El “Informe Kissinger” (NSSM 200).

Párrafos seleccionados (subrayados nuestros).

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TEMA: Implicancias del Crecimiento Poblacional Mundial para la Seguridad de Estados Unidos e Intereses de Ultramar.

El Presidente ha requerido un Estudio del impacto del crecimiento poblacional mundial sobre la seguridad de los EE.UU. e intereses de ultramar.  El Estudio debe analizar al menos hasta el año 2000, y utilizar varias proyecciones alternativas razonables de crecimiento poblacional Desde el punto de vista de cada proyección, el estudio debe determinar:

La velocidad de desarrollo, particularmente en países más pobres;

La demanda de productos exportados por EEUU, especialmente de alimentación, y los problemas de comercio para EEUU que pueden surgir de competición de fuentes alternativas; y La probabilidad de que el crecimiento o desequilibrio poblacional producirá políticas extranjeras perturbadoras e inestabilidad internacional.

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RESUMEN EJECUTIVO

Tendencias Demográficas Mundiales                                    

El crecimiento de la población mundial desde la Segunda Guerra Mundial es cuantitativa y cualitativamente diferente que cualquier otra época previa de la historia humana.  La rápida reducción en las tasas de mortalidad, sin una reducción comparable de las tasas de natalidad, ha llevado las tasas de crecimiento globales a un valor cercano al 2% anual, comparado con cerca de un 1% antes de la Segunda Guerra Mundial, por debajo del 5  0.5% entre 1750-1900, y tasas mucho menores antes de 1750.  El efecto es que la población mundial se duplica cada 35 años, en vez de cada 100 años.  Casi 80 millones se agregan cada año, comparado con 10 millones en 1900.

El segundo aspecto nuevo de la tendencia poblacional es el contraste entre los países ricos y pobres.  Desde 1950, la población de los países ricos ha crecido con una tasa del 0.5 a 1% anual, mientras que en los países  pobres la tasa es 2.0 a 3.5% anual (duplicándose en 20 a 35 años).   Algunos de los crecimientos más importantes son en áreas densamente pobladas y con una base de recursos débil.  Por la inercia de la dinámica poblacional, las reducciones en las tasas de natalidad afectan los números totales lentamente.  Las altas tasas de natalidad en el pasado reciente han resultado en una alta proporción de grupos de edad jóvenes, de tal manera que habrá crecimientos significativos poblacionales por muchos años, aún cuando la familia de dos hijos se convierta en la norma en el futuro.  Las políticas de reducción de fertilidad tendrán su efecto principal sobre los números totales solamente después de varias décadas.  Sin embargo, si se pretende mantener los números futuros dentro de límites razonables, es urgente iniciar la toma de medidas que reduzcan la fertilidad en las décadas de 1970 y 1980. 

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Minerales y Combustibles

El crecimiento rápido de la población no es en sí un factor de presión en recursos no-renovables (combustibles fósiles y minerales), dado que la demanda de ellos depende más de niveles de producción industrial que del número de gente.  Por otro lado, la dependencia del mundo de suministros minerales producidos en países en vías de desarrollo se está incrementando, y si el crecimiento poblacional frustra sus perspectivas de desarrollo económico y progreso social, la inestabilidad resultante puede socavar las condiciones de expansión de la producción y flujo sostenido de tales recursos.

Habrá serios problemas para algunos de los PMDs más pobres con el rápido crecimiento poblacional.  Les costará cada vez más pagar por las materias primas y energía necesarias.  Los fertilizantes, vitales para su propia producción agrícola, escasearán en los próximos años.  La importación de combustible y otros materiales causarán graves problemas que pueden incidir sobre los EEUU, tanto a través de la necesidad de suministrar mayor apoyo financiero y en los esfuerzos de los PMDs para obtener mejores términos de comercio para sus exportaciones.

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Aunque el Producto Bruto Interno (PIB) se incrementó a un promedio anual de 5% en los PMDs en la última década, el incremento poblacional de 2.5% redujo el promedio del ingreso anual “per capita” a sólo 2.5%.  En muchas áreas muy pobladas esta tasa fue de 2% o menor.  En los PMDs más afectados por la crisis del petróleo, con una población de 800 millones, el incremento del PIB se puede reducir a menos del 1% “per capita” anual por el resto de la década de los 70’.  Para la mitad más pobre de estas naciones, con un promedio de ingresos menores a $100, la perspectiva es 0 crecimiento o regresión durante este período.  Si se logra progresar significativamente en reducir el crecimiento de la población, el impacto positivo en el crecimiento del PBI y los ingresos “per capita” serán significativos.  Además, el progreso económico y social contribuirá aún más a la caída de las tasas de fertilidad.

Las altas tasas de natalidad aparentemente son una consecuencia de:

Información inadecuada acerca de la disponibilidad de medios para el control de la fertilidad;

Motivación inadecuada para reducir el número de niños combinada con motivación para tener muchos niños resultante de una aún alta tasa de mortalidad de infantes y niños y la necesidad de soporte en la edad avanzada; y 

La lentitud de cambio en las preferencias familiares en respuesta a cambios medio-ambientales.

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 No podemos esperar la modernización y desarrollo global para que se produzcan naturalmente tasas de fertilidad más bajas, porque esto tomará indudablemente muchas décadas en la mayoría de los países en desarrollo, durante las cuáles el crecimiento poblacional rápido tenderá a retardar el desarrollo y  ampliar la brecha entre ricos y pobres.  Las interrelaciones entre desarrollo y crecimiento poblacional son complejas y no completamente entendidas. Ciertos aspectos del desarrollo económico y la modernización parecen estar relacionados más directamente con tasas de natalidad menores que otros.  Por lo tanto ciertos programas de desarrollo pueden resultar en una transición demográfica más rápida a niveles de fertilidad más bajos que otros aspectos del desarrollo.  El Plan de Acción Poblacional Mundial adoptado durante la Conferencia de Población Mundial recomienda que los países que están trabajando para influir en niveles de fertilidad deben dar prioridad a programas de desarrollo y estrategias de salud y educación que tienen un efecto decisivo en la fertilidad.  La cooperación internacional debe dar prioridad a ayudar esos esfuerzos nacionales.  Estos programas incluyen: 

(a) Mejora de la nutrición y prestación de salud para reducir la mortalidad infantil

(b) Educación y mejoras en el status social de la mujer; © Incremento del empleo femenino;  

(d) Mejora en la seguridad en la tercera edad; y 

(e) Asistencia para el pobre rural, que generalmente tiene la fertilidad más alta, con acciones para redistribuir los ingresos y recursos, incluyendo la provisión de granjas privadas. 

Sin embargo, no se puede proceder simplemente a partir de la identificación de la relación (de la tasa de fertilidad) con programas operacionales a gran escala.  Por ejemplo, aún no conocemos formas económicas de fomentar el empleo femenino, particularmente si consideramos no incrementar el empleo masculino. 

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Efectos Políticos de los Factores de Población

Las consecuencias políticas de los factores de población actuales en los PMDs -rápido crecimiento, migración interna, altos porcentajes de gente joven, lentas mejoras en los estándares de vida, concentraciones urbanas, y presiones de migraciones extranjeras- son dañinas para la estabilidad interna y las relaciones internacionales de países en cuyo progreso los EEUU está interesado, creando así problemas políticos e incluso de seguridad nacional para los EEUU.  En un sentido más amplio, hay riesgo mayor de daño severo a los sistemas mundiales económicos, políticos y ecológicos y, al comenzar estos sistemas a fallar, a nuestros valores humanitarios.  La velocidad de migración interna del campo a ciudades sobre-pobladas se intensifica grandemente por el rápido crecimiento poblacional. Esto significa enormes cargas para los gobiernos de los PMDs para administración pública, sanidad, educación, policía, y otros servicios, y habitantes de barrios bajos (aunque aparentemente no inmigrantes recientes) pueden convertirse en una fuerza volátil y violenta que amenace la estabilidad política.  Las condiciones socio-económicas adversas generadas por estos y otros factores relacionados pueden contribuir a niveles altos y crecientes de abandono infantil, delincuencia juvenil, crónico y creciente sub-empleo y desempleo, robos pequeños, bandidaje organizado, motines por alimentos, movimientos separatistas, masacres comunales, acciones revolucionarias y golpes contra-revolucionarios.  Tales condiciones también quitan mérito al ambiente necesario para captar capital extranjero vital para incrementar los niveles de crecimiento económico en estas áreas.  Si estas condiciones resultan en expropiación de intereses foráneos, tal acción, desde un punto de vista económico, no está en el mejor interés tanto del país inversor como del gobierno huésped.

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Concentración en países claves. La asistencia para la moderación de la población debe dar principalmente énfasis a los países en desarrollo más grandes y de crecimiento poblacional más rápido, donde existe interés estratégico y político de los EEUU.  Estos países son:  India, Bangladesh, Pakistán, Nigeria, México, Indonesia, Brasil, las Filipinas, Tailandia, Egipto, Turquía, Etiopía, y Colombia.  Juntos, estos países explican el 47% del incremento actual de la población mundial.  (Se debe reconocer que la asistencia bilateral AID actual a algunos de estos países puede no ser aceptable).  Asistencia bilateral, al punto de que existan fondos disponibles, será dada a otros países, considerando factores como crecimiento poblacional, la necesidad de ayuda externa, intereses a largo plazo de los EEUU, y su voluntad de auto-ayudarse. Los programas multilaterales deben necesariamente tener una cobertura más amplia y los programas de ayuda bilaterales con otros países donantes se formarán en función de sus intereses particulares.  

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Creación de condiciones que conduzcan a la disminución de la fertilidad.  Por sus propios méritos y de acuerdo con las recomendaciones del Plan de Acción Poblacional Mundial, se debe dar prioridad en el programa de ayuda general a políticas selectivas de desarrollo en sectores que ofrezcan la promesa mayor de un incremento en la motivación para lograr una familiar más pequeña.  En muchos casos, serán necesarios programas pilotos e investigación experimental para guiar futuros esfuerzos a gran escala.  Los sectores preferenciales incluyen:

Proveer  niveles mínimos de educación, especialmente para mujeres;

Reducir  la mortalidad infantil, incluyendo redes de salud simples de bajo costo;

Expandir  el empleo asalariado, especialmente para mujeres;

Desarrollar  alternativas a (la visión de) los hijos como proveedores de seguridad en la tercera edad;

Incrementar los ingresos de los más pobres, especialmente en áreas rurales, incluyendo la provisión de granjas privadas;

Educación de las nuevas generaciones en lo deseable que es que existan familias pequeñas. 

