Un día de Navidad

Por: Iltocami_Otaku

 

El invierno ha llegado y la época navideña se acercaba cada vez más. En la Corporación Cápsula, Bulma haría un festín de nochebuena, para sus dos hambrientos saiyas. En la mañana irían a comer todos, para festejar por adelantado, pero esta vez sería diferente ya que Goku estaba de vuelta con su familia. Lo habían extrañado mucho y ahora por fin volvía a la vida.

Tan sólo han pasado unos cuantos meses desde la derrota de Boo, por ello piensan divertirse al máximo. Pero hay una persona que siempre ha aborrecido este tipo de fiestas, desde que llegó a la Tierra, Vegeta estaba de pésimo humor, con tan sólo saber que toda esa gente estaría en su casa.

 

BL: Vegeta necesito que me acompañes al centro comercial, para comprar los regalos

VG: ¡Qué diablos dijiste!...¡Yo no te voy a acompañar a ningún lado!

TK: A mi me gustaría ir, mamá

BL: Está bien, puedes acompañarme. Pero no puedo creer tu apatía Vegeta, antes aceptabas ir conmigo

VG: ¡Antes! Cuando ninguno de esos gusanos venían

BL: Ya te dije que si no quieres estar, no lo hagas, pero al menos cambia tu carácter

TK: ¡Papá si te portas mal Santa Claus no te traerá nada! – dijo ingenuamente

VG: Santa Claus, Navidad…¡Todas esas cosas son estupideces!

BL: ¡Vegeta!

TK: ¿Por qué papá?

BL: Eh...Trunks, no le hagas caso a tu padre...mejor sube al auto que ya nos vamos

TK: Sí – dijo aún con curiosidad

 

Cuando el niño salió, Bulma regañó a Vegeta por lo que antes había dicho.

 

VG: ¡Ay, por favor! Es la verdad

BL: ¡Si vuelves a decir algo como eso, te juro que te arrepentirás!

VG: ¡Oye! En primer lugar estoy en lo correcto, eso no existe, y en segundo lugar ¡ya te dije que no me grites! – dijo saliendo de la estancia

BL: Ese hombre, ¡cómo me desespera! – pensó

 

Una hora después Bulma estaba con Trunks en el centro comercial comprando regalos para todos, incluyendo a Vegeta. Fue muy cuidadosa a la hora de escoger regalos para Trunks, ya que él estaba presente. Mientras en la Corporación Cápsula, Vegeta salía de la ducha, después de haber entrenado por bastante tiempo en la cámara de gravedad. Bajó a la sala para revisar si Bulma ya había llegado. Al no encontrarla prendió el televisor, buscando algo interesante, pero como siempre no encontró nada de su agrado. Su humor empeoró cuando veía que en cada comercial se anunciaba la navidad. En cualquier canal veía renos, trineos, esferas, árboles, lucecillas, de todo lo que nunca puede faltar.

 

VG: ¡Maldita Navidad! ¡Malditas costumbres humanas! – decía mientras pasaba de un canal a otro

 

Cansado de ver tanta promoción, apagó el televisor, pero su vista pasó al árbol navideño que había a su lado. Pensó en destruirlo, pero sabía que si Bulma llegaba y veía tal cosa, terminaría por matarlo, bueno, tanto como matarlo no, pero se enfadaría bastante.

 

VG: Si la asquerosa Navidad no se aleja de mi, yo lo haré de ella...aunque sea por un rato

 

Dicho esto, salió de la Corporación rumbo a la ciudad. No le gustaba estar ahí, pero si iba a las montañas encontraría más nieve, lo cual le recordaría de lo que estaba huyendo, además ya había entrenado como para volver hacerlo.

Bajó justo en una plaza, sin ser visto por las personas, claro. Iba en busca de una tienda de ejercicios. Mientras buscaba, en cada esquina se encontraba a un sujeto vestido de Santa Claus, personas con bolsas de compras y demás cosas.

 

VG: ¡Maldición! – se decía a si mismo - ¡Qué acaso no se puede terminar toda esta tontería!

X: Señor, disculpe – lo interrumpió una voz. Se trataba de un vendedor - ¿Quisiera ver nuestros regalos especiales? – dijo con voz animosa

VG: ¡No me interesa nada de eso! – le gritó

X: Bueno, al menos debería comprar algo para su familia...¿Tiene hijos? Porque acaba de salir un modelo de bicicleta fabuloso, que seguro le encantará a alguno de sus pequeños

VG: ¡Ya le dije que no me interesa nada! – dijo saliendo a paso apresurado

 

Cansado de tantas menciones, decidió salir de la tienda y volver a su casa, al menos se iría a dormir para que nadie le recordara ya nada. Pero justo cuando iba a salir.

 

¿?: ¡Vegeta! – lo saludó alguien por atrás muy conocido

 

Vegeta se dio la vuelta, y cuál fue su sorpresa al ver que quien le hablaba era...

 

VG: ¡Kakarotto! – dijo molesto

GK: ¡Hola Vegeta! – dijo acercándose con Gohan y Goten - ¿Qué haces por aquí?

