una parte de una pirámide. Algunas de las unidades de longitud actuales proceden del sistema de medidas egipcio y el calendario que empleamos es el resultado indirecto de observaciones astronómicas prehelénicas.

 

Aporte de los Griegos

 

Los orígenes del pensamiento científico aparecen primero, con los griegos y esto en dos planos diferentes: El de la práctica por medio tiempo espontáneo, limitada a una observación más o menos fina. Por otra parte el de la reflexión como el gusto por las matemáticas Pitágoras y Platón y la lógica de Aristóteles. Lógica y Matemáticas son los dos aportes fundamentales de Grecia a la ciencia. Después de Grecia, es Alejandría que se desplaza el centro de reflexión filosófico y científico y con Euclides (-300) se abre la edad uso de las matemáticas griegas.

 

Tales de Mileto fue el primero que intentó explicar objetivamente la naturaleza prescindiendo de los mitos. La fabricación teórica de Anaximandro basada en un pensamiento claro y racional de que la tierra se mantiene estable en el universo sostenida por igual equidistancia predice la teoría de la gravitación de Newton y la redondez de la tierra. La genial concepción de Heráclito de la realidad como proceso en flujo permanente no ha sido rebatida. Parménides creo el sistema hipotético-deductivo tan caro a los métodos actuales de investigación científica. No hay técnica ni producción de objetos en esta ciencia filosófica. Numerosos instrumentos fueron creados posteriormente para demostrar y refutar estas teorías. Acá la ciencia indujo a la producción tecnológica.

Es de destacar que por su posición filosófica, los griegos fueron muy buenos en geometría pero no desarrollaron una "ciencia" fáctica (basada en la experiencia basada en hechos observados). Uno de los primeros griegos, en el siglo VI a.C., que intentó Platónexplicar las causas fundamentales de los fenómenos naturales fue el filósofo Tales de Mileto. Fue un gran matemático que pensaba que la Tierra era un disco plano que flotaba en el elemento universal, el agua. El matemático y filósofo Pitágoras, de época posterior, estableció una escuela de pensamiento en la que las matemáticas se convirtieron en disciplina fundamental en toda investigación científica.

Por ésta época — 300 a. c. — Euclides (quien probablemente estudió en Atenas con discípulos de Platón) escribe "Elementos de geometría", es un extenso tratado de matemáticas en 13 volúmenes sobre materias tales como geometría plana, proporciones en general, propiedades de los números, magnitudes inconmensurables y geometría del espacio. En esta obra se parte de conceptos que se toman como verdades absolutas (axiomas o postulados) y se los utiliza para "demostrar" propiedades (teoremas). Estos teoremas son la base para demostrar otros teoremas armando una estructura sistematisada que aún hoy se utiliza en matemática. Es de destacar que el quinto postulado (postulado de las paralelas) es de extrema importancia ya que en el siglo XIX su negación dará origen a la geometría llamada no euclidiana.

 

Durante la llamada época Helenística, que siguió a la muerte de Alejandro Magno, el matemático, astrónomo y geógrafo Eratóstenes, tomó la distancia entre dos ciudades egipcias y calculó de forma asombrosamente precisa de las dimensiones de la Tierra. Por otro lado el astrónomo Aristarco de Samos propuso un sistema planetario heliocéntrico (con centro en el Sol), aunque este concepto no halló aceptación en la época antigua. El matemático e inventor Arquímedes sentó las bases de la mecánica y la hidrostática (una rama de la mecánica de fluidos); el filósofo y científico Teofrasto fundó la botánica; el astrónomo Hiparco de Nicea desarrolló la trigonometría, y los anatomistas y médicos Herófilo y Erasístrato basaron la anatomía y la fisiología en la disección.

La denominada revolución científica ocurrió entre 1500 y 1600 y fueron Descartes y Bacon sus figuras teóricas visibles en las ciencias matemáticas y empíricas. Bacon fue más exitoso como filósofo que como científico. Pero mucho antes el ibérico islámico Averroes, excluyó de la discusión racional las cuestiones de fe y del espíritu. De esta manera fundó las bases del pensamiento universitario medieval escolástico cuyos grandes teólogos empecinaron su inteligencia en explicar racionalmente la imposibilidad racional de la religión y sus dogmas.

