
Rol
del Documentalista en la sociedad de la información.
El
profesional de Información y Documentación esta llamado a ser el gestor de
liderazgo en cuanto a desarrollar la capacidad de posibilitar el acceso al
conocimiento universalmente disponible a toda su comunidad de usuarios ya sea
organizacional o de carácter publico, en donde la elaboración de proyectos,
estudio de necesidades de información, creación de nuevos servicios de
información, son algunas de las características primordiales de los que llevan
la batuta en el manejo y disponibilidad de la información. Es apenas lógico el
entender cual es la responsabilidad que sopesan estos profesionales, pues esta
nueva orientación conceptual del ejercicio profesional, los presentan ahora
como facilitadores o incluso “gestores de información” , la cual por su misma
importancia debe estar alejada de cualquier alteración malintencionada
reposando su veracidad en gran medida por la ética del profesional en
información y documentación.
Es
necesario, el tener en cuenta los parámetros constitucionales y de bien común,
pues, el criterio de acceso a la información es un valuarte, que también está
estrecha mente relacionado con el profesional, pues aunque existen entornos o
comunidades cerradas (Empresariales por ejemplo), el encargado de la gestión de
la información (documentada por lo menos), debe poseer los criterios para
discriminar que información le puede competir al público y cual a entornos
herméticos, así mismo, debe ser característica primordial de su labor el
brindar la información oportuna, eficiente, y veraz. Los individuos inmiscuidos
en el proceso informativo deben también crear mecanismos que permitan al
usuario interactuar con herramientas que le facilitarán el satisfacer sus
necesidades de información, una de estas herramientas y muy renombrada en la
ultima década es la referente a la aplicación de las nuevas tecnologías de
acceso a la información, las cuales involucran que el profesional no solo sea
mediador entre las fuentes de información y el usuario final sino que más bien
adquiera un comportamiento mas dinámico, en donde también procure y dedique
parte de sus esfuerzos en el enseñar a su comunidad de usuarios el manejo de
estas, para que ellos con el apropiamiento de sus utilidades estén en la
capacidad de generar sus propias estrategias de recuperación de información,
tan es así que las evoluciones recientes del internet focalizan en prioridad la
estructuración y el acceso de recursos de información a partir de la red.
En
consecuencia se percibe un desafió particularmente agudo para el gremio de
profesionales de la información el cual se enmarca en la capacidad de adaptarse
a la evolución acelerada de su entorno y servir de enlace, guía y orientador de
sus usuarios finales posibilitándoles el obtener una total maestría en cuanto
al manejo y aprovechamiento de las nuevas herramientas de acceso al
conocimiento universalmente disponible. Un desafió enfocado a una misión del
ejercicio profesional entendida como “el aprovechar la tecnología del mundo
globalizado y reducir de alguna forma la brecha entre informados ricos e
informados pobres, permitiendo que todos participen de la sociedad de la
información, creando una cultura de individuos con capacidad de trabajar con
información, para su desarrollo personal y profesional.
El
profesional en Información y documentación en la actualidad debe ser un experto
en la manipulación, recuperación y
acceso a la información, capaz de traerla al usuario que la demande de una
forma oportuna e integra sin importar el
punto geográfico o lógico en el que se la encuentre.
Entre sus
compromisos sociales esta el de descubrir y diagnosticar las necesidades de
información de la comunidad a la cual sirve, creando servicios y productos de
alta calidad, acordes al tecnológico mercado de información actual.
Evolución
del profesional “del Bibliotecario al Documentalista”
La profesión bibliotecológica ha sufrido profundos cambios
y transformaciones debido a la incorporación de las nuevas tecnologías a
nuestras bibliotecas y unidades de información.
Para Paloma Pórtela (1998) " El impacto tecnológico
en el sector de la información es abrumador. La aplicación de herramientas esta
siendo intensiva y punta de lanza para su uso en otras industrias y sectores , ese impacto afecta de
manera muy especial a los gestores de información y documentación obligándolos
a un reciclaje continuo de sus conocimientos y técnicas de trabajo..."
La computadora personal, el acceso a base de datos, bancos de datos, discos compactos, multimedia, memorias ópticas que posibilitan almacenar
gran cantidad de información y por último la aparición de la red
global como es internet ha modificado y cambiado el
tradicional paradigma bibliotecario.
En el Congreso INFOEM (1996) se toca este punto cuando se
dice "...en la incorporación masiva de la Tecnología de la información a gran parte de
las actividades productivas y de carácter científico esta modificando los roles
de muchos profesionales y en nuestro ámbito el profesional no debe quedarse al
margen...."
Requisitos
que exige la profesión en el contexto nacional e internacional. Nuevos Retos
El
uso de tecnología en
los procesos de información está determinado por un cambio de rol del
profesional y del mismo usuario. Si bien existen muchas posibilidades dado que
cada día la tecnología tiene mayor potencial, es más económica y de más fácil
acceso, el factor humano es el que determinará su éxito. Aún quedan muchas
áreas de desarrollo por lo que las investigaciones en este respecto darán la
pauta para: como debe el profesional de la información prepararse permitiendo que la tecnología sea su mejor
instrumentó aliado y no su gran competidor.
El
nuevo perfil del «documentador» en funciones de «consultor» y «gestor» digital
de la información documental podrá exigir los siguientes rasgos de su
profesional:
Páginas
Consultadas
http://www.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista/num10/paginas/pdfs/Jlrio.pdf
http://www.gestiopolis.com/canales/derrhh/articulos/29/infodocu.htm
http://www.documentalistaenredado.net/111/los-documentalistas-y-la-sociedad-del-conocimiento