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| Por Horacio Verbitsky La Matanza s�lo conoci� un momento peor durante la hiperinflaci�n de 1989/90, cuando m�s de la mitad de la poblaci�n se cay� debajo de la l�nea de pobreza, de 500 pesos mensuales por familia tipo. Con la Convertibilidad esa cifra se redujo y en 1994 s�lo una de cada cinco personas miraba el mundo desde el dram�tico fondo de la sociedad. Pero a partir de 1995 volvi� a crecer, hasta llegar este a�o al 36,5 por ciento, o sea m�s de un tercio de la poblaci�n, seg�n los datos oficiales del Ministerio de Econom�a ordenados por Artemio L�pez. Este copioso soci�logo sintetiza as� la gravedad de la situaci�n de empleo: �Mientras su poblaci�n representa el 3,5 por ciento de la del pa�s, los desocupados residentes en La Matanza suponen el 4,9 por ciento de todos los desocupados nacionales�. Pero la desocupaci�n no es la �nica plaga. Entre quienes conservan un trabajo, la mitad gana menos de 400 pesos mensuales. Sus hijos pagan las consecuencias. Casi la mitad de los menores de 14 a�os son pobres y uno de cada siete, indigente. Es decir que 50.000 chicos no tienen acceso a las calor�as necesarias para realizar lo que el INDEC registra como �movimientos moderados�. Pese a ello, el 15 por ciento de esos ni�os pobres trabajan. Frente a semejante cuadro, es asombrosa la deserci�n de las primeras l�neas de los gobiernos nacional y provincial. Cloacas La ministra de Desarrollo Social, Graciela Fern�ndez Meijide, prefiri� viajar a la deliciosa playa de Biarritz para una reuni�n entre pol�ticos, empresarios y periodistas pagada por empresas francesas con intereses en la Argentina, entre ellas Aguas Argentinas. Uno de los talleres anunciados en el programa del Encuentro Euro-Latinoamericano de Biarritz se titula �Medio Ambiente y Tratamiento de los Desechos�; otro �Tratamiento y Distribuci�n del Agua�. Confirmaron su asistencia el presidente de Aguas Argentinas, Juan Carlos Cassagne, la mujer de cemento Amalia Lacroze, viuda de Fortabat, y el gobernador Jos� De la Sota, de C�rdoba, donde el consorcio franc�s tambi�n maneja las obras sanitarias. En cambio, rechazaron la invitaci�n el jefe de gobierno de Buenos Aires, An�bal Ibarra y el vicepresidente de la C�mara de Diputados, Juan Pablo Cafiero. Ante la estupefacci�n que produjo el viaje mientras ard�a La Matanza, el vocero presidencial declar� que se trataba de una importante reuni�n de "la Comunidad Europea". Eso no es cierto. En la carta de presentaci�n del Encuentro, el alcalde de Biarritz, Didier Borotra, escribi� que "empresarios en ambos lados del oc�ano decidieron apoyar la creaci�n de un Centro de Management Euro-Latinoamericano", al que aportaron su "apoyo" la Uni�n Europea y los ministerios franceses interesados. Ese Centro convoc� al Encuentro, cuyo prop�sito es prestar "servicios de alto valor agregado a las empresas fundadoras" y ser un puente entre "pol�ticos, empresarios, universitarios y medios". Es decir, una vulgar reuni�n de lobby empresario franc�s sobre gobernantes sudacas. Tampoco es veraz la informaci�n de que la ministra adelantar�a su regreso: el encuentro estaba fijado para los d�as 2, 3y 4 de noviembre, es decir que concluy� ayer. A lo sumo, se habr� privado de alg�n paseo por Par�s. Mientras la ministra abordaba el avi�n, la Defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Alicia Oliveira firmaba un dictamen que ayuda a entender lo que est� en juego. Oliveira recomend� al Gobierno Aut�nomo que adoptara todas las medidas necesarias para que Aguas Argentinas deje de volcar l�quidos cloacales en la red pluvial de la Ciudad, pr�ctica habitual que genera �grave riesgo para la salud de los habitantes�. El dictamen describi� tanto la forma inconsulta en que la empresa lo hace, sin siquiera pedir autorizaci�n a la Ciudad, como las