| Viva la UNC |
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| Constuyendo un proyecto para hacer de nuestra Casa un pensamiento vivo y de nuestra Ciudad Universitaria una ciudad-escuela |
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| CU24, LIBERTAD SOSTENIBLE PARA LA CONCRECION DE UN CAMPUS-ESCUELA EN LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE CORDOBA Ernesto Guillermo Abril CREAN, Facultad de Ciencias Agropecuarias, y GEO Lab, Facultad de Ciencias Exactas, F�sicas y Naturales Universidad Nacional de C�rdoba - CONICET [email protected] HACIA UNA UNIVERSIDAD SOSTENIBLE Desde que se habl� de sostenibilidad y de un futuro amenazado (CMMAD, 1988), se reconoce el desarrollo sostenible como el que no compromete la subsistencia futura. La esperanza se dar�a a partir de un planteo hol�stico y global, considerando la interconexion de los problemas (Vilches et al., 2007). Pero la idea se centr� sobre la protecci�n de la Naturaleza excluyendo el cuidado del propio hombre. El planteo fue reiterativo: el hombre enfrentado a la naturaleza (Novo, 2006), dud�ndose consecuentemente de un crecimiento sostenido (Meadows et al., 1972), desde la concepci�n de que la acci�n humana deja una huella ecol�gica. Vi�ndose a la tecnolog�a como una de las amenazas, se pidi� dirigir esfuerzos hacia aquellas que fueran sostenibles (CMMAD, 1988) a�adiendo criterios �ticos (Vilches y Gil-P�rez, 2003). Mientras tanto, la ciudad se ergu�a como s�mbolo de la civilizaci�n y el crecimiento urbano, como gran contradiccion, pasaba a ser el exponente m�s elocuente de insostenibilidad (Vilches y Gil-P�rez, 2003). Una obviedad significativa fue plantear a la educaci�n como recurso superador de las tendencias y orientar a un comportamiento responsable (Aikenhead, 1985). Desde la Declaraci�n de Barcelona (V Forum Ambiental del Mediterr�neo, 1998), y por recomendaci�n de UNESCO, Naciones Unidas comprometi� una d�cada a la atenci�n de la Educaci�n para el Desarrollo Sostenible (UN, 2002). Por ser incubadoras de dirigentes, las universidades fueron reconocidas entonces como referentes. Luego de las declaraciones de Talloires (1992) y Copernicus (1994), como consecuencia de la II EESD (EESD, 2004), un observatorio monitorea el proceso en el area Ingenier�a (EESD-Observatory). El Proyecto SD Promo contempla introducir el DS en educaci�n superior y da lugar a una red institucional que tambien integra la Universidad Nacional de Cordoba. En nuestra Casa se plasma con el desarrollo interno del Programa Universidad Sustentable UNSUS (ver Marchisio, 2006). Todos los frentes se centran en aspectos formales, desde el pensamiento hasta las acciones y productos del hombre. Se reconoce que los dilemas planteados son �ticos (Karting, 1997; Garc�a, 2004), pero poco se dice sobre desde qu� par�metros se deber�a producir sostenibilidad. En Maaluf (1999) encontramos la importancia de la preservaci�n de la especie, pero se sigue sin aludir a la sostenibilidad del hombre y, en ella, la v�a para perpetuar su identidad. Reconocer, cultivar y concretar su naturaleza no es un aspecto explicitado en las propuestas. La libertad debiera ser lo primero en atenderse, como parte dinamizadora sustancial de la naturaleza humana. Y este s� es un �mbito a desarrollar y ser llevado a t�rminos de sostenibilidad: la libertad como plataforma generadora de libertad, de libertad m�s amplia, de mayor calidad, altura y profundidad. Este enfoque es el que argumenta centrar los esfuerzos en recrear �mbitos donde se produzca la discusion y el debate de las ideas. |