VG: Creo que eso no te incumbe

GK: ¡Vamos no seas tan amargado!...¡Seguro que viniste a comprar cosas!

VG: ¡No, yo no hago ese tipo de cosas!

GK: Pues que lástima, porque Gohan, Goten y yo estamos buscando algo para Milk...¿Tú no le vas a dar nada a Bulma y a Trunks?

VG: ¡Ya te dije que no hago esas boberías!

GK: ¡Ay! No seas tan pesimista...eh...Gohan, Goten, vayan a una tienda y busquen algo para su mamá

GH: Sí, vamos Goten

GT: ¿Le comprarás un regalo a Videl?

GH: Eh...sí – dijo algo rojo

 

Cuando los chicos se fueron, Goku pudo hablar con Vegeta.

 

GK: Tengo que encontrar un regalos para ellos dos...Goten aún espera a Santa Claus

VG: A mí eso me viene valiendo, ya te dije que no creo en nada

GK: ¿Y tampoco Trunks?

VG: Él sí, su madre lo tiene muy consentido, pero ganas no me faltan de decirle la verdad

GK: ¿De veras? Yo no lo veo consentido como tú dices...pero bueno, seguiré buscando algo. ¡Nos veremos mañana, en la comida!¡Adiós! – dijo alejándose de Vegeta

VG: ¡Bah! Me imaginaba que tú también creías en esas estupideces – pensó – Pero bueno, mejor me voy, ya no aguanto este odioso lugar

 

Y salió de la plaza, se dirigió a casa. Cuando iba sobrevolando el lugar, podía ver debajo de si, toda la ciudad adornada, gente cantando villancicos. Estaba reventando del disgusto cuando llegó a la casa. Entró y vio a Bulma y Trunks adornar la sala.

 

BL: ¡Ah, Vegeta! Ya estás aquí, ¿a dónde fuiste?

VG: A ningún lado, y no me molesten porque voy a dormir

BL: ¿No piensas cenar?

VG: No – dijo subiendo las escaleras

TK: Mamá, ¿porqué actúa así papá?

BL: No lo sé, debe estar muy enojado...Pero no le hagamos caso, hay que seguir adornando – dijo colocando en el marco de una puerta un adorno más

 

Vegeta se tiró en la cama, cruzado de brazos cerró los ojos. Pero no dejaba de pensar en todas las cosas vividas en ese día. Antes no le había molestado a tal grado esas fiestas, pero ahora ya no las aguantaba. Tal vez porque se estaba dejando llevar por las costumbres humanas y eso de verdad lo enfadaba. Entre pensamientos y maldiciones se quedó dormido y pronto cayó en un sueño profundo, muuuuy profundo. Imágenes borrosas pasaban por su mente, como rayos de colores, que no podía reconocer. Después todo se volvió negro, y despertó.

Sentía como si hubiera dormido tres días, se fijó en el lado izquierdo de la cama, pero no vio a Bulma. Pensó que todavía no terminaba con los preparativos de la condenada festividad. Se iba a dormir de nuevo, pero no tenía sueño, había despertado muy despejado. El cuarto estaba oscuro, tal y como lo había dejado, así que no se pudo dar cuenta de lo que estaba a su lado derecho. Se levantó en la cama, se sentó en la orilla para pararse, levantó la mirada y...

 

VG: ¡¡Ah!! – gritó del susto. Muy pocas ocasiones le había pasado eso - ¿Kakarotto? ¡Qué diablos haces aquí!

GK: No esperaba que te espantaras así

VG: ¿Yo espantarme? Por supuesto que no...Pero, tú...

GK: Vengo para que des un paseo

VG: ¿Te has vuelto loco? Encima de que te metes a mi recámara sin permiso, vienes para pedirme que dé un paseo, ¿qué diablos tienes en la cabeza?

GK: No, de verdad, vengo a invitarte a dar un paseo

VG: ¡¡Vete de aquí!! No entiendo qué haces a estas horas en MI casa, si es mañana cuando vas a venir a molestar

GK: Bueno, ya te lo dije, vine para dar un paseo

VG: ¡¡Me crees idiota, o qué!! – dijo parándose frente a Goku y tomándolo por la ropa, pero cuando puso su mano vio que traspasaba su cuerpo entero, era como un espejismo - ¡Qué demonios!

GK: ¿Te sorprendí, verdad? Jeje... –dijo poniendo una mano en la nuca – Pero bueno, vámonos ya

VG: Ka...kakarotto, ¿qué diablos te pasó?...¿Te volviste a morir?, pero si yo te vi hoy, además no traes ese aro tan ridículo sobre la cabeza, no puedes estar muerto

GK: Jeje...No, no estoy muerto, digamos que soy...una ilusión

VG: ¡Qué! – le gritó muy cerca de la cara - ¡Piensas que voy a creerte! No soy tan tonto como tú, por supuesto que no eres una ilusión...Grrr...Bulma me las va apagar por haberte dejado entrar

GK: Ella no me ha visto

VG: ¡Ah! Entonces, se te hizo muy fácil tele transportarte ¿no?...¡Pues ahora verás! – dijo tratando de tomarlo por el cuello, pero nuevamente su mano traspasó la imagen de Goku

GK: Ya te dije que soy una ilusión...Pero ahora que lo mencionas, la tele transportación me hará las cosas más fáciles

VG: ¿Qué es lo...?

