Universidad de
Yacambú
Modelo para la
Toma de Decisiones
Prof: Liliana
Castiglione
Trabajo
Realizado por: Ybelice Flores de Vizcaya
Punto Fijo, 11
de Octubre del 2004
El
decisor Público en el entorno Venezolano
Entendemos por decisor público a todo aquel que forme parte de
la instancia de Administración Pública y que dan forma a
la acción pública, incluyendo tanto al responsable
político como a los agentes públicos que participan en el
proceso de adopción de decisiones que afectan a las comunidades,
al estado y al país en general.
Desde este punto de vista nos hallamos ante una
equiparación entre autoridades y personal de servicio de la
Administración Pública y decisores públicos. Pero
debemos tener en cuenta que no todo el personal al servicio de la
Administración Pública actúa como un decisor
público y el que lo hace, no aparece en todo momento como
tal. Incluso quienes lo son no aparecen como tales al menos
formalmente. Esto significa que el personal al servicio de la
Administración Pública no es equivalente al de
empleados públicos. Un decisor Público engloba a todos
los que por elección,
nombramiento ó contrato prestan servicios,
retribuido ó no, a la Administración
viéndose inmerso en la organización de esta. Es por ello
que pueden resultar corresponsables de las decisiones ó
responsables como agentes materiales de la decisión ó de
la actuación administrativa.
Ante este panorama ó definición del concepto de
“decisor público” no tenemos otra alternativa,- evaluando el
gran
cúmulo de responsabilidades que están inmersas ó
que acompañan a una posición como esta -, que
analizar cual es la capacidad de asesoramiento del decisor
público venezolano. Solo del análisis de las
políticas públicas entendemos que existe una cierta
prescripción que apoyan las decisiones a tomar por los decisores
públicos pero no podemos ignorar que la capacidad de
asesoramiento del decisor se ha ido sofisticando a lo largo de los
años y para estos momentos no solo es importante el
análisis de la decisión y sus implicaciones sino
también el estudio de las acciones que se derivan de la
misma decisión y sus efectos sobre el planteamiento original.
Pasar de la preocupación por la decisión a la
preocupación por la acción; plantearse esencialmente la
acción implica preguntarse por el papel que juegan los
diversos protagonistas de la misma, sus intereses e interacciones,
revalorizando de esta forma el papel del decisor público, su
estatuto y su proceso de selección.
Por otra parte, el análisis de las políticas
públicas permite superar planteamientos formalistas
ó institucionales debido a su capacidad de explicar “en lo
concreto” el rumbo y las limitaciones de los procesos de
actuación de los poderes públicos. Pero es sobre todo su
potencialidad prescriptiva la que sobresale en momentos como los que
vivimos, en los que muchos de los instrumentos analíticos
y operativos de nuestros sistemas políticos se nos
aparecen como demasiado “simples” para dar respuesta al evidente
y repetidamente mencionado aumento de las dificultades del
gobierno en una sociedad cada vez mas compleja y fragmentada como
la sociedad venezolana. Por lo tanto, el análisis de las
políticas públicas es una ciencia social aplicada
que usa la razón y la evidencia para clasificar, valorar y
recomendar soluciones a los distintos problemas públicos.
Además de usar la razón y la evidencia, sigue ciertos
procedimientos con la finalidad de producir razonamientos
racionales sobre políticas públicas. Es por ello
que los decisores públicos no pueden dar por supuesto
ningún problema público ya que el sentido común es
de poca ayuda cuando nos enfrentamos con temas tan complejos. De hecho
es importante señalar cuatro importantes características
de los problemas públicos a los cuales el decisor
público debe enfrentar:
1. La interdependencia: Los
problemas públicos de un área
generalmente afectan a los problemas públicos de otras
áreas. Los problemas públicos no son independientes, son
parte de un sistema de condiciones externas que producen
insatisfacción a diferentes segmentos de la comunidad.
2. La subjetividad: Las
condiciones externas que hacen que un problemas
aparezca es definida, clasificada, explicada y evaluada de forma
selectiva aunque por un lado los problemas pueden ser objetivos,
los mismos datos pueden ser interpretados de diferentes formas.
3. La artificialidad: Los
problemas públicos son posibles cuando
los seres humanos hacen juicios sobre la conveniencia de alterar
alguna situación problemática. Los problemas
públicos son producto de los juicios humanos subjetivos,
son construcciones sociales, mantenidas ó cambiadas
socialmente.
4. El dinamismo: Existen
tantas soluciones diferentes para un problema
como definiciones de ése problema. Las soluciones de los
problemas pueden quedar obsoletas incluso si los problemas a los que se
refieren todavía están vigentes.