 

LA CIENCIA GRECO-ROMANA

 

Es el utilitarismo lo que caracteriza a este periodo. La indiferencia de los romanos por la ciencia y la filosofía es total, por ejemplo los romanos no sintieron la necesidad de traducir a los autores griegos. Durante el período Greco-Romano las ciencias naturales estuvieron al servicio de la agricultura y de la ganadería. Las matemáticas y la física, de la arquitectura y de la guerra. No obstante, hay que citar a Claudius Ptolomeo que en II siglo de nuestra era , quien realizó investigaciones experimentales y la reflexión matemática. Ciertamente se puede hablar después de Ptolomeo se dio un declive de la ciencia en la cuenca del  mediterráneo. Desde principios de nuestra era la química se degrada en alquimia, la astronomía en astrología, la medicina utiliza amuletos más a menudo que los principios de Hipócritas las matemáticas se transformaron en aritmética.

 

 LA EDAD MEDIA

 

La famosa "Noche de la Edad Medía" que va siglo VI al siglo XI. Mientras que los filósofos de la antigüedad imaginaban dioses diferentes, los filósofos medievales tenían como sustento una religión revelada, la idea de un Dios creador. De ahí que las preguntas que se hacían los pensadores fueron de tipo metafísico. La mayor preocupación de los pensadores de la Edad Media fue la búsqueda de un lazo entre la filosofía y la teología. La escolástica responde a este objetivo por el empleo de una dialéctica rigurosa. En la Edad Media se dio un divorcio entre ciencia y el desarrollo tecnológico. A fines de la edad media hubo importantes inventos, particularmente en el campo de la navegación. 

  

EL RENACIMIENTO

 

Dentro del periodo conocido como el Renacimiento (1400-1600) la aparición de nuevas técnicas propició el desarrollo de instrumentos que generarían siglos después modificaciones en los sistemas sociales, políticos y económicos. Sin embargo hubo una proliferación de ideas que jamás fueron ejecutadas porque no se contaba con el conocimiento para llevarlas a cabo, o porque simplemente aun no se desarrollaban los materiales necesarios. Sin duda que lo fue desde el punto de vista de las letras y de las artes, pero no sobre el plano de la ciencia. Para algunos autores fue una época desprovista de espíritu crítico es la época de superstición, es una época donde la creencia en la magia y en la brujería se propago de manera prodigiosa. Una explicación propuesta para entender esta situación es que destruyendo la física, la metafísica, la astrología aristotélica, los sabios del siglo XVI prepararon sin duda el "renacer científico del siglo XVII". La ruptura con Aristóteles liberó la naturaleza de algunas reglas - que producían algunas insuficiencias. La noción de ciencia se aproxima bastante a la noción actual. A partir del siglo XVIII la relación con el mundo es más importante que la relación con Dios o consigo mismo.

Modernidad y pensamiento científico
 

 


Esencialmente, los métodos y resultados científicos modernos aparecieron en el siglo XVII gracias al éxito de Galileo al combinar las funciones de erudito y artesano. A los métodos antiguos de inducción y deducción, Galileo añadió la verificación sistemática a través de experimentos planificados, en los que empleó instrumentos científicos de invención reciente como el telescopio, el microscopio o el termómetro. A finales del siglo XVII se amplió la experimentación: el matemático y físico Evangelista Torricelli empleó el barómetro; el matemático, físico y astrónomo holandés Christiaan Huygens usó el reloj de péndulo; el físico y químico británico Robert Boyle y el físico alemán Otto von Guericke utilizaron la bomba de vacío.

La culminación de esos esfuerzos fue la formulación de la ley de la gravitación universal, expuesta en 1687 por el matemático y físico británico Isaac Newton en su obra Philosophiae naturalis principia mathematica (Principios matemáticos de la filosofía natural). Al mismo tiempo, la invención del cálculo infinitesimal por parte de Newton y del filósofo y matemático alemán Gottfried Wilhelm Leibniz sentó las bases de la ciencia y las matemáticas actuales.

