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2.
Sociología del conocimiento y
comunidad científica.
3. Falso conocimiento en nuestra disciplina
4. El AIA en el despertar de la gran depresión
5.
Nueva teoría económica de
intervención estatal.
7.
Cambio de
paradigma económico:
Neoliberalismo
8.
Internacionalización de la oferta de teorías
Desde
hace algunos años ha aflorado en nuestro país un interés por conocer y
analizar la norma contable internacional, fruto del devenir de unos procesos de
globalización de la economía y de la consecuente transnacionalización de la
empresa. Dicha preocupación se ha bifurcado en unas tendencias, típicas de
procesos de índole normativa, por un lado la corriente nacionalista y por el
otro los internacionalistas o defensores de la adopción de la norma.
Surgen
de la primer postura de defender la autonomía de la nación, criticas a la
norma en si, por su carácter focalizado a un tipo de negocio económico y de
servir a los intereses del capital financiero, entre otras surgidas del análisis
de la norma.
También se han realizado criticas a los emisores de dichos estándares,
y es aquí donde se encuentra la génesis del problema de las normas
internacionales con los nacionalistas
que utilizan dichas “falencias” en los emisores (influencia de las
transnacionales para la emisión de normas, entre otras) para
algunos de sus discursos ante los terroristas del conocimiento; el
fortalecimiento de dicho discurso nacionalista desde la perspectiva de la emisión
de la norma es el objeto intrínseco de este trabajo que se realizara
desarrollando el análisis diacrónico pertinente, haciendo la salvedad de que
dicho análisis puede pasar de ser discurso nacionalista a constituirse en
una apología mas de la estandarización contable en nuestro país.
En
la pugna soterrada que hoy llama la atención en
la profesión contable entre nacionalistas
e internacionalistas respecto a la norma internacional, se encuentran
algunos elementos particulares y
muy interesantes en el discurso de
ambas posturas; uno de ellos es la constante critica al carácter focalizado a
un tipo particular de negocio (el
bursátil) de la legislación contable internacional. Esta observación
trasciende a la preocupación de los países latinoamericanos que poco tienen de
intereses en el mercado de valores, como si lo tienen en sus empresas
incipientes y de regular tamaño –sea este considerado por su reducido campo
de acción territorial, su ínfimo capital o su escueto recurso humano—que sin
embargo constituyen la base para su sostenibilidad económica en el tiempo, esto
conlleva necesariamente a la conveniencia de
la manutención del capital productivo mas que del capital financiero como lo
deja entrever la esencia de la norma internacional.
Desde
aquí se empiezan a vislumbrar unas posturas encontradas, con unos intereses
propios, que encaminan su actuación, hasta hoy, de reflexión, teorización, y
normalización. En dichos intereses, como motores del quehacer de los actores
de la pugna en cuestión, se sustenta parte de la teoría del falso
conocimiento en las construcciones contables, cimentada en las reflexiones
de los profesores de la universidad de Rochester, R.L. Watts, y J.L.
Zimmerman, y que será el derrotero teórico principal de estas líneas.
2.
Sociología del conocimiento y comunidad científica.
El
inmenso campo de reflexión de una sociología del conocimiento incluye entre
otros aspectos el análisis de las causas de la gestación del conocimiento,
donde entra a ser discutido el concepto de
comunidad científica como condicionante cultural de las construcciones
allí desarrolladas por sus miembros. Dicho concepto se hace imperativo para
nuestro análisis de las actuaciones de los principales
organismos de carácter profesional y contable referenciados en póstumo
epígrafe.
Paralelo
al desarrollo de una sociología del conocimiento se establecen los derroteros
teóricos de un falso conocimiento, retomando muchas de las construcciones del
primer saber, sin llegar a ser parte del mismo.
