II) APLICACIONES DE LA SUPERCONDUCTIVIDAD
3. INTRODUCCIÓN A LAS APLICACIONES
Puede decirse que existen tres tipos de aplicaciones en la
superconductividad:
1.
La producción de grandes campos magnéticos.
2.
La fabricación de cables de transmisión de energía. Si hablamos de
superconductores convencionales, bien es cierto que éstos ya existen y se
comercializan. Sin embargo, aún se está por aprovechar los nuevos
superconductores cerámicos.
3.
La fabricación de componentes circuitos electrónicos. Estos
dispositivos electrónicos fueron ideados originalmente con la intención de
utilizar la transición de estado normal a estado superconductor como un
interruptor. Son de gran interés los dispositivos basados en el efecto
Josephson. La corriente Josephson a voltaje cero depende fuertemente de un campo
magnético aplicado, lo que lleva a la posibilidad de tener un interesante
interruptor para circuitos lógicos en las computadoras.
Es
conveniente señalar las propiedades más adecuadas para los superconductores
comerciales:
1.
La mayor temperatura crítica posible. Cuanto mayor sea, más elevada
podrá ser la temperatura de
operación del dispositivo fabricado (más barato será).
2.
El mayor campo magnético crítico posible. Cuanto mayor sea el campo crítico
del material, mayor será el campo magnético que se quiere generar.
3.
La mayor densidad de corriente crítica posible. A mayor densidad de
corriente crítica, menor dispositivo. Se reduce así la cantidad requerida de
superconductor y la de material que debe refrigerarse.
4.
La mayor estabilidad posible. Es muy común que los superconductores sean
inestables bajo cambios repentinos de corriente, de campos magnéticos o de
temperatura, o incluso por degradación del material al paso del tiempo... Estos
cambios súbitos pueden hacer perder el estado de superconductividad, de ahí
que se necesite estabilidad.
5.
Facilidad de fabricación. Se debe poder fabricar en serie o en grandes
cantidades.
6.
Coste mínimo.