Los descubrimientos científicos de Newton y el sistema filosófico del matemático y filósofo francés René Descartes dieron paso a la ciencia materialista del siglo XVIII, que trataba de explicar los procesos vitales a partir de su base físico-química. La confianza en la actitud científica influyó también en las ciencias sociales e inspiró el llamado Siglo de las Luces, que culminó en la Revolución Francesa de 1789. El químico francés Antoine Laurent de Lavoisier publicó el Tratado elemental de química en 1789 e inició así la revolución de la química cuantitativa.

Los avances científicos del siglo XVIII prepararon el camino para el siguiente, llamado a veces “siglo de la correlación” por las amplias generalizaciones que tuvieron lugar en la ciencia. Entre ellas figuran la teoría atómica de la materia postulada por el químico y físico británico John Dalton, las teorías electromagnéticas de Michael Faraday y James Clerk Maxwell, también británicos, o la ley de la conservación de la energía, enunciada por el físico británico James Prescott Joule y otros científicos.

Desde comienzo del siglo XX siglo, y muy particularmente desde la segunda Guerra Mundial, la ciencia se manifiesta cada vez más claramente como el elemento determinante del porvenir de la humanidad. Es cierto que son especialmente las ciencias aplicadas y las técnicas las que intervienen de forma directa, y de un modo cada vez más apremiante, en nuestra existencia cotidiana y que actualmente la mayoría de los gobiernos se esfuerzan en llevar a término una política eficiente de la investigación científica con vistas a acrecentar el poder material de sus países. Pero el progreso de las técnicas depende de una manera cada vez más estrecha del de las ciencias puras mientras que, a la inversa, cada innovación técnica es utilizada inmediatamente por los teóricos. Del mismo modo, toda acción de conjunto que sea coherente con el desarrollo de la investigación científica debe llevar también, de manera prioritaria, a la investigación fundamental. En este siglo del relativismo cultural pareciera no importar la validez de las jeraquías o niveles de investigación que han clasificado a las ciencias en puras o aplicadas, duras o blandas y en biología y medicina en básicas o clínicas. Es más, los practicantes científicos de los distintos niveles reclaman para su nivel la máxima estatura científica desdeñando a los otros como de menor jerarquía.El alejamiento a lo inteligible pareciera ser un criterio principal de separación. Sin embargo en los dominios de la ciencia se admite como requisitos la corroboración, la verificabilidad o falsación y la reproducción de la idea de una manera experimental. Las ciencias físicas o matemáticas en sus límites de abstracción representan las ciencias duras y las disciplinas sociales y económicas, en sus vaguedades y dificultades experimentales, las blandas. Las ciencias naturales y biológicas se encuentran en un incomodo medio, siendo consideradas blandas por los investigadores de la primera y duras por los de la segunda. Y en el mismo campo de la biología y de la medicina, existe el amplio espectro de las ciencias básicas, las clínicas, las sociales y las aplicadas o tecnológicas.

 

Los progresos realizados en estos distintos campos desde principios del siglo XX son inmensos y sobrepasan ampliamente en número y en importancia a los de cualquier época anterior de la historia de la humanidad. Sin embargo, sólo se puede juzgar objetivamente la ciencia actual situándola en el marco de la gran corriente de la historia. Algunos admiradores demasiados entusiastas de los éxitos y de los descubrimientos de nuestro tiempo subestiman la importancia de la obra admirable realizada, a un ritmo ciertamente más lento, pero con unos medios humanos y materiales mucho más limitados, por los científicos de los siglos pasados.

