SubirINTRODUCCIÓN:


Es el cancer más frecuente en la mujer y el que causa mayor indice de mortalidad por neoplasia. Su incidencia ha aumentado progresivamente en las últimas décadas apa

 

reciendo cada vez en edades más tempranas. Los avances de la medicina han logrado por una parte descubrir tumores en estadios más tempranos y por otra alargar la vida de las pacientes afectadas. Es sin embargo el control periódico de las mujeres y la postura social frente al problema lo que logrará a largo plazo reducir la enfermedad a cotas razonables.

SubirETIOLOGIA:

 

La causa directa de la aparición de un cancer de mama es actualmente desconocida. Se presupone que algunos factores ambientales, genéticos y fisiológicos pueden actuar como promotores aunque no conocemos cual es el grado de influencia. Se ha podido establecer una serie de factores de riesgo que son generalizables a todas las mujeres:
 

FACTOR

RR <2

RR 2-4

RR >4

Cáncer mama familiar primer grado

-

X

-

Cáncer mama familiar bilateral y premenopaúsica

-

-

X

Cáncer mama previo

-

-

X

Lesión proliferativa de la mama

-

X

-

Cáncer de ovario previo

X

-

-

Cáncer de endometrio

X

-

-

Menarquia temprana

X

-

-

Menopausia tardia

X

-

-

Nuliparidad

X

-

-

Primer embarazo tardío

-

X

-

Escaso número de hijos

X

-

-

Lactancia corta o artificial

-

X

-


Además de éstos factores intrínsecos de la paciente, se han implicado otros agentes como inductores o facilitadores del cancer de mama. Entre ellos el más importante es la radiación; el aumento de riesgo es directamente proporcional a la dosis de irradiación y por lo tanto será evidente su incremento en mujeres expuestas a altas dosis como en el caso de explosiones atómicas o tratamiento ionizantes. Por el contrario la dosis de radiación emitida al realizar una mamografía es ínfima y la probabilidad de que se desarrolle un cancer a causa de la misma es de 1 por 2.000.000 por lo que el beneficio potencial supera con creces el riesgo.

La dieta rica en grasas e hiperproteica ha sido implicada como favorecedora del cancer de mama. Algunas evidencias epidemiológicas hacen sospechar que éste factor podría ser una de los motivos por los que el cancer de mama ha incrementado su incidencia en los últimos años. Desde la observación de razas que han modificado su dieta al trasladarse a las grandes ciudades occidentales hasta la comparación de incidencia de cancer incrementada en las zonas urbanas respecto a las rurales en varios paises incluido España.

Las hormonas sexuales también son factores favorecedores del cancer de mama. Se puede observar en la tabla expuesta anteriormente que diversas circunstancias fisiológicas son factores de riesgo y en algunas de ellas como la menarquia temprana, la menopausia tardia, la escasa etapa gestante y la lactancia corta podrían deber su acción al incremento en la exposición a los estrógenos fisiológicos. Por otra parte la administración de estrógenos exógenos sin oposición con progesterona parecen presentar un incremento en la incidencia de cancer de mama entre las usuarias y en algunos casos en los hombres que han sido tratados con la misma substancia.

Es evidente que además de los factores exógenos inductores o promotores del cancer de mama hay una serie de casos en los que la influencia hereditaria se hace patente. De todos es conocido que hay familias en las que aparece esta enfermedad en varios de sus componentes. Hasta hace pocos años no se conocía el sistema de transmisión genética. Actualmente se sabe que una lesión puntual en el cromosoma 17 o en el cromosoma 13 puede predisponer a un cancer mamario, en algunas ocasiones asociado al cancer de ovario o al cancer de colon. La región del cromosoma 17 que puede estar afectada se denomina gene BRCA1 y la del 13, BRCA2. Es posible en la actualidad poder determinar si un mujer posee el gene BRCA alterado y por lo tanto si tiene predisposición alta para padecer el cancer de mama; el problema es que en la actualidad todavía no contamos con medios para resolver ésta situación.

SubirHISTORIA NATURAL DEL TUMOR:

 

La historia natural del cancer de mama es suficientemente conocida aunque muchas veces sea dificil demostrar su evolución en una misma paciente. Ante un estímulo determinado algunas células aparentemente normales inician una división progresiva incrementandose en número y actividad nuclear. Es la fase de hiperplasia; cuando éstas células tienen características potenciales para formar un cancer se denominan células de hiperplasia atípica. Si la hiperplasia sigue evolucionando aparece un cancer que será inicialmente in situ, es decir que se mantendrá dentro de los límites anatómicos de la estructura normal de la mama. La progresión del carcinoma in situ es hacia la infiltración de los tejidos vecinos en el seno de la mama y posteriormente la invasión de tejidos alejados a ella, lo que se denomina metástasis. Esta invasión alejada se realiza a traves de los conductos linfáticos apareciendo primero la alteración de los ganglios linfáticos regionales y posteriormente la invasión de tejidos alejados como pulmones, hígado, huesos, encéfalo, etc.

A medida que el cancer va aumentando de tamaño van apareciendo más signos de su presencia. En un principio, cuando las células se encuentran en fase de hiperplasia los signos clínicos son mínimos; a veces tan solo la precipitación de sales de calcio en los tejidos circundantes dará lugar a las microcalcificaciones. Cuando el número y actividad de las células tumorales se incrementa tambien aumentan éstas microcalcificaciones y pueden aparecer pequeñas tumoraciones. Más adelante si el tumor se hace invasor aparecerán tumoraciones irregulares, parcialmente adheridas a los tejidos, más o menos grandes y algunas veces acompañadas de ganglios axilares.

La detección precoz se basa en el descubrimiento de la fase preinvasora del tumor es decir cuando todavía no ha dado signos de su presencia. El método de screening por excelencia es la mamografía ya que es la única prueba que detecta con simplicidad los cambios que se producen en la mama afecta como las microcalcificaciones, las alteraciones de densidad, las asimetrías, etc.

SubirDIAGNOSTICO DEL CANCER DE MAMA:


El diagnóstico del cancer de mama se basa en los cambios que se producen en la mama ante su aparición. Es evidente que cuanto más pequeño sea el tumor más dificil será detectarlo pero tambien más efectivo será su tratamiento; por lo tanto es conveniente extremar el cuidado para poder detectar con prontitud el cancer mamario.

Delante de una paciente se inicia un interrogatorio encaminado a detectar posibles factores de riesgo para el cancer de mama; es lo que se denomina anamnesis. A continuación se procede a la exploración física iniciando con una inspección de las mamas y pezones valorando la forma, el tamaño, el color de la piel, la presencia de irregularidades o retracciones, etc.. Le sigue la palpación mediante la cual el médico explora el pezón realizando una expresión con el fin de obtener un derrame y a continuación la exploración de toda la mama por cuadrantes señalando y midiendo tantos nodulos como encuentre. Finaliza este estudio mediante la palpación de la axila para descubrir ganglios y valorar sus características.

La exploración clínica es seguida de un estudio complementario mediante Mamografía y Ecografía y eventualmente punción de nódulos detectados.

La mamografía es la representación radiográfica del tejido mamario. Los rayos X atraviesan la mama siendo absorbidos los fotones de manera desigual según sea más o menos denso el tejido. Este efecto queda plasmado en una película de tal manera que podemos observar en la placa la morfología de la mama.

La ecografía utiliza ultrasonidos emitidos por la sonda emisora que al penetrar en la mama rebotan de manera diferente según el tipo de tejido; la misma sonda emisora capta las ondas rebotadas y las plasma en una pantalla donde puede apreciarse el tumor.