 

Pero Vegeta ya no pudo terminar de hablar, Goku puso sus dedos en la frente y se tele transportó, a un lugar extraño a simple vista. Era como pasar de nuevo en un sueño, las imágenes no se distinguían, sólo se veían remolinos de colores. Hasta que Vegeta sintió caer en seco.

 

VG: Aghh... – dijo quejándose del golpe en la espalda. Se levantó e inspeccionó el sitio - ¿Dónde diablos estamos, Kakarotto?

GK: Míralo por ti mismo – dijo señalándole un edificio

VG: ¡Pero, si es..la Corporación Cápsula!

GK. Exacto, estamos en el jardín de atrás...¿qué acaso no recuerdas tu propia casa?

VG: Es que...todo es distinto...está como cuando llegué aquí

GK: Sí, volvimos nueve años en el tiempo

VG: ¿Nueve años?...Eso quiere decir que yo debo estar... – dijo aproximándose a una ventana

GK: Sí, estás por ahí, hoy es Navidad – dijo poniéndose a su lado

VG: Pero...¿por qué diablos me trajiste aquí? ¿cómo hiciste para retroceder el tiempo?

GK: ¡Ay! Eso no me lo preguntes a mí, deberías decírselo al Supremo Kaioh Sama

VG: ¡Qué a ése! ¿qué tiene que ver con todo esto?

GK: Mucho, el me pidió que te trajera hasta aquí

VG: ¡Oye! Antes, explícame cómo te convertiste en una ilusión

GK: Eh...¡Mira ahí está Bulma! – dijo señalando dentro de la casa

VG: ¿Eh? – prestando atención

 

En la sala estaba Bulma acomodando unos regalos debajo de un arbolito de Navidad. Vegeta tenía razón, la casa lucía distinta, tal y como había estado hace 9 años.

 

VG: ¿Qué hace?

GK: ¿No lo ves? Está acomodando regalos

VG: Seguramente son para ese niño, ya le he dicho que lo tiene muy consentido

GK: No, Vegeta, no son para Trunks. Recuerda que regresamos el tiempo, tu hijo aún no nacía...Tal vez está por nacer ¿no?...bueno, sólo tú sabes eso – dijo poniéndole cara de complicidad

VG: ¡Cállate! Tú qué sabes de eso – le gritó muy ruborizado

GK: Bueno, recuerda que yo tengo dos hijos...

 

Continuaron viendo desde la ventana. Bulma se había ido y ahora el que entraba era Vegeta.

 

VG: ¡Qué demonios! – sorprendido - ¡Ése soy yo!

GK: Sí y mira lo que vas a hacer

 

El Vegeta de adentro, se acercó al árbol de Navidad, seguido por Bulma; la chica se inclinó para darle uno, muy grande, envuelto en un papel azul. Él lo tomó con indiferencia y rasgó la envoltura, después abrió la caja vaciando su contenido. Un traje nuevo de pelea y ropa casual era el regalo. Bulma lo miraba como si esperará un gran abrazo, pero en lugar de eso, Vegeta se dio la vuelta, sin mirarla y salió de la casa rumbo a la cámara de gravedad, sin darle las gracias. La pobre chica se quedó muy decepcionada y se sentó en un sillón a llorar.

Goku y el Vegeta de afuera miraban todo muy sorprendidos, Vegeta recordó perfectamente ese día, lo que había hecho y como había tratado a Bulma.

 

VG: Así que lloró – musitó muy sorprendido

GK: Fuiste muy frío con ella

VG: ¿Qué mas querías? Yo estaba entrenando para destruir a esos androides, no tenía tiempo para esas cosas

GK: Lo sé, nosotros también entrenamos, pero no fue motivo para dejar de vivir la vida, por supuesto que estábamos muy intranquilos, pero la mejor forma de olvidar era divirtiéndonos

VG: Para que lo sepas, esa misma noche acepté cenar con ella, porque sus padres no estaban. Es mas, hasta me dio un abrazo de buenas noches – dijo poniéndose rojo

GK: Bueno, sí, tienes razón, el Supremo Kaioh Sama me lo dijo, pero de todas formas tú aún no la amabas ¿no?

VG: ¿Por qué tengo que decirte todo esto? ¿Qué te importa si la amaba o no?

GK: Porque son tus buenas acciones Vegeta, todo lo que has hecho por amor

VG: ¡Bah! No sé porqué me trajiste a aquí, no entiendo nada, así que mas te vale regresarme al tiempo normal y explicarme todo

GK: No puedo, porque hay más cosas que ver

 

Diciendo esto, volvieron a desaparecer del lugar. Nuevamente todo se hizo confuso y esta vez aterrizaron en otro terreno. Parecía más reciente, sin duda no habían cambiado de sitio, sino de tiempo. Aquella era la misma Corporación Cápsula de la cual Goku lo había sacado.