3. Falso conocimiento en nuestra disciplina
La
gestación de conocimiento a partir de intereses concretos viene a ser pregonada
en nuestra disciplina por el trabajo de los profesores de la universidad
de Rochester referenciados anteriormente, bajo un esquema de mercado de ideas
–teorías-- donde se demandan construcciones contables para fines concretos, y
en respuesta se ofertan las mismas por parte de la comunidad científica
contable. Dicha transacción se realiza con matices particulares para una economía regulada y una no regulada.
Bajo
estos delineamientos encontramos en los viejos anaqueles de la historia
de las construcciones contables, si no la génesis, al menos la muestra más
importante de la impregnación de intereses concretos en la elaboración de
constructos contables, ya sean materializados en normas, principios o teorias.
Hablamos del interés en proteger el mercado bursátil, y por consiguiente el
mantener el capital de tipo financiero que aquel ostenta. Esta preocupación la
encontramos referenciada en el marco geográfico estadounidense cuya
importancia radica en lo temprano de su elaboración de estándares
contables y en la innegable incidencia en la estructura de la profesión
occidental.
4. El AIA en el despertar de la gran depresión
En
1916 nace el American Institute of Accountants AIA, como consecuencia
inmediata de la necesidad de uniformidad en la estructura de la profesión
contable. Dicho organismo empieza a fijar practicas contables por medio
de sus Special Bulletins, y, según
Moonitz[1],
de sus Uniform Accounts se deducían ya principios contables. De lo
anterior se deduce la trascendencia de dicho organismo para el desarrollo homogéneo
de la profesión.
En
el marco temporal de la vigencia de este organismo se presenta uno de los
eventos más catastróficos en la economía mundial, la gran depresión de 1929,
producto de innumerables aconteceres alrededor del globo, como la segunda guerra
mundial y la ya deficiente aplicación de las concepciones clásicas económicas,
fundadas por los recordados eruditos Adan Smith, David Ricardo y John Stuart
Mill, entre otros.
Esta
catástrofe económica que se caracteriza por la caída de las bolsas de valores
más importantes del mundo, en nuestro particular la de New York, conlleva a un
cambio drástico en la información financiera requerida para efectos de
presentación en el mercado bursátil. Como es obvio el organismo profesional
contable en mención, fue permeado por los nuevos requerimientos surgidos de la
crisis, ejemplo taxito de ello es el requerimiento inducido por la Stock
Exchange de New York, acogido por el AIA de crear un comité permanente que
reflexionara e hiciera aportes en materia de contabilidad y auditoria que
incidieran en el actuar profesional, con el fin ultimo de
beneficiar la inversión en el mercado de valores, necesitada de
información financiera soportada en principios contables preestablecidos por
instituciones de renombre profesional, y con la subsiguiente consecuencia de
proteger a los accionistas de la plaza especulativa.
5.
Nueva teoría económica de intervención
estatal.
Tras
la crisis de 1929, se gestaron nuevas ideas para el modelo económico que
debieran encauzar el destino de los países Americanos, se trata del
intervensionismo estatal, propuesta liderada por el renombrado economista John
Maynard Keynes, quien con su idea de un estado benefactor (con marcada
influencia Marxista) e influyente en las decisiones del mercado, plantea la
reducción de las fallas que presenta el mismo como mecanismo de redistribución
de la riqueza.
Bajo
este nuevo paradigma económico imperante desde aquella época hasta los años
setenta, se desarrolla la relación bidireccional entre el mercado de valores y
la comunidad científica contable, atenuada
por la creación de la Securities and Exchange Commissión en 1934 por el
congreso y en respuesta a la necesaria regulación del mercado bursátil por
autoridad gubernamental, procedimiento típico en el modelo económico
keynesiano. En el marco de la
generación de conocimiento interesado en una economía regulada, este
acontecer, tendría como motor inicial la propensión del político por el
discutible concepto del “interés publico”, excusa inmediata para corroborar
la bondad de su gestión[2].
