|
(XIII. HIETZING) SCHÖNBRUNN
El palacio de Schönbrunn es la joya del distrito
de Hietzing y una de las principales de Viena. A continuación damos un
breve paseo por sus jardines. Sus puntos principales (que he señalado
con números en el dibujo tomado de la página web del palacio) son: 1
gran parterre, 2 laberinto, 3 fuentes de Neptuno, 4 ronda oriental con
náyade, 5 glorieta, 6 jardín botánico, 7 casa de las palmeras, 8
zoológico, 9 Orangerie (sala de conciertos) y 10 ronda occidental con
náyade (originalmente en el centro del 1).

Para cruzar este agradable jardín se puede salir
del metro (U 4) en Schönbrunn y entrar por
la puerta de Meidling (Meidlinger Tor, abajo del 9) y retomarlo después del paseo en la siguiente estación
(Hietzing, debajo del 6).
Como se puede ver en este gráfico (que está
orientado de norte a sur, es decir al revés que el anterior), buena
parte del jardín está situada al sur de la glorieta (rayita rosa entre
dos lagos) y no es accesible al público (más al sur están los
cuarteles de María Teresa): existe un proyecto para habilitar también
estos terrenos como jardín.
Como enseguida puede comprobar el visitante, los
jardines de este palacio son lugar de encuentro (sobre todo a primera
hora de la mañana y durante el fin de semana) de deportistas y en
general gente que espera que corriendo se quitará unos kilos de encima.
Aquí vemos a un par de féminas que han terminado su ejercicio matutino
junto a la puerta de Meidling. 
El visitante se encontrará enseguida con un
interesante elemento de la fauna de Schönbrunn: las ardillas, que
enseguida se acercan al transeúnte para ver si lleva algo de comer,
pero que no se toman mucho tiempo para dejarse fotografiar si no hay
remuneración, como era el caso del autor de esta página.
Una vez pasada la primera fuente (ronda oriental
con náyade), llegamos en paralelo al palacio por la "avenida
oscura" (Finstere Allee) hasta el gran parterre, y mirando hacia el
norte veremos el palacio;

mientras que si miramos hacia el sur veremos la
fuente de Neptuno y la glorieta.

Siguiendo por la Finstere Allee nos encontramos
con la segunda náyade, a la que no prestan mucha atención los patos,
más preocupados por refrescarse.

Aunque curiosamente no aparece mencionado con un
nombre especial, en el
siguiente tramo de la Finstere Allee a medio
camino entre esta fuente y el jardín botánico, hay una rotonda con centenares de rosales, en su
mayoría de tipos distintos (llevan el nombre escrito). El rosal de la
izquierda se llama armonía y el de la derecha, Sonia. El encanto de
estas plantas es tal que siempre hay alguien disfrutando de su aroma,
como por ejemplo esta señora, que deja que su marido siga corriendo,
como si lo de adelgazar no fuera con ella, y se pone a curiosear. De
todos modos, no sólo los que tienen que guardar la línea saben
apreciar la hermosura de este rincón: también puede ser un buen sitio
para hacer punto, como nos muestra la abuelita que se ve en la foto de
más abajo.


Y
por fin llegamos al final de la Finstere Allee, tras su intersección
con la Kastanienallee, desde donde podemos contemplar la casa de las
palmeras (detrás de la cual está el zoológico), con permiso de los
aficionados al trote.
Aquí
tenemos a una señora que ha optado por ver las palmeras desde fuera, se
ve que no tiene dinero para pagarse la entrada.
Desde
el jardín botánico podemos ver la iglesia de Hietzing...
... y en el centro del jardín este reloj de sol,
que funciona...
Una panorámica del jardín botánico...
...
y un carromato para pasear turistas.
Un último vistazo, ya desde fuera del jardín,
con un perfil de Schönbrunn en la Hietzingerallee...
Y
antes de entrar en el metro, la mirada melancólica de esta vienesa. La
princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa? De momento, tiene un
teléfono móvil. Es que nuestra juventud cada vez es más inconformista.
CONEXIONES:
Palacio
de Schönbrunn: página en alemán, inglés e italiano, desde aquí
animamos a los responsables a poner una paginita en castellano.
Seguir |