graves consecuencias para la salud de la poblaci�n y la absoluta ilegalidad que implica. El contrato establec�a que la empresa deb�a realizar las obras que eliminaran esa nociva conexi�n entre ambos sistemas, pero la ex Secretaria de Recursos Naturales, Mar�a Julia Alsogaray le permiti� renegociar esas metas, postergando inversiones y maximizando ganancias. El criterio de la concesi�n de 1993 fue establecer un plan minucioso y compromisos estrictosde inversi�n para extender los servicios de aguas y cloacas a poblaciones no alcanzadas y mejorar su calidad. Quien cotizara la menor tarifa para los usuarios recibir�a gratis todos los bienes de Obras Sanitarias y su enorme mercado cautivo. Esas tarifas no podr�an aumentar durante los primeros diez a�os de la concesi�n. En cambio, estaba prevista su reducci�n, durante las revisiones quinquenales ordinarias. Pero desde el momento de la concesi�n ya crecieron el 47,5 por ciento, y ahora la empresa va por m�s. Aguas tiene pendiente una nueva renegociaci�n con el Estado Nacional. El ministro de Econom�a Jos� Machinea autoriz� un nuevo aumento de la tarifa, del 9 por ciento, lo cual colma las aspiraciones de la empresa. Lo anunci� junto al subsecretario de Financiamiento Externo, Julio Dreizzen, quien antes de acceder a ese cargo fue Director del Banco de Galicia, socio de los franceses en Aguas Argentinas. El Ente Regulador (en el que tambi�n hay representantes de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires) cuestiona ese incremento y tambi�n hay resistencia en la C�mara de Diputados, lo cual explica el esforzado lobby de los franceses y torna tan dif�cil de digerir el viaje de la ex profesora de franc�s Rosa Castagnola. Medio Ambiente qued� en su �rbita pero no participa en la negociaci�n con la empresa, que qued� en manos de la Secretar�a de Recursos H�dricos del ministerio de Econom�a. No obstante, basta imaginar qu� efectos tendr�a la palabra de la Ministra de Medio Ambiente si dijera cosas similares a las que sostuvo la Defensora del Pueblo. Ambas mujeres tienen historias similares: vienen del movimiento en defensa de los derechos humanos y militaron en el Partido de la Democracia Popular que fund� Carlos Auyero. Pero s�lo una ha preservado la coherencia entre pasado y presente y, por eso, tiene futuro. La ley del hampa El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Carlos R�ckauf, deleg� la gesti�n del conflicto de La Matanza en el vice Felipe Sol�, para dedicarse a la campa�a proselitista que espera lo conduzca hacia la Casa Rosada, con propaganda irresponsable sobre la inseguridad y sus recetas m�gicas para combatirla. R�ckauf propicia la derogaci�n de la ley denominada del 2x1, por la cual una persona no puede ser privada de su libertad por m�s de tres a�os sin que un juez la condene. El gobernador pretende que de otro modo 7.000 de los 12.000 presos de la provincia quedar�an en libertad, dato originado en su voluntad de impactar a cualquier costo y sin sustento en estudio alguno sobre la situaci�n procesal de esas personas. Lo que se ha cuidado de decir es que esa ley fue promulgada por Menem en 1994, luego de un dictamen favorable del ministerio del Interior, ocupado entonces por el mismo R�ckauf. Con 6.924 personas detenidas en las c�rceles de la provincia y 5.188 en las comisar�as, los motines, las fugas, los malos tratos, son el pan cotidiano y fuente de todo tipo de negocios sucios, como la venta de visitas, escapes, salidas y libertades. El jueves el Senador Eduardo Sigal pregunt� si la polic�a estaba capacitada para custodiar a los detenidos. Con el mismo tono cansino que le permiti� atravesar sin sobresaltos una interpelaci�n en la cual sus respuestas fueron escandalosas el ministro de Seguridad Ram�n Ver�n dijo: �No. ��Y qu� se hace? �Se soporta. Como todos sus antecesores, Ver�n