Batalla de Moscú (Julio 1941)
La invasión alemana de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) comenzó en junio de 1941 y al cabo de un mes las 60 divisiones del mariscal de campo Fedor von Bock habían alcanzado la carretera principal y el centro ferroviario de Smolensk, a pocos cientos de kilómetros al oeste de Moscú. En ese momento, el dictador alemán Adolf Hitler, en una trascendental decisión para el transcurso de la guerra, decidió detener el avance y ordenó al jefe de las divisiones acorazadas de Bock, el general Heinz Guderian, reforzar el Grupo Sur de Ejércitos de la Wehrmacht en su lucha por la ciudad ucraniana de Kíev.
El ataque final contra Moscú no se reanudó, por tanto, hasta octubre, fecha en la que las tropas alemanas, una vez reagrupadas, avanzaron hasta llegar a 95 kilómetros de la ciudad, con el propósito de completar su maniobra envolvente con la toma de Kalinin (actual Tver) en el norte y de Tula en el oeste. A finales de octubre habían sido capturados o muertos unos 600.000 soldados soviéticos, y, poco después, unidades alemanas llegaron a las afueras de Moscú pero fueron rechazadas en una lucha desesperada.
Como el tiempo transcurría y continuaba la firme resistencia rusa, se hizo evidente que el ataque se había producido demasiado tarde para tener éxito. Hitler, indiferente ante el hecho de que sus tropas no dispusieran de equipos apropiados para el invierno, se negó a permitir una retirada. A inicios de diciembre el avance alemán quedó detenido por la nieve y las carreteras heladas, y los soviéticos contraatacaron con sus tropas de reserva.
El 8 de diciembre de 1941, ante las numerosas bajas alemanas causadas tanto por el frío como por los combates, Hitler ordenó que se abandonara la ofensiva. Moscú fue liberada del cerco alemán a principios de 1942 por las tropas del general Gueorgui K. Zhúkov. La Wehrmacht sufrió así su primera gran derrota terrestre de la guerra; aunque durante el resto del año 1942 logró aferrarse al territorio conquistado en el frente central, su poder ofensivo había quedado roto y en marzo de 1943 se vio obligada a replegarse ante el Ejército Rojo.