 

VG: ¿Y ahora? – dijo aproximándose a la misma ventana

GK: Esto es lo que pasó hace apenas una hora

VG: ¿Qué rayos pasa Kakarotto?

GK: Ya te dije que es un recorrido por tu vida, desde que vivías con Bulma

VG: ¿Para qué hacemos esto?

GK: Después de esto te darás cuenta

VG: Ya estoy cansado de acertijos...voy a ir con Bulma para saber que es lo que pasa

 

Vegeta fue directo a la puerta principal y dio de golpes, (sabiendo que hay timbre ^_^!) pateaba y gritaba a Bulma.

 

GK: Nadie te va a escuchar

VG: ¡Maldición! ¡¡Trunks ven acá!! – dando de patadas a la puerta

GK: Ya te lo dije, nadie te va a escuchar

VG: ¡¡¡Ya dime qué ganas con todo esto!!!

GK: Yo nada, pero tú sí, sólo te hago un favor

 

En eso, Bulma estaba conversando con Trunks, los dos arreglaban la casa con adornos navideños, tal y como Vegeta los había dejado, antes de irse a dormir. Goku jaló a Vegeta y lo llevó a la ventana para que oyera la conversación.

 

TK: Mamá, ¿porqué actúa así papá?

BL: No lo sé, debe estar muy enojado...Pero no le hagamos caso, hay que seguir adornando

TK: Sí...mañana vendrá Santa Claus y tiene que ver la casa muy bonita ¿verdad?

BL: Claro, además ¿te portaste bien?

TK: Sí

BL: ¿De verdad?

TK: Sí mamá, ¿acaso crees que yo me puedo portar mal?

BL: No, tú para nada – irónicamente

TK: Espero que Santa le traiga algo a papá

BL: Eh...

TK: Pero él no se ha portado muy bien...siempre que se enoja me grita, así que no creo que le dé algún regalo

BL: Eh...sí, pero recuerda que nosotros le compramos un regalo, además ya te dije que Santa Claus no trae obsequios a los adultos, sólo a los niños

TK: ¡Ah, sí! Entonces, mi papá no tiene porqué preocuparse, nosotros le vamos a dar un regalo genial

BL: ¡Sí, le va a gustar mucho!

 

Afuera...

 

VG: Trunks y Bulma, me compraron algo...

GK: Sí, aunque tú no creas en nada, ellos te van a dar un regalo

VG: Trunks se ve muy emocionado, en verdad espera a ése viejo panzón

GK: Así son los niños, deberías de ser más apacible con él, después de todo es tu hijo

VG: ¡Oye! Por supuesto que soy amable con él

GK: Sí, de eso no me queda duda, luego de haber vivido lo de Boo...pero me refiero a que cuando te enojes no descargues todo tu coraje con él, ni con Bulma, ellos te adoran

VG: Entonces, no les importó que yo los haya regañado antes

GK: En lo absoluto, lo único que te puedo decir ahora, es que disfrutes a tu familia, cada época del año que pases con ellos vívela al máximo, ya has estado en el infierno sufriendo, pero ahora estás de vuelta, aprovéchalos. Yo no gocé de mi familia durante 7 años, y de verdad sufrí mucho extrañándolos...Toma mi consejo y demuéstrales todavía más tu amor...

VG: Kakarotto...yo

 

Si Goku le hubiera dicho esto a Vegeta cuando él lo odiaba intensamente, seguro ya hubiera recibido un fuerte golpe, pero en este momento Vegeta se sentía muy mal como para reclamarle, esas palabras, aunque no lo quisiera aceptar, lo conmovieron mucho. Cuando se volteó para darle las gracias a Goku, él ya no estaba, su imagen se había desvanecido, se encontraba solo, en la fría nieve.

 

VG: ¿Dónde estás? – dijo mirando a todas direcciones

¿?: Él se fue, ahora me toca a mí – dijo la voz grave de Piccoro

VG: ¡Piccoro! ¿qué haces aquí?...Kakarotto acaba de desaparecer

PC: Ése no era Goku, sólo fue una ilusión

VG: ¿Otra vez? Seguro tú también me vas a decir que eres un espejismo

PC: Así es, ahora sígueme que tenemos que ir a otro lugar

VG: ¿A dónde?

PC: Sígueme

VG: ¡Momento! Sí ése tal Supremo Kaioh Sama me está jugando una mala broma, ya verá que...

PC: No te atrevas a insultarlo, además esto no es una broma. Sígueme

 

Pero no fue necesario, las imágenes volvieron a rotar alrededor de Vegeta mareándolo. Piccoro lo había llevado a un lugar.

 

PC: Llegamos

VG: Esta es...

PC: La casa de Goku

VG: ¿Por qué me trajiste aquí, nameku?