afirm� que la soluci�n era construir nuevas c�rceles, lo cual incrementar�a la cantidad de efectivos volcados a la seguridad. La experiencia de la �ltima d�cada indica que esas promesas no se cumplen, porque la seguridad es una prioridad discursiva pero no presupuestaria y los edificios no se levantan con palabras. Esimprescindible incorporar estos elementos para advertir que la consigna de R�ckauf de meter bala a los ladrones no es ret�rica. Con una pol�tica de encarcelamiento masivo y presi�n pol�tica sobre los jueces para que no la obstruyan, con la capacidad de alojamiento del sistema penitenciario tan desbordada que s�lo puede recibir al 57 por ciento de los detenidos, el mensaje es: �Salgan a matar�. Este silogismo es confirmado en los hechos. El 4 de septiembre, el padre de Adriana Zapata reclam� en la seccional 1� de Mor�n porque personal del comando de patrullas hab�a baleado a su hija, que junto con el arquitecto Lucas Mart�n Romanelli, hab�an sido tomados de reh�n por dos asaltantes. ��Sabe qu� pasa? Tenemos orden de salir a matar�, se disculp� el comisario. De los saqueos al corte Con la misma ligereza con que denuncia la ley que �l promulg�, R�ckauf se�ala la incidencia de las pol�ticas nacionales en la producci�n de la crisis de La Matanza, como si �l no hubiera sido ministro y vicepresidente del gobierno responsable de tales pol�ticas. En el torneo de reproches para determinar que el otro debe dar respuesta a los reclamos de los manifestantes de La Matanza, la Naci�n replica que su presupuesto para asistir a los desesperados de todo el pa�s es casi la mitad del que Buenos Aires tiene garantizado s�lo para el conurbano. Ambos tienen raz�n. Lo que les falta es contacto con una realidad tan acuciante que es poco propicia para la distinci�n de tales matices. Desde la oposici�n, el justicialismo instig� los saqueos que apuraron la agon�a del alfonsinismo y su eyecci�n apresurada del poder. Cuando fue gobierno reg� con polenta cada vez que vio levantarse la primera polvareda de la sublevaci�n colectiva. Hoy est� en la situaci�n intermedia: gobierna en la provincia donde se asienta el mayor polvor�n social, pero es opositor en la Naci�n. Por eso, procura conservar la mejor relaci�n posible con los reclamantes, y dirigir la fuerza de la protesta al rostro de la Naci�n. El corte anterior de la ruta culmin� el 28 de junio con un acuerdo por planes de empleo, alimentaci�n y salud que firmaron Sol� por la provincia y tres funcionarios de segunda l�nea de la Naci�n. A fin de julio comenzaron los incumplimientos de ambos. Ante los reclamos por carta documento s�lo la provincia admiti� que hab�a faltado al compromiso, mientras la Naci�n respondi� que s�lo hab�a prometido no mandar la Gendarmer�a. Desde que empez� el �ltimo corte, las respuestas han sido muy distintas. Mientras la provincia incurr�a en nuevas promesas, la Naci�n invoc� el principio de autoridad para suspender las negociaciones, acus� de pol�tica a la movilizaci�n popular y reci�n volvi� a sentarse a la mesa de di�logo con un ofrecimiento aceptable cuando advirti� que su t�ctica era inferior a a la de R�ckauf. Agendar la pobreza El objetivo del corte fue colocar temas como la pobreza y la exclusi�n en la agenda p�blica, que hasta ahora no les hab�a prestado atenci�n. Esto tambi�n puede lograrse en forma pasiva, como sucedi� con los edificios demolidos en el Barrio Ej�rcito de los Andes. El desalojo compulsivo de sus habitantes fue un acto de barbarie, alentado desde una tribuna por una multitud de punteros del incre�ble intendente Hugo Curto y celebrado como una fiesta por los siempre listos zapadores del Ej�rcito. �Ventanas tuertas, balcones vaciados, paredes desvencijadas, columnas maltrechas, y encima llueve�, escribi� un mes antes Edgardo Ariel, un hombre de 29 a�os, que vivi� all� desde los 