La reestructuración
Para la solución creativa de un problema, es fundamental tratar de
reestructurar los elementos de la situación, es decir desligarse de la
forma cotidiana y común de encarar el problema y ordenar las cosas en
nuestra mente de forma diferente; utilizar la experiencia previa pero
reacomodando los elementos nuevamente y probando varias veces hasta dar
con la
solución más adecuada.
Por ello no es necesario ser un "genio": basta mostrarse flexible y
no aferrarse a las verdades conocidas y probadas, sino atreverse a
probar nuevas acciones.
Pareciera que es una manera de dejar atrás lo aprendido y reaprender
de una forma nueva, que de pequeños no nos enseñaron o no es
como la habíamos imaginado, pero que funciona y ayuda a encontrar
aspectos positivos y esa nueva solución nos lleva a una circunstancia
mejor.
Encontrar nuevas soluciones a viejos problemas, en eso consiste la
reestructuración, y es una de las formas en que se manifiesta la
creatividad.
Fases de la creatividad
Los autores coinciden en mencionar 4 fases o estadios en el proceso
creativo:
• Preparación •
Incubación • Iluminación • Verificación
Ninguna de ellas tiene un tiempo determinado de duración, y bien
pudieran suceder en un lapso muy corto o pasar días, meses e incluso
años en realizarse.
Es pertinente aclarar que los tipos de problemas que existen son
infinitos: pueden ser desde la preparación del menú para la comida,
hasta la solución de un conflicto de pareja: lo importante es reconocer
que constantemente nos estamos enfrentando a situaciones y encontrando
soluciones que son más o menos afortunadas, es decir, creativas en
alguna manera, y que podemos aprender a identificar la fase en la que
nos encontramos para solucionar el problema:
• Preparación: se
podría decir que es el momento en que la persona se da cuenta que está
frente
a un problema, incluso intentando
distintas soluciones que no le resuelven nada. Es un momento de dolor,
placer, preocupación e incluso desesperación, ya que la persona se halla
metida en un hoyo negro sin saber qué hacer.
•
Incubación: consiste en la
acumulación de datos o acontecimientos que se agrupan sin orden ni
concierto, pero que van a ofrecer los elementos que posteriormente
tendrán que ordenarse de una manera nueva e incluso en ocasiones fuera
de la línea lógica. El autor Carl Rogers menciona que esta fase es una
"apertura a la experiencia", es el dejarse sentir sin tomar decisiones,
es el tiempo de dejar que los sentimientos se acomoden, hablen y la
intuición pueda sentirse.
• Iluminación: es
la fase más misteriosa, singular e impredecible: es una inspiración
cuando surge una nueva idea que inmediatamente es necesario pensar y
probar, calibrando sus pros y contras, pero que finalmente lleva a tomar
una decisión. Cabe mencionar que el término “iluminación”, en este
sentido, no tiene una referencia mística y está mas ligado al concepto
de eureka, que muchos pensadores e investigadores experimentan
al encontrar un nuevo descubrimiento.
• Verificación: se
pone a prueba la conveniencia de implementarla y, dada la naturaleza del
problema, calibra el riesgo de ponerla en práctica. Debe recordarse que
para considerar que la respuesta pueda ser creativa, debe realmente dar
solución al problema.
Si bien estas fases pueden verse diferenciadas, en la realidad no es
tan claro que así suceda y muchas veces estos procesos se dan de forma
inconsciente. Conocerlas puede ser de ayuda para permitir que el proceso
creativo se dé, confiando más en las respuestas que están en nuestro
interior.