Cualquier masa anómala de la mama puede ser puncionada mediante aguja fina y dirigida por ecografía, por radiología o bien clínicamente por el explorador. El líquido o tejido obtenido es remitido al laboratorio de citología donde será procesado, teñido y valorado. El citólogo da entonces un diagnóstico del tumor lo que permitirá catalogar correctamente cualquier masa tumoral mamaria.

El diagnóstico ideal es el diagnóstico precoz es decir el descubrimiento de un cancer previamente al inicio de la infiltración. Esto tan solo se consigue mediante el estudio mamográfico en pacientes asintomáticas, es decir por medio del screening. Se han establecido unas recomendaciones en base a la eficacia de la mamografía y la mejora global de supervivencia que determinan el protocolo de screening:

SubirCLASIFICACIÓN TUMORAL:


Una vez identificado el tumor el clínico debe clasificar los tumores cancerosos para poder indicar el tratamiento idóneo en cada caso. Esta clasificación se realiza valorando las características de las células o según la afectación tisular del tumor. Además otros factores, como los receptores hormonales, la fase S, la ploidía, el oncogen Her 2 Neu, etc., que no varían actualmente las clasificaciones son utilizados como determinantes del pronóstico.

La clasificación que más a menudo se utiliza es la denominada TNM que se basa en el tamaño o características del tumor (T), el estado de los ganglios axilares (N) y la presencia o ausencia de metástasis a distancia (M).
 

Tx

El tumor no puede ser valorado

T0

No se demuestra tumor primario

Tis

Carcinoma in situ

T1a

Tamaño tumoral <0,5 cm

Tlb

Tamaño tumoral >0,5 a 1 cm

T1c

Tamaño tumoral >1 a 2 cm

T2

Tamaño tumoral >2 a 5 cm

T3

Tamaño tumoral >5 cm

T4a

El tumor afecta a la pared torácica

T4b

Hay edema de piel, ulceración y/o nódulos satélites

T4c

T4a y T4b

T4d

Carcinoma inflamatorio

Nx

La afectación ganglionar no puede ser valorada

N0

No se observan o palpan adenopatías axilares

N1

Adenopatías axilares móviles

N2

Adenopatías axilares fija

N3

Adenopatías afectadas en mamaria interna

M0

Ausencia de metástasis a distancia

M1

Presencia de metástasis a distancia


Con la clasificación establecida el clínico puede plantear un tratamiento a semejanza de otros casos similares y con el mismo grado de extensión. De ésta manera los resultados pueden ser comparables y obtener beneficio de la experienciade varios centros.

SubirTRATAMIENTO QUIRURGICO:


Una vez diagnósticado y clasificado el tumor se plantea el primer paso en el tratamiento. Aquellas pacientes que deseen un tratamiento quirúrgico conservador deben reunir una serie de requisitos básicos: En primer lugar que el tumor sea suficientemente pequeño para poder obtener un buen margen de seguridad durante su extirpación, que la paciente pueda y acepte ser sometida a un tratamiento radioterápico posterior y que se comprometa a seguir un estricto control de sus mamas. En el caso que no reunan los requisitos previos y que el tumor sea susceptible de tratamiento quirúrgico se practicará la técnica radical con mastectomía.

El tratamiento conservador consiste en la extirpación del tumor y un margen de tejido mamario sano de seguridad; según éste último sea más o menos amplio se denomina la técnica cuadrantectomía o tumorectomía. En cualquier caso ante una técnica conservadora debe realizarse posteriormente radioterapia de la mama operada. Es importante en el tratamiento conservador la obtención de una correcta estética.

El tratamiento radical consiste en la extirpación de todo el tejido mamario, incluidos areola y pezón; es la denominada mastectomía. Generalmente se conservan los musculos pectorales y la mayoría de vasos y nervios de la axila. El resultado es la ausencia total de la mama con una cicatriz, que suele ser horizontal, en el hemitorax afecto.

Es fundamental tener en cuenta que los casos susceptibles de tratamiento conservador tienen idéntica supervivencia tanto si se practica una mastectomía como si se realiza una cirugía limitada y se añade radioterapia. La elección de la técnica se basará por lo tanto en el deseo de la paciente, la posibilidad de radioterapia posterior y el conocimiento técnico del médico.

Tanto en el tratamiento conservador copmo en el tratamiento radical se procede además a la extirpación de todos los ganglios de la axila, es la linfadenectomía axilar. Tan solo obviaremos ésta intervención en los casos de Carcinoma In Situ. El estudio de los ganglios de la axila nos informa del grado de evolución y agresividad del tumor permitiendo entonces plantear un tratamiento selectivo y adecuado para cada paciente. Los efectos secundarios de la falta de ganglios axilares son mínimos pudiendo notar las pacientes una zona sin sensibilidad en la cara interna del brazo y la axila. En algunas ocasiones, sobre todo si se ha practicado una radioterapia axilar posterior, se puede presentar un edema del brazo y parte de la mano que requerirá tratamiento fisioterápico posterior.

Es importante que toda paciente que halla sido sometida a una linfadenectomía mantenga un correcto cuidado de su brazo consistente en la desinfección correcta de las heridas que se produzca, en el uso de guantes para labores en casa, campo o jardín, en el tratamiento correcto de picaduras de insectos y en la restricción de movimientos excesivos, sobre todo el portear pesos con el brazo afecto.

SubirTRATAMIENTO CON RADIOTERAPIA

 

La aplicación de radiaciones ionizantes altera las moléculas vitales para la célula provocando su lesión o su muerte. Este es el efecto que utiliza la radioterapia al actuar sobre los tejidos mamarios. Hay que tener en cuenta que ésta acción se produce tanto en los tejidos sanos como en los tumorales respondiendo a la ley de "todo o nada".

Hay varios sistemas de irradiación terapeútica que dependen de la fuente de emisión, ya sea a partir de radioisótopos artificiales emisores de radiaciones gamma (cobalto, cesio o iridio) o por generadores de rayos X y de electrones de gran energía (acelerador lineal y betatrón).

La aplicación de la irradiación debe ser fraccionada en dosis limitadas diariamente para evitar efectos contraproducentes. Se suele irradiar la mama completamente y se realiza una sobredosificación en el lecho tumoral. En ocasiones esta última maniobra se realiza con agujas de Iridio que es lo que denominamos Curiterapia.

La radioterapia se utiliza sobre el tejido mamario restante en casos de tratamiento conservador. A veces, si el tumor es muy extenso, se aplica tambien al lecho de la mastectomía. Generalmente la axila no necesita ser irradiada; tan solo en los casos en los que más de 4 ganglios estén afectados o bien en aquellas ocasiones en las que se hallen células tumorales en la grasa interganglionar se realizará una irradiación axilar.

SubirTRATAMIENTO SISTEMICO:

 

Las células tumorales se diseminan por el organismo a través de los vasos linfáticos. Se sabe que la cirugía y la radioterapia pueden ser efectivas para el tratamiento de la enfermedad locoregional pero un porcentaje importante de pacientes pueden desarrollar posteriormente lesiones neoplásicas a distancia. Para prevenir estas situaciones o para tratar aquellos casos en los que ya aparecieron metástasis se dispone de mediaciones que se distribuyen por el organoismo y cuya función es la detención del crecimiento de las células tumorales e incluso su destrucción.

La selección de las paciente que deben ser sometidas a un tratamiento sistémico debe ser cuidadosa y selectiva ya que los efectos secundarios pueden ser importantes. La selección se realiza según la extensión del tumor, los factores pronóstico y las características individuales de cada paciente. En base a ésta información se plantea un tratamiento adecuado para cada caso. El tratamiento sistémico puede realizarse con hormonoterapia o con quimioterapia.