PC: Eso me pasa por hacerte favores... – se lamentó – la razón de estar aquí es debido a una noticia terrible

VG: ¿Qué noticia? – pero cambió su mirada hacia la puerta, que estaba entreabierta

PC: ¿Qué esperas? Entra

VG: Más vale que no sea una burla – gruñó y se metió a la casa

 

Ya adentro, vio la sala completamente oscura. Luego se fijó en los sillones, estaban desgastados y dos personas se encontraban sentadas ahí. Gohan y Videl lloraban en silencio.

 

VG: ¿Qué les sucede? – dijo acercándose a ellos, pero no hubo respuesta

PC: No te pueden oír

VG: Entonces dime tú

 

Pero se vio interrumpido por Bulma que salía de un cuarto de la casa, con Trunks a su lado. El chico había crecido mucho, parecía un joven de 18 años, más o menos. Vegeta se sorprendió al verlos salir con lágrimas en los ojos.

 

VG: ¡Eh!...Pe…pero ¿Trunks? ¿Acaso regresó Trunks del futuro?

PC: No, ése que ves es Trunks tu hijo pequeño. Hemos ido del presente al futuro, ahora ya ha crecido bastante, se parece a ti

VG: Pero...¿por qué lloran ellos dos?

PC: Mira en esa habitación – dijo señalando un cuarto

 

Vegeta entró a inspeccionar y encontró a Milk a lado de una cama, llorando desconsoladamente, Goku tomando una mano, de otro joven: Goten, yacía en una cama, sin duda también había crecido.

 

VG: Ése es Goten – dijo sorprendido

PC: Sí, está en sus últimos minutos de vida

VG: Pero...¿qué le pasó?

PC: Tú

VG: ¿Yo qué?

PC: Hubo una batalla, un nuevo enemigo apareció, eras el único que estaba consiente, los demás quedaron muy mal heridos, hasta Goku, sólo Goten y tú fueron los últimos en quedar en la pelea. Ése enemigo apuntó con una energía gigantesca a Goten, eras el único que podía salvarlo, pero...

VG: ¿Qué?

PC: Lo dejaste morir, no interviniste y todo por tu orgullo

VG: ¿Yo hice eso?

PC: ¿Lo ves ahora?

VG: Pero...yo no pude haber hecho eso...En realidad...yo...¡Maldición! La verdad es que el hijo de Kakarotto no me caía tan mal...

PC: Ahora ya es tarde, por seguir siendo un antipático esto sucedió, y lo peor de todo es que hoy es Navidad, Goku no volverá a sonreír como antes

VG: Pero, las esferas, aún quedan las esferas del dragón, pueden pedir que reviva...Yo no pude haber sido el culpable

 

El Saiya jin miraba la gran tristeza de Goku y por primera vez lo vio llorar. Observó que la cara infantil que siempre tenía, se demacraba conforme Goten daba los últimos suspiros.

 

VG: Kakarotto, yo lo siento mucho – dijo acercándose a Goku, pero éste no lo vio

¿?: No puede oírte ¿hasta cuándo vas entender? – dijo una voz ronca

VG: ¿Piccoro? – se giró para cerciorarse de que el nameku seguía ahí

 

La imagen de Piccoro se desvanecía dejando ver a un tipo, era un verdugo, un hombre enmascarado. De pronto la habitación desapareció y Vegeta se vio en medio de un cementerio.

 

VG: ¡Qué rayos pasa! ¿dónde estoy?...Grrr...¡Piccoro!

 

El verdugo estaba parado a su lado, señalándole un camino. Vegeta no podía creer lo que veía, Goku, Milk y Gohan venían seguidos de todos los amigos, avanzaban cabizbajos.

En un lugar del cementerio vio a Bulma y Trunks. El chico sostenía a su madre, que sollozaba desconsolada. Pudo notar que aún estaba en el futuro.

Fastidiado de tanto misterio fue corriendo y vio que miraban una sepultura. Lo primero que pensó fue en Goten.

 

VG: Goten – suspiró, lamentándose - ¿Así que finalmente...murió?...Pero yo...ni siquiera sé lo que hice

¿?: El chico no murió

VG: ¿Eh? – mirando al verdugo –

 

Luego éste le señaló hacia donde Goku y los demás iban caminando, y pudo ver perfectamente que en la fila también iba Goten, repuesto totalmente.

 

VG: ¡Qué! ¡no puede ser!...entonces...¿quién es el que está aquí?

¿?: Tú

VG: ¡¡QUÉ!! – dijo fijándose en la inscripción que tenía el cemento

¿?: Pagaste lo que debías, sólo ellos dos, las personas que antes despreciabas, te están llorando. Si las quisiste, muy pocas veces se los demostraste

VG: ¡¡No!! ¡¡Esto no puede estar pasando!!

 

Efectivamente el rótulo de la sepultura decía su nombre:

 

VEGETA

 

¿?: Pero aún no estas ahí

VG: ¡¡Qué!!

 

Todo se oscureció, Bulma y Trunks se perdieron de vista. Sólo estaba iluminada la sepultura, donde el verdugo se puso  frente a Vegeta.

 

¿?: Ahora vas a quedar ahí encerrado

VG: ¡¡Qué!!

