LA FLORA Y LA FAUNA
La pedanía de Villar de las Traviesas pertenece al municipio de Toreno del Sil en el Bierzo Alto, dentro de la comarca del Bierzo y la provincia de León.
Se encuentra a las faldas del monte Gistredo (1789m), esta elevación da nombre a toda la sierra de Gistredo que presenta la cota altitudinal más elevada del Bierzo, el pico Catoute (2111m).
La orogenesis de este macizo data del
periodo Ordovícico (504 a 438 millones de años) en la Era Paleozoica, por
tanto podemos considerar que se trata de una formación bastante longeva y
explicar así, la suave orografía de sus cimas sujetas a la constante erosión.
BOTÁNICA.
Dividiremos en tres estratos la flora
de este pueblo para una compresión más sencilla.
El estrato arbustivo esta
formado por: escobas, Cytisus scoparius;
piornos, Genista florida; urzes (Erica
arborea Erica australis, Erica cinerea, Erica umbellata); carqueixa (Pterospartum
tridentatum), en zonas más elevadas destaca la dominancia de los enebrales
(Juniperus comunnis) y los arandanos (Vaccinium
myrtillus), son los frutos de este arbusto, unas bayas utilizadas en la
preparación de estupendos licores. La floración desde principios de la
primavera hasta casi la llegada del verano, provoca una diversidad en los
colores del campo que se reparten en verdes, blancos, amarillos y morados
tapizando el monte y dando el aspecto de una alfombra multicolor.
El estrato arbóreo está constituido en su mayoría por el género Quercus. Sus dos especies más representativas son el “sardón” o encina, Quercus ilex que ocupa las laderas más soleadas y por tanto orientadas al sur y el “rebollo” Quercus pyrenaica mucho más generalistas, aunque evitando esas zonas de sol continuado.
En zonas de montaña, enclaustradas en valles de pequeñas dimensiones, podemos encontrar manchas de, abedul, Betula pubescens, acebo, Ilex aquifolium, serbal de los cazadores (Sorbus aucuparia) y avellanos (Corylus avellanus).
Sin embargo, será una especie de cultivo y ancestralmente apegada a estas tierras la que simboliza con mayor fidelidad el bosque de este pueblo. Está, no es otra que el castaño, Castanea sativa, cuyos “soutos” rodean el pueblo dándole un carácter señorial y protector. El cultivo del castaño ha estado asociado siempre a la alimentación como medio de subsistencia, antes de la llegada de la patata y otros vegetales del continente americano, la castaña suponía, junto con los cereales (trigo y centeno) la única posibilidad en el aporte de ciertos nutrientes en los meses de invierno.
A partir del siglo XX se comienzan a comercializar, los propietarios de los cultivos realizan las tareas de “refresco” o poda, limpieza del suelo, injertos,…. A finales de Octubre y principios de Noviembre comienza la recogida, en función de la climatología anual que marcará una maduración más o menos temprana.
Actualmente la castañicultura supone
un nuevo reto para estás sociedades rurales, las explotaciones privadas y la
consecución de cooperativas han impulsado el cultivo de la castaña, abriéndose
a nuevos mercados nacionales e internacionales.
El pueblo y su jurisdicción están
surcados por diferentes arroyos que vierten sus aguas al rio Sil, estas zonas de
ribera cuentan con una vegetación ripícola
muy densa, la especie con mayor densidad es el “humero” o aliso, Alnus
glutinosa acompañados de “chopos”
Populus alba y
“salgueiros” Salix alba. Los
pastizales que rodean estos cursos de agua están formados por los llamados
cervicales (estrato herbáceo) constituidos principalmente por treboles, Trifollium
repones y el “cervuno” Nardos
estricta. Los pastizales mantenían un equilibrio entre el ganado
(vacuno, ovino y caprino) y las plantas existentes, la disminución de la
actividad ganadera ha provocado una sucesión ecológica en estos “prados” y
son las especies de las lindes y/o cerraduras las que comienzan a adueñarse de
estos terrenos, zarzales (Rubus ulmifolius),
gabanzas (Rosa canina), ortigas, (Urtica
membranacea),
chavera (Daphne laureola), espino albar (Crataegus monogyna)…
El cultivo de chopos, Populus
alba, para la industria maderera también ha ayudado a modificar el paisaje
de las cuencas de nuestros pueblos con pequeñas plantaciones debido a la
característica propiedad minifundista existente en estos pueblos.
Una especie que ha
desaparecido casi por completo de nuestras lindes y solamente se conserva en
brotes, es el negrillo (Ulmus minor, Ulmus
glabra).El causante es un escolitido, (Coleoptera), llamado pirralta, que
infecta con el hongo de la
grafiosis Ceratocystis novo subsp. ulmi.