La hormonoterapia se basa en el efecto anabolizante que tienen las hormonas sexuales para las células mamarias; así tumores mamarios con células muy semejantes a sus originales responden incrementando su actividad ante las hormonas sexuales. La utilización de fármacos como el Tamoxifen que actua bloqueando los receptores de estrógenos es la base de éste tratamiento. Es una mediación con escasos efectos secundarios y con buena tolerancia. Se administra por via oral en periodos no inferiores a los cuatro años. Otro grupo de fármacos es el de los análogos de la LHRH. Estos actuan bloqueando la secreción de hormonas a nivel central, la hipófisis. Tienen más efectos secundarios que los medicamentos bloqueantes de los receptores produciendo una menopausia de características más bruscas.

La quimioterapia se basa en la aplicación de fármacos que producen la destrucción de células cancerosas. Son fármacos no exentos de riesgo en su aplicación por lo que deben ser administrados por facultativos especializados. Se administran en general por vía endovenosa produciendo secundariamente efectos gastrointestinales, pérdida reversible del pelo, mareos, etc. Estos efectos secundarios dependen del tipo de fármaco a aplicar y de la susceptibilidad de cada paciente.

El problema de la aplicación de la quimioterapia es la destrucción de células vitales para el organismo como son las células de la médula osea productoras de hematies, de leucocitos y de plaquetas. Actualmente se ha conseguido preservar fuera del organismo éstas células que se denominan Stem Cell, de tal manera que permite aplicar altas dosis de quimioterapia con resultados más efectivos y posteriormente reintroducir en el cuerpo las células sanas preservadas. Todas éstas técnicas requieren alta tecnología y estan reservadas a centros especializados.

 

DEFINICIÓN

El cáncer de mama es una enfermedad en la cual se desarrollan células cancerosas en los tejidos de la mama. La glándula mamaria se compone de varios racimos de lóbulos y lobulillos conectados mediante unos conductos delgados, a modo de ramas de un árbol, en estos conductos se desarrolla el cáncer de mama más frecuente que es el cáncer ductal, el otro tipo de cáncer de mama es el carcinoma lobular.

CAUSAS

Existe una predisposición familiar que se trasmite a través de los genes (en los cromosomas), siendo el 5% al 10% de todos los casos del cáncer de trasmisión hereditaria.Otro factor que predispone al cáncer de mama es el uso de los anticonceptivos hormonales.

DIAGNOSTICO

La prevención más eficaz del cáncer de mama es la detección precoz y por ello la autoexploración de las mamas, de forma periódica, es fundamental. Además a partir de los 50 años y antes si existen factores predisponentes familiares, se deben realizar de forma periódica (cada 2 años) una exploración llamada mamografía. Este exploración detecta pequeños tumores que pueden pasar desapercibidos en la autoexploración

La aparición de algún nódulo sospechoso indica la realización de una biopsia del mismo, esto supone tomar un pequeño trozo del nódulo y analizarlo al microscopio para determinar la presencia de células cancerosas. Normalmente la toma de la muestra se realiza mediante una aguja que se introduce en el tejido mamario y por aspiración se recoge parte del tejido sospechoso.

Si el análisis detecta células cancerosas se realizarán otros estudios para ver la sensibilidad de estas células con las hormonas femeninas (estrógenos y progestágenos). Según la sensibilidad a estas hormonas podremos sacar conclusiones sobre el tratamiento más correcto, ya que las hormonas del crecimiento se utilizarán de forma diferente según la respuesta a las hormonas femeninas de cada cáncer, y la probabilidad de recidivar será diferente en unos casos y en otros.

La curación del cáncer de mama dependerá del estadio de extensión en el momento del diagnóstico así como de la salud general de la persona afectada.

ETAPAS DE EXTENSIÓN

·        Cáncer de mama etapa 0 (in situ).
Las células cancerosas solo se extienden por parte del tejido ductal o lobular de la mama. El lobular in situ aunque no es un verdadero cáncer supone una predisposición a desarrollarlo, el ductal in situ si o es.

·        Etapa I
El tamaño del nódulo canceroso es menos de 2 centímetros y sin extensión a otros tejidos.

·        Etapa II
Si el tamaño del cáncer es menor de 2 cm y se ha extendido a los ganglios de la axila, o cuando el nódulo canceroso es mayor de 2 cm y menor de 5 cm con o sin diseminación a los ganglios de la axila.

·        Etapa III

·       La etapa III A
El nódulo canceroso es menor de 5 cm pero se ha extendido a los ganglios de la axila que se encuentran abigarrados y pegados entre sí o a otras estructuras. O bien si es mayor de 5 cm con diseminación axilar.

·       La etapa III B
El nódulo canceroso se extiende por los tejidos cercanos a la mama, la piel, las costillas, los músculos del tórax o a los ganglios linfáticos de la pared torácica.

·        Etapa IV
Cuando las células cancerosas se han diseminado a otros tejidos del cuerpo (huesos, pulmones, hígado o cerebro), y también localmente a la piel y a los ganglios linfáticos del cuello y clavícula.

·        Cáncer inflamatorio de la mama
Es un tipo concreto y raro de cáncer de mama, la mama tiene aspecto inflamado con rubor y calor con modificaciones de la superficie de la piel. Es muy agresivo y se disemina rápidamente.

·        Recurrente
Cuando el cáncer se ha tratado y vuelven a aparecer células cancerosas en la mama, la pared torácica o en otras partes del cuerpo.

TRATAMIENTO

En el tratamiento del cáncer de mama se utilizan cuatro tipos de tratamiento:

·        cirugía

·        radioterapia

·        quimioterapia

·        terapia hormonal

Se están realizando estudios clínicos con terapia biológica y con el trasplante de medula ósea.

En primer lugar se utiliza la cirugía para extraer el nódulo canceroso de la mama, también se extraen los ganglios linfáticos axilares para su análisis en el microscopio y detectar la extensión de células cancerosas.

Tipos de cirugía para el cáncer de mama.

·        Cirugía conservadora:

·       Lumpectomía (biopsia escisional o escisión amplia) consiste en la extracción del tumor canceroso y una zona de seguridad a su alrededor y en ocasiones algún ganglio axilar. Se asocia posteriormente con la radioterapia.

·       Mastectomía parcial, en ella se extrae el cáncer con parte del tejido de alrededor del mismo y el recubrimiento de los músculos del tórax debajo del tumor, con los ganglios linfáticos axilares. También se aplica posteriormente la radioterapia.

·        Cirugía agresiva o radical

·       Mastectomía radical es la extracción de toda la mama la mama y el recubrimiento de los músculos del tórax y de la pared torácica situados debajo del tumor, con los ganglios linfáticos axilares. En la mastectomía parcial modificada parte de los músculos de la pared del tórax se conservan.

·       La radioterapia puede ser externa o o a través de radioisótopos aplicados localmente (radioterapia interna).

·       La quimioterapia se aplica de forma endovenosa.

·       La terapia hormonal se aplica si las células cancerosas analizadas tiene receptores para estrógenos o progesterona. El tamoxifeno se utiliza como terapia hormonal, se administra durante 5 años en el cáncer de mama sin extensión a los ganglios linfáticos. El problema es que aumenta la probabilidad de aparición del cáncer de útero.

TRATAMIENTO POR ETAPAS DE EXTENSIÓN

Etapa 0 CÁNCER DE MAMA IN SITU

1. Cirugía para extraer toda la mama (mastectomía total).
2. Cirugía para extraer únicamente el cáncer (lumpectomía) más radioterapia.
3. Estudios clínicos con lumpectomía más radioterapia con o sin terapia hormonal.

En pocas ocasiones se realizará una extracción de los ganglios de la axila.