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Debemos tener cuidado de que nuestras actividades no den la apariencia a los PMDs de una política de país industrializado orientada contra los PMDs.  Se debe tener precaución de que cualquier método en esta área que apoyemos sean métodos que podamos apoyar desde adentro del PMD.   Los líderes del “Tercer Mundo” deben estar a la cabeza y llevarse el crédito que les corresponda por programas exitosos.  En este contexto es importante demostrar a los líderes de los PMDs que tales programas de planificación familiar han tenido éxito y que pueden tener éxito dentro de un período razonable de tiempo.  Para ayudar a asegurar a otros de nuestras intenciones debemos mostrar nuestro énfasis en el derecho de los individuos y parejas a determinar libremente y responsablemente el número y espaciamiento de sus hijos y a tener la información, educación, y los medios para hacerlo, y nuestro continuo interés en mejorar el bienestar general.  Debemos utilizar la autoridad provista por el Plan de Acción Poblacional Mundial para fomentar los principios de (1) que la responsabilidad en la paternidad incluye responsabilidad para con los hijos y la comunidad y (2) que las naciones que ejerciten su soberanía en definir políticas de población deben tener en cuenta el bienestar de sus vecinos y del mundo.  Para fortalecer el concepto mundial, los programas de planificación familiar deben ser apoyados por organizaciones multilaterales cuando ellos puedan proveer los medios más eficientes.

Para apoyar tales esfuerzos de Planificación familiar y asistencia relacionada con el desarrollo, se necesita incrementar el nivel de información del público y de líderes.  Recomendamos incrementar el énfasis en los medios masivos de comunicación, nuevas tecnologías de comunicación y otros programas de educación popular y motivación de las Naciones Unidas y USIA .  

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Hay una visión alternativa que indica que un número creciente de expertos cree que la situación poblacional ya es más seria y menos proclive a soluciones por medio de medidas voluntarias de lo que es generalmente aceptado.  Sostiene que, para prevenir una escasez de alimentos aún más amplia y otras catástrofes demográficas que las que generalmente se anticipan, se requieren medidas aún más fuertes y se deben analizar algunos temas morales fundamentales y muy difíciles.  Esto incluye, por ejemplo, nuestros propios patrones de consumo, programas obligatorios , control estricto de nuestros recursos de alimentos.  En vistas de la seriedad de estos temas, su consideración explícita debe comenzar pronto en el Poder Ejecutivo, el Congreso, y las Naciones Unidas (Ver el final de la Sección I para este punto de vista).

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Aspectos Sobresalientes de las Tendencias Demográficas Actuales.

Desde 1950, la población mundial ha sufrido un crecimiento sin precedentes.  Este crecimiento tiene 4 características importantes:

Es único, mucho más rápido que nunca en la historia.

Es mucho más rápido en países menos desarrollados que en las regiones desarrolladas.

La concentración en pueblos y ciudades está incrementando mucho más rápidamente que el crecimiento global poblacional y es mucho más rápido en países PMDs que en países desarrollados.

Tiene incorporado un tremendo ímpetu que inexorablemente duplicará las poblaciones de la mayoría de los países menos desarrollados antes del año 2000 y triplicará o cuadruplicará sus poblaciones antes de nivelarse - a menos que se hagan esfuerzos mucho mayores de los que se están haciendo actualmente.

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Latino-América. Se proyecta un crecimiento poblacional rápido para la Sud-América tropical, que incluye Brasil, Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador, y Bolivia.  Brasil, con una población actual de más de 100 millones, claramente domina el continente demográficamente; al final de este siglo, se proyecta que su población alcanzará el nivel de los EEUU en 1974 de aproximadamente 212 millones.  La perspectiva de un rápido crecimiento económico -si no son disminuidos por un sobre-crecimiento demográfico- augura un creciente poder para Brasil dentro de Latinoamérica y el mundo dentro de los próximos  años.

El Caribe, que incluye un número de países con prometedores programas de Planificación familiar (Jamaica, Trinidad y Tobago, Cuba, Barbados, y también Puerto Rico) se proyecta crecerá en 2.2% al año entre 1970 y 2000, una tasa menor al promedio de América Latina de 2.8%.

Tal vez la tendencia poblacional más significativa para los EEUU es la posibilidad de que la población de Méjico se incremente de 56 millones en 1970 a más de 130 millones para el año 2000.  Aún con las  condiciones más optimistas, según las cuales el promedio de fertilidad del país cae a niveles de reemplazo para el año 2000, la población de Méjico probablemente excederá los 100 millones a finales de este siglo.

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Durante las últimas dos décadas, PMDs han podido mantener la producción de comida necesaria para su población, a pesar de las tasas de crecimientos poblacionales sin precedentes.  Las cifras básicas se resumen en la siguiente tabla [calculada de datos en USDA (Departamento de Agricultura de los EEUU), La Situación Agrícola Mundial, Marzo 1974]:

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Una proyección reciente hecha por el Departamento de Agricultura indica una capacidad productiva más que suficiente para suplir la demanda mundial de cereales (la comida básica del mundo) de una población de 6.400 millones en el año 2000 (variante de fertilidad media) a aproximadamente los mismos precios relativos actuales.

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Una moderación en las tasas de crecimientos poblaciones en los PMDs puede hacer algo de diferencia en los requerimientos de alimentos para 1985, una diferencia substancial para el 2000, y una tremenda diferencia para el principio del siglo próximo.  Desde el punto de vista de los intereses de los EEUU, tales reducciones en las necesidades de alimentos de los PMDs serían claramente ventajosas.  No reducirían los mercados comerciales para alimentos de los EEUU, ya que las reducciones de los requerimientos de alimentos de los PMDs que resulten de una reducción del crecimiento poblacional afectarían únicamente los pedidos de concesiones o donaciones de alimentos, no las ventas comerciales.  Mejorarían las perspectivas de mantener reservas mundiales adecuadas de alimentos contra las emergencias climáticas.  Reducirían la probabilidad de hambrunas periódicas en todas las regiones, acompañadas de motines de alimentos e inestabilidad social y política crónica.  Mejorarían las posibilidades de desarrollo a largo plazo e integración a un orden pacífico mundial.

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CAPÍTULO III  -  MINERALES Y COMBUSTIBLES

No es probable que el crecimiento poblacional por sí mismo imponga un constreñimiento serio a la disponibilidad física de combustibles y minerales no-combustibles al final de este siglo y más allá.

Esta perspectiva favorable en las reservas no descarta situaciones de escasez para minerales específicos en momentos y lugares particulares.  Una planificación cuidadosa con progreso continuado científico y tecnológico (incluyendo el desarrollo de substitutos) debiera mantener los problemas de la disponibilidad física dentro de proporciones manejables.

El mayor factor influenciando la demanda para materias primas no-agrícolas es el nivel de la actividad industrial, regional y global.  Por ejemplo, los EEUU, con un 6% de la población mundial, consume cerca de un tercio de sus recursos.  La demanda de materia prima, a diferencia de los alimentos, no es una función directa del crecimiento poblacional.  La escasez y los altos precios actuales para tales materiales son principalmente el resultado de las condiciones de bonanza en todos los países industrializados en los años 1972-1973.

El vínculo potencial importante entre un crecimiento rápido poblacional y la disponibilidad de minerales es indirecto, no directo.  Resulta de los efectos negativos del crecimiento excesivo de población en el desarrollo económico y progreso social, y por lo tanto en la estabilidad interna, en países sobre-poblados y sub-desarrollados.  Los EEUU son crecientemente dependientes de importaciones minerales desde los países en desarrollo en las últimas décadas, y esta tendencia es probable que continúe.  La ubicación de reservas conocidas de menas de mayor ley para la mayoría de los minerales favorece una dependencia creciente de todas las regiones industrializadas en importaciones desde países menos desarrollados . Los problemas reales de suministros de minerales están, no en su suficiencia física básica, sino en los temas socio-políticos de acceso, condiciones de exploración y explotación, y la división de los beneficios entre los productores, consumidores, y los gobiernos de los países huéspedes.

En los casos extremos donde las presiones poblaciones llevan a hambrunas endémicas, motines por alimentos, y ruptura del orden social, esas condiciones son poco conducentes a la exploración sistemática de depósitos minerales o de inversiones a largo plazo requeridos para su explotación.  Aún antes de la hambruna, a menos que un mínimo de aspiraciones populares de mejoría material pueda ser satisfecha, y a menos que las condiciones de acceso y explotación convenzan a las gentes y los gobiernos que en este aspecto del orden económico internacional “hay algo para ellos”, las concesiones a las compañías extranjeras serán probablemente expropiadas o sujetas a intervención arbitraria.  Sea a través de acción gubernamental, conflictos obreros, sabotaje, o disturbios civiles, se pondrá en peligro el flujo continuo de materiales necesarios.  Aunque la presión poblacional no es obviamente el único factor involucrado, este tipo de frustraciones son mucho menos probables bajo condiciones de crecimiento lento o cero crecimiento poblacional. 

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Aunque los EEUU están relativamente bien posicionados en este sector, aún así, dependen mucho de importaciones de minerales de un número de fuentes que no son completamente seguras o estables.  Puede ser entonces necesario, especialmente en vistas de nuestra experiencia reciente con el petróleo, mantener esta dependencia bajo control, en algunos casos desarrollando recursos domésticos adicionales y más generalmente acumulando para emergencias económicas y también de defensa nacional.  Existen también posibles peligros de precios irracionales promovidos por carteles productores y temas de política más amplia relacionada al apoyo de los EEUU a acuerdos de materiales que involucren productores y consumidores.  Tales asuntos, sin embargo, están en el área de política de materiales, ya no poblacionales.

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Cualquiera sean las cosas que se hagan para proteger contra las interrupciones de suministros y para desarrollar alternativas domésticas, la economía de los EEUU requerirá grandes y crecientes cantidades de minerales del extranjero, especialmente de países menos desarrollados.  Este hecho le da a los EEUU un creciente interés en la estabilidad social, política y económica de los países productores. 

Donde sea que una disminución de las presiones poblacionales por medio de menores tasas de natalidad puede incrementar las perspectivas de tal estabilidad, la política poblacional se convierte en relevante para el suministro de recursos y para los intereses económicos de los EEUU.- 

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El moderar el crecimiento poblacional ofrece beneficios desde el punto de vista de los recursos ahorrados para inversiones y/o consumo “per capita”.  Si los requerimientos de recursos para soportar menos niños se reduce y los fondos ahora colocados para la construcción de escuelas, hospitales, casas, y otra infraestructura esencial se invierten en actividades productivas, el impacto en el crecimiento del PBI y el ingreso “per capita” puede ser significativo.  Además, el progreso social y económico que resulta del control poblacional contribuirá aún más al decrecimiento de las tasas de fertilidad.  La relación es recíproca, y puede tomar la forma de un círculo o vicioso o virtuoso.

Esto lleva a preguntar cuánto más eficientes puedan ser los gastos utilizados para control poblacional que si se los utiliza para incrementar la producción a través de inversiones directas en riego adicional, fábricas, y proyectos de generación de energía.  Aunque la mayoría de los ecónomos hoy en día no está de acuerdo con las suposiciones que fueron la base de estimaciones previas sobre-optimistas de la recompensa de los gastos poblacionales, hay un acuerdo general de que hasta el punto en el cuál el costo por recipiente crece rápidamente, los gastos en planificación familiar se consideran generalmente como la mejor inversión que un país puede hacer en su propio futuro. 

