Una nueva vida
Eowyn
Capítulo 6: La carta
Sakura lloraba sobre su cama, había pasado un día horrible, y todo por culpa
del chico chino, ésta vez había ido muy lejos, y ella ya estaba harta y lo
había mandado a paseo, pero como la gente no es transparente, ella también
tenia sus sentimientos y esta vez, habían aflorado del todo, dejando ver toda
su tristeza. Sakura tenia los ojos rojos, había pasado toda la tarde llorando y
ahora solo salían pequeñas lagrimas de sus ojos verdes. Estaba decidida a no
hacer caso nunca mas a lo que dijera el chico, ahora pasaría de el, como si no
existiese; aunque eso seria difícil para ella, puesto que no podría seguir
ignorando al chico para siempre...¿o si?
Mientras tanto, Shaoran estaba en su habitación, pensando. Quería recuperar a
Sakura, bueno, recuperarla era una palabra demasiado fácil de decir y muy
difícil de conseguir. Shaoran quería, al menos, que Sakura volviera a hablarle,
aunque la chica lo insultara, ya le daba igual, pero el hecho de que la chica
se olvidara de él para siempre lo tenia amargado. Shaoran empezó a
desesperarse, hacia nada que había llegado a este país, ¿cuánto? ¿3 meses?, y
ya estaba enamorado, enamorado era poco, estaba LOCO por una chica, encima de
que vivía delante de él y además también pasaba de él. Ya no podía más, tenía
un lío mental en la cabeza que ya no se aclaraba. De pronto, se levantó de la
cama donde estaba sentado y se sentó en su escritorio, sin pensarlo dos veces,
cogió un papel y un bolígrafo y empezó a escribir.
Al día siguiente todo pasó con normalidad, las clases, el tiempo libre...sin
embargo, no hubo ni un solo cruce de palabras entre Sakura y Shaoran, el chico,
esperaba; y ella intentaba calmar sus nervios y no llorar cuando se cruzaban o
cuando se sentían cerca el uno del otro; sin embargo, por la tarde, todo
cambió: Shaoran se fue hacia su casa y pasó por delante de Sakura echándole una
rápida pero intensa mirada, y ella también lo miró, sus miradas se cruzaron un
momento hasta que Sakura apartó la vista, y él también.
Sakura fue a buscar a Tomoyo, y se fue hacia la entrada del instituto. Allí vio
a Tomoyo, pero no estaba sola, aunque lo que más le impacto fue que se estaba
besando....con Eriol.
“Ehem...Mejor yo me voy....” pensó Sakura. Y así, pasó por el otro lado de la
parejita y se fue a casa. “Que suerte que tiene Tomoyo...ella ya ha encontrado
a ese alguien especial, y yo...; me pregunto donde estará mi media naranja...si
es que la tengo, claro...., ¡buf!........Shaoran........” “¿Sha...?¿Shaoran?
¿Cómo que Shaoran? ¡Pero que morro que tengo! ¿¡Como puedo pensar en él !? ¡Es
que no tengo vergüenza!”
Sakura acababa de llegar a casa y, como siempre, no había nadie, por las tardes
era cuando la casa estaba mas vacía; la chica subió a su habitación y dejó su
mochila en su escritorio, la abrió y al sacar unos libros, se cayó un sobre al
suelo. La chica lo cogió y lo miro extrañada. “¿Y esto? Que yo sepa no tenia
ningún sobre...” Lo giró y vio su nombre en la parte delantera.
Sakura Kinomoto
Allí si que le picó la curiosidad, por un momento, pensó que se podría tratar
de Chiaki, pero después no supo de quien era, puesto que no reconocía la letra.
Abrió el sobre, enseguida comprobó que se trataba de una carta y empezó a
leerla:
A ti, Sakura Kinomoto:
Como esto no lo había echo nunca solo quiero decirte que te diré las cosas con
toda la sinceridad de la que soy capaz de escribir, y aunque espero que no me
odies mas de lo que ya lo haces, quiero que leas esta carta hasta el final.