Todo decisor público, en su proceso de análisis de las
políticas públicas para poder dar solución a los
problemas públicos debe descomponer el mismo en una serie de
etapas a través de las cuales éste puede pasar. Entre
estas
etapas (según Hogwood y Gunn) podemos mencionar:
1. Formación de la agenda de
actuación de los poderes
públicos. Identificar y anticipar los problemas u
oportunidades
de intervención pública que sugieren la necesidad de
actuar. Un problema público es una demanda, una necesidad o una
oportunidad de intervención pública, el cual -una vez
identificado- deben ser seguido a través de una acción
pública.
2. Clasificación de los
problemas o filtración de los
problemas. La cuestión que surge es cómo una
decisión debe ser tomada: ¿Debe ser dejada al proceso
político y administrativo normal o debe realizarse un
análisis específico?. Esta etapa suele ser desatendida en
los procesos de realización de políticas públicas,
pero si la filtración de problemas se realiza, implica efectuar
una elección consciente con criterios explícitos sobre
los asuntos que deben ser tratados con la capacidad analítica
disponible en la organización.
3. Definición de problemas.
Esto puede realizarse en
términos subjetivos o con un análisis "objetivo".
Frecuentemente, lo que se define como "un problema" es en realidad una
combinación de problemas que necesitan ser separados e
identificados.
4. Previsión (análisis
de prospectiva). Frecuentemente es
posible y necesario prever cómo una situación se va a
desarrollar. Puede ser incluso de utilidad especular sobre posibles
alternativas, dando diferentes supuestos sobre el desarrollo de los
problemas y las políticas públicas.
5. Establecimiento de objetivos y
prioridades. En las organizaciones o
programas grandes y con múltiples propósitos puede ser
necesario también examinar las prioridades relativas de varios
objetivos que compitan por recursos limitados.
6. Análisis de las
alternativas. Generalmente existen varios
caminos posibles para tratar de alcanzar un objetivo (o conjunto de
objetivos). Las alternativas son las posibles líneas de
acción que pueden contribuir a conseguir los objetivos y, de
esta forma, a la resolución de un problema público.
7. Implantación de
políticas, seguimiento y control.
Cuando una opción surge de la fase anterior es generalmente
necesario formular y comunicar la política pública
resultante y diseñar con más detalle el programa. La
implantación debe ser vista como una parte del proceso de
políticas públicas, ya que la interacción entre la
elaboración y la implantación de políticas es
generalmente muy compleja. Para una implantación efectiva es
esencial que los posibles problemas se consideren antes que la
implantación, y que los procedimientos adecuados sean
diseñados en el programa.
8. Evaluación y
revisión. En cierto punto puede
realizarse una revisión de la política. Esta pueda
implicar preguntarse si la política ha conseguido los efectos
deseados.
9. Mantenimiento, reemplazo o
terminación de políticas.
Las posibilidades de un reemplazo o terminación de una
política pública aumentan si esa posibilidad fue
diseñada desde el comienzo. El cumplimiento de una
política pública es el grado en el que los efectos de la
misma contribuyen a la consecución de los objetivos.
Ninguna de estas etapas es por supuesto mandatoria dentro de un
análisis de políticas públicas ni tiene el
mismo orden. Las fases pueden superponerse, cambiar su secuencia
cronológica ó no aparecer nunca a lo largo del proceso ,
pero lo importante aquí es que el decisor público sea
capaz de reconocerlas y utilizarlas para dar la mejor
solución al problema público que se presente.
Decisor
público y su capacidad comunicativa
Adicional al proceso de análisis de política
públicas, el decisor público actualmente tiene una gran
tendencia a dedicar mas recursos y esfuerzo en organizar y
gestionar la relación con su entorno ya que en este
contexto es donde se encuentran las oportunidades y se anticipan
las amenazas que condicionan sus actividades dentro de la
Administración Pública. Las Políticas
Públicas que actualmente generan nuestros organismos
administrativos se logran a partir de la implementación de
programas de actuación a través de redes
interdependientes en la que interaccionan agentes públicos
y privados ya que la nueva gestión pública tiene presente
la importancia del factor exterior, la necesidad de negociación
ó consenso, la acción coordinada entre los diferentes
subsistemas especializados del sistema político mucho más
ahora y a medida que los problemas sociales se vuelven mas complejos.
En este marco de interacción política, los
decisores públicos desarrollan relaciones de dependencias unos
de otros ya que la interdependencia es un factor clave en la
constitución y el mantenimiento de la acción
pública que ejercen los decisores públicos. Aunque no
existe agente político ó decisor público que tenga
capacidad total para desarrollar individualmente sus acciones
estratégicas, ello no significa que todos los actores tengan el
mismo poder en el proceso. El poder de cada uno depende principalmente
de los recursos que posee y de la importancia de estos recursos. Uno de
los principales retos de la nueva Administración Pública
es asumir las nuevas formas de gobernabilidad de nuestra sociedad la
cual se desarrolla en redes de agentes políticos y cuya
finalidad es conseguir incentivar acciones colectivas para la
consecución de objetivos públicos.