(...) Se debe enfatizar, sin embargo, que la discusión de los compromisos entre calidad y cantidad de niños quedará en el terreno académico en los países para los cuáles la tasa de mortalidad infantil es grande. Cuando los padres no pueden esperar que la mayoría de los niños vivan hasta una edad avanzada, probablemente continuarán “sobre-compensando”, utilizando la alta fertilidad como una forma de circundar el problema para asegurar que tendrán hijos capaces de mantener los padres en el futuro distante.

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Hay también evidencia, aunque no concluyente,  de que ciertos aspectos del desarrollo económico y la modernización están más directamente relacionados que otros a la baja de las tasas de natalidad, y de que las políticas de desarrollo selectivos pueden ocasionar la transición demográfica a niveles de ingresos “per capita” substancialmente más bajos que en Europa, Norte América, y Japón.  Tales políticas selectivas estarían enfocadas a mejoras en la salud y nutrición para disminuir la mortalidad infantil; educación universal y alfabetismo para los adultos, especialmente para las mujeres;  incrementar la edad legal para casamientos; mayores oportunidades para que la mujer se emplee en la economía monetaria; mejoras en los beneficios de la seguridad social de la edad avanzada; y modernización agrícola enfocada a los pequeños granjeros. Es importante que se le dé este enfoque a los programas de desarrollo porque, dadas las densidades poblaciones altas actuales, y los bajos niveles de ingresos en gran parte de Asia, África, y Latinoamérica, si la transición demográfica tiene que esperar a la modernización y desarrollos completos, puede que no se quiebre nunca el círculo vicioso de pobreza, gente, y desempleo.

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Motivación inadecuada para reducir el número de niños.  Especialmente en las áreas rurales de los países subdesarrollados, que son los que tienen el porcentaje mayor del crecimiento poblacional actual, los padres a menudo quieren muchos hijos (especialmente varones) (1) para asegurar que algunos sobrevivirán la alta mortandad infantil, (2) para proveer soporte para los padres en su edad avanzada, y (3) para proveer mano de obra de bajo costo en la granja.  Aún cuando estos elementos están presentes entre la población rural, la urbanización continuada puede reducir la necesidad de hijos en el largo plazo.  La ausencia de oportunidades educacionales y de empleo para mujeres jóvenes intensifica estas mismas motivaciones al fomentar el matrimonio temprano y maternidad temprana y frecuente Este factor sugiere que son de crucial importancia las políticas de desarrollo selectivo como medio para acelerar la reducción de fertilidad.

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Los problemas de empleo económicamente más significativos en los PMDs a los que contribuye el excesivo crecimiento poblacional es la baja productividad de los trabajadores en la producción de bienes y servicios, las cambiantes aspiraciones de la fuerza laboral, la distribución existente del ingreso, riqueza y poder, y la dotación de recursos naturales de un país.

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Capítulo V  -  Implicancias de las Presiones Poblacionales para la Seguridad Nacional

El impacto de los factores poblaciones sobre los temas ya considerados parece ser bien entendido - desarrollo, requerimientos de alimentos, recursos, medio ambiente - afectan adversamente el bienestar y el progreso de países con los cuáles tenemos un interés de amistad, y por lo tanto indirectamente afectan también a amplios intereses de los EEUU.

Los efectos de factores poblaciones sobre la estabilidad política de estos países y sus implicancias para el orden o desorden nacional e internacional, desorden social destructivo, violencia y actividades extranjeras perturbadoras  son menos entendidas y requieren más análisis.  A pesar de ello, algunos estrategas y expertos creen que estos efectos pueden en definitiva ser los más importantes de todos los efectos que resultan de los factores poblaciones, los más dañinos para los países donde ocurren y afectando seriamente los intereses de los EEUU.  Otros expertos dentro del gobierno de los EEUU están en desacuerdo con esta conclusión.

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Poblaciones con una alta proporción de crecimiento. La gente joven, que en muchos PMDs está en mucho mayor proporción, es más probablemente volátil, inestable, dada a los extremos, enajenación, y violencia que una población mayor. Esta gente joven puede ser convencida más fácilmente de atacar las instituciones legales del gobierno o la propiedad real del “establecimiento”,  los “imperialistas”, las corporaciones multinacionales, u otras influencias—a menudo extranjeras - a las cuales se les culpa por sus problemas.

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La tierra agrícola cultivada (107 millones de hectáreas) no ha sido incrementada substancialmente en los últimos 25 años, aunque la producción agrícola ha crecido a la misma velocidad que la población, por medio de mejoras en los rendimientos obtenidos por mejoras de la tierra, extensión del riego, cosechas intensificadas, y expansión rápida en el suministro de fertilizantes.

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Tres párrafos del informe de la Embajada de Dacca indican claramente el efecto anticipado de los factores poblacionales sobre los intereses políticos de los EEUU en Bangladesh y otros países que, si las tendencias actuales no se cambian, estarán en condiciones similares a Bangladesh en unos pocos años.  “Varias consecuencias probables son de preocupación para los EEUU a medida que empeora la situación básica política, económica, y social dentro de las próximas décadas.  El Gobierno de Bangladesh ya está imbuido de una mentalidad de crisis por la cual esperan de los países ricos extranjeros que colaboren en afirmar su débil economía, y continuará aumentando sus demandas sobre los EEUU bilateralmente e internacionalmente para recibir mayor cantidad de asistencia, tanto en bienes como financiera.  Bangladesh apoya ahora bastante sólidamente las posiciones del Tercer Mundo, promoviendo una mejor distribución de las riquezas mundiales y concesiones significativas en el comercio con las naciones pobres. A medida que los problemas crezcan y su habilidad para ganar asistencia no crezca en la misma medida, las posiciones de Bangladesh en asuntos internacionales probablemente se tornarán más radicalizadas, inevitablemente en oposición a los intereses de los EEUU en asuntos mayores, al tratar de alinearse con otros para forzar ayuda adecuada.

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Países del África - Sahel.105   La tragedia actual de los países del Sahel, para los cuales la ayuda de los EEUU en los años pasados ha sido mínima, súbitamente nos ha costado un esfuerzo inmenso en suministros de alimentos en un momento en el cual ya estamos muy presionados para suministrar a otros países, y los precios de alimentos domésticos están causando fuertes repercusiones políticas en los EEUU. Nuestros costos y los de otros países donantes para restaurar la tierra devastada será de cientos de millones.  A pesar de ello, se ha prestado poca atención al hecho que aún antes del efecto negativo de la sequía continuada, fue el crecimiento poblacional y la inmigración adicional de pastores al borde del desierto que llevó a talar los árboles y cosechar el pasto, invitando al avance del desierto.  El control del crecimiento poblacional y la inmigración debe ser parte de cualquier programa de mejora que tenga valor duradero.

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Méjico y los EEUU. Más cerca de casa, el crecimiento poblacional combinado de Méjico y el sudoeste de los EEUU presagia dificultades mayores en el futuro.  La población de Méjico está creciendo a casi 3.5% anual y duplicará su población en 20 años con los consecuentes incrementos en demanda de alimentos, habitacional, educación y empleo.  A 1995, los 57 millones actuales se habrán incrementado a unos 115 millones y, a menos que los programas de Planificación familiar recientemente establecido tengan un gran éxito, para el año 2000 excederán los 130 millones.  Más importante aún, el número de gente joven entrando al Mercado laboral cada año se expandirá aún más rápidamente.  Estos números crecientes incrementarán la presión de la emigración ilegal a los EEUU, y convertirán el tema en una fuente de fricción aún más seria en nuestras relaciones políticas con Méjico.

Por otra parte, la Oficina de Censos estima que a medida que mayor cantidad de norteamericanos se mude a los Estados del sudoeste, la población actual de 40 millones puede llegar a ser 61 millones para 1995.  El uso doméstico de las aguas del Río Colorado puede nuevamente haber incrementado el nivel de salinidad en Méjico y reabrir ese tema político.

La Embajada en la ciudad de Méjico (Méjico 4953, 14 de junio, 1974) resume las influencias de los factores poblacionales sobre los intereses de los EEUU según:

“La continuidad indefinida de la alta tasa de crecimiento poblacional de Méjico actúa como un freno en las mejoras económicas (y sociales).  Las consecuencias se notarían de diversas maneras.  Méjico puede tomar posiciones más radicales en la escena internacional.  La inmigración ilegal a los EEUU se incrementaría.  En un país donde el desempleo y sub-empleo ya son altos, la entrada de números crecientes  a la fuerza laboral solo intensificará las presiones para buscar empleo en los EEUU por cualquier medio.  Una consecuencia adicional sería un incremento en la demanda de alimentos importados de los EEUU, especialmente si la tasa de crecimiento de producción agrícola continua siendo menor que la tasa de crecimiento poblacional.  Finalmente, no se puede descartar el espectro de inestabilidad doméstica futura como una consecuencia a largo plazo, si es que la economía, ahora fuerte, decae.”

UNCTAD, la UNGA Especial, y las Naciones Unidas.  Los países en desarrollo, después de varios años de maniobras desorganizadas y ataques erráticos han formado ahora agrupaciones estrechas en el Comité Especial para Coordinación de Latinoamérica, la Organización de Estados Africanos, y los Setenta-y-Siete. Según lo demostrado por la Declaración de Santiago y la Asamblea General reciente, estas agrupaciones a veces parecen reflejar el deseo común de lanzar ataques económicos contra los EEUU y, en menor grado, los países europeos desarrollados.  Un factor que es común a todos ellos, el cual retrasa su desarrollo, sobrecarga su intercambio de divisas, los ata a los precios mundiales de alimentos, fertilizantes, y las necesidades de vida y los empuja a relaciones comerciales desventajosas es su excesivamente rápido crecimiento poblacional.  Hasta que estén en condiciones de superar este problema, sus expresiones de antagonismo hacia los EEUU en los foros internacionales  continuará incrementándose. 

Factores Globales

En las naciones industrializadas, el crecimiento poblacional incrementa la demanda de la producción industrial. Esto, con el tiempo, tiende a agotar los recursos de materias primas y requiere de más y más apoyo de fuentes de beneficios marginales y suministros extranjeros.  Para obtener materias primas, las naciones industrializadas tratan de encontrar y desarrollar fuentes externas de suministro.  El potencial para choques de interés entre los países en desarrollo es obvio y ya ha comenzado.  Es visible y fastidioso en reclamos de aguas territoriales y soberanía nacional sobre recursos minerales.  Puede intensificarse en rivalidades sobre la exploración y explotación de los recursos del suelo oceánico.

En los países en desarrollo, la carga de los factores poblacionales, agregada a otras, debilitará gobiernos inestables, a menudo solo marginalmente efectivos durante los buenos tiempos, y abrirá las puertas para los regímenes extremistas.  Los países que sufran tales cargas serán más susceptibles a la radicalización.  Su vulnerabilidad también puede invitar a la intervención foránea por parte de los países más fuertes con la intención de adquirir ventajas políticas y económicas. Las tensiones con los países que no tienen es probable se intensifiquen, y los conflictos entre ellos y los que tienen pueden incrementarse.

