E-BUSINESS
Walid Mougayar: La gran oportunidad
Walid Mougayar es un veterano de Hewlett-Packard en Canadá, de donde salió para dirigir un negocio de consultoría y formación en el área del mundo digital, siendo presidente de CYBERManagement, con sede en Toronto. Basándose en su experiencia en el terreno, diseñó una metodología en cuatro pasos para la implantación de un negocio en Internet: evaluación y comprensión del fenómeno; formulación de la estrategia; implementación tecnológica; gestión del nuevo negocio.
Fruto de este conocimiento, escribió en diciembre pasado, Opening Digital Markets (ISBN 0070435421), que rápidamente estuvo en las listas de "best-sellers" y ya va por su segunda edición, publicada por McGraw-Hill. Walid subió, entonces, al estrellato de los gurús de la economía digital.
Según los casos que ha acompañado, algunas áreas de actividad son más "sensibles" a las oportunidades de la Red: nuevos abordajes de marketing, de ventas y de canales de distribución; procesos de ventas, administrativos y generales; estrategias de fidelización de clientes; procesos de generación de productos; creación de contenidos puramente digitales y su manipulación con el objetivo de adicionar valor; procesos de compras y de fabricación; relaciones con asociados; gestión de la cadena de proveedores.
Walid publicó, también, este año un "diccionario" para
gerentes sobre esta nueva área: The Business Internet and Intranets: A Manager's
Guide to Key Terms and Concepts, editado en la Harvard Business School Press.
Su punto de vista puede ser acusado de ser una visión "americana" de las
cosas, siempre lista para ‘golpear’ a las miopías europeas. Pero vale la pena
poner atención a los argumentos de este recién catapultado gurú canadiense de la
economía digital. El euro puede estar cegándonos en otras corridas, más
decisivas, del futuro.
Después de Webonomics, o de Net Gain (ISBN
0875847595), dos biblias de referencia del año pasado, conviene al lector
ponerse al día y digerir lo que Walid tiene que decir para que su negocio
"salte" ya para Internet y la Word Wide Web.
En una entrevista exclusiva,
concedida en Toronto, el día que cumplía 39 años, Walid Mougayar nos sacó
algunas dudas más.
Walid en directo
"El euro está distrayendo a Europa de la corrida
digital"
JORGE NASCIMENTO RODRIGUES:- ¿Cree que
estamos sufriendo con una "sobredosis" de nuevas tecnologías sucesivas en todas
estas nuevas áreas de Internet, de las intranets y de la multimedia, que la
gestión de las empresas no consigue siquiera acompañar, cuanto menos digerir?
WALID MOUGAYAR :– "Sobredosis" es, a mi ver, poco para
caracterizar la situación. ¡Se trata más de una auténtica indigestión! Vivimos
una verdadera "anarquía digital" hoy en día, debido a la multiplicidad de
soluciones tecnológicas y a la avalancha de mensajes que los vendedores aclaran
pero que, al final, no se relacionan ni interoperan entre sí de una manera
lógica. Pero, esta es una situación "normal", a mi ver, dado que Internet es un
conjunto de tecnologías "emergentes", muchas de las cuales aún tendrán que
madurar. Dicho esto, lo que los responsables de las empresas pueden hacer,
frente a esta confusión temporaria, es construir un "panel de gestión", donde se
vayan colocando las diferentes piezas a medida que vayan surgiendo.
J.N.R.:- Pero, desde un punto de vista
pragmático, deberemos estar siempre "pegados" a la próxima solución tecnológica
vanguardista, o no?
W.M.: - Creo que se puede asumir que ya
hay tecnología suficiente y comenzar a implementar, desde ya, lo que pretendemos
en este nuevo mundo de la Net y de la Web. En la realidad, y no soy sólo yo que
lo digo, ya hay tecnología suficiente y diversas opciones que nos permiten
arrancar con cualquier proyecto, sin estar siempre en esa vigilia paralizante.
¡Esperar por la solución ideal está equivocado - sólo servirá para desgastar su
ventaja competitiva en un mundo donde tres meses pueden representar una
diferencia abismal! La formación de los ejecutivos de las empresas es una
cuestión clave para superar estas confusiones y para "digerir" mejor el flujo de
la tecnología.
El EDI no cumple con los requisitos
J.N.R.:- Se ha hablado últimamente de transacciones
digitales en ‘crescendo’ y mucha gente recuerda que ya hay quienes usan la
transferencia electrónica de datos, EDI, en el acrónimo en inglés. Otros,
inclusive, argumentan que, junto con la inmensa mayoría, hay que comenzar por el
EDI, antes que con cualquier cosa. Pero, en este reciente "best-seller" suyo,
usted insiste en no confundir dos cosas diferentes y en que las personas no
queden cautivadas por el EDI. ¿Por qué?
