La Afirmación de Lázaro
sus ojos vendados
adormecimiento de esteta
y con la calma almidonada
como para entretener…
resucita cada tarde
se remueve la piedra tapa
y del profundo
sale a divisar lo llano
mundillo, mercadeo
intrascendente
aves sin vuelo
y el polvo caliente
que los perros osan respirar
traspasa las ganas
perfora las fuerzas
brutal y agresivo
se sienta en una piedra
para conversar con toda una
vida devuelta.
(julio guillén)