¿PORQUE SON ZARANDEADOS LOS CRISTIANOS?
En el evangelio según San Lucas capítulo 22 y
versículos 32 y33,
Satanás os
ha pedido para zarandaros como a trigo;
Mas yo he
rogado por ti para que tu fe no falte.
Con esta
escritura podemos comprender que, aunque en la actualidad hay muchos maestros
de
Es solo por
el Poder y
A los múltiples
ataques del enemigo mas despiadado que haya existido.
Pero lo mas
peor del caso quizá sea que como se trata de un espíritu podemos incluso llegar
a negar la existencia del mismo, ó adoptar la idea de que por consecuencia del
sacrificio de nuestro Señor Jesucristo. Satanás se convirtió en un ser
inofensivo, e incapaz de dañar a nadie.
Pero la
realidad es que el enemigo sigue siendo tan peligroso en este tiempo, como lo fue
desde el principio.
En el
pasaje que acabamos de leer podemos ver como Satanás puede tener una plática
con Dios sin que los discípulos se enteren.
Es por la
relación que ya existe entre Jesús y el Apóstol, que este recibe revelación
acerca de esa petición
.
Este no es
el único caso registrado en las escrituras, concerniente a eso. También lo
vemos en la historia de Job, cuando el diablo se presenta delante de Dios para provocar
la calamidad de Job.
Pero podemos
entender que afortunadamente Satanás no puede decidir por sí mismo lo que se ha
de hacer, sino que tiene que someterse a la voluntad de Dios, y el no puede
imponer la suya.
Por eso nos
es necesario mantener una relación mas estrecha con nuestro Dios para que
podamos recibir las advertencias que por medio de su Santo espíritu el señor
nos da al respecto. En la actualidad podemos ver que no pocos siervos de Dios
han sido zarandeados y los que hemos vivido esas amargas experiencias sabemos
que cuando se está siendo zarandeado
Se desea en el corazón que Dios nos libere. Talvez
el Hijo de Dios que se apartó del camino sienta que se encuentra como el hijo
pródigo en el corral de puercos, pero aún así, y aunque las personas le digan
lo contrario, acepta en su corazón que Dios lo puede levantar, y aún restaurar.
Y eso se debe a la oración de Jesús para que su fe no falte.