Ante estas nuevas realidades política de nuestro entorno y de
nuestro país, para el decisor público se hace
imprescindible establecer estrategias comunicacionales que le permitan
conocer y detectar las necesidades de los ciudadanos, tanto
reales como percibidas, facilitando así la bidireccionalidad de
los procesos de comunicación: Ciudadano-Administración y
Administración-Ciudadano. Entre las estrategias a
establecer para mejorar la interacción con los agentes externos
tenemos:
- Establecer técnicas para mejorar la
coordinación de actividades de la organizaciones sujetas a una
misma autoridad.
- Gestionar la opinión pública y de la prensa para
poder mantener la transparencia de la acción administrativa.
- Considerar vinculación externa con organizaciones
que no están bajo el control jerárquico de la
Administración Pública , esto es, liderar el proceso
comunicativo y relacional.
La necesidad de una administración pública con capacidad
comunicativa se constituye un elemento relevante para el decisor
público en el entorno venezolano para poder dar respuesta al
incremento de las demandas de participación en los temas
públicos, a los nuevos requerimientos de transparencia de
actualización y de acceso a la información y
servicios públicos. Pero, esta capacidad comunicativa debe ser
considerada desde una doble direccionalidad: la detección por
parte de la administración de necesidades y preferencias
externas y la puesta en disposición por parte del Sector
Público de Información en manos de la colectividad.
Estrategias
para detección de información de la ciudadanía
usadas por el decisor público.
La incorporación de estrategias por parte del sector
público para detectar las necesidades y demandas de la
ciudadanía y utilizar las mismas en el proceso
de toma de decisiones es un principio de la democracia de nuestro
país. Existen muchas estrategias que pueden ser incorporadas
para el logro de este objetivo. Entre ellas están:
- Estudios de Mercados: a
utilización de esta metodología puede facilitar al
decisor público la información necesaria para la
comprensión de las demandas de los ciudadanos en términos
de segmentos de ciudadanos diferenciados.
- Encuestas: Sirven para
mostrar el feedback de la prestación de los servicios.
- El panel: Establece una
muestra permanente de personas a las que se les envía
regularmente cuestionarios sobre la prestación de los servicios
públicos.
- Observación directa:
y análisis en el punto de prestación del servicio.
- Experimentación:
permite pruebas limitadas. El resultado de esta prueba aporta elementos
para una evaluación del diseño del servicio.
Todas estas estrategias ó técnicas pueden facilitar la
receptividad de la información del entorno social por parte del
decisor público pero es importante recalcar que como
instrumento de gestión estas técnicas mejoran la
información en manos del decisor público, pero no
sustituyen su necesario juicio político.
Conclusión
Ciertamente en el entorno venezolano
las actividades de los decisores públicos se ven influenciadas
por una gran gama de situaciones políticas y sociales que deben
ser atendidas al mismo tiempo que la gestión pública es
ejecutada. Esta realidad dificulta en alto grado la efectividad del
decisor público quien tiene bajo su responsabilidad la
Administración de los poderes públicos para tomar
decisiones que beneficien a la comunidad en general. El decisor
público debe procurar tener una buena administración
ó sana gestión y esto se logra a través del
seguimiento de un conjunto de reglas “prescritas” que rigen la
gestión de las Instituciones Públicas y que imponen
a éstas un comportamiento que permita alcanzar
un equilibrio entre el respeto de los derechos de los administrados, y
la preservación del buen funcionamiento del Sistema de
Administración Pública. Esta situación ideal
no siempre se da en nuestro país, ya que los sistemas de
Administración Pública mantienen vicios muy añejos
que impiden que los objetivos se cumplan con la mística debida
provocando muchas desviaciones de las actividades ofrecidas que crean
en la comunidad ese sentimiento de inconformidad y desesperanza al ver
que la confianza depositada en sus decisores públicos no siempre
se ve compensada. Pero vivimos en estos momentos tiempos de cambios
donde los decisores públicos deben esforzarse por luchar no
sólo con los antiguos vicios de la Administración
Pública sino con las fuerzas opositoras que luchan por mantener
el control de la misma. Esta lucha nadie ha dicho que sea fácil
pero el pueblo venezolano debe luchar por recuperar su dignidad y
sanear su sistema de Administración Pública y el primer
paso para ello es a través de una sana gestión y
administración de sus decisores públicos quienes deben
trabajar con Honestidad para el servicio de la comunidad y del
país en general.