¿?: Paga las que debes

 

La tierra se abrió, dejando ver llamas y fuego, almas quejándose y un calor intenso le llegaba a los pies.

 

¿?: Conocerás el verdadero infierno

VG: ¡¡No!! ¡¡Espera!! Yo no quise matar a Goten...no sé lo que ocurrió, pero seguramente fue un error...¡¡Bulma!! ¡¡Trunks!! ¡dónde están! ¡¡Yo los amo, se lo juro!! ¡¡¡Morí por ustedes y lo volvería a hacer!! ¡¡¡PERDÓN!!!

¿?: Muy tarde

VG: ¡¡¡¡NOOOOO!!!! – gritó Vegeta cayendo al vacío, aproximándose a las llamas

 

Sentía como se quemaba poco a poco, todo se nubló y parecía que el cuerpo le iba a estallar.

 

VG: ¡¡¡¡NOOOOO!!!! – se quejaba

BL: ¡Vegeta! ¡Vegeta!...¡Despierta! estás soñando – decía Bulma, mientras le pegaba en la mejilla

VG: ¡¡No!! – gritó por última vez sentándose en la cama - ¡Eh! ¿dónde estoy?

BL: ¿Estás bien? ¡Por Dios, estás empapado de sudor!

 

Evidentemente todo había sido una ilusión. Vegeta estaba sano y salvo en su habitación, junto a su esposa, algo que anteriormente no creyó volver a hacer. La luz del sol, le indicó que ya había amanecido, y sin duda esta noche sería Navidad.

 

VG: ¿Qué pasó? Kakarotto, Piccoro, el verdugo...¿dónde están?

BL: ¿De qué hablas?

VG: Ellos, ellos...me llevaron por varios lugares...al último...yo...¡Estoy vivo! – dijo saliendo rápido de la cama para asomarse a la ventana - ¡¡Dónde están!!

BL: Vegeta, cálmate, seguramente soñaste

VG: Pero, todo parecía real...Te vi a ti, a Trunks...Dime ¿cuántos años tiene el niño?

BL: ¿Cómo que cuántos años tiene? – exclamó divertida - ¡Pues ocho! ¿qué te pasa?

VG: ¿Ocho? ¿Segura?

BL: ¡Por supuesto que sí! Vegeta, estás actuando muy extraño

VG: Entonces, todo fue un sueño...

 

En ese instante entró Trunks, con su pijama de copos de nieve, gritando a todo lo que le daban los pulmones.

 

TK: ¡¡¡Está nevando!!! – dijo acercándose a la ventana donde estaba Vegeta. La abrió y se asomó al balcón

BL: Trunks, ve a ponerte otra ropa y podrás salir

TK: ¡¡¡Está nevando!!! – decía divertido tomando todo los copos que podía con la mano

BL: ¡Qué niño! Voy a prepararles el desayuno – dijo saliendo de la cama

VG: Oye Trunks... – lo llamó Vegeta

TK: Sí papá – dijo acercándose –

VG: ¿Hoy es Navidad?

TK: Sí

VG: ¿Y ya hiciste tu carta a Santa Claus?

TK: ¡Qué! – exclamó muy sorprendido por la pregunta de su papá

VG: Sí, ¿ya la hiciste? Porque ése viejo panzón llega hoy por la noche

TK: ¡Sí ya la hice!

VG: ¿Y qué le pediste?

TK: Un juego nuevo de video, juguetes...esas cosas...¡Ah! y una bicicleta

VG: ¿Una bicicleta?

TK: Sí, ayer vi una en el centro comercial

VG: Ah...

BL: ¡Trunks! ¡Vegeta! ¡el desayuno está listo!

TK: ¡Ya voy mamá! – salió corriendo

VG: ¿Así que una bicicleta? – pensaba

 

Ese mismo día los muchachos llegaron a comer, tal y como habían acordado. Primero se sentaron en la sala a platicar, mientras Goten y Trunks jugaban. En todo ese tiempo no vieron a Vegeta para nada, sólo Goku preguntó por él, pero Bulma le dijo que no sabía adónde había ido, y es que el saiya no avisó a nadie.

La platica estaba de lo más entretenida, pero como siempre Goku estaba fuera de lugar, así que salió a la terraza a tomar aire fresco. Cuando sintió un Ki muy poderoso acercándose, de inmediato reconoció a Vegeta. Venía volando con un paquete grande en las manos.

 

VG: Ah...Kakarotto, ya llegaste

GK: Hola Vegeta – dijo sonriendo con curiosidad - ¿Se puede saber lo que traes ahí?

VG: Eh...es algo...

GK: Ah, ya veo seguramente es la comida ¿verdad? ¡Bulma había dicho que comeríamos algo realmente fabuloso! Pero no me imaginaba que así de grande

VG: No, no es la comida

GK: ¿Entonces?

VG: Grr...es un regalo

GK: ¿Regalo?

VG: Sí ¿contento?

GK: Bueno, es que me sorprende que hayas comprado uno...ayer tú dijiste que...

VG: ¿Qué importa lo que haya dicho?