Pero este es solo el principio, ya que la misión de la SEC, soportada en su
autoridad legal, se convierte en factor de demanda de teorias contables, que
vienen a ser ofertadas por los organismos contables vigentes en el momento. Es
decir la autoridad Bursátil exige procedimientos contables en pos de los
inversionistas y la comunidad contable los desarrolla y normaliza al respecto
para los contables.
Lo
anterior se matiza con la emisión de Accounting Series Relaises por
parte de la SEC donde establece normas, procedimientos y practicas contables a
modo de requerimientos para la aceptación en bolsa de valores de los estados
financieros de las empresas interesadas en participar en dicha plaza.
Es
menester mencionar que ante la diferencia de enfoques dado para la regulación
del actuar contable, es inevitable el surgimiento de fricciones entre organismos
gubernamentales y profesionales, los primeros con sus constantes deficiencias
demagógicas y de intereses económicos corruptos; y los segundos
con sus constantes revoluciones científicas al interior de las teorias
aceptadas por la comunidad científica integrante que dan a su
actuar un dinamismo, que en ocasiones choca con la normativa legal pasiva
y no dispuesta al cambio.
Posturas
ante la situación descrita
El
impacto epistémico de la coyuntura anterior, se puede encausar en dos vías,
una que despreocupada por las consecuencias de la teorización contable fundada
en intereses concurrentes, de manera optimista, enuncie la ocurrencia dialéctica
de estos aconteceres como necesaria para la construcción de una teoría
necesariamente forjada en la experiencia histórica, y por otro lado, la
perspectiva pesimista de que toda construcción contable obedece a un mercado de
excusas, constituyéndose este como el único motor de su elaboración[3].
7. Cambio de paradigma económico: neoliberalismo
“El
agotamiento del poder de convicción de las teorías keynesianas y cepalinas,
particularmente a partir de 1973, año del gran choque petrolero, dió paso a un
renacer de las posturas que defienden el libre funcionamiento del mercado. Es
cuando surge el neoliberalismo. Las ideas de Friedman, Buchanam y Von Hayek,
encontraron adeptos en muchos lugares de la tierra”[4].
Bajo este nuevo paradigma, la generación de conocimiento interesado según
Watts y Zimmerman adquiere otro matiz, de un lado se gestan las teorias por la
necesidad de información y por el otro surgen como justificación
de actuaciones concretas. Estas dos funciones de demanda se enmarcan en
el concepto de sociedad anónima, donde confluyen una coalición de intereses
provenientes de los accionistas, gerentes y auditores:
El titular de las acciones requiere de información para evaluar la gestión
del manager, provista por el auditor independiente quien exige del teórico
pautas procedimentales para cumplir la labor encomendada. Aquí juega un papel
muy importante la teoría del propio interés del manager --teoría de la
agencia--, por cuanto revela las tendencias del comportamiento del agente frente
a los intereses del principal[5];
siendo por esto base en las construcciones de la comunidad científica contable
que oferta teorias al respecto.
8. Internacionalización de la oferta de teorías
Es
importante recordar que en el marco de este sistema económico de globalización
y de fe casi ciega en la panacea del mecanismo de mercado, surgen los primeros
intentos de internacionalización de las practicas y principios contables, en
respuesta al nuevo entorno de la empresa, que trasciende las fronteras
nacionales. A raíz de esto surgen organismos de carácter profesional como son
el IASC y el IFAC, para encaminarse en la tarea de unificar practicas de educación,
contabilidad, ética, calificación profesional entre otras. Pero he aquí una
nueva muestra de demanda de teorias contables a razón de intereses concurrentes
en dichos organismos: las empresas transnacionales poseen sus domicilios
principales en países del primer mundo, quienes son los gestores de la creación
de los organismos internacionales de contabilidad, y que al observar las
características fundamentales de la normatividad emitida por los mismos, se
encuentra la favorabilidad hacia este tipo de empresas, caso concreto es el de
la reducción considerable de costos de manejo de información en países
diferentes si se implantara una normatividad única para todas las naciones, que
bajo una perspectiva nacionalista conduciría a la apertura de las fronteras
para que las transnacionales entrasen sin barrera alguna a invadir el mercado
interno y fortalecer el capital financiero especulativo que detentan muchas de
ellas.