 

En el siglo XX,  evoluciona el trabajo en equipo y se acelera, a fin de compensar los efectos de la especialización creciente impuesta por la rápida extensión del campo de la ciencia, y para permitir un mejor aprovechamiento de los equipos cada vez más costosos necesarios para la continuación de los trabajos de investigación. Por suerte, la constante expansión de los presupuestos de investigación científica y técnica se ve favorecida por la toma de conciencia del hecho de que el porvenir de cada país está en gran medida condicionado por los esfuerzos que se realicen en este campo. La necesaria coordinación de los trabajos de los investigadores, la indispensable intervención del poder político en la distribución de los créditos concedidos presenta, efectivamente, el peligro de reducir en forma considerable la libertad creadora de los investigadores. Algunos hechos relativamente recientes confirman la realidad de este peligro, aunque el desarrollo de la cooperación científica internacional en el curso de los últimos años ha mejorado notablemente la situación. Esta cooperación, directa y sincera, lleva a los científicos de todo el mundo a mundo a considerarse, más allá de toda frontera política e ideológica, como miembros de una misma comunidad, solidarios en la obra que persiguen: la construcción de teorías abstractas, la descripción del mundo físico y el descubrimiento de las leyes que lo rigen

En nuestro siglo XXI, la humanidad está dando pasos de gigantes en relación con otras épocas pasadas. Clonación, nanotecnología, biotecnología absorben astronómicos presupuestos con retos que se resuelven en invenciones que rozan algunas aportaciones de la ciencia ficción.  Hasta la Química, la Medicina nanomedicina y los físicos tendrán que administrar nuevas invenciones que, pese a decisivos avances científicos y tecnológicos, pueden poner en peligro a la humanidad.

Michael Crichton en su libro "Presa" nos señala los peligros para la sociedad de la nanociencia a través de un experimento donde la computación, nuevos artefactos y las nanomáquinas desempeñan un papel decisivo.

Las ventajas y desventajas de los nuevos inventos e innovaciones tecnológicas deberán evaluarse cuidadosamente antes de que algún paso fatal en nuestra historia sea irreversible. Pero aparte de leer a Crichton y su ciencia ficción, le invitamos a tomarse muy en serio la nanotecnología.

En el siguiente cuadro, veremos con más detalle los perfiles de nuestro nuevo mundo en relación al desarrollo tecnológico:

 

CARACTERÍSTICAS DE LA SOCIEDAD ACTUAL

ASPECTOS  SOCIOCULTURALES

Continuos avances científicos.

Incesantes descubrimientos y nuevos desarrollo científicos: nuevas tecnologías para la información y la comunicación (telefonía, informática, etc.), ingeniería genética,  nanotecnología, nuevos materiales...

Redes de distribución de información de ámbito mundial

Las redes de distribución de información permiten ofrecer en cualquier lugar en el que haya un terminal (ordenador, teléfono móvil, televisor...) múltiples servicios relacionados con la información. No obstante, lo que para algunos países son grandes y veloces  "autopistas de la información", para otros apenas son simples caminos de tierra y barro.

La sociedad se basa en amplias redes de comunicación y en la capacidad de los individuos para actualizar su conocimiento en un mundo que cambia vertiginosamente.

Omnipresencia de los medios de comunicación de masas e Internet

Con los "mass media " (prensa, radio, televisión...) e Internet  las noticias de, información, formación y ocio llegan cada vez a más personas. La información se mueve casi con absoluta libertad por todas partes; lo que ocurre en un punto del planeta puede verse inmediatamente en todos los televisores del mundo (hay canales de TV – como la poderosa cadena americana CNN <http://www.cnn.com/>, que emiten noticias durante todo el día).

Esto supone una verdadera explosión cultural que hace más asequible el conocimiento a los ciudadanos, pero  a la vez, crece el agobio por el exceso de información y la sensación de manipulación ideológica  por los grupos de poder que a través de los "mass media" configuran la opinión pública y afianzan determinados valores.

Nuevos patrones para las relaciones sociales

Las onmipresentes TIC imponen nuevos patrones sobre la gestión de las relaciones sociales: nuevas formas de comunicación interpresonal, nuevos entretenimientos...

Mayor información del estado sobre los ciudadanos.

No solamente son los ciudadanos los que pueden acceder a un mayor volumen de información a través de Internet; el estado aumenta la información de que dispone sobre los ciudadanos (cámaras de vídeo en las calles, centralización de datos en Hacienda...), y está en condiciones de ejercer un mayor control sobre ellos.

Integración cultural

Tendencia hacia un "pensamiento único" (sobre todo en temas científicos y económicos) debida en gran parte a la labor informativa de los medios de comunicación social (especialmente la televisión), la movilidad de las personas por todos los países del mundo y la unificación de las pautas de actuación que exige la globalización económica.