W.M.: - A mi ver, el
futuro del comercio electrónico está en manos de la Red y no en otro sitio. En
el pasado estaba, de hecho, en el uso del EDI. Cada vez más, el EDI se está
volviendo una pequeña parcela del conjunto global de una estrategia de comercio
electrónico. No cumple con los requisitos. Si no es así - vamos a suponer que es
su caso -, ¡entonces usted está aún muy atrasado en la corrida! Hay diferencias
básicas entre las dos cosas. El nuevo comercio electrónico es espontáneo,
interactivo, mucho más generalizable, más barato de arrancar, e incluye la
creación de un verdadero mercado digital abierto, donde los compradores se
encuentran con los vendedores, sin la necesidad de establecer una relación
previa. El EDI, como usted sabe, no permite nada de esto.
J.N.R.:- Usted habla, incluso, de un "EDI
Internet". ¿Qué significa eso concretamente?
W.M.: - Esa
mezcla deriva del hecho de que yo no digo que el EDI deba morir. Hay un papel a
desempeñar por el EDI, pero en formato Internet.
J.N.R.:- ¿Por qué es que, también,
considera equivocado restringir el comercio electrónico a un trivial mercado de
vendedores y compradores?
W.M.: - Comprar y vender en ese
nuevo mercado abierto fueron las primeras funciones realizadas por el comercio
en la Red. Ahora, tenemos que ir más lejos, aunque explorar toda esa gama del
nuevo proceso de compra y venta podrá entretenerlo provechosamente durante mucho
tiempo. Fíjese bien, cuando juntamos los pasos a dar en el campo de las compras
y de las ventas, ¡llegamos a unos veinte completamente diferentes que podrán
beneficiarse con Internet! Por eso, la cuestión estratégica es saber: ¿qué
parte, qué parcelas de ese proceso usted va a migrar a la Red? Como ve, tiene
ahí mucho para entretenerse.
J.N.R.:- Pero, ¿qué es lo que debe seguir a
ese primer paso?
W.M.: - El comercio electrónico, a mi ver,
incluye mucho más. Por ejemplo: la creación de valor puramente digital en un
proceso de producción que cree productos y servicios de información de alto
valor agregado para reventa, o con el objetivo de ganar ventaja competitiva
usando la Red. Otro caso es el surgimiento de un nuevo tipo de intermediarios
totalmente alojados en la Red o sea, organizaciones que nos proveen de nuevos
servicios de valor puramente digital, que se insertan entre los vendedores y los
consumidores, y que cortejan a estos con nuevas formas. Otro caso más, es la
creación de mercados puramente digitales, que involucran varias formas, entre
ellas, las tan mentadas "comunidades", desde las comerciales, a las bolsas
virtuales, a los hipermercados virtuales, a las organizaciones virtuales, a las
comunidades electrónicas verticales, y muchas otras que aún ni soñamos.
Las tres desventajas europeas
J.N.R.:- Cambiando de asunto, una afirmación suya muy
polémica tiene que ver con Europa y la actual fase del euro. Además, algo
parecido ya fue dicho, medio en broma, por Nicholas Negroponte: nosotros estamos
entretenidos dando vueltas con una única moneda física, en tanto que emergen
bajo nuestras narices nuevas unidades monetarias puramente digitales con la
ambición de ser el patrón mundial de aquí a algunos años.
¿Usted piensa, de hecho, que la agenda del euro podrá tener
un impacto negativo con el arranque en serio del comercio electrónico en Europa?
¿Cree que esa pasión por el euro podrá producir una ceguera tal que el mercado
digital se transformará, para nosotros, en una oportunidad
perdida?
W.M.: - Le diré que Europa sufre de tres
desventajas, que tendrá que superar. Primero, de hecho, toda esta euforia por la
unificación en torno del euro podrá ser una distracción en relación a la agenda
estratégica del comercio electrónico y de la propia moneda digital del futuro.
Después, Europa no dispuso -y no dispone - del mismo flujo de capital original
que las empresas y los negocios emergentes en la Red y en la Web dispusieron en
los Estados Unidos en los últimos años. Finalmente, los europeos, en general,
tienden primero a hacer grandes análisis sobre el impacto social y cultural,
algo que los americanos, sin duda, no hacen tan profundamente, lo que lleva a
Europa a atrasar siempre la implementación de posibilidades innovadoras
ofrecidas por las nuevas tecnologías. Los europeos tiene que dar un salto de fe
en relación al futuro. De lo contrario, los Estados Unidos continuarán dominando
la Red y la Web.
J.N.R.:- ¿ 1998 significará algo especial
en la agenda de afirmación del comercio electrónico? Recientemente, Vinton Cerf
y otros dijeron que 1998 era un punto de inflexión, ¿está de
acuerdo?
W.M.: - Pienso que vamos en la dirección correcta.
Si es o no "el" año, no me parece decisivo. Sin duda, que alcanzamos un punto de
no retorno. La marcha hacia los mercados digitales es imparable- todos los días
surge un nuevo negocio en la Red que amenaza algo en la economía tradicional. La
cuestión de fondo es esta: ¿usted tiene una estrategia pro-activa de superar su
propio negocio tradicional, o la Red lo va a liquidar la próxima vez?