GK: ¿Para quién es?

VG: ¡Qué te importa!

GK: ¡Ah, vamos Vegeta! ¡Dime!

VG: Grr...ya deja de quitarme el tiempo, a un lado – dijo abriéndose paso. Inspeccionó adentro, se fijo si no venía nadie, pero sintió el Ki de Goten aproximarse, así que corrió a esconder el paquete debajo de una mesa de jardín en la terraza

 

Goten llegó corriendo a Goku.

 

GT: Papá, ¿me darías dulces?

GK: Lo siento Goten, ya no tengo

GT: Ahh... – se lamentó y salió del lugar

 

Vegeta fue rápidamente a sacar el paquete, estaba a punto de entrar...

 

GK: Es para Trunks ¿verdad?

VG: ¿Eh? – dijo mirándolo de reojo - ¿Cómo lo supiste?

GK: Bueno, por la forma en que lo escondes

VG: Sí es para él...

GK: ¡Qué bueno que decidiste comprarle algo!

 

Vegeta sólo dio una mirada a Goku y se metió en la casa, cuidando que nadie lo viera, afortunadamente lo logró, escondió el regalo en un armario donde sabía que Bulma guardaba los demás.

Salió nuevamente sin ser visto y fue directo a la terraza, pensando que no se encontraría a Goku, pero estaba equivocado. Ahí estaba él, recargado en un barandal.

 

GK: Llegaste justo en la comida – dijo sonriendo

VG: ¿Crees que te iba a dejar todo a ti?

GK: Jeje...¿cómo lo supiste?

 

Hubo un silencio entre los dos. Vegeta se sintió muy extraño al ver a Goku, desde su sueño no había dejado de pensar en todo lo que pasó y lo que le mostraron, parecía todo tan real.

 

VG: Eh...Kakarotto

GK: ¿Mmm? Dime Vegeta – dijo volteándolo a ver

VG: Eh...tú...tú...¿qué hiciste ayer en la noche?

GK: ¿Eh?...dormir, qué más puedo hacer

VG: De casualidad no saliste, eh...quiero decir...Sólo dime algo ¿fue real?

GK: ¿Fue real qué?

VG: Lo de ayer...por la noche

GK: No entiendo qué dices

VG: Ah...¿no recuerdas?

GK: Ya te dije que no sé de qué me hablas

VG: Ah...entonces fue todo un sueño – musitó

GK: ¿Qué?

VG: ¡Nada! Ya me voy

GK: ¿No comerás?

VG: Tengo otras cosas que hacer, sólo no le digas a Bulma que estuve aquí

GK: Sí, adiós

 

Vegeta avanzó unos cuantos paso y luego se volvió a Goku.

 

VG: Kakarotto

GK: ¿Eh?

VG: Feliz Navidad – salió

GK: ¿Qué? ¿de verdad Vegeta dijo eso? – pensaba muy sorprendido - ¿Y ahora, qué le pasó?

 

Aún pensativo, Vegeta se dirigía a su recámara, cuando inevitablemente pasó frente a la de Trunks. Donde vio a él y Goten jugar. Recordó la segunda compra que había hecho y llamó a uno de los niños.

 

VG: Goten, ven aquí – dijo entrando a la habitación, dejando a Trunks muy sorprendido

GT: ¿Si señor? – dijo Goten afuera

VG: Toma – dijo entregándole una bolsa de dulces

GT: ¡Qué! ¿Para mí? – preguntó sorprendido

VG: Sí, tómalos – dijo poniéndoselos en las manos - Te encantan los dulces ¿no?

GT: Sí, señor ¡Muchas gracias!

VG: Bueno, ahí los tienes – dijo alejándose del niño

GT: ¡Señor Vegeta!

VG: ¿Qué?

GT: ¡Feliz Navidad!

VG: Gracias – salió

 

Por casualidades del destino, fue primero Vegeta quien le deseo feliz navidad a Goku, y ahora el hijo de éste se lo decía a él. Goten quedó muy contento. De alguna manera, Vegeta quiso ser amable con el chiquillo, por lo de la alucinación.

Cuando estaban todos en la mesa, listos para comer, Goten se dirigió a Goku muy bajito.

 

GT: Papá...mira – dijo enseñándole la bolsa

GK: ¿Quién te dio eso?

GT: El señor Vegeta

GK: ¿Qué? ¿Vegeta? – dijo sorprendido pero en voz baja

GT: Sí

GK: ¿Por qué?

GT: No lo sé, sólo me los dio, dijo que sabía que me gustaban los dulces

GK: ¿Seguro que te los regalo?

GT: Sí

GK: ¡Vaya que me sorprende Vegeta!

GT: ¿Qué hago?

GK: Puedes quedártelos, pero no le digas a nadie quién te los dio

 

Goku, pensaba que quizá es lo que hubiera querido Vegeta, después de tanto tiempo de conocerlo, era casi posible pensar como él.

Pasadas las horas, todos se iban a sus casas para pasar la Navidad.