Encontraremos una amplia
variedad de plantas medicinales, algunas ya han sido citadas, pero será la
genciana, Gentiana lutea L. la más
reconocida y apreciada. Sus efectos en el tratamiento de patologías tan
diversas como: inapetencia, dispepsia, atonía digestiva, debilidad general,
fatiga con falta de apetito, convalecencia de enfermedades agudas, fiebre, gota,
artritis; provocaron un uso
extendido en las sociedades rurales hasta la aparición de la fármacos hoy
conocidos. Actualmente es una
especie protegida.
Hongos.
Se hace indispensable
cuando hablamos de los hongos superiores, advertir a los posibles consumidores
el respeto por estos organismos. Las setas que aparecen en está pedania van,
desde las más exquisitas desde el punto de vista culinario, hasta ejemplares
tremendamente tóxicos, que pueden provocar diferentes trastornos, incluida la
muerte.
Multitud de especies fúngicas
ocupan los variados habitats de la pedanía.
Encontraremos en los prados, champiñones (Agaricus sp.), setas de corro (Marasmius
oreades), platera (Clitocybe geotropa),
Gasterales(los más comunes serán los pedos de lobo).
En bordes de caminos y
matorrales aparecen las barbudas (Coprinus
comatus), Macrolepiotas (Macrolepiota
procera), Lepistas sp...…
La mayor variedad la
encontramos en los bosques de castaño y roble (Russula sp, Amanita sp,
Tricholoma sp, Entoloma sp.).
FAUNA.
La presencia de
invertebrados se hace menos evidente pero serán los más abundantes dentro de
los animales que pueblan esta zona. Para su observación, libélulas, caballitos
del diablo, mariposas y polillas son los más vistosos.
Los vertebrados más
representativos serán:
AVES:
Supone uno de los grupos
con mayor representación en la zona y por tanto se hará muy apetecible para
los amantes a la ornitología. Encontramos,
desde los ejemplares más generalistas: jilgueros, carboneros, pardales o
gorriones, lavanderas, petirrojos, colirrojos, cuervos, etc.…- paseriformes-;
a otros más difíciles de observar paro también presentes: arrendajo, cuco, águilas,
gavilanes, búhos, lechuzas, cigüeñas, etc...
Especial mención merece
el Urogallo (Tetrao urogallus), ave
emblemática y muy rara, de difícil observación y en claro peligro de extinción por la destrucción de su hábitat
(minas a cielo abierto, pistas, quemas incontroladas,…).
MAMÍFEROS:
Grupo bastante amplio,
roedores (topos, ratones, musarañas), nutrias, erizos, murciélagos, conejos y
liebres, ardillas, zorros, jabalíes, corzos,…
Sin embargo son dos
especies las de mayor importancia medio-ambiental y también las más diezmadas:
Oso pardo (Ursus Arctos). En la Cordillera Cantábrica, existen dos núcleos diferenciados y separados entre sí, uno es el occidental, más numeroso y con mejores perspectivas de supervivencia, y que comprende tres autonomías (Galicia, Asturias y Castilla León) de unos 45-55 individuos, estudios de la Fundación Oso Pardo reconocen la presencia de este gigante en las brañas más cercanas a nuestra población (Pardamaza y Primout)
El oso es omnívoro, aunque en la península, la importancia de la in-gesta de materia vegetal es mucho mayor que la carnívora (ver tabla).
| Primavera | Gramíneas, ganado, ungulados silvestres, tallos y hojas. |
| Verano | Gramíneas, frutos carnosos, insectos, ganado, tallos y hojas. |
| Otoño | Frutos secos, frutos carnosos, gramíneas. |
| Invierno | Frutos secos, gramíneas, frutos carnosos, ganado, ungulados silvestres. |
Lobo, (Canis lupus), muy en
boga en otras épocas y cuya población ha sufrido un fuerte descenso a causa de
la rápida desaparición del ganado y las enfermedades del conejo (mixomatosis y
hemorragia vírica). Desde las historias de nuestros padres y abuelos
sobre el lobo hasta la casi inexistencia de noticias sobre su paradero
nos dicen bien a las claras cuán fuerte ha sido el retroceso de esta especie.
Aún siendo más esporádica
se tiene constancia de la presencia lobuna en nuestros montes y aventurándose
en las zonas más escondidas de la sierra todavía seria posible escuchar su
espectacular aullido.
Tanto el lobo, como el
oso, son pirámide en la cadena trófica y
cumplen un importante cometido en el equilibrio ecológico de estas comunidades,
de ahí la importancia en su conservación.
Actualmente y debido a
la nueva realidad socio-económica que rodea a estos antiguos pueblos mineros se
hace necesario poner en valor las tradiciones y preservar los montes en su
conjunto (flora y fauna) para un mejor aprovechamiento y conservación.
Roberto Arias Otero