En el carcinoma lobular in situ se puede optar por :
1. Biopsia diagnostica seguida por mamografías anuales
2. La terapia hormonal con tamoxifeno
3. Cirugía para extraer ambas mamas (mastectomía total)

ETAPA I

1.Cirugía de lumpectomía o mastectomía parcial con limpieza de ganglios axilares, con radioterapia posterior.
Esta pauta tiene niveles de curación similares a la mastectomía radical modificada.
2. Mastectomía radical modificada, con los ganglios linfáticos axilares.

Además de una terapia adyuvante:
a) Quimioterapia.
b) Terapia hormonal ( tamoxifeno por 5 años).
c) Estudios clínicos con diversas pautas.

ETAPA II

1.Lumpectomía o la mastectomía parcial, con algunos ganglios linfáticos axilares. La radioterapia posterior produce indices de curación similares a al mastectomía radical.
2.Mastectomía radical modificada, con ganglios linfáticos axilares.

Además de una terapia adyuvante:
a) Quimioterapia.
b) Terapia hormonal (tamoxifeno por 5 años).
c) Estudios clínicos con diversas pautas.

ETAPA III

·        Cáncer de mama etapa IIIA :

1. Mastectomía radical modificada ó la radical (con ganglios linfáticos axilares).
2. Radioterapia administrada tras de la cirugía.
3. Quimioterapia con o sin terapia hormonal además de la cirugía y la radioterapia.
4. Estudios clínicos con diversas pautas.

·        Cáncer de mama etapa IIIB :

1. Quimioterapia para disminuir el tamaño del tumor, después se realiza la cirugía y/o la radioterapia.
2. Terapia hormonal además del resto.
3. Estudios clínicos con diversas pautas.

ETAPA IV

1. Radioterapia o una mastectomía para reducir los síntomas.
2. Terapia hormonal con o sin cirugía para extraer los ovarios.
3. Quimioterapia.
4. Estudios clínicos con diversas pautas.

CÁNCER INFLAMATORIO DE LA MAMA

Se utiliza las mismas pautas que para el cáncer de mama en etapa IIIB o IV.

CÁNCER RECURRENTE

1. Terapia hormonal con o sin cirugía para extraer los ovarios.
2. Si el tumor recurrente es aislado se aplica la cirugía y/o la radioterapia.
3. Radioterapia paliativa del dolor
4. Quimioterapia.
5. Estudios clínicos con diversas pautas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿QUÉ ES EL CÁNCER DE MAMA?


El cáncer de mama consiste en un crecimiento anormal y desordenado de las células de éste tejido.

La mama está formada por una serie de glándulas mamarias, que producen leche tras el parto, y a las que se les denomina lóbulos y lobulillos.

Los lóbulos se encuentran conectados entre sí por unos tubos, conductos mamarios, que son los que conducen la leche al pezón, durante la lactancia, para alimentar al bebé.

Las glándulas (o lóbulos) y los conductos mamarios están inmersos en el tejido adiposo y en el tejido conjuntivo, que, junto con el tejido linfático, forman el seno.

A modo de muro de contención, actúa el músculo pectoral que se encuentra entre las costillas y la mama.

La piel recubre y protege toda la estructura mamaria.

El sistema linfático está formado por recipientes y vasos o conductos que contienen y conducen la linfa, que es un líquido incoloro formado por glóbulos blancos, en su mayoría linfocitos. Estas células reconocen cualquier sustancia extraña al organismo y liberan otras sustancias que destruyen al agente agresor.

 

 

TIPOS DE CÁNCER DE MAMA

La mayoría de los tumores que se producen en la mama son benignos, no cancerosos, y son debidos a formaciones fibroquísticas en ella.

El quiste es como una bolsa llena de líquido y la fibrosis es un desarrollo anormal del tejido conjuntivo. La fibrosis no aumenta el riesgo de desarrollar un tumor y no requiere de un tratamiento especial. Los quistes, si son grandes, pueden resultar dolorosos. La eliminación del líquido con una punción suele hacer desaparecer el dolor. La presencia de uno o más quistes no favorece la aparición de tumores malignos.

Los tumores benignos están relacionados, la gran mayoría, con factores genéticos. Los síntomas que producen son dolor e inflamación pero, ni se diseminan al resto del organismo ni son peligrosos.

Dentro de los tumores malignos, existen varios tipos en función del lugar de la mama donde se produzca el crecimiento anormal de las células y según su estadio.

Los tumores pueden ser localizados o haberse extendido, a través de los vasos sanguíneos o mediante los vasos linfáticos, y haber dado lugar a metástasis, es decir, a un cáncer en un órgano distante al originario.

De todos los casos de cáncer de mama, sólo el 7% de ellos presentan metástasis de inicio.

Los tipos de cáncer de mama se clasifican en:

El carcinoma ductal in situ se origina en las células de las paredes de los conductos mamarios. Es un cáncer muy localizado, que no se ha extendido a otras zonas. Por este motivo, puede extirparse fácilmente. La cifra de curación en las mujeres que presentan este tipo de cáncer ronda el 100%. Este tipo de tumor se puede detectar a través de una mamografía.

El carcinoma ductal infiltrante (o invasivo) es el que se inicia en el conducto mamario pero logra atravesarlo y pasa al tejido adiposo de la mama y luego puede extenderse a otras partes del cuerpo. Es el más frecuente de los carcinomas de mama, se da en el 80% de los casos.

El carcinoma lobular in situ se origina en las glándulas mamarias (o lóbulos) y, aunque no es un cáncer verdadero, aumenta el riesgo de que la mujer pueda desarrollar un cáncer en el futuro. Se suele dar antes de la menopausia. Una vez que es detectado, es importante que la mujer se realice una mamografía de control al año y varios exámenes clínicos para vigilar el posible desarrollo de cáncer.

El carcinoma lobular infiltrante (o invasivo) comienza en las glándulas mamarias pero se puede extender y destruir otros tejidos del cuerpo. Entre el 10% y el 15% de los tumores de mama son de este tipo. Este carcinoma es más difícil detectarlo a través de una mamografía.

El carcinoma inflamatorio del seno es un cáncer poco común, tan sólo se presenta en un 1% del total de los tumores cancerosos de la mama. Es agresivo y de crecimiento rápido. Hace enrojecer la piel del seno y aumentar su temperatura. La apariencia de la piel se vuelve gruesa y ahuecada, como la de una naranja y pueden aparecer arrugas y protuberancias en ella. Estos síntomas son debidos al bloqueo que producen las células cancerosas sobre los vasos linfáticos.

 

¿CUÁNTAS MUJERES PADECEN ESTA ENFERMEDAD?

En España, se diagnostican cada año 15.000 nuevos casos.

En la franja de edad de 45-55 años, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres de nuestro país, por delante del cáncer de pulmón.

El índice de curación, en España, ronda el 60%. En una recaída, la estimación de supervivencia es una media de 2 años de vida.

Las recaídas en mujeres que no tienen afectación ganglionar es del 30%, mientras que para las que tienen afectación, este porcentaje varía en función del número de ganglios que tengan afectados, si tienen más de 10 ganglios, el porcentaje de recaídas se eleva al 90%.

La detección precoz, cuando el tumor no está extendido ni evolucionado, hace que el porcentaje de curación se eleve casi al 90%.

La Sociedad Americana del Cáncer estima que en este año habrá unos 190.000 nuevos casos de cáncer invasivo de mama entre las mujeres de Estados Unidos.

La supervivencia relativa de 5 años para mujeres estadounidenses con cáncer mamario localizado es del 97% en la actualidad.

Los índices de mortalidad del cáncer de mama disminuyeron de 1992 a 1996 significativamente. Probablemente esto es debido a un mejor diagnóstico y a las mejoras en los tratamientos.

