2. TECNOLOGÍA DE SUPERCONDUCTORES
Antes de empezar, deberíamos
dar una información base sobre la electricidad y los conductores en general.
Electricidad
básica
¿Por qué unos materiales se comportan como conductores, otros como
semiconductores y otros como aislantes? La respuesta la debemos buscar en las
propiedades atómicas del material.
Los electrones están normalmente enlazados con los protones. Algunos
materiales tienen un exceso de protones, por lo que se dice que están cargados
negativamente. Otros poseen menos electrones de los que son capaces de contener,
por lo que se dice que están cargados positivamente. Aquellos materiales que
poseen el mismo número de electrones que de protones se llaman neutros.
Los electrones en exceso de los materiales con carga negativa son atraídos
por los protones en exceso de los materiales con carga positiva. Sin, embargo,
los materiales por sí solos no pueden viajar por el espacio desde un material
negativo a uno positivo. Un conductor es un material que permite el flujo de
electrones. La diferencia de carga entre el material positivo y el negativo
determina con qué fuerza los electrones serán expedidos del material negativo
para alcanzar el positivo. Esta fuerza es proporcional a la diferencia de
potencial, también llamada fuerza electromotriz o voltaje. Cuanto más alto es
el voltaje, de más fuerza dispondrán los electrones para alcanzar el material
positivo.
La energía procedente del movimiento de los electrones puede emplearse a
través de dispositivos eléctricos (bombillas, motores, circuitos eléctricos...).
La potencia que los electrones pueden generar es función de dos parámetros
fundamentales:
1.
El voltaje, que es la fuerza electromotriz que dirige el flujo de electrones Su
unidad es el Voltio.
2.
La corriente es directamente proporcional al número de electrones que están
fluyendo. Su unidad es el Amperio.
Existen dos tipos de corriente eléctrica: la corriente alterna (AC), que
se produce habitualmente mediante generadores; y la corriente continua (DC), que
se genera con baterías y células solares. La mayor parte de los dispositivos
electrónicos utilizan corriente continua.
Estructura
atómica
Los electrones, protones y neutrones constituyen la partícula más pequeña
capaz de caracterizar un elemento: el átomo. El átomo tiene una forma difusa
con los protones y los neutrones localizados en un pequeña y densa zona central
denominada núcleo. Los electrones se mueven en torno al núcleo siguiendo
distintas trayectorias a diferentes distancias del mismo. El número de protones
en el núcleo determina el tipo de material (elemento).
Los electrones giran en torno al núcleo agrupándose en orbitales que
forman capas. la capa más próxima al núcleo puede almacenar hasta dos
electrones, la siguiente ocho y la siguiente dieciocho. Los electrones de las
capas exteriores determinan las distintas formas en que los átomos se pueden
enlazar entre sí para constituir distintos tipos de materiales. Su un átomo
tiene un sólo electrón en su capa más externa y otro necesita un electrón
para completar la suya, ambos pueden unirse y compartir electrones. Es lo que
llamamos enlace. Existen varios tipos de enlace.
Cuando los átomos se enlazan entre sí para formar un sólido, pueden
hacerlo siguiendo una estructura tridimensional repetitiva, que recibe el nombre
de estructura o red cristalina. Cuando fluye corriente por un conductor, los
electrones que viajan tienen que abrirse paso a través de la red, lo que
origina la resistencia del conductor. Más adelante explicaremos porque los
superconductores no presentan resistencia.
El
efecto Meissner-Oschenfeld
El efecto Meissner es un fenómeno en el cual un superconductor se comporta de manera tal que nunca permite que exista un campo de inducción magnética en su interior. En otras palabras, no permite que un campo magnético penetre en su interior. El campo magnético en el interior de un superconductor no sólo está congelado, sino que vale siempre cero.
Por conductor perfecto
entendemos un material cuya resistencia eléctrica es igual a cero. Un
superconductor, además de presentar resistencia cero, presenta también el
efecto Meissner-Oschenfeld. Se puede demostrar fácilmente que, en un conductor
perfecto, el campo magnético tiene un valor constante, está congelado en su
interior, pero no necesariamente vale cero, y esto trae como consecuencia que su
estado de magnetización dependa necesariamente de los pasos que se hayan
seguido para magnetizarlo.
Por tanto, un superconductor
es, además de un conductor perfecto, una sustancia en un estado en el que se
presenta el efecto Meissner-Oschenfeld
Cabe destacar que si el campo magnético es demasiado intenso, el
superconductor vuelve a su estado normal (incluso estando por debajo de la
temperatura crítica). Así, podemos comprobar como, a causa del Efecto Meissner,
un imán puede levitar sobre un superconductor. La corriente crea una fuerza
magnética opuesta a la del imán que provoca la repulsión de los dos
materiales.
Podemos clasificar los superconductores en dos tipos, en función de su
capacidad para repeler un campo (o flujo) magnético).
1.