Se va reforzando la  sensación de pertenecer a una comunidad mundial, aunque los países más poderosos van imponiendo su cultura (idioma, instrumentos y procesos tecnológicos...) amenazando la identidad cultural de muchos pueblos.

Aceptación del "imperativo tecnológico"

Según el "imperativo tecnológico", la fabricación y utilización de herramientas es el factor determinante del progreso de la humanidad. Por ello se aceptan los nuevos instrumentos como modernos e inevitables, renunciando muchas veces a conducir el sentido de los cambios y del progreso. Como afirma Joana Mª Sancho "las tecnologías artefactuales, simbólicas y organizativas transforman de manera insospechada no solo el mundo que nos rodea, sino nuestra propia percepción del mismo y nuestra capacidad para controlarlo".

"Hay que tener ordenador y saber inglés"

Formación de megaciudades.

La población se agrupa en grandes aglomeraciones urbanas (megaciudades) donde muchas veces son necesarios desplazamientos importantes para ir a los lugares de trabajo y de ocio

Baja natalidad (en los países desarrollados)

En los países desarrollados hay una notable baja de natalidad (Unión Europea), en tanto que en algunos países en desarrollo (China) se toman medidas para contener una tasa de crecimiento excesivo.

Mientras otros países siguen sin tomar ninguna medida y con unas tasas de natalidad que desbordan sus posibilidades (México, norte de África).

Nuevos modelos de agrupación familiar

Aumenta el porcentaje de personas que viven solas (solteras, divorciadas, viudas...) y aparecen nuevos modelos de agrupación familiar (monoparental, homosexual...). El patriarcado entre en crisis.

El alto índice de separaciones y divorcios genera los consiguientes problemas para los hijos.

Mayor presencia de la mujer en el mundo laboral

Mayor incorporación de la mujer al trabajo, dedicando menos tiempo a la familia. Las posibilidades de actuación social de la mujer se van igualando a las del hombre en la mayoría de los países, aunque en otros (como los países musulmanes) este proceso se ve fuertemente dificultado por sus tradiciones religiosas.

En muchos casos la mujer sufre el desgaste de una doble jornada laboral:  en el trabajo y como ama de casa.

Necesidad de "saber aprender" y de una formación permanente

Ante la imposibilidad de adquirir el enorme y creciente volumen de conocimientos disponible, las personas debemos saber buscar autónomamente la información adecuada en cada caso (aprender a aprender)

Las njuevas generaciones se van encontrando con muchos conocimientos nuevgos respecto a los que presidieron la vida de la generación anterior. Las personas necesitan una formación continua a lo largo de toda la vida para poder adaptarse a los continuos cambios que se producen en nuestra sociedad. No se trata de simples "reciclajes", sino de completos procesos de reeducación necesarios para afrontar las nuevas demandas laborales y sociales.

Relativismo ideológico

Tendencia a un relativismo ideológico (valores, pautas de actuación...) que proporciona una mayor libertad a las personas para construir su propia personalidad, aunque encuentran a faltar referentes estables sobre los que construir su vida.

También emergen nuevos valores que muchas veces se oponen abiertamente a los valores tradicionales, creando desconcierto en una gran parte de la población. Se da gran importancia al momento presente y a la inmediatez (éxito fácil...), al "tener" sobre el "ser"....

Disminución de la religiosidad

Fuerte disminución del sentimiento religioso y del poder de las iglesias tradicionales, aunque proliferan las sectas pseudoreligiosas.

Se refuerzan los planteamientos integristas musulmanes.

Grandes avances en medicina

Grandes avances en la prevención y terapia sanitaria, consecuencia de los desarrollos científicos en ingeniería genética, nanotecnología, láser...

Aumento progresivo de la esperanza de vida.

Infografía

 

 

 

 

 

http://dewey.uab.es/pmarques/si.htm

 

http://www.southlink.com.ar/vap/evolucion.htm

 

http://www.monografias.com/trabajos-pdf/historia-pensamiento-cientifico/historia-pensamiento-cientifico.pdf.htm

 

 

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