 

 

EL CÁNCER DE MAMA EN EL HOMBRE

El cáncer de mama también afecta a los hombres pero el porcentaje es mucho menor, un uno por ciento, comparado con la población femenina que lo padece.


Los síntomas son similares a los que presenta la mujer, y el pronóstico y tratamiento es el mismo que el de ellas y es el que se explica a continuación

.
El mayor problema que se observa es que se detecta un poco más tarde pues, al darse en pocos hombres, se piensa en otros diagnósticos antes que en un cáncer de mama.

 

 

ESTADIOS DEL CÁNCER

El cáncer tiene un pronóstico y tratamiento distintos en función de la etapa de desarrollo que se encuentre y de los factores de riesgo que tenga la mujer. Para conocer esto, hay que realizar una serie de análisis que nos facilitarán clasificarlo en uno u otro estadio.

El Comité Conjunto Americano del Cáncer utiliza el sistema de clasificación TNM:

La letra T, seguida por un número que va del 0 al IV, indica el tamaño del tumor y la propagación a la piel o a la pared del tórax debajo de la mama. A un número más alto le corresponde un tumor más grande y/o una mayor propagación a los tejidos cercanos.

La letra N, seguida por un número que va del 0 al 3, indica si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos cercanos a la mama y, si es así, si estos ganglios están adheridos a otras estructuras.

La letra M, seguida por un 0 o un 1, expresa si el cáncer se ha extendido a otros órganos distantes o a ganglios linfáticos no próximos a la mama.

La clasificación, para los subgrupos, se realiza con números que van del I al IV.

EL ESTADIO I indica que el tumor es menor de 2cm y no hay metástasis (no se ha extendido).

EL ESTADIO II abarca las siguientes situaciones:

- El cáncer no mide más de 2 cm pero los ganglios linfáticos de la axila están afectados.
- El cáncer mide entre 2 y 5 cm y puede haberse extendido o no.
- El cáncer mide más de 5 cm pero los ganglios linfáticos axilares no están afectados.

EL ESTADIO III se divide en estadio IIIA y IIIB:

El estadio III A puede integrar a las siguientes formas:

- El tumor mide menos de 5 centímetros y se ha diseminado a los ganglios linfáticos axilares, y éstos están unidos entre sí o a otras estructuras.
- El tumor mide más de 5 cm y los ganglios linfáticos axilares también están afectados.

El estadio III B puede darse en los siguientes casos:

- El cáncer se ha extendido a otros tejidos cerca de la mama (piel, pared torácica, incluyendo costillas y músculos del tórax).

- El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos dentro de la pared torácica cerca del esternón.

EL ESTADIO IV se produce cuando el cáncer se ha diseminado a otras estructuras del cuerpo. Los órganos en los que suele aparecer metástasis con mayor frecuencia son los huesos, los pulmones, el hígado o el cerebro. También puede ser que el tumor haya afectado localmente a la piel y a los ganglios linfáticos dentro del cuello, cercanos a la clavícula.

Los índices de supervivencia relativa a 5 años, según el estadio del cáncer, son los siguientes:

I - 98%
IIA - 88%
IIB - 76%
IIIA - 56%
IIIB - 49%
IV - 16%

 

FACTORES DE RIESGO

La causa del cáncer de mama no se conoce pero sí se sabe algunos factores de riesgo. Se considera factor de riesgo aquella situación que aumente las probabilidades de padecer la enfermedad.

Hay que tener en cuenta que aquellas mujeres que tengan mayores probabilidades de padecer cáncer de mama (por tener más factores de riesgo) pueden tomar medidas preventivas que reduzcan esa probabilidad como revisiones periódicas o cambios en su estilo de vida.

FACTORES DE RIESGO

Sexo
El cáncer de mama se da principalmente en la mujer aunque también puede afectar a los hombres pero la probabilidad es mucho menor.

Edad
Una mayor edad conlleva un aumento del número de cánceres. El 60% de los cánceres de mama ocurren en mujeres de más de 60 años. Este porcentaje aumenta mucho más después de los 75 años.

Genes
Existen dos genes identificados que, cuando se produce algún cambio en ellos (mutación), se relacionan con una mayor probabilidad de desarrollar el cáncer de mama. Estos genes se denominan BRCA1 y BRCA2.

Según algunos estudios realizados parece que entre el 50% y el 60% de mujeres, que han heredado estos genes mutados, pueden desarrollar el cáncer antes de los 70 años. Pero estas cifras no son completamente fiables pues han aparecido otros estudios que ponen en duda esas cifras.

Antecedentes familiares

Cuando un pariente de primer grado (madre, hermana, hija) ha tenido cáncer de mama, se duplica el riesgo de padecerlo. Mientras que si es un pariente más lejano (abuela, tía, prima) sólo aumenta el riesgo ligeramente.

Antecedentes personales

Una enfermedad mamaria benigna previa parece aumentar el riesgo en aquellas mujeres que tienen un gran número de conductos mamarios. Aún así, este riesgo es moderado.

Algunos resultados anormales de biopsia de mama pueden estar relacionados con un riesgo ligeramente elevado de padecer cáncer de mama.

El riesgo de desarrollar cáncer en el otro seno, en aquellas mujeres que han tenido un cáncer de mama, es distinto de la recurrencia o reaparición del primer cáncer.

Raza

Las mujeres blancas son más propensas a padecer esta enfermedad que las mujeres de raza negra, aunque la mortalidad en éstas últimas es mayor. Las que tienen menor riesgo de padecerlo son las mujeres asiáticas e hispanas.

Períodos menstruales
Cuanto antes se comienza con la menstruación (antes de los 12 años), mayor es el riesgo (de dos a cuatro veces mayor) de padecerlo si se compara con aquellas que comenzaron más tarde (después de los 14 años). Lo mismo ocurre con la menopausia, la mujeres con una menopausia tardía (después de los 55 años) tienen mayor riesgo.

El embarazo después de los 30 años, tener la primera regla a una edad muy temprana o la retirada menstrual demasiado tarde, son situaciones que también aumentan el riesgo

Estos factores, aunque muy frecuentes, suelen tener poca incidencia sobre el riesgo de padecer cáncer.


FACTORES RELACIONADOS CON EL ESTILO DE VIDA

Uso prolongado de anticonceptivos
Los últimos estudios han demostrado que el uso prolongado de anticonceptivos no está relacionado con el cáncer de mama.

Terapia de reposición estrogénica
Esta terapia, que se utiliza para aliviar los síntomas de la menopausia, parece aumentar a largo plazo (más de 10 años) el riesgo de sufrir cáncer de mama, pero esto no es seguro.

Alcohol y dieta
El consumo de alcohol o el exceso de peso durante años están claramente vinculados al riesgo elevado de cáncer de mama.

Exceso de peso
El exceso de peso parece estar relacionado con un riesgo más alto de tener esta enfermedad, aunque no existe ninguna evidencia que un tipo determinado de dieta (dieta rica en grasas) aumente ese riesgo.

Hay que tener presentes estos factores de riesgo, y evitar aquellos que se puedan.

También se debe conocer que, en la actualidad, entre el 70% y el 80% de todos los cánceres mamarios aparecen en mujeres sin factores de riesgo aplicables y que sólo del 5% al 10% tienen un origen genético por poseer los genes mutados BRCA1 y BRCA2. En la actualidad, cualquier mujer cuya madre o hermanas estén afectadas por la enfermedad puede solicitar consejo genético, es decir, una valoración médica especializada que determine el riesgo que tiene de llegar a padecer la enfermedad.

 

 

SÍNTOMAS

En los estadios iniciales del cáncer de mama, la mujer no suele presentar síntomas. El dolor de mama no es un signo de cáncer, aunque el 10% de estas pacientes lo suelen presentar sin que se palpe ninguna masa.