Superconductores ideales, de Tipo I o suaves. Son simples metales puros, como el
plomo o el estaño. Estos repelen el campo magnético hasta que alcanza una
determinada intensidad. Esta intensidad se llama campo crítico, y es distinto
para cada superconductor. Cuando el campo magnético alcanza su valor crítico,
éste vuelve a su estado normal, perdiendo sus propiedades.
2. Superconductores de Tipo II o duros. Son materiales más complejos, frecuentemente aleaciones de metales de transición. En este tipo de superconductores, existe un segundo campo crítico más intenso que el primero. Cuando el campo magnético ha alcanzado su primer valor crítico, el superconductor ya no repele completamente el campo, pero sigue conduciendo sin ofrecer resistencia. Cuando el cuerpo alcanza un segundo valor crítico, el material presenta resistencia eléctrica.
Los únicos conductores perfectos que se han encontrado hasta ahora en
la naturaleza son,
precisamente, los superconductores. Aún no se descubren conductores perfectos
solamente, es decir, materiales con resistencia cero y sin que presenten el
efecto Meissner-Oschenfeld.
Densidad de corriente
El
paso de una corriente intensa a través de un superconductor también puede
hacer que éste pierda sus propiedades. La cantidad de corriente que un
superconductor puede soportar manteniendo nula su resistencia se denomina
densidad de corriente. La densidad de corriente se mide en amperios por unidad
de área. Un valor típico de la densidad de corriente es de 100.000 amperios
por cm2. Si pasase una corriente más densa por el hilo, éste
ofrecería resistencia.
La mayor parte de los conductores son isótropos, es decir, conducen la
corriente con igual facilidad en todas las direcciones. Esto implica con un hilo
isótropo podemos conectar cualquier extremo del hilo indiferentemente de si sea
la terminal de energía positiva o negativa. Sin embargo, muchos de los
superconductores de alta temperatura son anisótropos (conducen mejor en unas
direcciones que en otras).
El efecto Josephson
El efecto Josephson es otra propiedad de los superconductores. Este
efecto está basado en otro llamado efecto túnel. En una unión formada por una
delgada barrera de óxido colocada entre dos superconductores, se puede producir
efecto túnel. Las caras externas de los dos superconductores se unen entre sí,
y se mide la corriente que pasa a través de la unión. Cuando la uniones expone
a campos magnéticos o a radiación, el flujo de corriente cambia debido a que
algunos electrones atraviesan la barrera de óxido (efecto túnel). Este efecto
puede emplearse en circuitos de ordenadores, y para detectar campos magnéticos
muy débiles. El efecto Josephson se puede producir a temperaturas muy
superiores a las temperaturas críticas del material superconductor.
Teorías
La
teoría microscópica estándar de la superconductividad es la teoría BCS,
llamada así en honor a K. Bardeen, L. Cooper y J.R. Schrieffer, que la
propusieron en 1957 ( y por la cual les fue concedido el premio Nobel en 1972).
Cuando se elaboró la teoría aún
no existían los superconductores de alta temperatura que hoy se están
desarrollando. La teoría BCS intenta explicar la superconductividad a
temperaturas próximas al Cero Absoluto. Cuando los materiales se refrigeran a
estas temperaturas, el movimiento de sus átomos se reduce mucho.
La teoría BCS afirma que los
electrones que fluyen a través de un superconductor se agrupan en pares (pares
de Cooper). Estos pares electrónicos se producen debido a los fonones (partículas
asociadas a las vibraciones de la red cristalina), que crean una especie de
pegamento subatómico. El par de electrones deja una estela al moverse a través
de la red cristalina, que es aprovechada por los dos pares siguientes como amino
a través de la red cristalina, evitando colisiones con otras partículas, lo
obstaculizaría el flujo y generaría resistencia eléctrica (tal y como ocurre
con los conductores normales).
La teoría BCS supone que la actividad molecular de los átomos en la estructura cristalina del superconductor es muy reducida, cuando explica cómo los electrones pueden fluir a través de la red sin inferir con otras partículas.
Según
la teoría BCS, a medida que sube la temperatura del material superconductor,
aumentan las vibraciones de los átomos, que se traducen en vibraciones cada vez
mayores de toda la red cristalina. Esta vibración excesiva provoca la ruptura
del par de electrones, interrumpiéndose la estela del fonón, y causando la pérdida
de la superconductividad (cuando se encuentra a una temperatura superior a su
temperatura crítica.
La
magnitud de las vibraciones de la red está relacionada directamente con la
temperatura. El Cero Absoluto es el punto al cual desaparecen todas las
vibraciones atómicas (es imposible alcanzar una temperatura más baja). A
mesura que aumenta la temperatura por encima del Cero Absoluto, la magnitud de
las vibraciones aumenta. La temperatura que tiene un material es la medida del
movimiento de sus átomos. El punto de fusión de un material es la temperatura
de transición a la cual las vibraciones atómicas son tan fuertes, que la
estructura cristalina pierde su cohesión y éstos quedan libres para
desplazarse. Si la temperatura sigue subiendo el material puede convertirse en
gas.
