Australia es una sociedad estable y democrática,
con una población activa calificada y una economía
fuerte y competitiva. Con una población de más
de 19 millones de habitantes, Australia es la única
nación que gobierna un continente entero, y es el
sexto país del mundo en extensión. La sociedad
australiana está integrada por una gran variedad
de culturas, incluyendo desde los indígenas hasta
los inmigrantes procedentes de más de 200 países
en todo el mundo.
La población activa en Australia es amplia y altamente
calificada. Gran parte del personal, tanto jerárquico
como técnico, posee experiencia profesional en Asia
y otros países, mientras que casi la mitad de la
población activa posee título o diploma. Los
niveles en innovación y en ciencia han dado como
resultado un número considerable de profesionales
científicos y tecnológicos de renombre internacional.
Australia tiene uno de los ambientes social, política
y económicamente más estables de la región,
lo cual ha aumentado el volumen de inversiones en los últimos
años. Una creciente diversificación en las
exportaciones de Australia significa que Australia aún
continúa siendo un exportador de bienes y además
ahora incorpora industrias de servicio y de producción
sofisticada.
La economía australiana es una de las más
abiertas e innovadoras del mundo, y el gobierno está
decidido a mantener ese rumbo. Un fuerte crecimiento durante
la última década vino acompañado de
tasas de inflación y de interés muy bajas
y también de una sólida productividad.
Australia está a mitad de camino de un importante
plan de acción innovador: una estrategia a cinco
años de $2.900 millones denominada Apoyo a la Habilidad
Australiana, que trata de afianzar el desarrollo futuro
de Australia al mejorar las relaciones económicas
e industriales, apoyando aquellas competencias técnicas
que desarrollan la innovación, ayudando a generar
nuevas ideas mediante el fomento a la investigación,
y convirtiendo estas ideas en éxitos comerciales.
El plan apunta a aumentar el acceso de las empresas a nuevas
tecnologías, fomentándoles el uso del comercio
electrónico, la financiación de la investigación
y de programas de desarrollo y la comercialización
de la investigación en el sector público.
En una economía globalizada, el dominio de idiomas
supone una ventaja para la población activa. Aunque
Australia es un país angloparlante, más de
cuatro millones de sus habitantes hablan un segundo idioma.
Además de la familiaridad de una cultura empresarial
occidental, Australia ofrece una mano de obra capaz de trabajar
tanto en el ámbito empresarial occidental como en
el asiático: el país posee una vasta cantidad
de personas que dominan idiomas asiáticos. Aprovechando
estos conocimientos y la avanzada infraestructura de las
comunicaciones en Australia, más de 840 empresas
internacionales han fijado allí oficinas centrales
para el área Asia-Pacífico y otras han establecidos
centros de asistencia telefónica para atender a sus
clientes asiáticos.
Las aptitudes lingüísticas y de otro tipo que
atraen a las empresas extranjeras son, en parte, resultado
de la diversidad multicultural de la sociedad australiana.
Los inmigrantes han ejercido una influencia significativa
en todos los aspectos de esta sociedad. En los más
de 50 años de inmigración regulada después
de la guerra, Australia ha acogido a más de 6 millones
de inmigrantes, incluyendo más de 600.000 refugiados,
y su población ha pasado de aproximadamente 7 millones
a más de 19 millones.
Un espectacular ambiente natural, una sociedad multicultural,
comidas regionales, vinos, la calidad de su gente, el buen
clima y el estilo de vida hacen de Australia uno de los
destinos turísticos más atractivos. El éxito
de la industria turística la llevó a ocupar
el cuarto lugar como contribuyente en los ingresos por exportación
de Australia.
El medio ambiente australiano posee animales, plantas y
pájaros autóctonos que no hay en ningún
lugar del mundo. Australia es un país comprometido
a conservar su patrimonio natural y debido a eso cuenta
con una amplia variedad de planes proteccionistas.
Vivir en Australia
La calidad de vida de que disfrutan los habitantes es una
de las mejores del mundo, según lo expresa El Manual
de Competitividad Mundial del 2002. La pureza de su ambiente,
los servicios de salud, el bajo costo de vida, la educación
y el agradable estilo de vida hacen de Australia un atractivo
lugar para residir.
La sociedad multicultural australiana se refleja en las
muchas culturas y formas de talento artístico presentes
en este país. Las antiguas tradiciones indígenas
y la cultura de los inmigrantes crearon una nueva expresión
del arte -literatura, música, cine, danza y teatro-
que atrae cada vez más la atención del mundo.