El primer signo suele ser un bulto que, al tacto, se nota diferente del tejido mamario que lo rodea. Se suele notar con bordes irregulares, duro, que no duele al tocarlo. En ocasiones aparecen cambios de color y tirantez en la piel de la zona afectada.

No todos los tumores malignos presentan estas características pues algunos tienen bordes regulares y son suaves al tacto. Por este motivo, cuando se detecte cualquier anomalía se debe consultar con el médico.

En las primeras fases, el bulto bajo la piel se puede desplazar con los dedos.

En fases más avanzadas, el tumor suele estar adherido a la pared torácica o a la piel que lo recubre y no se desplaza. El tumor suele ser claramente palpable e incluso los ganglios de las axilaes pueden aumentar de tamaño. Los síntomas de estas etapas son muy variados y dependen del tamaño y la extensión del tumor.

Otros signos que pueden aparecer son:

- Dolor o retracción del pezón.
- Irritación o hendiduras de la piel.
- Inflamación de una parte del seno.
- Enrojecimiento o descamación de la piel o del pezón.
- Secreción por el pezón, que no sea leche materna.

 

 

DIAGNÓSTICO

En la actualidad, la mejor lucha actual contra el cáncer de mama es una detección temprana del tumor pues aumentarán las posibilidades de éxito del tratamiento.

La autoexploración sistemática permite detectar tumores más pequeños que los que pueda detectar el médico o la enfermera pues la mujer estará familiarizada con sus senos y podrá detectar cualquier pequeño cambio.
En las revisiones ginecológicas, el médico comprueba que no exista ninguna irregularidad en las mamas, también que no haya ninguna inflamación de los ganglios linfáticos axilares.

La autoexploración debe realizarse después de la menstruación, las mujeres menopáusicas deberán asociarla a un día del mes, pues conviene que se realice siempre en estados similares.

La mujer debe estar tranquila y realizarla en el lugar que crea más adecuado. A algunas mujeres les parecerá más cómodo realizarla en el momento de la ducha, sin embargo, a otras, pueden preferir hacerla al acostarse.

La manera más adecuada, para observar los cambios en las mamas, es situarse delante de un espejo, con los brazos caídos a ambos lados del cuerpo. Tendrá que observar la simetría de las mamas, el aspecto de la piel, el perfil, etc.

Hay que buscar zonas enrojecidas, bultos u hoyuelos. El aspecto no debe recordar la piel de naranja. Los pezones y areolas no deben estar retraídos o hundidos.

Una vez hecho lo anterior, tiene que repetir la operación pero con los brazos elevados sobre el cuello. Los senos deberán elevarse de la misma manera y, en esa posición, comprobar que no hay ningún bulto u hoyuelo.

La palpación puede realizarse una vez enjabonada, en la ducha, o tumbada en la cama con una almohada debajo del hombro correspondiente al seno que se vaya a examinar. Conviene repetirla en distintas posturas: tumbada y de pie.
Se debe utilizar la mano contraria a la mama que va a palparse. La presión será la suficiente como para reconocer bien el seno.

Se pueden realizar varios movimientos para la exploración:

1) Con la yema de tres dedos hay que ir realizando movimientos circulares desde la parte más externa de la mama hacia el pezón, a modo de espiral.

2) Otro movimiento que se puede realizar con los dedos es en forma de eses, ir recorriendo el seno de un lado al otro.

3) El tercer movimiento es radial, comenzando desde el pezón hacia fuera.

Conviene ser muy cuidadosa en la zona del cuadrante superior externo, pues están cercanos los ganglios axilares, y es ahí donde se detectan el mayor número de tumores.

Hay que comprimir un poco el pezón y comprobar si se produce alguna secreción (avise al médico si esto es así, intente identificar el color de la secreción).

Una vez explorada la mama, hay que realizar la exploración de la axila para intentar descubrir la existencia de bultos en esta zona.

El examen se deberá realizar en las dos mamas y axilas.

Mamografía
Las mujeres con factores de riesgo deben realizarse una mamografía y un examen clínico anual a partir de los 40 años.

Las mujeres que no tienen factores de riesgo conocidos deben realizarse una mamografía cada dos años, a partir de los 40 años, y anualmente, a partir de los 50 años.

La mamografía es una exploración que utiliza los rayos X de baja potencia para localizar zonas anormales en la mama. Esta técnica consiste en colocar la mama entre dos placas y presionarla durante unos segundos mientras se realizan las radiografías.

No hay ningún peligro por las radiaciones de esta técnica, ya que son de baja potencia.

Es una de las mejores técnicas para detectar el cáncer de mama en sus primeras fases.

La mamografía realizada a intervalos de 1 a 2 años, reduce las muertes por esta enfermedad de un 25% a un 35% en las mujeres de 50 años o más que no presentan síntomas.

Para confirmar el diagnóstico, en los casos positivos, hay que realizar una biopsia tras la mamografía.

Ecografía
Es una técnica secundaria en el diagnóstico de cáncer de mama. Se emplean ultrasonidos que son convertidos en imágenes.

Su utilidad se encuentra en que con ella se pueden diferenciar los tumores formados por líquido (quistes) de las masas sólidas.

La importancia de detectar esa diferencia es mucha pues los quistes no suelen necesitar un tratamiento si no hay otros síntomas, mientras que las masas sólidas precisan de una biopsia.

Resonancia magnética nuclear(RMN)
Esta técnica emplea los campos magnéticos y los espectros emitidos por el fósforo en los tejidos corporales y los convierte en imagen. Con ella se puede observar la vascularización del tumor.

La tomografía axial computadorizada (TAC)

Consiste en una técnica de rayos X, utiliza un haz giratorio, con la que se visualiza distintas áreas del cuerpo desde diferentes ángulos.

La tomografía por emisión de positrones (PET)
Consiste en inyectar un radio fármaco combinado con glucosa que será captado por las células cancerosas, de existir un cáncer, pues éstas consumen más glucosa. El radio fármaco hará que se localicen las zonas donde se encuentre el tumor.

Termografía
Es una técnica que registra las diferencias de temperatura. No se suele utilizar con mucha frecuencia.
De todas las técnicas anteriores, las más empleadas son la mamografía y la ecografía. Si existe alguna duda, que no se solucione con estas dos, se emplea las otras. Ninguna es mejor que la otra sino que con cada una se ve la zona corporal de una manera diferente.

Biopsia
Una vez detectado el tumor mediante una o varias de las técnicas mencionadas, se debe realizar una biopsia para confirmar el diagnóstico.
Hay varios tipos de biopsias según la técnica que se emplee:

Biopsia aspirativa con aguja fina (PAAF): consiste en introducir una aguja hasta la zona del tumor, mientras el médico palpa la masa. Si la masa no puede palparse, se puede realizar esta técnica con ayuda de la ecografía para situar la aguja en el sitio exacto donde se encuentre la masa. Después se extraerá el líquido con la aguja.

Si el líquido es claro, lo más probable es que sea un quiste benigno, aunque también puede ser que el líquido sea turbio o con sangre y que el tumor sea benigno. Si la masa es sólida, se extraen pequeños fragmentos del tejido.
El análisis microscópico de esta muestra (tanto del líquido como del tejido) es el que determinará si es benigno o canceroso.

En ocasiones, el resultado puede no ser satisfactorio para el médico, por lo que se solicita otro tipo de biopsia o se realiza un seguimiento de la paciente.
Biopsia quirúrgica: en ocasiones se empleará la cirugía para extirpar parte o la totalidad de la masa en el quirófano para su posterior examen microscópico.
Cuando se extirpa una parte del tejido, se denomina biopsia por incisión. Ésta suele realizarse en tumores muy grandes.