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CAPÍTULO VI   -  CONFERENCIA MUNDIAL POBLACIONAL

Desde el punto de vista de políticas y programas, el punto más importante de la Conferencia Mundial Poblacional (WPC) en Bucarest, Rumania, en Agosto de 1974, fue el Plan de Acción de la Población Mundial (WPPA)

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Hubo por lo tanto consternación generalizada cuando, al comienzo de la Conferencia, el Plan fue sujeto a un azotado por cinco lados, en un ataque dirigido por Argelia , con el respaldo de varios países africanos; Argentina, apoyado por Uruguay, Brasil, Perú, y, más limitadamente, algunos otros países latinoamericanos; el grupo de Europa del Este (menos Rumania); la R. P. China, y la Santa Sede.  Aunque los ataques no fueron idénticos, todos se aferraron a tres elementos central relevantes a la política de los EEUU y su acción en este campo:

Referencias repetidas a la importancia (o según dijeron algunos, a la pre-condición) del desarrollo económico y social para la reducción de la alta fertilidad.  

Dirigidos por Argelia y Argentina, muchos enfatizaron el “nuevo orden económico internacional” como clave para el desarrollo económico y social.  

Los esfuerzos para reducir las referencias a los programas poblacionales, minimizar su importancia y borrar todas las referencias a objetivos cuantitativos o con plazos.  

Referencias adicionales a la soberanía nacional al establecer políticas y programas poblacionales.

El Plan de Acción

A pesar del ataque inicial y los continuos esfuerzos para cambiar la base conceptual del Plan de Acción, la Conferencia adoptó por aclamación (solo la Santa Sede expresó una reserva general) un Plan de Acción completo. 

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Un derecho básico de las parejas y de los individuos se reconoce en el Párrafo 13(f), por primera vez en una frase única declarativa:

Todas las parejas e individuos tienen el derecho humano básico de decidir libremente y responsablemente el número y el espaciamiento de sus niños y a tener información, educación, y medios para hacerlo;

4. También por primera vez, un documento de las Naciones Unidas enlaza la responsabilidad de los padres para con la comunidad [continuación Párrafo 13(f)]:

La responsabilidad de las parejas e individuos de ejercitar este derecho tiene en cuenta las necesidades de sus niños vivos y futuros, y sus responsabilidades hacia la comunidad.  Ahora es posible construir sobre este principio recién declarado, tal como se ha hecho con el derecho de las parejas inicialmente reconocido en la Declaración de los Derechos Humanos de Teherán de 1968.

5. Una declaración insípida de los derechos de la mujer se incluye en el Párrafo 13(h):

Las mujeres tienen el derecho de integrarse completamente al proceso de desarrollo particularmente por medio de una participación igualitaria en la vida educacional, social, económica, cultural, y política.  Además, se deben tomar las medidas necesarias para facilitar esta integración con las responsabilidades familiares que deben ser plenamente compartidas por ambos compañeros.

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El Plan de Acción Poblacional Mundial, a pesar de su verborrea y a menudo tono vacilante, contiene todas las provisiones necesarias para programas de control de crecimiento poblacional efectivos a niveles nacionales e internacionales.  Sólo le faltan simples declaraciones de objetivos cuantitativos con sus plazos de cumplimiento. Estos deberán ser agregados por la acción y desarrollo nacional individual tan rápido como sea posible en futuros documentos de las Naciones Unidas. 

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La peligrosa situación evidenciada por la situación de alimentos actual y las proyecciones para el futuro hacen que sea esencial presionar para alcanzar estos objetivos.  Las creencias, ideologías, y los conceptos erróneos mostrados por muchas naciones en Bucarest indica que se requiere, con mayor fuerza que nunca, educación extensa de los líderes de muchos gobiernos, especialmente en África y algunos países en Latinoamérica.   Se debe diseñar guías de aproximación a países individuales, en vista de sus creencias actuales y para responder a sus preocupaciones específicas.  Estas guías pueden incluir:

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La estrategia propuesta se basa en un método coordinado para respaldar los importantes intereses de política exterior de los EEUU en la influencia del crecimiento poblacional en los sistemas políticos, económicos, y ecológicos mundiales.  Lo que es inusual del área poblacional es que el interés de política exterior debe tener un horizonte de tiempo mucho mayor que la mayoría de los otros objetivos.  Aún cuando existen fuertes razones en el corto plazo para implementar programas poblacionales, por factores tales como suministros de alimentos, presiones en los presupuestos de servicios sociales, inmigración urbana e inestabilidad social y política, el mayor impacto de los beneficios - o el evitar una catástrofe - que se pueden alcanzar por un compromiso fortalecido de los EEUU en el área poblacional será percibido menos por nosotros en los EEUU y otros países hoy que por nuestros hijos y nietos. 

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Para poder asistir al desarrollo de los países mayores y para maximizar el progreso hacia la estabilización de la población, se pondría el énfasis principal en los países más grandes y de desarrollo más rápido donde el desequilibrio entre los números crecientes y el potencial de desarrollo significa un serio riesgo de inestabilidad, desorden, y tensiones internacionales.  Estos países son: India, Bangladesh, Pakistán, Nigeria, Méjico, Indonesia, Brasil, Filipinas, Tailandia, Egipto, Turquía, Etiopía, y Colombia. De un total de 73.3 millones de crecimiento promedio en población entre los años 1970 a 1975 estos países contribuyeron 34.3 millones o 47%. Este grupo de países prioritarios incluye algunos virtualmente sin interés del gobierno en la planificación familiar, y otros con programas activos gubernamentales de planificación familiar que requieren y darían la bienvenida mayor asistencia técnica y financiera. A estos países se les debería dar la prioridad más alta dentro del programa poblacional AID  (Agencia Internacional para el Desarrollo, EE.UU.) desde el punto de vista de distribución de recursos y/o esfuerzos de liderazgo para alentar la misma acción de parte de otros donantes y organizaciones.

Sin embargo, otros países no serían ignorados. AID proveería asistencia poblacional y/o asumiría esfuerzos de liderazgo con respecto a otros países de menor prioridad, hasta el punto que la disponibilidad de fondos y personal lo permita, y tomando en cuenta factores como: intereses políticos de los EEUU en el largo plazo; el impacto del crecimiento rápido poblacional sobre su potencial de desarrollo; la contribución relativa del país al crecimiento poblacional mundial; su capacidad financiera para lidiar con el problema; el impacto potencial de desorden doméstico y fricciones internacionales (que pueden ocurrir tanto con países grandes como pequeños); su significado como un caso de prueba o de demostración; y oportunidades para gastos que se muestran particularmente con una buena relación costo-beneficio (por ejemplo, se ha sugerido que puede haber una oportunidad de este tipo para apoyar planificación familiar para reducir la diferencia en tiempo entre la declinación de la mortalidad y la fertilidad en países en donde las tasas de mortalidad están aún declinando rápidamente); compromiso nacional para con un programa efectivo.

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En países donde la asistencia de los EEUU está limitado por la naturaleza de las relaciones políticas o diplomáticas con esos países o por la falta de un fuerte deseo del gobierno, para programas de reducción poblacional, la asistencia externa técnica y financiera (si es deseada por esos países) deberá venir de otros donantes y/o de organizaciones privadas o internacionales, muchas de las cuales reciben contribuciones de AID. El gobierno de EEUU mantendría, sin embargo, un interés (por ejemplo, a través de las embajadas) en tales problemas y programas poblacionales (si existen) de reducción de la tasa de crecimiento poblacional.  Además, particularmente para los países de alta prioridad, deberíamos estar alertas a oportunidades para expandir nuestros esfuerzos de asistencia y para demostrar a sus líderes las consecuencias del rápido crecimiento poblacional y los beneficios de las acciones para reducir la fertilidad.

En países para los cuales se provee otras formas de ayuda de los EEUU que no sean en relación con la población, AID observará su progreso hacia los objetivos de desarrollo, tomando en cuenta hasta que punto éstos son impedidos por un rápido crecimiento poblacional, y buscará oportunidades para alentar la iniciación de o la mejora en programas y políticas poblaciones.

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Aunque algunos han argumentado la necesidad de utilizar “influencia” (presión) explícita para “forzar” mejores programas poblacionales por parte de los gobiernos de los PMDs, hay varias restricciones prácticas sobre nuestros esfuerzos para alcanzar mejoras de los programas.  Previos intentos de utilizar “influencia” (presión) en temas mucho menos sensitivos han causado generalmente fricción y a menudo “sale el tiro por la culata”. Una planificación familiar exitosa requiere una fuerte dedicación y compromiso local que no puede ser, en el largo plazo, forzado desde afuera.  Existe también el peligro que algunos líderes de los PMDs vean las presiones de los países desarrollados en el área de planificación familiar como una forma de imperialismo económico o racial;  esto puede crear una contra-reacción seria

De no plantear presiones, existen muchas oportunidades, bilateralmente y multilateralmente, para que las representaciones de los EEUU discutan y urjan la necesidad de programas de planificación familiar más fuertes.  Hay también algunos precedentes establecidos para tomar en cuenta el rendimiento de la planificación familiar al evaluar los requerimientos para ayuda de la AID  y grupos de consulta. Dado que el crecimiento poblacional es un determinante mayor en el incremento de la demanda de alimentos, el proceso de asignación de los escasos recursos PL 480 debe tener en cuenta qué pasos un país está tomando en el área del control poblacional, y también en la producción de alimentos.  En estas relaciones sensitivas, sin embargo, es importante tanto en el estilo como en la sustancia evitar la apariencia (evidencia) de coerción.

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Expansión y mayor desarrollo de sistemas eficientes de bajo costo para asegurar la completa disponibilidad de los servicios de Planificación familiar existentes, materiales e información al 85% de la población de los PMDs a la que actualmente no se llega con efectividad.  En los países en desarrollo que quieran, crear sistemas especiales de entrega de servicios de planificación familiar 3/4 este puede ser el método más efectivo. En otros el método más efectivo y aceptable es combinar planificación familiar con sistemas de entrega de salud, de nutrición, o multipropósito.  

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Sabemos que ciertos tipos de políticas de desarrollo - por ejemplo, aquellas que proveen al pobre con un mayor porcentaje de los beneficios del desarrollo - promueven la reducción de la fertilidad y alcanzan otros objetivos principales de desarrollo.  Existen otras políticas que aparentan promover la reducción de la fertilidad pero que puede estar en conflicto con objetivos no-poblacionales (por ejemplo, considérese el efecto de atraer grandes cantidades de mujeres a la fuerza laboral en países y ocupaciones donde el desempleo ya es alto y está creciendo).

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Las siguientes áreas aparentemente son las más prometedoras en lograr la declinación de la fertilidad, y se discuten en las secciones subsiguientes.