La
oferta de reflexiones contables en este contexto responde no solo a los factores
enumerados en la teoría del falso conocimiento: prestigio y reputación, sino
también a la incidencia de una categoría de pensamiento en la comunidad científica
contable, aceptado por todos sus integrantes, es el de fortalecimiento de la
empresa transnacional y del capital especulativo internacional como bases del
sostenimiento de la Nueva Estructura Financiera Internacional.
La
preocupación hoy es el conceptuar acerca de la conveniencia o no de la adopción
normativa internacional, pero hay que tener en cuenta que el marco teórico económico
imperante, no durará para siempre, y que el despertar de una nueva crisis nos
conducirá a preocupaciones totalmente diferentes, que gestaran otra demanda y
su consecuente oferta de conocimientos.
El
dinamismo de la creación del conocimiento materializado en normas, principios,
teorias, etc., realizado en un hipotético mercado de ideas que obedece a la lógica
clásica y neoclásica económica de oferta y demanda, no le quita valides a las
construcciones así concebidas, es mas una idea pregonada por los fanáticos del
apriorismo absoluto y aislado de la realidad, la de que solo un conocimiento
totalmente aséptico tiene validez. Ni siquiera el concepto de validez puede
escapar a la influencia de intereses para soportarlo.
Lo
realmente importante no es la validez, sino las consecuencias para el bienestar
de la vida humana de cualquier construcción, en cualquier disciplina, en
especial de las ciencias sociales, porque cualquier saber puede ser refutado o
reivindicado pero la vida simplemente no se cuestiona, solo se defiende su
sostenibilidad y su dignidad.
Por
otro lado, en una perspectiva optimista de que el falso conocimiento no es el único
motor de la generación de construcciones contables, no se descarta su
importancia, por cuanto constituye una muestra inequívoca de la interacción
con el entorno, donde siempre se presentaran relaciones de influencia mutua
entre teoría y medio ambiente, dando así un dinamismo a la profesión que
mediante un proceso dialéctico se gestaran consecuencias en pro del desarrollo
epistémico-metodológico de la disciplina contable.
·
Tua Pereda Jorge. Principios y normas de contabilidad. Madrid. 1983
·
García Julita, Lorca Pedro. La aceptación de las normas internacionales
de contabilidad: un proceso no exento de dificultades. En: revista Legis del
contador No 10. 2002
·
Mejía Soto Eutimio. Introducción a las normas internacionales de
contabilidad. Armenia. Universidad del Quindío. 2003-10-13
·
Rodríguez de Rivera, José.
Teoría de la Agencia. ©
Copyright 1999 All Rights Reserved
·
España Rafael. ¿Están sobredimensionadas las ideas de los
economistas? En: editorial portafolio.com. 2002
·
Pina Martínez, Vicente. Efectos económicos de la norma Contable.
Madrid: aeca. 1988
·
Marco conceptual de las normas internacionales de contabilidad para la
preparación y presentación de estados financieros. IASCF.2001
Trabajo
enviado por:
Oscar
Eduardo Campuzano Palacio
Estudiante
contaduría publica y administración, octavo semestre. Universidad del
Quindío.
Armenia. Colombia
categoría:
contabilidad y finanzas: contabilidad
[1] Referencia de Tua a Monitz. Three contribution to the development of accounting principles. 1930
[2] Tua. Principios de contabilidad. 1983.p 412
[3] Tua. Principios de contabilidad. P 410. 1983
[4] España Rafael. ¿están sobredimensionadas las ideas de los economistas? En: editorial portafolio.com.2002
[5] Rivera José Rodríguez. Documento sobre la Teoría de la Agencia. 1999
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