La biopsia excisional es aquella en la que se extirpa todo el tumor o área sospechosa, el margen circundante al tumor aunque tenga apariencia normal.
Biopsia radio quirúrgica o biopsia por localización mamográfica: se utiliza cuando la masa no puede palparse y se visualiza a través de la mamografía. La técnica consiste en localizar el tumor a través de varias mamografías e introducir una aguja en la zona exacta donde se encuentra la masa en la mama. Puede dejarse una marca mediante la aguja con carbón activado o bien se deja un fino alambre que servirá posteriormente de guía al cirujano.

Se habla de biopsias en uno o dos tiempos, dependiendo si se realiza el tratamiento quirúrgico en el mismo momento de la biopsia o si se espera el resultado completo del análisis microscópico, y unos días después de la biopsia, se realiza la extirpación tumoral y la resección mamaria.

La ventaja de la biopsia en un tiempo es que sólo se realizará una intervención quirúrgica pero, la desventaja, es que la mujer, en el momento de entrar al quirófano, no sabe si tiene cáncer y si va a salir con una mastectomía, por lo que la tensión nerviosa es muy fuerte.

Con la biopsia en dos tiempos, la paciente tiene más tiempo para asumir su situación, ir más tranquila a realizarse la biopsia y poder consultar a su médico todas las dudas que tenga antes de realizarle la intervención.

Una vez extraído el tejido mediante la biopsia, el patólogo examinará la muestra y determinará el estadio del tumor, así como su capacidad para extenderse con rapidez.

El tiempo de espera para el resultado de la biopsia varía en función de si se realiza en un tiempo o en dos. Si es en un tiempo, el tejido extraído se congela, se lamina y se observa al microscopio. El resultado tardará unos 15-20 minutos. Si se hace en dos tiempos, el resultado tardará de siete a 10 días.
Los cánceres constituidos por células más primitivas (no diferenciadas) o aquellos que presentan un gran número de células dividiéndose suelen ser más graves. Habrá que realizar también una exploración completa para determinar si cualquier otra parte del cuerpo está afectada. Las pruebas que se harán son:

Radiografías del tórax para descartar una afectación pulmonar.
Análisis de sangre para evaluar la función hepática y determinar si la enfermedad se ha extendido.

Radiografía ósea seriada que consiste en una serie de radiografías de los huesos de todo el cuerpo. Esta prueba es útil para descartar metástasis ósea y para, posteriormente al tratamiento, realizar el seguimiento de la mujer comparando el estado inicial con el posterior.

Receptores de estrógenos y progesterona: a través de la biopsia del tejido tumoral, se analizarán si las células presentan estos receptores, que son moléculas que reconocen a las hormonas (estrógenos y progesterona). Tanto las células sanas como las del tumor pueden tener estos receptores. Aquellos tumores que contienen estos receptores se denominan ER-positivos y PR-positivos y tienen mejor pronóstico que los negativos, así como mayores probabilidades de responder a la terapia hormonal.

Prueba de HER/2nu: otra sustancia que hay que examinar, durante la biopsia, es la cantidad de la proteína HER/2nu, una proteína promotora del crecimiento celular, y los genes responsables de la producción de más o menos cantidad de esa proteína.

La presencia elevada de la proteína o de los genes, indica un peor pronóstico del cáncer pues tienden a crecer y a propagarse más rápidamente. Este oncogen se da en el 18% de todos los casos. Una vez conocida la presencia de éstas proteínas, puede administrarse un medicamento llamado Herceptina que evita que la proteína HER/2nu estimule el crecimiento de las células cancerosas.

Otras pruebas: otra prueba que se puede utilizar y que va a indicar las posibilidades de reincidencia del cáncer, es la determinación de la proteína BAG1, que, cuando está elevada, indica que esa paciente tiene más posibilidades de vivir más años sin volver a padecer la enfermedad.

Aunque existen más pruebas para detectar otro tipo de marcadores (semejantes al HER/2nu o al PR y ER), las que se realizan con más frecuencia son las mencionadas anteriormente porque son las más útiles ya que orientan sobre el tipo de tratamiento más adecuado y porque existe un tratamiento para ello.

 

TRATAMIENTO

El tratamiento vendrá determinado por el tamaño del tumor y si ha habido extensión a los ganglios u otras zonas del cuerpo. Por lo general, cuando el tumor es menor de 1´5 centímetros de diámetro, la cirugía es suficiente para terminar con el cáncer y no se precisa de quimioterapia. Si el tumor mide más de 6 centímetros se suele administrar quimioterapia después de la cirugía. Cuando el tumor es mayor de 9 cm., puede administrarse quimioterapia antes de la cirugía para intentar reducir el tamaño.

La intervención quirúrgica permite el control local de la enfermedad y llevar a cabo un diagnóstico riguroso gracias a que se pueden determinar las características del tumor y el número de ganglios afectados por células malignas.

La radioterapia consiste en el empleo de rayos de alta energía, como rayos X, para destruir o disminuir el número de células cancerosas. Es un tratamiento local que se administra después de la cirugía conservadora (cuando se emplea después de la mastectomía es porque se considera que existe riesgo de que el tumor se reproduzca). Se desarrolla a lo largo de unos días (los que el oncólogo y el radiólogo hayan creído convenientes), y la paciente va de forma ambulatoria a la clínica o sala donde se realice la radioterapia; no tiene que estar ingresada para ello.

En sí, el tratamiento dura unos minutos. No es doloroso sino que es algo parecido a una radiografía sólo que la radiación es mayor y está concentrada en la zona afectada. Lo que se consigue con la radioterapia es disminuir el tamaño del tumor, para luego retirarlo quirúrgicamente o, una vez realizada la intervención, limpiar la zona de células malignas.

Los efectos secundarios de este tratamiento son cansancio o fatiga, inflamación y pesadez en la mama, enrojecimiento y sequedad en la piel (como después de una quemadura solar), que suelen desaparecer tras seis o 12 meses. La acción de los aparatos suele estar muy focalizada de manera que sus efectos suelen ser breves y, generalmente, bien tolerados por las pacientes. Una buena combinación de descanso, actividad física y prendas delicadas puede atenuar estas molestias.


La quimioterapia consiste en la administración de medicamentos que destruyen las células cancerosas y evitan la aparición del tumor en otras partes del cuerpo. Existen varias vías de administración, pero las más frecuentes son la vía oral y la vía intravenosa.

No es necesaria la hospitalización para recibir este tratamiento, se puede hacer de forma ambulatoria. Esto dependerá del estado de la paciente y del tiempo de duración del tratamiento, uno completo puede prolongarse entre cuatro y ocho meses. El tratamiento quimioterápico puede realizarse a modo adyuvante, es decir, sumado a la cirugía o como tratamiento único, para los casos de recidivas y que la cirugía no sea una solución.

La quimioterapia neoadyuvante es aquella que se realiza antes de la cirugía y sólo en algunos casos. En la actualidad, se están realizando numerosos estudios sobre este tipo de tratamiento para valorar la eficacia de esta terapia.
Lo que se quiere conseguir con ella es aumentar el número de pacientes a las que se les realice una cirugía conservadora de la mama.

Se realizará en aquellos casos en los que el tumor tenga un tamaño determinado, para que se reduzca con los fármacos y pueda extraerse en su totalidad sin necesidad de extirpar más tejido mamario, siempre que no haya afectación ganglionar.

La quimioterapia adyuvante se realiza después de la cirugía para eliminar las posibles células cancerosas que hayan quedado en cantidades microscópicas e impedir su crecimiento.

Sólo hay un 10% de todas las pacientes que no reciben tratamiento postoperatorio y que son aquellas que tienen afectados los ganglios y el tumor es menor de 1cm. o los receptores hormonales son positivos.

