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La historia de Perales se remonta, en las primeras menciones escritas, al año 946 después de Cristo, cuando las disputas surgidas entre Ramiro II y Fernán González por el control de la Tierra de Campos provocan numerosas concesiones a los señores locales, siendo una de estas cesiones la de los territorios de Perales al monasterio de Vega en Saldaña, jurisprudencia de Diego Muñoz.
Sin embargo, desde principios del Siglo XI hasta 1230, la región perderá su identidad debido a la división de la comarca y a las continuas disputas dinásticas. Serán los Condes de Carrión junto a los Condes de Castilla quienes mantendrán el dominio a partir de ahora sobre las Tierras de Campos.
Tras
la victoria en la batalla de Calatañazor contra el monarca
Almanzor, el caballero Fernán Mentález de Melgar se dedicó a
poblar tierras al oeste de las riberas del Pisuerga entre las
cuales se encontraba Perales. Nuestro pueblo nació bajo el
concepto de "villa", vocablo que hace referencia a un
tipo de asentamiento poblacional. La denominación derivó del
nombre de una planta como otros muchos casos dados en aquella
época.
Las aclaraciones sobre la fundación de la Villa de Perales no son muy concretas pues las fuentes de la época no son completamente definitorias. Incluso la fecha en que se otorgó el fuero, 1176, parece dudosa debido a las dificultades en torno a la fecha de su otorgamiento así como a la amplitud y reglamentación del documento.
La referencia más clara en cuanto a la situación de Perales se dio en 1345, cuando la estadística de la diócesis de Palencia recogida por el Doctor San Martín Payo recoge la situación eclesiástica de Perales, Villaldavín y Manquillos. Unos años más tarde , en 1352, el "Libro Beccero de las Behetrías" aclara nuevos datos históricos respecto al lugar de Perales y coloca su dominio dentro de la Merindad de Monzón y bajo el cargo de la Abadesa y el convento del Monasterio de Perales.
En el siglo XV durante los enfrentamientos señoriales por los distintos feudos, Perales fue usado para mantener la adhesión a la corona de Alfonso XII de Castilla frente a los importantes grupos dinásticos que amenzaban la estabilidad social y política.
Mediado el Siglo XVI Perales pasó a pertenecer al Arciprestazgo de Becerril, contando en aquella época con una parroquia y un total de 32 vecinos en 1586. Cinco años después el Vecindario de Palencia vuelve a situar a Perales dentro de la Merindad de Monzón y en este caso aporta 33 vecinos más 40 religiosas que poblaban el Monasterio de Perales.
EL MONASTERIO DE PERALES.
Su fundación data del año 1160 naciendo a expensas del conde Nuño de Lara y su esposa Doña Catalina, principales señores de Castilla por su grandeza en linaje y riquezas, y siendo su primera abadesa Doña Ocenda. En dicho monasterio cisterciense de las Bernardas de Perales, denominado de Nuestra Señora de la Consolación, llegaron a ejercer algunas damas consideradas de la Alta Nobleza de familias como los Lara o los Girones. El monasterio solamente permanecería 4 siglos en Perales pues el 18 de Diciembre de 1595 fue trasladado a Valladolid como consecuencia de que sus monjas se negaran a aceptar algunas modificaciones de la Orden. A pesar de su traslado, las monjas siguieron manteniendo tanto tierras como privilegios sobre la villa como era el de marcar los nombramientos de Justicia cada año.
LA INDUSTRIA HARINERA EN PERALES.
A
pesar de que la agricultura era el principal motor económico de
Perales desde el Siglo XIII, Perales se benefició de su cercana
localización respecto al río Carrión para florecer en esta
industria. Tal fue su importancia que en el pleito entre Villoldo
y Paredes en 1540 por la desviación del río Carrión hacia esta
última, Perales jugo un papel muy importante en la decisión de
construir
una presa de canto para poder acercar el agua a todos. Sin
embargo otro pleito posterior en 1777 entre Perales y Paredes por
la reparación de unas grietas en dicha presa, acabó por minar
la industria harinera a la que se la cargó con numerosas costas
en forma de fanegas de trigo y tributos. Dichos cargos hicieron
que los molineros de Perales optaran por buscar otras formas
alternativas de trabajo y la actividad dacayó enormemente.
En el Siglo XVIII la situación de Perales es bien conocida. En el Catastro del Marqués de Ensenada se especifica que:
La villa se llama de Perales y dista 4 leguas de Palencia
La villa pertenece al Marqués de Poza, Conde de Altamira.
El campo se limitaba 1 legua de Levante a Poniente, entre Manquillos y Paredes de Nava, y 3 cuartos de legua de Norte a Sur entre Villafolfo y la raya de Villafruela.
Las tierras eran todas se secano menos una huerta de regadío, varias eras, viñas, pastos y montes bajos.
A mediados de Siglo, disponía de ochenta habitantes incluido el Párroco existiendo además una taberna y una venta que servía de mesón
Siglo XIX. Entre los años 1826 y 1829 el historiador palentino Sebastián de Miñano destacaba en su afamado Diccionario Geográfico de España algunos datos interesantes sobre Perales: "Perales es una villa de Abadengo de España (que estaba sujeto a la jurisdicción eclesiástica) en provincia de Palencia y partido de Carrión, obispado de León. Tiene Alcalde Ordinario, 31 vecinos, 110 habitantes, una parroquia y un pósito. Situado a orillas del Carrión, confina con los pueblos de Manquillos, Villafruela, Villaldavín y Paredes de Nava. Sus vecinos de dedican exclusivamente a la agricultura".
Al iniciarse el último cuarto del Siglo, Perales disponía de 440 habitantes y 98 casas juntamente con las poblaciones de Villaldavín y Villafruela, 5 molinos, 5 lagares y 26 bodegas así como una escuela de primeras letras concurrida por niños.
En el Siglo XX Perales es considerada como villa de Ayuntamiento propio con población el 31 de Diciembre de 1900 de 422 habitantes de hecho y de derecho a los que habría que añadir los 265 de Villaldavín y los 40 de la Granja de Villafruela.
LA IGLESIA DE SAN PEDRO
Fue
construida en el Siglo XVI si bien fue reformada en el Siglo
XVII. Consta de una sola nave con arcos de medio punto. Su
cubierta es plana aunque antiguamente
dispuso de artesonado. La capilla mayor
conserva cúpula rebajada que apoya sobre pechinas.
En el altar se mantiene un retablo barroco que se data en la segunda mitad del Siglo XVIII bastante reformado y con cuatro tablas del Siglo XVI (hoy desaparecidas) con escenas de la Vida de Jesús y del Apóstol San Pedro.
Fuente: Narganes Quijano, F. "Antecedentes históricos de Perales"