Este art�culo no vende panes de c�sped, pero ofrece, gratis, algunos pedacitos de f�tbol. Campeones Brasil no pudo ser pentacampe�n. Adidas, s�. Desde la Copa del '54 que Adidas gan� cuando gan� Alemania, �sta es la quinta consagraci�n de los seleccionados que representan la marca de las tres barras. Adidas levant�, con Francia, el trofeo mundial de oro macizo y conquist�, con Zinedine Zidane, el premio al mejor jugador del campeonato. La empresa rival, Nike, tuvo que conformarse con el segundo y el cuarto lugar, que obtuvieron sus selecciones de Brasil y Holanda. La estrella de Nike, Ronaldo, no se luci� demasiado. Una empresa menor, Lotto, dio el batacazo con la sorprendente Croacia, que entr� tercera. Seg�n un reciente estudio cient�fico publicado por el Daily Telegraph de Londres, los hinchas segregan, durante los partidos, casi tanta testosterona como los jugadores. Pero hay que reconocer que tambi�n las empresas multinacionales transpiran la camisa como si fuera camiseta. Estrellas Los jugadores de f�tbol m�s famosos son productos que venden productos. En tiempos de Pel�, el jugador jugaba, y eso era todo. En tiempos de Maradona, ya en pleno auge de la televisi�n y de la publicidad masiva, las cosas hab�an cambiado. Maradona cobr� mucho, y mucho pag�: cobr� con las piernas, pag� con el alma. Cuando ya llevaba algunos a�os en las canchas, la crisis lo rompi�, y enferm� gravemente por sobredosis de �xito. El �xito espectacular de Ronaldo le permite facturar mil d�lares por hora, incluyendo las horas que duerme. En el Mundial del '98, a los veintipoquitos a�os de edad, Ronaldo sufri� una crisis temprana: convulsiones, ataque de nervios. Dicen que la presi�n de Nike lo meti� a prepo en la final contra Francia. El hecho es que jug� enfermo, y no pudo exhibir como deb�a las virtudes del nuevo modelo de botines, el R-9, que Nike estaba lanzando al mercado por medio de sus pies. Precios Al fin del siglo, los periodistas especializados hablan cada vez menos de las habilidades de los jugadores y cada vez m�s de sus cotizaciones. Los dirigentes, los empresarios, los contratistas y dem�s cortadores del bacalao ocupan un espacio creciente en las cr�nicas futboleras. Antes, los pases se refer�an al viaje de la pelota de un jugador al otro; ahora, los pases aluden m�s bien al viaje del jugador de uno a otro club o de un pa�s a otro. �Cu�nto est�n rindiendo los famosos en relaci�n con la inversi�n? Los especialistas nos bombardean con el vocabulario de los tiempos: oferta, compra, opci�n de compra, venta, cesi�n en pr�stamo, valorizaci�n, desvalorizaci�n. En el Mundial '98, las pantallas de la televisi�n brindaron espacio a la emoci�n colectiva, la m�s colectiva de las emociones, y tambi�n fueron vidrieras de exhibici�n mercantil: hubo alzas y ca�das en la bolsa de piernas. Africanos Njanka, jugador de Camer�n, arranc� de atr�s, dej� por el camino a toda la poblaci�n de Austria y clav� el golazo m�s lindo del Mundial. Pero Camer�n no lleg� lejos. Cuando Nigeria derrot�, con su f�tbol divertido, a la selecci�n espa�ola y Paraguay empat�, el presidente Aznar coment� que "hasta un nigeriano o un paraguayo pueden ponerte en tu lugar". Despu�s, cuando Nigeria se fue de Francia, un comentarista argentino sentenci�: "Son todos alba�iles, ninguno usa la cabeza para pensar". La FIFA, que otorga los premios fair play, no jug� limpio con Nigeria: le impidi� ser cabeza de serie, aunque el f�tbol nigeriano ven�a de conquistar el trofeo ol�mpico. Las selecciones del Africa negra se fueron temprano del campeonato Mundial, pero algunos jugadores africanos o nietos de africanos deslumbraron en Holanda, Francia, Brasil y otros equipos. Hubo locutores y comentaristas que los llamaban negritos, aunque nunca llamaron blanquitos a los dem�s. Sudamericanos De los equipos sudamericanos, el que m�s me gust� fue Holanda.La selecci�n naranja ofreci� un f�tbol vistoso, de buen toque y pases cortos, gozador de la pelota. Este estilo sudamericano se debi�, en gran medida, al aporte de sus jugadores venidos de Am�rica del Sur: descendientes de esclavos, nacidos en Surinam. No hab�a negros entre los diez mil hinchas que viajaron a Francia desde Holanda, pero en la cancha s� que los hab�a. Fue una fiesta verlos: Seedorf, Reiziger, Winter, Bogarde, Kluivert, Davids. Kluivert es sutil como Francescoli, y cabecea como �l. Davids, motor del equipo, juega y crea juego: mete pierna y mete l�os, porque no acepta que los negros cobren menos que los blancos en los clubes de Holanda. Franceses El padre de Zidane fue uno de los alba�iles que levantaron el estadio donde su hijo se consagr� como el mejor de todos. Zidane es de familia argelina. Thuram, elevado a la categor�a de h�roe nacional por dos golazos, naci� en el Caribe, en la isla Guadalupe, y de all� llegaron a Francia los padres de Henry. Desailly vino de Ghana, Viera de Senegal, Karembeu de Nueva Caledonia. Djorkaeff es de origen ruso y armenio. Trezeguet se cri� en Argentina. Eran inmigrantes casi todos los jugadores que vest�an la camiseta azul y cantaban La Marsellesa antes de cada partido. Una encuesta, publicada en esos d�as por Le Figaro Magazine, revel� que la mitad de los franceses quer�a la expulsi�n de los inmigrantes, pero el doble discurso racista permite ovacionar a los h�roes y maldecir a los dem�s. El trofeo mundial fue celebrado por una multitud s�lo comparable a la que desbord� las calles, hace m�s de medio siglo, cuando lleg� a su fin la ocupaci�n alemana. Peces El a�o pasado, un aviso de televisi�n de Fox Sports exhortaba a mirar f�tbol prometiendo: "Sea testigo de c�mo el pez grande se come al pez chico". Era una invitaci�n al aburrimiento. Afortunadamente, en el Mundial '98 en m�s de una ocasi�n el pez chico se comi� al pez grande, con espinas y todo. Eso es lo bueno que tienen, a veces, el f�tbol y la vida.
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