Estos medicamentos se administran a modo de ciclos, con un período de recuperación entre cada uno.

La duración total del tratamiento varía en función de la quimioterapia que precise la paciente pero oscila entre tres y seis meses.

Se utilizan con frecuencia varios medicamentos combinados:
- Ciclofosfamida, metotrexato y fluoracilo (CNF).
- Ciclofosfamida, adriamicina y fluoracilo (CAF).
- Adriamicina y ciclofosfamida (AC) con o sin taxol.
- Adriamicina seguida por la serie (CMF), es decir, ciclofosfamida, metotrexato y fluoracilo.

Los efectos secundarios de la quimioterapia:

Debido a que son medicamentos muy fuertes, presentan unos efectos secundarios que, en algunos casos, resultan muy molestos. Hay que decir que se administran, junto con ellos, otros fármacos que disminuyen algunos de esos efectos. Los más frecuentes son:

- Náuseas y vómitos.
- Pérdida de apetito.
- Pérdida del cabello.
- Llagas en la boca.
- Cansancio.
- Riesgo elevado de infecciones debido a una disminución de los glóbulos blancos.
- Cambios en el ciclo menstrual.
- Hematomas.

La quimioterapia como tratamiento para las recaídas (cuando vuelve a aparecer el cáncer en la otra mama o en otro órgano) se administra de la forma que hemos descrito anteriormente, sólo que la dosis tendrá que ser la apropiada al estadio del cáncer.

Junto a la quimioterapia, se administrará tratamiento hormonal, en los casos de metástasis. La forma de administración es alternando unos y otros.
Generalmente, lo que se quiere conseguir con estos tratamientos es disminuir los síntomas de la paciente, no se pretende la curación.

La terapia hormonal consiste en la administración de fármacos que bloquean la acción de las hormonas que estimulan el crecimiento de las células cancerosas.

Se les da a aquellas pacientes que tienen receptores hormonales positivos, esto viene a ser el 60-70% del total de las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama.

Hace años se realizaba la extirpación ovárica para impedir la acción de las hormonas pero, en la actualidad, esta técnica no se emplea y en su lugar se utiliza la terapia hormonal.

Últimamente se están empleando nuevos fármacos para esta terapia, que son los siguientes:

- Fármacos antiestrógenos o moduladores eléctricos del receptor estrogénico o SERM, como el tamoxifeno.
- Agonistas de la hormona luteinizante, a nivel de la hipófisis, que se encarga de la producción de estrógenos en mujeres premenopáusicas.
- Fármacos de la aromatasa, enzima que produce estrógenos en mujeres cuyos ovarios ya no los producen, es decir, en mujeres menopáusicas.
- Fármacos de tipo de la progesterona.

Los efectos secundarios de estos fármacos son parecidos a los síntomas que se dan en la menopausia, es decir, sofocos, nerviosismo, etc. En algunas mujeres posmenopáusicas se ha visto otros riesgos como un aumento de la tromboflebitis, etc.

Estos medicamentos tienen varias vías de administración que se elegirán en función de lo que decida el médico y la paciente. Estas vías son la oral, la subcutánea y la intramuscular (a través de una inyección).

La cirugía se realizará una vez obtenido el resultado de la biopsia. Con ella, se pretende conseguir la extirpación total del tumor. Dependiendo de éste, la cirugía será más o menos complicada.

La cirugía conservadora de la mama consiste en extirpar el tumor intentando conservar la mayor cantidad de tejido mamario intacto. En función del tamaño del tumor tenemos los siguientes tipos de cirugía:

Lumpectomía: extirpación del tumor junto con un borde de tejido normal.

Mastectomía parcial o escisión amplia: extirpación del tumor junto con una cantidad mayor de tejido normal.

Cuadrantectomía: extirpación de un cuarto de la mama.

Estos tipos de cirugía se realizará en aquellos casos en los que el tumor sea pequeño, alrededor del 15% de los casos, la cantidad de tejido que se extrae es tan pequeña que no se nota mucha diferencia entre la mama operada y la que no lo ha sido.

Los índices de supervivencia entre las mujeres que ha sido intervenidas con cirugía conservadora y las que se han extirpado la totalidad de la mama a una son idénticos. Éstas son las opciones de la cirugía radical:

Mastectomía simple: se extirpa la totalidad del tejido mamario, pero se deja el músculo subyacente intacto y suficiente piel como para cubrir la herida. La mama se reconstruye con más facilidad si los músculos pectorales y otros tejidos que se encuentran debajo de la misma quedan intactos. Esta técnica se emplea cuando el cáncer es invasivo y se ha extendido dentro de los conductos mamarios.

Mastectomía radical modificada: se extirpa toda la mama, algunos ganglios axilares del mismo brazo de la mama y una pequeña sección del músculo pectoral..

Mastectomía radical: se extirpan el tumor y la mama, los músculos pectorales subyacentes y los ganglios axilares.

Biopsia del ganglio linfático centinela: durante la intervención quirúrgica, se inyecta un colorante o una sustancia radiactiva en la zona del tumor. La sustancia es transportada por la linfa y si es captada por el primer ganglio, que es el que puede contener mayor número de células cancerosas, se extirpan más ganglios. Si no contiene células malignas, no se extirpan los demás. Las posibilidades de supervivencia son mayores si no están afectados los ganglios axilares. Esta biopsia no se realiza si el tumor está muy localizado y es muy pequeño, pero, en caso de no ser así, se hace para intentar evitar los problemas que pueden ocurrir al extirpar los ganglios linfáticos.

El linfedema: es una complicación que ocurre en una o dos mujeres de cada 10 intervenidas. Esta complicación consiste en una inflamación, rigidez o dolor y pérdida de la movilidad en el brazo después de la extirpación ganglionar. La mujer, una vez operada, deberá evitar coger peso con ese brazo y realizar ejercicios violentos. El tratamiento a este problema es mediante masajes o vendajes de compresión. Se está realizando una nueva técnica, que está en estudio, que consiste en una liposucción para extraer la grasa que se almacena en el brazo.

Reconstrucción mamaria: por lo general, para realizar una reconstrucción de la mama, la mujer tiene que pasar dos veces por quirófano, una para la mastectomía y otra para la implantación de la prótesis.

Generalmente no se suele realizar a un tiempo porque se precisaría estar mucho tiempo bajo anestesia y se prefiere hacerlo en dos intervenciones distintas. No existe ningún inconveniente para que la paciente se intervenga cuando ella lo crea conveniente. El implante suele ser de silicona o de suero salino.

No todas las mujeres, que han sido sometidas a una mastectomía radical, quieren realizarse un implante de prótesis. El hecho de pasar nuevamente por un quirófano y someterse a una anestesia y cirugía con la posterior recuperación, hace que algunas opten por las prótesis artificiales.

 

 

SEGUIMIENTO

Después de que la mujer se haya sometido al tratamiento para la eliminación del cáncer de mama, tiene que realizar unos controles más estrictos durante los cinco primeros años. Pasados éstos deberá seguir controlándose como cualquier mujer sana.

Los controles son los siguientes:

Durante los dos primeros años, tendrá que realizarse exploraciones físicas cada tres meses y una mamografía anual.

Durante los siguientes tres años, las exploraciones físicas las realizará cada seis meses y la mamografía también será anual.

Estos controles no precisarán de ninguna otra prueba siempre que la mujer se encuentre asintomática y su médico así lo crea conveniente.

Otras pruebas que no son infrecuentes son un análisis de sangre, una radiografía de tórax y una radiografía ósea seriada. Se puede realizar alguna otra prueba relacionada con cualquier sintomatología que presente la paciente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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