La
teoría BCS no explica por qué se produce superconductividad en los
superconductores de alta temperatura. Las temperaturas críticas son demasiado
altas para suponer unas vibraciones atómicas reducidas, como ocurre en los
antiguos superconductores. Aún así, se cree que los electrones en los
superconductores de alta temperatura fluyen emparejados.
Es
difícil encontrar una razón que explique el emparejamiento de los electrones
en los nuevos superconductores de alta temperatura. Las teorías actuales
atribuyen el emparejamiento de los electrones a un mecanismo distinto al del fonón
de la teoría BCS. Se trata del excitón.
El
excitón (de electronic excitation) dice que cuando los nuevos superconductores
de alta temperatura son enfriados a su temperatura crítica, las vibraciones de
su estructura cristalina se sincronizan de tal manera que los electrones son
guiados a través de la red. Existen más teorías que atribuyen el
emparejamiento de electrones a altas temperaturas a distintos mecanismos.
Una
de estas teorías atribuye el emparejamiento a los plasmones (movimiento
colectivo de electrones). La teoría RVB (enlace de valencia resonante) se basa
en la repulsión electrón-electrón: los electrones, al tener la misma carga
negativa, se repelen entre sí creándose su propio camino a través de la red.
Es preciso encontrar una nueva teoría para los nuevos materiales que tenga en
cuenta su importante actividad atómica. Aunque es dudoso que se acepte una a
corto plazo.
Fabricación de superconductores
A continuación vamos a estudiar los procesos de fabricación industrial
de superconductores. Ya sabemos cuales son sus propiedades y su estructura atómica,
ahora pasaremos a analizar como se construyen, para satisfacer las distintas
necesidades de una determinada industria u otra. Los superconductores de alta
temperatura todavía no son explotados satisfactoriamente por la industria,
debido a su reciente descubrimiento. Por ello, la inmensa mayoría de las
aplicaciones comerciales se basan en los antiguos superconductores.
1.
Superconductores comerciales
Hoy
en día, la industria saca partido de los superconductores especialmente a la
capacidad de conducir corriente eléctrica sin resistencia. Para que un
superconductor sea práctico, debe ser: resistente, de gran fiabilidad y fácilmente
maleable. Existen dos grandes tipos de superconductores comerciales:
1.
Las aleaciones dúctiles son fáciles de darles la forma de hilos y
cables, y de que son relativamente maleables. Son compuestos de niobio y
titanio.
2.
Los compuestos intermetálicos son mucho más rígidos, y aunque se les
puede dar formas en el proceso de fabricación, no son flexibles. Se sintetizan
con vanadio y galio.
Los
superconductores comerciales se suelen fabricar en forma de hilos, de modo que
se puedan hacer bovinados para construir generadores, motores y electroimanes.
Estos materiales tienen temperaturas críticas de 10 K. Pueden generar campos
magnéticos muy potentes, y tienen densidades de corriente próximas a los 2.000
amperios por mm2. Estos compuestos comerciales de niobio-titanio o vanadio-galio
cubren la mayor parte de las aplicaciones actuales de la superconductividad.
En el laboratorio se han descubierto los superconductores de alta temperatura. Gracias a Alex Müller y Georg Bednorz se empezaron a hacer experimentos con unos cristales llamados perovskitas. Se prosiguió experimentando con compuestos cerámicos de perovskita. En 1987 se sintetizó un material cerámico superconductor con una temperatura crítica de 94 K. Por primera vez podía utilizarse un agente de refrigeración relativamente económico, como era el nitrógeno líquido (cuya temperatura de ebullición es 77 K).
La
fabricación de estos nuevos superconductores cerámicos de perovskita es
relativamente fácil:
1.
Mezclar y calentar los ingredientes. Se combinan óxidos de los metales
ytrio, bario y cobre con ácido cítrico y etilen-glicol. La mezcla se calienta
inicialmente a unos 38ºC. Luego, la mezcla ya caliente se mete en un horno,
donde se cuece a unos 800ºC, con lo que se vaporizan los componentes líquidos,
cristalizando el material en forma de polvos negros. El polvo es comprimido en
un horno especial. El bloque resultante se enfría durante varias horas.
2.
Ya enfriado, el material se sumerge en un baño de nitrógeno líquido
para probar la superconductividad. Se conecta un medidor de resistencia
al material refrigerado para medir su resistencia eléctrica. Si el
material no presenta resistencia, entonces es posible que sea superconductor. Si
además presenta el efecto Meissner, entonces es un auténtico superconductor.
Se puede tener en cuenta también la densidad de corriente, así como el campo
crítico.
3.
Después de haber desarrollado y probado los nuevos materiales, se les
intenta dar una forma útil. Para diseñar dispositivos útiles es necesario
fabricar el material en hilos, cintas y otras formas.