El sistema educativo en Australia cuenta con la tasa de
escolaridad, incluyendo la secundaria, más alta en
todo el mundo. En promedio, los australianos pasan más
años en las escuelas primarias y secundarias que
muchos de sus semejantes en otros países, incluyendo
Japón, Alemania y el Reino Unido. Cada año
Australia recibe una cantidad mayor de alumnos de otros
países, y según las cifras actuales Australia
es el tercer país angloparlante más elegido
como destino de estudio por los estudiantes.
Australia tiene una democracia sólida que fue pionera
en la introducción del voto femenino y secreto. El
sistema de gobierno australiano es similar a los modelos
de democracia liberal de Estados Unidos y el Reino Unido,
pero con características propias.
Australia es una de las más antiguas masas de tierra
y ha sido poblada durante unos 60.000 años. Antes
de la llegada de los colonos europeos, los pueblos aborígenes
y los nativos de las Islas del Estrecho de Torres habitaban
la mayoría de las zonas del continente. Sin embargo,
la historia "moderna" de Australia es relativamente
corta, puesto que la primera colonia europea fue fundada
por Gran Bretaña el 26 de enero de 1788.
¿SABÍA UD. QUE...?
En 2002 un informe de la Unidad de Inteligencia de la revista
TheEconomist posicionó a Melbourne (junto con Vancouver)
como la mejor ciudad en el mundo para vivir. Cinco ciudades
australianas (Melbourne, Perth, Adelaide, Brisbane y Sydney)
se encuentran entre las mejores diez de esta encuesta que
tiene en cuenta los factores culturales, ambientales, sanitarios,
edilicios de las ciudades.
Los programas de emergencia humanitarios tienen por objetivo
mitigar los impactos adversos de conflictos naturales u
otros desastres que golpean a las poblaciones más
vulnerables. Para tener una respuesta efectiva a estos conflictos,
Australia trabaja junto con sus socios nacionales e internacionales
para reducir riesgos y mejorar la atención especialmente
en la zona de Asia-Pacífico. El elemento clave del
programa humanitario australiano es el compromiso regional.
Australia fue el primer país en el mundo en contar
con un sistema completo de billetes hechos en plástico
(polímero) el cual proporciona mayor seguridad contra
la falsificación y dura cuatro veces más que
los convencionales billetes de papel.
Una sólida fuerza de defensa es fundamental para
la seguridad australiana. Por tal motivo, el Gobierno está
decidido a mantener la base de recursos de defensa. El objetivo
de la Fuerza de Defensa Australiana está principalmente
concentrado en la zona de Asia-Pacífico, no obstante
también vela por la seguridad global.
La bandera de Australia flameó por primera vez en
Melbourne el 3 de Septiembre de 1901. Su diseño fue
fruto de un concurso en el que participaron 32.823 personas.
Las estrellas de la Cruz del sur representan la posición
geográfica de Australia en el hemisferio sur y la
Gran Estrella del Commonwealth simboliza la federación
de los estados y territorios.
El número anual de nuevos diagnósticos de
VIH en Australia ha aumentado gradualmente desde 650 en
1998 hasta unos 800 en 2002. Una proporción creciente
de esos diagnósticos se estableció en personas
que se habían infectado durante el año anterior,
lo que indica que el incremento en los nuevos diagnósticos
podría relacionarse con un resurgimiento de prácticas
sexuales peligrosas. El número anual de diagnósticos
de VIH en las mujeres ha permanecido relativamente estable,
aunque el mayor número de las infecciones diagnosticadas
se produjo a través del coito heterosexual, sea en
un país de alta prevalencia o con una pareja de un
país de alta prevalencia. Como en el caso de Nueva
Zelandia, la transmisión del VIH en Australia sigue
siendo principalmente consecuencia de las relaciones sexuales
entre varones, que representaron más del 85% de los
nuevos diagnósticos de VIH en los cinco años
previos a 2002. El consumo de drogas intravenosas y el coito
heterosexual fueron responsables, respectivamente, de un
4% y un 8,5% de las nuevas infecciones contraídas
durante ese periodo.
En una encuesta transversal efectuada en 2002 entre varones
de Sydney que tenían relaciones sexuales con varones,
una proporción creciente de los entrevistados comunicó
relaciones sexuales anales no protegidas con parejas ocasionales
(25% frente a 18% en 1998-1999). Los estudios en otras ciudades
han revelado hallazgos similares. Datos recientes de la
vigilancia de la blenorragia también apuntan a un
posible aumento de los comportamientos sexuales de riesgo
entre los varones que tienen relaciones sexuales con varones,
lo que subraya la necesidad de revitalizar los esfuerzos
de prevención dirigidos a ese grupo de población,
especialmente los individuos más jóvenes (National
Centre in HIV Epidemiology and Clinical Research, 2003).