Provisión de niveles mínimos de educación, especialmente para las mujeres;

Reducción de la mortalidad infantil y de los niños;

Expansión de las oportunidades de empleo, especialmente para las mujeres;

Desarrollo de alternativas al apoyo de la “seguridad social” provista por los hijos para los padres mayores;

Búsqueda de estrategias de desarrollo que inclinen el crecimiento del ingreso hacia los más pobres, particularmente desarrollo rural con enfoque a la pobreza rural;

Concentración en la educación y el adoctrinamiento de la creciente generación de niños con respecto a lo apetecible del tamaño de familia menor.

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 Los objetivos de producción agrícola de los EEUU deben tener en cuenta los requerimientos de importación normales de los PMDs (así como de los países desarrollados) y de aquellas fallas de cosechas ocasionales en grandes regiones de los PMDs.  Sin una mejora en asegurar alimentos, habrá presiones que lleven a un posible conflicto y al deseo de familias más grandes como “seguro”, por lo tanto menoscabando otros esfuerzos de desarrollo y de control poblacional. 

F.  Desarrollo de un Compromiso Mundial Político y Popular a la Estabilización Poblacional y a las Mejoras Asociadas de la Calidad de Vida Individual.

Un elemento fundamental en cualquier estrategia global contra los problemas poblacionales es obtener el apoyo y compromiso de líderes claves en los países en desarrollo.  Esto es posible solamente si pueden ver claramente el impacto negativo del crecimiento poblacional irrestricto en sus países y los beneficios de reducir las tasas de natalidad - y si creen que es posible lidiar con el problema poblacional a través de instrumentos de política pública.   Dado que la mayoría de los altos oficiales están en el poder un tiempo relativamente corto, tienen que ver beneficios rápidamente o apreciar el valor del liderazgo a largo plazo.  Para cada caso específico, los líderes individuales deberán lidiar con sus problemas poblacionales dentro del contexto de los valores (morales) de su país, sus recursos y prioridades existentes.

Por lo tanto, es vital que los líderes de los principales países PMDs tomen el liderazgo para fomentar la planificación familiar y la estabilización poblacional, no sólo dentro de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales sino también a través de contactos bilaterales con otros líderes de los PMDs.  La reducción del crecimiento poblacional no debe ser propugnada solamente por los países desarrollados.  Los EEUU deben fomentar tal rol a medida que aparezcan oportunidades en sus contactos a alto nivel con líderes de los PMDs.

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Los EEUU fortalecieron su credibilidad como un proponente de tasas de crecimiento poblacional menores al explicar que, aunque aún no tienen siquiera una política de acción poblacional escrita, sí tienen legislación,  políticas del Poder Ejecutivo,  y decisiones de las Cortes que equivalían a una política nacional y que nuestro nivel de fertilidad nacional estaba por debajo del nivel de reemplazo, y que parecía probable que se llegaría a la estabilización poblacional al año 2000.

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Los EEUU, además, ofrecieron colaborar con otros países donantes interesados y organizaciones (por ejemplo, WHO [OMS], UNFPA, Banco Mundial, UNICEF) para promover mayor acción de parte de los gobiernos y otras instituciones de los PMDs para proveer servicios de salud preventiva de bajo costo, incluyendo salud materna e infantil, y servicios de planificación familiar, intentando alcanzar las áreas rurales remotas.

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Es vital que el esfuerzo para desarrollar y fortalecer el compromiso de parte de los líderes de los PMDs no sea visto por ellos como una política de un país industrializado para mantener sus fuerzas bajas o para reservar recursos para utilización de los países “ricos”.   El desarrollo de tal percepción puede crear una contra-reacción adversa a la causa de la estabilidad poblacional.  Por lo tanto, los EEUU y otros países “ricos” deben tener cuidado de abogar por políticas para los PMDs que sean aceptables dentro de sus propias fronteras.  (Esto puede requerir debate público y afirmación de nuestras intenciones políticas).  El liderazgo “político” en los países en desarrollo debe, por supuesto, ser tomado cuando sea posible por sus propios líderes.

Los EEUU pueden ayudar a minimizar las acusaciones de que hay una motivación imperialista detrás del apoyo a las actividades poblacionales afirmando repetidamente que tal apoyo deriva de una preocupación con respecto a:

El derecho de la pareja individual de determinar libremente y responsablemente el número y espaciamiento de sus hijos y a tener información, educación, y los medios para lograrlo; y 

El desarrollo fundamental social y económico de los países pobres para los cuales el rápido crecimiento poblacional es a la vez una causa y una consecuencia de la pobreza ampliamente diseminada.

Más aún, los EEUU deben actuar para enviar el mensaje de que el control del crecimiento poblacional mundial está en el mejor interés de países desarrollados y en desarrollo por igual.

Los programas de planificación familiar deben ser apoyados por organizaciones multilaterales donde sea que puedan proveer los medios más aceptables y eficientes.  Donde se prefiera o requiera la asistencia bilateral de los EEUU, debe ser proveída en colaboración con instituciones del país huésped - como es el caso ahora.  El mérito por el éxito de estos proyectos debe ir a los líderes locales.  El éxito y la aceptación de la asistencia en Planificación familiar dependerán en gran medida del grado al cual éstos contribuyen con la habilidad del gobierno huésped de servir y obtener el apoyo de su gente.

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Debemos también apelar a los líderes potenciales de las generaciones más jóvenes en los países en desarrollo, concentrándonos en las implicancias del rápido crecimiento poblacional continuado para sus países en los próximos 10-20 años, cuando les toque asumir los roles de liderazgo.

Más allá de buscar e influenciar los líderes nacionales, se debe buscar el apoyo mundial a los esfuerzos poblacionales, a través de un incremento en el énfasis en los medios de comunicación masiva y otros programas de educación poblacional y de motivación de las Naciones Unidas, USIA, y USAID   Debemos dar prioridades más altas en nuestros programas mundiales de información en esta área y considerar la expansión de los acuerdos de colaboración con instituciones multilaterales en los programas de educación poblacional.

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Una Visión Alternativa

La estrategia básica descripta arriba presupone que las formas actuales de programas de asistencia en las áreas poblacionales y de desarrollo económico y social serán capaces de resolver el problema.  Existe, sin embargo, otro punto de vista que es compartido por un creciente número de expertos.  Éstos creen que las perspectivas son mucho más duras y bastante menos predecibles que lo comúnmente percibido.  Esta creencia mantiene que la severidad del problema poblacional en este siglo que ya ha costado la vida a más de 10 millones de personas al año, es tal que probablemente seguirán la escasez de alimentos y otras catástrofes demográficas, y que, según las palabras de C.P.  Snow, veremos por televisión como la gente se muere de hambre.

La conclusión de este punto de vista es que se pueden requerir programas obligatorios y que debiéramos considerar estas posibilidades ahora. Esta escuela de pensamiento cree que deben ser tratados los siguientes temas:

¿Deberían los EEUU tomar un compromiso completo y exhaustivo para limitar la población mundial asumiendo todos los costos financieros e internacionales, así como los costos políticos domésticos, que pudieran existir?  ¿Deberían los EEUU fijar objetivos de producción agrícola más altos aún para que le permitan proveer de importantes recursos adicionales de alimentos a otros países?  Deberían ser controlados nacionalmente o internacionalmente?  ¿En que condiciones se debe proveer de tales recursos de alimentos?  ¿Se deben considerar los alimentos como una fuentes de poder nacional?  ¿Estaremos forzados a elegir a quiénes podemos asistir, y si es así, debieran ser los esfuerzos poblacionales utilizados como criterios para proveer tal asistencia?

¿Están los EEUU preparados para aceptar un racionamiento de alimentos para ayudar a gente que no puede o no quiere controlar su crecimiento poblacional?

¿Deberían los EEUU modificar sus propias actitudes de consumo de alimentos para lograr una utilización más eficiente de las proteínas?  ¿Son las medidas obligatorias de control poblacional apropiadas para los EEUU y/o para otros? ¿Deberían los EEUU iniciar un gran esfuerzo de investigación para resolver los crecientes problemas de suministros de agua dulce, daño ecológico, y climas adversos?

Aunque no se pueden dar respuestas definitivas a estas preguntas en este trabajo dadas las limitaciones de tiempo y sus implicancias para la política doméstica, de todas maneras necesitan ser contestadas si uno acepta el carácter drástico y persistente del problema de crecimiento poblacional.  Si se decide que las recomendaciones y las opciones dadas más abajo no son adecuadas para resolver este problema, entonces se debe considerar estudiar mejor y otras acciones en este campo según se menciona arriba.

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El Estado y AID representaron  un papel importante en el establecimiento del Fondo de las Naciones Unidas para las Actividades Poblacionales (UNFPA) para liderar el esfuerzo multilateral poblacional como un complemento a las acciones bilaterales de AID y otros países donantes.  Desde el establecimiento del Fondo, AID ha sido el contribuidor mayor.  Más aún, con la asistencia de AID un número de organizaciones de planificación familiar privadas (por ejemplo, Pathfinder Fund, International Planned Parenthood Foundation, Population Council) han expandido significativamente sus programas poblacionales mundiales. Tales organizaciones aún son los principales apoyos de acción de Planificación familiar en muchos países en desarrollo.

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El tercer factor es el punto al cual el desequilibrio entre el creciente número de personas y la capacidad del país para lidiar con ello lo puede llevar a seria desestabilización, tensiones internacionales, o conflictos.  Aunque muchos países pueden experimentar consecuencias adversas por tales desequilibrios, las condiciones regionales o internacionales para que existan problemas pueden no ser tan serias en algunos lugares como en otros.

Basado en los dos primeros criterios, AID ha desarrollado un ranking preliminar ordenando casi 100 países en desarrollo, el cual, después de una revisión y refinamiento, será utilizado como guía en las asignaciones de  fondos y mano de obra de AID y en acciones alentadoras a través de los esfuerzos de liderazgo de AID de parte de otros instrumentos de asistencia poblacional. Aplicando los 3 criterios a esta clasificación, quedan 13 países para los cuales juzgamos que el problema y los riesgos son más serios.  Estos son: Bangladesh, India, Pakistán, Indonesia, Filipinas, Tailandia, Egipto, Turquía, Etiopía, Nigeria, Brasil, Méjico, y Colombia.  Del incremento de población total mundial de 67 millones  en 1972 estos países contribuyeron aproximadamente el 45%. Estos países van desde los que virtualmente no existe el interés del gobierno en la planificación familiar hasta aquellos que ya tienen programas de planificación familiar activos que requieren y recibirían con agrado mayor asistencia técnica y financiera.

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En países a los cuales EEUU les provee otras formas de asistencia pero no poblacional, AID vigilará su progreso hacia los objetivos de desarrollo, tomando en cuenta hasta que punto éstos son afectados por el rápido crecimiento poblacional, y buscará oportunidades para alentar el inicio de o mejoras a los programas y políticas poblacionales.

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Es claro que la disponibilidad de servicios e información anticonceptivos, importante como es, no es el único elemento requerido para lidiar con los problemas poblacionales de los PMDs.  Hay evidencia substancial de que muchas familias en los PMDs (especialmente los pobres) prefieren concientemente tener muchos niños debido a una variedad de razones sociales y económicas.  Por ejemplo, los niños pequeños pueden hacer contribuciones económicas en las granjas familiares, los hijos pueden ser fuentes importantes de apoyo para padres envejecidos donde no existen formas alternativas de seguridad social, y los hijos pueden ser una fuente de prestigio para las mujeres que tienen pocas alternativas en sociedades dominadas por los hombres.