Yo quería decirte que siento lo que ha pasado en estos últimos meses, y
quisiera pedirte perdón, puesto que estoy muy arrepentido y me siento como si
el mundo me cayera encima cada vez que no me hablas, ni me miras, ni estas a mi
lado. Durante este tiempo no nos hemos llevado muy bien, y por eso quisiera
pedirte que tu y yo(también prometo hacerlo si tu lo haces), olvidáramos todo
lo que ha pasado entre nosotros y volviéramos a empezar de cero. Quiero que
sepas que aunque no hayamos hablado mucho ni nos conozcamos personalmente quisiera
que sepas que yo si te he observado, y que me pareces una chica muy especial,
que se hace querer entre los demás, aunque yo no lo haya visto hasta ahora, y
que esta segura de si misma y es fuerte. Por eso solo quería reclamarte o más
bien pedirte muy sinceramente que volvieras a prestarme atención, aunque si no
lo haces lo comprenderé y me olvidaré de todo esto, lo prometo. Finalmente, te
quiero decir que si te asomas por tu ventana y echas una mirada con esos ojos
verdes tan bonitos que tienes, veras frente a ti un chico arrepentido y con un
gran vacío en su corazón intentando pedirte un perdón que tiene la esperanza de
alcanzar. Por eso quiero que intentes asomarte y perdonar a este chico.
Lo siento. Sin ti el mundo ya no tiene sentido.
Tu chico de atrás.
Sakura había acabado de leer la carta llorando otra vez, pero esta vez, de
emoción, sabia quien había escrito la carta, aunque no le daba rabia, puesto
que sentía que las palabras eran sinceras, dentro del sobre había pétalos de
cerezo y la carta olía a ellos, Sakura apretó la carta contra su pecho
llorando, ¿seria capaz de perdonarle? Sakura no podía pensar, esa carta había
sido demasiado bonito para ser verdad. Dejó la carta en el escritorio y avanzó
hacia la ventana. Poco a poco y con la mano temblando, logró correr la cortina
lentamente y se asomo. Allí, al otro lado, estaba el chico chino, mirándola y
sonriendo, Sakura puso una cara de llorar aun más y vio que al otro lado
Shaoran estaba haciéndole gestos con las manos para que llorara. Poco a poco,
Sakura empezó a sonreír, y Shaoran también.
Sakura hizo un gesto con la mano e indicó con el dedo que bajara a la calle.
Sakura también bajó las escaleras y con la carta en la mano, se paró en la
puerta, oliéndola otra vez. Cogió aire y abrió la puerta. Al salir, lo vio
allí, frente a su casa mirándola con una sonrisa. Sakura bajó los peldaños
lentamente y se paró frente a él. Se quedaron mirando a los ojos y Sakura bajó
la vista a la carta, leyó otra vez unas líneas y de pronto volvieron a caer más
lágrimas de sus ojos, se había puesto a llorar, otra vez. Se tapó la cara con
las manos, intentando que Shaoran no la viera. El chico mientras tanto, no
sabía que hacer, así que lentamente cogió las manos de la chica y las apartó de
su cara, después le secó las lágrimas con sus dedos suavemente. Sakura no
paraba de llorar y se lanzó al pecho del chico a sollozar. Shaoran estaba
sonrojado y simplemente susurró:
Lo siento, lo siento, deja de llorar....por favor, no
llores....Sak....Sakura.... – al oír su nombre Sakura paró de llorar – me...¿me
perdonas?
Sakura simplemente asintió y sonrió mirando al chico, el también sonrió. Sakura
se dio la vuelta y al llegar a la puerta giró un poco la cabeza y dijo:
Gracias por la carta, Li... –
Sha....Shaoran, llámame Shaoran.... –
Entonces, tu llámame Sakura –
Después de decir esto, Sakura se metió en casa y se quedó en la puerta, mirando
por el ojo de esta al chico que aun seguía allí.
Shaoran se había quedado atontado, la podía llamar Sakura...., ese bonito
nombre...., era feliz, muy feliz; se dio la vuelta, y con una sonrisa, entró en
casa.
##########################################
N.A.: bueno, bueno, ¡reconciliación!!!! Que os a parecido? Creo que me quedo un
poquito cursi, pero vosotros diréis, y perdón por tardar tanto!! Besos!!!!!!!!!