Miembro de una familia de tercera generación de
migrantes libaneses que llegaron a México. Su padre
tenía un próspero negocio cercano a Palacio
Nacional y en ocasiones compraba viejos caserones coloniales
que valían más por su terreno que por su arquitectura.
Carlos estudió la carrera de ingeniería y
con su herencia construyó un edificio de varios pisos
donde él vivió en un departamento con su mujer
y sus hijos. Extraordinario financiero, empezó a
comprar varias fábricas y negocios que él
hizo prosperar. Actualmente cuenta con una fortuna de 12,500
millones de pesos
Carlos Slim Helú, el empresario mexicano por excelencia,
es el hombre más rico de América Latina y
uno de los más acaudalados en el mundo, es el mayor
postor de las telecomunicaciones y del comercio electrónico
en México. El presidente del gigante azteca Grupo
Carso, presente en casi todos los sectores, se centra ahora
en impulsar las telecomunicaciones y el desarrollo de Internet
en el país.
Al igual que su padre, que hizo su fortuna comprando propiedades
a bajo precio en el centro de Ciudad de México tras
la sangrienta revolución de 1910, Carlos Slim combina
la capacidad de conseguir gangas con un sentido del patriotismo.
En 1982, cuando la combinación de la caída
de los precios del petróleo y el déficit público
llevó a la economía mexicana al borde del
colapso, comenzó a rescatar a las compañías
que después consolidaría en su grupo Carso,
el conglomerado industrial más importante de América
Latina. La habilidad de Slim de localizar un buen negocio
tampoco se ha restringido a la economía nacional.
En un típico movimiento suyo, compró en torno
al 3 por ciento de Apple Computer en 1997, justo unos días
antes del retorno de Steve Jobs a la compañía
informática. Un año después, y tras
la introducción del ordenador iMac, la cotización
de las acciones de Apple había subido de 17 a 100
dólares.
El imperio omnipresente de Carlos Slim, que estableció
con mucha destreza y sumo cuidado, lo ha convertido en el
hombre más rico de América Latina. Telmex,
la empresa de telecomunicaciones controlada por Slim, desveló
una alianza con Bell Canada y SBC Communications por valor
de 3.500 millones de dólares. La operación
agrupa a la empresa de telecomunicaciones más grande
de Canadá, una de las operadoras más importantes
de los Estados Unidos y a la empresa dominante de México
para atacar los mercados inalámbricos y de banda
ancha de Internet. A la prensa mexicana le gusta compararlo
con Midas, y no es de extrañar. En los diez años
que Telmex lleva privatizada, Slim ha pasado de ser el tambaleante
monopolio controlado por el Estado, a convertirse en el
principal valor de América Latina que cotiza en bolsa.
Incluso los mayores críticos de Slim admiten que
este misterioso empresario sería un hombre muy rico
aunque no contara con su amplia influencia. Slim lleva haciendo
dinero desde que era muy pequeño. A la edad de 12
años, ya apuntaba en un libro de contabilidad sus
inversiones en bonos, y se mostraba claramente favorable
al interés compuesto. Los sectores de informática
y telecomunicaciones figuran muy arriba en la lista de preferencias
de Slim. En Estados Unidos, buscó empresas que atravesaban
dificultades, y el buen acierto al elegir le permitió
construir un imperio en la vanguardia de lo que denomina
la nueva civilización. En 1997 adquirió
Prodigy, un maltrecho proveedor estadounidense de servicios
de Internet, y desde entonces ha lanzado un portal en español
junto a Microsoft.
Pagó 800 millones de dólares por CompUSA.
Sus tres hijos administran el Grupo Carso y su filial financiera,
Grupo Inbursa, desde que el padre dejó las riendas
en 1998. Sus dos yernos se encargan de las divisiones de
móviles y de Internet de Telmex. El Ingeniero,
como se le denomina, presentó su dimisión
como presidente de Teléfonos de México (Telmex),
quedad como presidente honorario vitalicio, Slim planea
presentar su candidatura para presidir MCI, la segunda operadora
de larga distancia de EEUU, de la que se ha convertido en
primer accionista con un 13%. Al menos, las apuestas en
Wall Street apuestan en esa dirección..
Con esos métodos, Carlos Slim ha prosperado en México.
El 7 de marzo de 1999 falleció su esposa Soumaya
Domit de Slim
Carlos Slim es un empresario-filántropo ya que destina
parte de su fortuna a obras benéficas, su Fundación
Telmex apoya campañas por la educación, la
salud, la cultura, etc.