El deseo de tener grandes familias disminuye al incrementarse los ingresos.  Los países desarrollados y las áreas más desarrolladas en los PMDs tienen menor fertilidad que en las áreas menos desarrolladas.  Similarmente, los programas de planificación familiar tienen mayor aceptación y un mayor impacto en las áreas desarrolladas que en las menos desarrolladas.  Por lo tanto, las inversiones en desarrollo son importantes para reducir las tasas de fertilidad.  Sabemos que los determinantes de la fertilidad socio-económicos más importantes están interrelacionados.  Un cambio en cualquiera de ellos es probable que produzca un cambio en los otros también.  Claramente el desarrollo per se es un determinante poderosos de la fertilidad.  Sin embargo, dado que es poco probable que la mayoría de los PMDs se desarrollen suficientemente durante los próximos 25-30 años, es crítico identificar aquellos sectores que afectan la fertilidad más directa y poderosamente.  Dentro de este contexto, la población debe ser vista como una variable que interactúa, en diversos grados, con una amplia gama de programas de desarrollo, y la estrategia de los EEUU debe ser continuar insistiendo en la importancia de tener en cuenta la población en actividades que no sean de “planificación familiar”.  Esto es particularmente importante con el creciente enfoque en el programa de desarrollo de los EEUU en alimentos y nutrición, salud y población, y educación y recursos humanos; los programas de asistencia tienen menos probabilidad de éxito si es que los números de los que hay que alimentar, educar, y emplear están creciendo rápidamente.

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Hay una creciente, pero aún bastante pequeña, área de investigación que busca determinar los aspectos socio-económicos del desarrollo que más directa y poderosamente afectan la fertilidad.  Aunque el análisis limitado a la fecha no puede ser considerado definitivo, hay acuerdo general que los 5 siguientes factores (además del incremento en el ingreso per cápita152) tienden a estar fuertemente asociados a la declinación de la fertilidad: 

educación, especialmente la educación de las mujeres; 

reducciones en la mortalidad infantil; 

oportunidades de empleos asalariados para mujeres; 

seguridad social y otros substitutos del valor económico de los hijos; 

y la relativa igualdad en la distribución de ingresos y desarrollo rural.  

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¿Fue la educación femenina la causa de la declinación de la fertilidad o el proceso de desarrollo en algunas instancias causa que ambos padres sientan una menor necesidad económica de tener familias grandes y darse el gusto del “lujo” de educar a sus hijas? 

¿Si una mayor educación femenina efectivamente conduce a la declinación de la fertilidad, verán los padres de alta fertilidad pobres mucha ventaja en mandar sus hijas a la escuela?  ¿Si es así, cuánto cuesta educar una niña al punto en el cual su fertilidad será reducida (lo que ocurre aproximadamente al nivel de cuarto grado)?

¿Que programas específicos de educación femenina son más efectivos y económicos (por ejemplo, escuela primaria, alfabetismo no formal, o entrenamiento vocacional o pre-vocacional)?

¿Cuáles, en términos aproximados cuantitativos, son los beneficios no-poblacionales de cada dólar adicional gastado en educación femenina en una situación dada en comparación con otras inversiones alternativas no-poblacionales?

¿Cuales son los beneficios poblacionales de un dólar gastado en educación femenina en comparación con otras inversiones poblacionales, tales como suministros de anticonceptivos o sistemas de cuidado de salud materno-infantil? 

Y finalmente, ¿cuáles son los beneficios totales de una inversión (poblacionales más no-poblacionales) en un programa específico de educación femenina comparado con los beneficios totales poblacionales más no-poblacionales de otras inversiones alternativas factibles?

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Afortunadamente, esta situación no es de ninguna manera tan ambigua para todos los factores que probablemente afecten la fertilidad.  Por ejemplo, las leyes que elevan la edad mínima de casamiento, donde sea políticamente posible y aunque sea parcialmente imponible, puede, con el tiempo, tener un efecto menor sobre la fertilidad a un costo mínimo.  Similarmente, ha habido algunos experimentos controversiales, pero notablemente exitosos, en la India en los cuales incentivos financieros, junto con otros dispositivos de motivación, se utilizaron para lograr que un gran número de hombres se hicieran vasectomías.  Además, aparentemente hay algunas actividades importantes, tales como programas para mejorar la capacidad productiva del pobre rural, los cuales pueden ser bien justificados sin hacer referencia a los beneficios poblacionales, pero que aparentemente también tienen importantes beneficios poblacionales.

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Hay evidencia bastante convincente de que la educación femenina especialmente de cuarto grado hacia arriba se correlaciona fuertemente con la reducción del tamaño deseado de la familia, aunque no es claro hasta que punto la educación femenina causa las reducciones en el tamaño deseado de la familia o si es que la aceleración de la velocidad del desarrollo lo que lleva a un incremento en la demanda de educación femenina y a una reducción en el tamaño deseado de la familia.  Hay una teoría bastante aceptada - aunque no validada estadísticamente - que los mejores niveles de alfabetismo contribuyen a la reducción en el tamaño deseado de la familia a través de una mayor información en planificación familiar y a un incremento en los factores de motivación relacionados con las reducciones en el tamaño de la familia.  Desdichadamente, la experiencia de AID con programas de alfabetismo masivo en los últimos 15 años ha llevado a la moderada conclusión de que tales programas generalmente han fracasado (esto es, no fueron de buena relación costo-beneficio) a menos que la población perciba beneficios prácticos para sí mismos derivados de aprender a leer - por ejemplo, el requerimiento de alfabetismo para adquirir acceso más fácilmente a información acerca de nuevas tecnologías agrícolas, o a trabajos que requieren alfabetismo.

Recientemente, sin embargo, AID ha modificado su estrategia de educación, alineado con el mandato de su legislación, para enfatizar la difusión de la educación a la gente pobre, particularmente en las áreas rurales, y relativamente menos en los niveles más altos de educación.  Este método está enfocado en el uso de la educación formal y “no formal” (esto es, educación organizada fuera de las aulas) para asistir en cumplir con los requerimientos de los recursos humanos del proceso de desarrollo, incluyendo tales como programas de alfabetismo rural orientados a la agricultura, planificación familiar, u otros objetivos de desarrollo. 

Recomendaciones                                      

Se debe desarrollar programas de educación básica integrada (incluyendo alfabetismo aplicado) y de planificación familiar donde aparenten ser efectivos, de alta prioridad, y aceptables para el país en cuestión. AID debe continuar su énfasis en educación básica, tanto para las mujeres como para los hombres.                                       

Se debe hacer un esfuerzo importante en los PMDs que busquen reducir sus tasas de natalidad para asegurar que virtualmente todos los niños tengan al menos educación primaria, varones y mujeres, tan pronto como el país lo pueda costear (lo que debiera ser bien pronto para todos los países, excepto los más pobres).  Se deben desarrollar programas educacionales simples y prácticos.  Estos programas deben, donde sea posible, incluir programas de estudios específicos para incentivar a la siguiente generación hacia el promedio de familia de 2 niños para asegurar ese nivel de fertilidad en 2 o 3 décadas.  AID debe alentar y responder a los pedidos de asistencia en la extensión de la educación básica y en introducir la Planificación Familiar en el programa de estudios. Gastos derivados del énfasis en el incremento de la educación práctica deben salir del fondo general de AID, no de los fondos poblacionales.

II. B. 2.  Reducción de la Mortalidad Infantil 

Discusión:

Las altas tasas de mortalidad infantil, evidentes en muchos países en desarrollo, lleva a los padres a preocuparse acerca del número de hijos que probablemente sobrevivirán.  Los padres pueden sobre-compensar por las posibles pérdidas de hijos teniendo hijos adicionales.  La investigación a la fecha claramente indica que no solo las altas tasas de fertilidad y natalidad están estrechamente correlacionadas sino que en la mayoría de las circunstancias se pueden alcanzar bajas tasas netas de crecimiento poblacional cuando la mortalidad infantil es baja también.  Las políticas y programas que reduzcan significativamente la mortalidad infantil por debajo de los niveles actuales llevarán a las parejas a tener menos hijos.  Sin embargo, debemos reconocer que hay una demora de por lo menos varios años antes que los padres (y las culturas y subculturas) tengan confianza en que sus hijos tienen más probabilidad de sobrevivir, ajustando su comportamiento de fertilidad de manera acorde.

Se puede lograr una reducción considerable en la mortalidad infantil a través de mejoras en la nutrición, vacunaciones contra enfermedades, y otras medidas de salud pública, si es que se pueden encontrar los medios para extender tales servicios a bajo costo a las poblaciones abandonadas de los PMDs.  A menudo tiene sentido combinar tales actividades con servicios de planificación familiar en sistemas de entrega integrados para maximizar la utilización de escasos recursos financieros y de mano de obra de salud de los PMDs (ver Sección IV).  Además, el proveer cuidados de salud selectivos para las madres y sus hijos puede incrementar  la aceptación de la planificación familiar al mostrar preocupación por la condición total de la madre y sus hijos, y no solamente por el único aspecto de fertilidad.

(...)                                    

Según se ofreció en Bucarest, los EEUU debieran unirse a otros países donantes, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de Asistencia Poblacional de las Naciones Unidas, UNICEF, y el Banco Mundial para crear un consorcio para ofrecer asistencia a los países en desarrollo más necesitados para establecer sus propios sistemas de salud pública preventiva y curativa de bajo costo, alcanzando todas las áreas de sus países y con capacidad de apoyo nacional dentro de un período razonable.  Tales sistemas deberían incluir servicios de planificación familiar como una parte habitual de la prestación de servicios.                                      

Se debe requerir que la OMS tome el liderazgo de tal arreglo y esté lista a hacerlo.  Aparentemente al menos la mitad de los países donantes potenciales y el programa de asistencia técnica del EEC están de acuerdo. También lo están UNFPA y UNICEF. Los EEUU, a través de su representación en el Directorio del Banco Mundial, debiera alentar a que el Banco tome mayor iniciativa en esta área, particularmente para asistir en el desarrollo de infraestructuras de servicios de salud básica y de bajo costo en los países que deseen desarrollar tales sistemas.

3.  Expandir las Oportunidades de Empleo Asalariado, Especialmente para Mujeres

Discusión

El empleo es la clave para tener ingresos, el cual abre el camino para mejorar la salud, educación, nutrición, y la reducción del tamaño de la familia.  Las oportunidades confiables de trabajo permite a los padres limitar el tamaño de su familia e invertir en el bienestar de los niños que ya tienen.

