«Historia»
Esta
agrupación es liderada por el baterista de Slipknot, Joey
Jordison, quien esta vez se hace cargo de las guitarras. Este
proyecto paralelo de Jordison es completado además por
Wednesday 13 en voz, Tripp Eisen (Static X) en guitarra, Eric
Griffin en bajo y Ben Graves en batería.
Aprovechando
el receso que ha tomado Slipknot hasta el 2003, sus miembros se
han dedicado a trabajar en distintas agrupaciones. Claro, en el
2002 también escuchamos el debut de Corey Taylor (voz de
Slipknot) y su banda Stone Sour y ahora estamos frente al primer
álbum de Murderdolls, titulado "Beyond The Valley
Of The Murderdolls".
Esta
placa fue producida por el propio Joey Jordison, quien además
hizo todas las guitarras, las baterías y los bajos de las
canciones, que destacan con títulos más que sugerentes
como 'People Hate Me' o 'Dead In Hollywood'.
La
banda comenzó como The Rejects hace más de siete
años y su alineación ha experimentado grandes cambios
a lo largo de los años, hasta que Jordison conoció
a Eisen en 1999 y reclutaron a Wednesday, primero en el bajo y
luego en las voces. Más tarde incorporaron a Griffin y
Graves, con quienes dieron vida a la formación definitiva
del grupo y entraron al estudio a registrar lo que sería
su álbum debut, "Beyond The Valley Of The Murderdolls"...
Todo esto hasta el regreso de Slipknot programado para el 2003.
« Critica
del disco»
Lo
primero destacable de este disco, es que desde el principio hasta
el final no tiene absolutamente nada que ver con Slipknot, ni
tampoco con Static-X. Aquí lo que se hace es rock con mucha
mala leche, temáticas de pelis de serie B y muchísimas
reminiscencias del hard rock de los 80.
Desde
la introducción a modo de música clásica
hasta el cierre del disco no hay un solo momento de descanso,
es un trallazo tras otro (la mayoría de las canciones rondan
los 3 minutos). Empezando por una de las canciones mas duras de
todo el disco, pasando por su pequeño homenaje a uno de
sus grupos preferidos (Twisted Sister), el que es el primer single
del disco: "Dead In Hollywood", hasta "Mutherfucker
I Don't Care", el disco rebosa un sonido y una actitud general
que hace tiempo que no oia.
Pero
tampoco os penseis que vais a tener aquí a un grupo descafeinado,
porque no hay baladas, ni una, lo que hay son muchas guitarras
afiladas, con muchos solos, una voz que parece un cruce entre
Manson y Sebastián Bach, una bateria que se queda muchas
veces sola con la voz y un bajo que cumple.
A
destacar como canciones: "Slit My Wrist", "Dead
in Hollywood", "197666" y "Let's Go To War",y
, aunque sea solo por la coña que tienen haciendo su particular
versión de la marcha nupcial: "Die My Bride".
En
conclusión, un disco sorprendente, muy muy recomendable,
pero si lo que buscas es algo intimista o sentimental no te decantes
por aquí, si por el contrario lo que quieres es rockear
como en los viejos tiempos, este es tu disco!
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