El árbol está unificado con la naturaleza,
desde la tierra extiende su tronco y sus ramas hacia el cielo.
No tiene corazón, no se mueve, está simplemente en pie.
Si nosotros somos capaces, como el árbol, de olvidar nuestras emociones,
de no reaccionar ante los ruidos del exterior,
de permanecer firmes sin ningún movimiento,
absorbiendo en silencio la energía del cielo y de la tierra,
llegaremos a escuchar la voz del cielo, la voz de la tierra y
hasta la voz de la sangre de nuestro propio cuerpo.

                                                                                         Sun Junqing
 


“WUDANG QIGONG PARA MANTENER LA SALUD, CURARSE, CURAR”

SEMINARIOS MENSUALES DE OCTUBRE A JUNIO
 

JOHN MERLIN KING LEIGH

Información: 954 432 773
[email protected] <mailto:centroshen@arrakis,es>
 
 

Hosted by www.Geocities.ws

1