El estado y utilización de las mujeres en las sociedades de los PMDs es particularmente importante para reducir el tamaño de la familia.  Para las mujeres, el trabajo fuera de la casa ofrece una alternativa al casamiento temprano  y el tener hijos, y un incentivo para tener menos cantidad  de hijos después del casamiento.  La mujer que debe quedarse en la casa a cuidar los niños debe dejar de lado el ingreso que podría tener si trabajase fuera de la casa.  Las investigaciones indican que el empleo asalariado de la mujer fuera de la casa se relaciona con la reducción de fertilidad.  Los programas de incremento de la participación femenina en la fuerza laboral deben, sin embargo, tener en cuenta la demanda general de empleos; esto sería particularmente problema para ocupaciones donde ya hay desempleo generalizado entre los varones.  Pero ocupaciones donde las mujeres tienen una ventaja comparativa deben ser alentadas.

El mejorar el estado legal y social de la mujer le da a una mujer una mayor voz en la toma de decisiones en sus vidas, incluyendo el tamaño de la familia, y puede proveer oportunidades alternativas a tener hijos, reduciendo así los beneficios de tener niños.

(...)

AID debe alentar el desarrollo y ubicación de las mujeres en los PMDs en los puestos de decisión en los programas de desarrollo, particularmente aquellos programas diseñados para incrementar el rol de la mujer como productoras de bienes y servicios, y en otras maneras mejorar el bienestar de la mujer (por ejemplo, programas de financiamiento y crédito nacionales, y programas nacionales de salud y planificación familiar). AID debe alentar, donde sea posible, la participación activa de la mujer en el movimiento obrero para promover la igualdad de pago para trabajos iguales, igualdad de beneficios, e igual oportunidad de empleo.  AID debe continuar revisando sus programas y proyectos en su impacto sobre las mujeres en los PMDs, y ajustarlos según sea necesario para aumentar la participación de mujeres—particularmente aquellas de las clases más bajas -- en el proceso de desarrollo.

4.  Desarrollar Alternativas al Rol de Seguridad Social Provistos por los Hijos para los Padres Ancianos 

Discusión:

En la mayoría de los PMDs la casi total ausencia de seguridad social del gobierno u otras instituciones para los ancianos fuerza la dependencia en los hijos para sobrevivir en la ancianidad.  La necesidad de tal soporte parece ser una de las motivaciones más importantes para tener muchos hijos.  Se han hecho varias propuestas y algunos experimentos piloto para probar el impacto de incentivos financieros diseñados para proveer en la ancianidad (o, mas tangencialmente, para incrementar el poder adquisitivo de menos hijos al financiar costos educacionales que de otra manera recaería en los padres).  Se han hecho propuestas de seguros para hijos (previsto que los padres no tengan más de 3 niños), y para pagos diferidos de beneficios de jubilación (de nuevo ligado a límites específicos en el tamaño de la familia), por el cual el pago del incentivo es demorado.  La intención es no solo ligar el incentivo a la fertilidad, sino también imponer el costo financiero al gobierno o entidad del sector privado solamente después de que los beneficios derivados de los nacimientos evitados se hayan acumulado a la economía y la entidad financiera.  Esquemas de diversas complejidades administrativas han sido desarrollados teniendo en cuenta los problemas gerenciales en los PMDs. 

(...)

5.  Seguir Estrategias de Desarrollo que Inclinen el Crecimiento de Ingresos hacia los Pobres, Especialmente Desarrollo Rural con Enfoque en la Pobreza Rural 

Distribución de Ingresos y Desarrollo Rural: La familia probablemente tendrá menor cantidad de hijos si percibe mayores ingresos, excepto en la parte más alta de la escala de ingresos.  Similarmente, si los ingresos están distribuido más equitativamente en una sociedad, aparentemente resulta en una tasa global de fertilidad menor porque la mejor distribución de ingresos significa que los pobres, que tienen la mayor fertilidad, tienen más ingresos.  Por lo tanto una estrategia de desarrollo que ponga énfasis en el pobre rural, quiénes son el grupo mayor y pobre en la mayoría de los PMDs proveería aumento de ingresos a aquellos con los niveles de fertilidad más altos.  Es probable que ningún país PMD alcance la estabilidad poblacional a menos que los pobres rurales participen en los incrementos de ingresos y la declinación de la fertilidad.

El desarrollo agrícola y rural ya es, junto con población, la prioridad más alta en la provisión de asistencia de los EEUU a los PMDs.  Para el año fiscal 1975, cerca del 60% de los $1.300 millones requeridos por AID en las cinco áreas funcionales de la legislación de ayuda extranjera es en desarrollo agrícola y rural.  El incremento de $255 millones para el año 1975 autorizado en el proyecto de ley de dos años del año 1974 es casi todo para desarrollo agrícola y rural.

(...)

Concentración en la Educación y Adoctrinamiento de la Generación de Niños en Crecimiento con Respecto a lo Preferible de un Tamaño de Familia Menor

Discusión:

Los esfuerzos actuales para reducir las tasas de natalidad en los PMDs, incluyendo la asistencia de AID y UNFPA, están dirigidos principalmente a los adultos ahora en edad reproductiva.  Solo se está prestando un mínimo de atención a la educación de la población o educación sexual en las escuelas y en la mayoría de los países no se da ninguna en los primeros años de escuela, los que son a los que más llegan el 2/3 a ¾ de los niños.  Debiera ser obvio, sin embargo, que los esfuerzos para control de la natalidad dirigidos hacia los adultos conseguirán, considerando el máximo éxito posible, la aceptación de los anticonceptivos para la reducción de los nacimientos solamente hasta el nivel del tamaño  de la familia deseada - que según lo que indican los estudios de conocimiento, actitud y práctica para muchos países es un promedio de 4 o más niños. 

Existe la gran necesidad de convencer a las masas poblacionales que es para su ventaja individual e interés nacional tener, en promedio, solo 3 y después solo 2 niños .172  Hay poca probabilidad de que se pueda alcanzar este objetivo con amplitud contra el trasfondo de la herencia cultural de los adultos actuales, aún los adultos jóvenes, de entre las masas en la mayoría de los PMDs.  Sin disminuir de ninguna manera el esfuerzo en alcanzar a estos adultos, el incremento obvio de la atención debe ser el cambio de las actitudes de la siguiente generación, aquellos que están ahora en la escuela primaria o son más jóvenes.  Si esto se logra hacer, sería posible indudablemente alcanzar los niveles de fertilidad y acercarse a los niveles de reemplazo en 20 años, y alcanzarlo en 30 años.

Dado que un gran porcentaje de niños de los grupos de bajos ingresos y alta fertilidad no van a la escuela, será necesario desarrollar medios para alcanzarlos para este y otros propósitos educacionales a través de programas de educación informales.  Como se dijo en la discusión de los determinantes del tamaño de la familia (fertilidad), también es importante lograr un progreso significativo en otras áreas, tales como mejores cuidados de salud y mejoras en la distribución de los ingresos, antes que se pueda esperar que el tamaño deseado de la familia baje notablemente.  Si tiene sentido económico para los padres pobres tener grandes familias dentro de 20 años, no hay evidencia de que la educación poblacional o el adoctrinamiento tendrá suficiente impacto para disuadirlos. 

Recomendación                                      

Que las Agencias de los EEUU recalquen la importancia de la educación de la próxima generación de padres, comenzando por la escuela primaria, hacia el ideal de la familia de dos niños.      

Que AID estimule los esfuerzos específicos para desarrollar los medios de educar niños de escuela primaria al ideal de la familia de dos niños y que se pida a UNESCO que tome el liderazgo a través de educación formal e informal.

Recomendación General para las Agencias de las Naciones Unidas 

Para cada una de las 6 categorías mencionadas arriba el Estado y AID debieran hacer esfuerzos específicos para que la Agencia de relevancia de las Naciones Unidas, WHO, ILO, FAO, UNESCO, UNICEF, y la UNFPA  tome el rol de liderazgo según sea apropiado en la familia de las Naciones Unidas con un incremento de esfuerzos de programa, mencionando el Plan de Acción Poblacional Mundial.

(...)

La mayoría de los proyectos financiados por la UNFPA son implementados con la asistencia de organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, incluyendo la Comisión Económica Regional, el Fondo Infantil de las Naciones Unidas (UNICEF), la Organización del Trabajo Internacional (ILO), la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO), la Organización Educacional Científica y Cultural de las Naciones Unidas (UNESCO), la Organización Mundial de la Salud (WHO).  Se han hecho arreglos de colaboración con la Asociación de Desarrollo Internacional (IDA), afiliada al Banco Mundial, y con el Programa Mundial de Alimentos.

(...)

La cooperación de las organizaciones y grupos privados en el ámbito nacional, regional y mundial es esencial para el éxito de la estrategia poblacional comprensiva.  Estos grupos proveen contribuciones intelectuales importantes y apoyo a las políticas, así como la entrega de los servicios e información de salud y de planificación familiar.  En algunos países, las organizaciones privadas y de voluntariado son los únicos medios para proveer servicios y materiales de planificación familiar. 

Recomendaciones:

AID debe continuar proveyendo apoyo a esas organizaciones privadas de los EEUU e internacionales cuyo trabajo contribuye a reducir el rápido crecimiento poblacional, y a desarrollar con ello, donde sea apropiada, divisiones funcionales y geográficas de trabajo en la asistencia poblacional. 

(...)

Se recomienda un incremento a pasos durante los próximos 3 años de un total de cerca de $100 millones anualmente para investigación de fertilidad y anticonceptivos. 

(...)

La esterilización de hombres y mujeres ha recibido amplia aceptación en varias áreas cuando un procedimiento simple, rápido y seguro está disponible.  La esterilización femenina ha sido mejorada con avances técnicos con laparoscopías, culdoscopías, y técnicas quirúrgicas abdominales simplificadas.  Se pueden obtener otras mejoras con el uso de sujetadores de trompas, métodos trans-cervicales, y técnicas más simples.  Para los hombres las técnicas actuales prometen pero requieren mayor refinamiento y evaluación.  Incremento de costos aproximado: $6 millones anualmente.

(...)

Finalmente, el proveer servicios integrados de Planificación familiar y salud sobre una base amplia ayudaría a los EEUU a refutar la acusación ideológica que los EEUU están más interesados en disminuir el número de gentes en los PMDs que en su futuro y bienestar.   Aún cuando se puede argumentar, y hacerlo efectivamente, que limitar los números puede ser uno de los factores más críticos en la mejora del potencial de desarrollo y mejorar las probabilidades de bienestar, debemos reconocer que aquellos que discuten con argumentos ideológicos han explotado mucho el hecho de que la contribución de los EEUU a los programas de desarrollo y de salud ha decaído constantemente, al mismo tiempo que los programas poblacionales han crecido constantemente.  Aunque hay muchas explicaciones para justificar estas tendencias, el hecho es que ellos han sido un riesgo ideológico para los EEUU en sus relaciones cruciales en desarrollo con los PMDs.  AID actualmente gasta cerca de $35 millones anualmente en programas bilaterales para la provisión de servicios de planificación familiar a través de sistemas integrados de entrega.  Cualquier acción para expandir tales sistemas debe apuntar al despliegue de servicios verdaderamente de bajo costo.  Los servicios de salud que involucran estructuras físicas costosas, requieren grandes habilidades, y métodos de suministros caros no producirán el despliegue deseado en un tiempo razonable.  (...)