 

GK: Bulma, me despides de Vegeta

BL: Sí claro, sólo que no sé en dónde anda

GK: Ah, por ahí debe de estar. Nos vemos

BL: Adiós Goku

 

Bulma terminó de despedirse de los demás. Pasaron un par de horas en los que Vegeta logró esconderse en un sitio donde nadie lo viera. Al fin llegó la hora de abrir los regalos, Trunks estaba contentísimo, pero a la vez tenía una cara de fastidio, ya que Bulma lo obligó a ponerse un traje de noche para la ocasión.

 

TK: Ya mamá, no quiero ponerme esta cosa

BL: Eres igualito a tu padre – decía mientras le ordenaba la ropa – Espero que él también se haya puesto su esmoquin, bueno si es que se le ocurre aparecerse

TK: Ya – dijo saliendo de la habitación

 

Pero en su camino se topó con Vegeta, que sorprendentemente llevaba el frac.

 

VG: ¿Qué te pasa enano?

TK: ¡Papá! ¿Dónde estabas?

VG: Ah...por ahí

BL: ¡Ah! ¿dónde te habías metido? – dijo a su encuentro

VG: ¿Qué acaso no vamos a cenar?

TK: ¡Sí! ¡ya tengo mucha hambre!

BL: Bueno, pues no se diga más, a cenar

 

Los tres bajaron y cenaron. Los dos saiyas devoraban todo lo que podían, para no hacerla más larga, fueron directo a abrir regalos, donde Bulma le dio una torre de paquetes a Trunks. El niño estaba súper contento.

 

TK: ¡Wow! ¡Qué bien! ¡Genial!...¡Súper! – decía despedazando envolturas

BL: Qué bueno que te gustaron

 

Vegeta estaba recargado en uno de los muros, mirando a su hijo. No habló hasta que Trunks hubo terminado de abrir los obsequios.

 

BL: Ya es demasiado tarde, vamos a dormir

TK: No, yo aún no tengo sueño

BL: Ya recibiste todo tus regalos, es justo que ahora vayas a la cama

VG: ¿Seguro que son todos los regalos, Trunks?

TK: ¿Eh?

BL: ¿Cómo?

VG: Me extraña que siendo tú tan curioso, como tu madre – Bulma lo miró con ojos asesinos – No te hayas fijado en más lugares

TK: ¿Qué?

BL: ¿Qué quieres decir?

VG: Sígueme – dijo dirigiéndose al armario – Ábrelo

 

Ni tardo ni perezoso Trunks abrió la puerta y se encontró con la bicicleta que antes Vegeta había rechazado. La sacó con tanta euforia que Vegeta no pudo evitar sonreír.

 

BL: Oye Vegeta ¿tú se la compraste?

VG: Bueno...eh...sí

BL: ¡Qué!

VG: No importa ¿te gustó? Porque no pienso devolverla

TK: ¡Me encantó! – dijo montándose en ella

BL: No lo puedo creer

TK: ¡Gracias papá!

 

Vegeta le revolvió el cabello y Trunks muy contentó fue a guardar su nueva bici. Bulma no podía dar crédito a lo que hizo Vegeta. Por primera vez en su vida, aceptaba la Navidad, tal y como era.

 

A la mañana siguiente...

 

TK: ¡¡Mamá!! –gritaba Trunks muy contento en la sala

 

Vegeta y Bulma bajaron a ver lo que sucedía. Se dieron cuenta de que Santa Claus, había llegado a la Corporación Cápsula, y también dejó unos regalos para Trunks. En total debían ser unos 20 regalos los que Trunks había acumulado la noche anterior y ésa mañana.

 

TK: ¡¡Papá!! ¡Hay una caja para ti!

VG: ¡Qué!

BL: ¿Cómo dices Trunks?

TK: Sí, encontré una caja que dice: “Príncipe Saiyajin”

BL: Jaja

VG: ¡Oye!

BL: Perdón...

 

Vegeta extrañado tomó una pequeña cajita, la inspeccionó por fuera y miró a Bulma pensando que ella era la causante de todo. Pero en cambio ella se encogió en hombros, ni siquiera sabía qué era lo que contenía el regalo.

Vegeta abrió la caja y miles de destellos luminosos salieron del interior, constituyendo estrellas en el techo de la casa, se formaron unas palabras: Feliz Navidad.

 

BL: ¡Wow!

VG: ¡Pero quién mandó esto!

TK: ¡Genial, papá!

 

De pronto toda la iluminación se desvaneció y la cajita también, dejando una nota en las manos de Vegeta.

 

VG: ¿Y esto?

BL: ¿Qué dice?

TK: ¡Dinos!

 

Vegeta la tomó y comenzó a leer:

 

Para mi amigo especial, Vegeta:

¡Qué tengas una Feliz Navidad!

 

Con cariño: Santa Claus

 

 

Bulma le sonrió a Trunks y éste le devolvió la sonrisa. Vegeta también lo hizo y le frotó los cabellos a Trunks, mientras que a Bulma le dio un pequeño beso.

Quizá Santa Claus existe...

 

 

 

 

FIN

 

Clásico cuento navideño.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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