Tanto AID como organizaciones probadas como la IPPF  están probando actualmente esquemas de distribución comercial en varios PMD para obtener mayor información acerca de la factibilidad, los costos, y el grado de aceptación de la planificación familiar alcanzada de esta manera.  AID está gastando actualmente cerca de $2 millones anualmente en esta área.

(...)

Estos costos deben ser, en definitiva, tomados por los gobiernos de los PMDs y/o consumidores individuales.  Por ello, AID incrementará su enfoque en desarrollar la producción y la capacidad de compra de anticonceptivos de los PMDs mismos.  AID debe, sin embargo, estar preparada para continuar suministrando grandes cantidades de anticonceptivos en los próximos años para evitar un vacío en las líneas de suministros de los programas mientras se hacen los esfuerzos para expandir la producción y capacidad de compra de los PMDs. 

(...)

Nota especial: Mientras que las agencias participantes en este estudio no tienen recomendaciones específicas que proponer respecto del aborto, se cree que los siguientes puntos son importantes y deberían ser considerados en el contexto de una estrategia global de población.

Aborto.

1. Prácticas de aborto a nivel mundial. Ciertos hechos acerca del aborto deben ser tenidos en cuenta: 

Ningún país ha reducido su crecimiento poblacional sin recurrir al aborto.

Se estima que anualmente son interrumpidos treinta millones de embarazos mediante el aborto en el mundo.

Esta cifra es una estimación. Datos más precisos indican que alrededor del 7 % de la población mundial vive en países en los que el aborto está prohibido sin excepciones y el 12 % en países donde el aborto sólo está permitido para salvar la vida de la mujer embarazada. Alrededor del 15 % vive bajo estatutos que autorizan el aborto sobre bases médicas más amplias, es decir, para evitar una amenaza a la salud de la mujer, más que a su vida, y a veces, por razones eugenésicas o jurídicas (violación, etc.). Los países en los que los factores sociales pueden ser tomados en cuenta para justificar la interrupción del embarazo incluyen un 22% de la población mundial y aquellos que permiten el aborto a elección al menos para ciertas categorías de mujeres el 36%. No hay información disponible sobre el 8 % restante, pero parece, sin embargo, que la mayoría de estas personas vive en áreas que tienen leyes restrictivas sobre el aborto.

Las leyes sobre aborto de muchos países no se aplican estrictamente y algunos abortos por razones médicas son probablemente tolerados en muchos lugares. Se sabe que en algunos países que tienen leyes muy restrictivas, los médicos pueden realizar abortos abiertamente y sin interferencia de las autoridades. Inversamente, la autorización legal del aborto a voluntad no garantiza que el aborto a pedido esté efectivamente al alcance de todas las mujeres que no quieren llevar a término su embarazo. La falta de personal médico y facilidades, o las actitudes conservadoras de los médicos y administradores de hospitales pueden impedir el acceso al aborto, especialmente para las mujeres social o económicamente deprimidas.

2. Legislación y políticas relativas al aborto en EE.UU. Aunque la Suprema Corte de los EE.UU. invalidó las leyes de aborto de la mayoría de los estados en Enero de 1973, el tema continúa siendo políticamente sensible. Las acciones del Gobierno de los EE.UU. respecto del aborto están restringidas como se indica en la siguiente legislación federal y las decisiones políticas resultantes de los departamentos y agencias afectados.

a. Programa de A.I.D. La parte predominante del programa de asistencia de la población de A.I.D. se ha concentrado en métodos anticonceptivos o preventivos. La A.I.D. reconoce, sin embargo, que en las condiciones de los países desarrollados los métodos preventivos no sólo frecuentemente no están disponibles, sino que muchas veces fallan por ignorancia, falta de preparación, mal uso y no uso. Por estas razones, un número cada vez mayor de mujeres en el mundo en vías de desarrollo está recurriendo al aborto, usualmente en condiciones inseguras e incluso letales. Ciertamente, el aborto, legal e ilegal, se ha convertido en el más extendido método de control de la fertilidad en el mundo hoy día. Desde que en el mundo en vías de desarrollo la crecientemente extendida práctica del aborto se lleva a cabo en condiciones inseguras, la A.I.D. ha buscado mediante investigaciones reducir los riesgos de salud y otras complicaciones que surgen de las formas ilegales e inseguras de aborto.  Resultado de ello ha sido el desarrollo del Kit de Regulación Menstrual, un medio simple, barato y seguro de  control de la fertilidad que fácil de usar en las condiciones de los países en vías de desarrollo.

La Sección 114 del Acta de Asistencia al Extranjero de 1961 (P.L. 93 – 189), tal como fue enmendada en 1974, incluye por primera vez restricciones en el uso de los fondos de A.I.D. en relación con el aborto. La norma establece que “Ninguno de los fondos puestos a disposición para llevar adelante esta parte (Parte 1 del Acta) será usado para pagar la realización de abortos como método de planificación familiar o para motivar o coaccionar a ninguna persona a que realice abortos.”

Para cumplir con la sección 114, la A.I.D. ha determinado que los fondos de asistencia al extranjero no serán usados para :

(i) procurar o distribuir equipo destinado al propósito de inducir abortos como método de planificación familiar.

 (ii) apoyar directamente actividades abortivas en los países en vías de desarrollo. Sin embargo, A.I.D. puede dar a los países en vías de desarrollo y a las instituciones apoyo en programas de población en tanto que los fondos de la A.I.D. pueden ser plenamente dedicados a los aspectos permisibles de esos programas.

(iii) información, educación, entrenamiento o comunicación de programas que promueven el aborto como método de planificación familiar. Sin embargo, la A.I.D. continuará financiando el entrenamiento de médicos de los países en vías de desarrollo en las últimas técnicas usadas en la práctica obstétrico-ginecológica, y no descalificará esos programas si incluyen la interrupción del embarazo en su currículo global. Tal entrenamiento se ofrece sólo a elección de los participantes.

(iiii) pagar a mujeres en los países en vías de desarrollo para que tengan abortos como método de planificación familiar o pagar a personas que realizan abortos o influir a las personas para que realicen abortos. 

Los fondos de A.I.D. pueden seguir siendo usados en investigación relativa al aborto desde que el Congreso específicamente ha elegido no incluir la investigación entre las actividades prohibidas.

Un efecto importante de la enmienda y de la determinación política en cuestión es que la A.I.D. no está involucrada en el ulterior desarrollo o promoción del Kit de Regulación Menstrual. Sin embargo, otros donantes u organizaciones pueden estar interesados en promover con sus propios fondos la diseminación de este prometedor método de control de la fertilidad.

b. Programas DHEW. La Sección 1008 del Acta de Servicios de Planificación Familiar e Investigación sobre Población de 1970 (P.L. 91 – 572), establece que “Ninguno de los fondos asignados bajo este título será usado en programas donde el aborto es un método de planificación familiar”. El DEG ha adherido estrictamente a la intención del Congreso y no financia la investigación sobre aborto. Se permiten sin embargo los estudios sobre causas y consecuencias del aborto. 

El Acta de Extensión del Servicio de Salud Pública de 1973 (P.L. 93-45) contiene la Enmienda Eclesial que establece el derecho de los proveedores de salud (tanto individuales como institucionales) de negarse a realizar un aborto en conflicto con principios morales o religiosos.

c. Legislación propuesta acerca de la investigación sobre el aborto. Se han propuesto  muchas disposiciones y enmiendas del Congreso que son más restrictivas respecto del aborto que cualquiera de las normas citadas arriba. 

Sería imprudente restringir la investigación sobre el aborto, por las siguientes razones.

1. La naturaleza persistente y ubicua del aborto.

2. La extendida falta de una técnica abortiva segura.

3. La restricción de la investigación sobre drogas y artefactos abortivos llevaría a:

a. Eliminar posiblemente ulteriores desarrollos del DIU.

b. Impedir el desarrollo de drogas que podrían tener otros usos benéficos. Un ejemplo es el metrotexato ®, que se usa ahora para curar un tumor del útero que antes era fatal, el coriocarcinoma. Esta droga se usó primero como abortivo.

(...)

Utilización de Medios de Comunicación Masivos y Sistemas Satelitales para la Planificación Familiar

(...)

Aún así, el trabajo de AID sugiere que la radio, los posters, el material impreso, y varios tipos de contactos personales con los trabajadores de salud o de Planificación familiar tienden a ser más económicos y eficientes que la televisión, excepto en aquellas áreas (generalmente urbanas) donde un sistema de TV ya está disponible y que alcanza a más gentes que las clases altas y medias.  Hay una gran posibilidad de utilización de los medios masivos de comunicación, particularmente en las etapas iniciales de hacer conocer a la gente los beneficios de la planificación familiar y de los servicios disponibles; de esta manera los medios masivos pueden complementar con efectividad las necesarias comunicaciones interpersonales.

(...)

Una nueva tecnología de apoyo que ha estado en desarrollo es el satélite de comunicación. La NASA y Fairchild han desarrollado un ATS (Satélite de Tecnología Aplicada), actualmente en órbita, que tienen la capacidad de enviar programas educacionales de televisión a áreas aisladas por medio de recibidores comunitarios baratos.

El sexto ATS de NASA fue puesto en órbita sobre las Islas Galápagos el 30 de Mayo de 1974.  Será utilizado en esa posición para entregar servicios de salud y educacionales a millones de americanos en regiones remotas de los Estados de las Rocallosas, Alaska, y la región de Apalachina.  Durante este período se lo hará disponible por un corto período a Brasil para demostrar cómo un satélite de este tipo puede ser utilizado para proveer señales a 500 escuelas en su red de televisión educacional existente 1400 millas al nordeste de Río de Janeiro en Río Grande do Norte.

A mediados de 1975, el ATS-6 será movido a un punto sobre el Océano Índico para comenzar a enviar televisión educacional a la India.  India está ahora desarrollando su programación.  Las señales tomadas por uno o dos transmisores terrestres serán retransmitidas a 2500 aldeas y a estaciones repetidoras de redes que comprenden otras 3000 aldeas.  Esta operación sobre la India durará un año, después del cual la India espera tener su propio satélite de comunicaciones en preparación.

Eventualmente será posible transmitir directamente a televisiones individuales en áreas remotas rurales.  Tal “satélite de trasmisión directa”, que está aún bajo desarrollo, puede un día llega a recibidores de TV individuales.  Actualmente, las señales de satélites de trasmisión van a estaciones receptoras en terreno y se retransmiten a las TV individuales local o regionalmente.  Esto último puede ser utilizado en pueblos, aldeas, y escuelas.

(...)

Dejando este gran problema de lado, AID tiene mucha experiencia relevante en los numerosos problemas encontrados en el uso de los medios modernos de comunicación masiva para la educación en masa rural.  Primero, hay una sensitividad muy difundida en los PMDs a las comunicaciones satelitales, expresadas con mayor vigor en le Comité de Espacio de las Naciones Unidas. 

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