4. �De las torres, las familias bajan pesadas heladeras, mustias, que poco enfr�an porque poco contienen. Camas marineras de pino manoseado, obsoletos y oscuros roperos. Ropas oscuras,apagadas. Cocinas de tres hornallas. Aluminio, canillas y persianas del desguace de los departamentos. Quedar sin barrio es de alguna manera el fin del mundo, de un mundo. A la urgencia de buscar vivienda, los veinte mil son esas monedas del colectivo que sirven para muy poco. Algunos se alojar�n un tiempo en casa de otros vecinos. Otros volver�n a casa de sus viejos despu�s de cuarenta a�os. Solidaridad de los pobres que es justicia por manos propias; pero manos rupestres en la caverna de los que no entran al primer mundo m�s que para limpiar por la noche. El barrio es un s�mbolo de lo que alguna vez se llam� Estado de bienestar, esa intervenci�n del estado ante la injusticia social. Ahora se soluciona con algo de liquidez que volver� al mercado, y que al pasar, empobrece. La demolici�n del barrio [fue anunciada] en una de las tantas olas de violencia [que] son la cresta de otra violencia inmensa y profunda: la ausencia de un proyecto de pa�s para todos. El mismo gobernador al que poco le importa la cantidad de balas que se disparen contra ladrones o rehenes, el compa�ero R�ckauf, prometi� terminar con Fuerte Apache. Y pensar que los m�s antiguos del barrio, esos que vinieron de la villa de Retiro, y que alguna vez so�aron llamar al complejo �Padre Mujica�, dec�an que ten�an casa �gracias a Per�n�. Implosi�n [es] una explosi�n hacia adentro. Ya sucedi�: son muchos los que explotaron por dentro, pero a causa de la explotaci�n sistem�tica de este modelo perverso. Y flamea la oscura bandera bonaerense, verde y azul: gendarme y polic�a�. Cronograma El gobierno nacional fue debidamente informado de lo que se estaba incubando en La Matanza. El l�der de la movilizaci�n, Luis D�El�a, es un dirigente hist�rico de los asentamientos de La Matanza y ex afiliado a la corriente democristiana Humanismo y Liberaci�n que conduc�an Augusto Conte y Carlos Auyero. En enero de 1997 la cooperativa de vivienda Unidad Solidaridad y Organizaci�n, que conduc�a D�El�a reuni� a 2.000 personas bajo la lluvia, para que Carlos Alvarez lanzara la campa�a electoral que culmin� con la victoria de Fern�ndez Meijide sobre Duhalde en octubre. Maestro primario, D�El�a integra la conducci�n nacional de la Central de Trabajadores Argentinos y fue uno de los 300 caminantes que marcharon desde Rosario hasta el Congreso en demanda de un shock redistributivo, mediante la creaci�n de un seguro de empleo y formaci�n de 380 pesos mensuales para todos los jefes de hogar desocupados y de una asignaci�n universal de 60 pesos por cada hijo. Tambi�n estuvo en el encuentro de la CTA con el presidente Fernando De la R�a, quien recibi� una carpeta con todos los antecedentes. Una exposici�n similar escuch� al asumir Patricia Bullrich. Es decir que la ministra de Trabajo sab�a de qu� hablaba cuando dec�a que se trataba de una protesta pol�tica organizada. Estos son sus pr�ximos pasos: La CTA, junto con la CGT/MTA, el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, la Federaci�n Agraria y la Asociaci�n de la Peque�a y Mediana Empresa, han invitado a todos los legisladores nacionales a un debate p�blico en un sal�n del propio Congreso junto al Sal�n de Pasos Perdidos, en el que plantear�n las razones del rechazo al Presupuesto 2000. La fecha es pasado ma�ana, martes 7. El martes 14 realizar�n una jornada de protesta en las provincias, con escraches a aquellos legisladores que no se hayan pronunciado por el rechazo del Presupuesto, y el jueves 23 convocar�n a una movilizaci�n sobre el Congreso cuando se trate la ley. Inconstitucional e inconsistente Los reparos de estas organizaciones al Presupuesto elaborado por Machinea son de distinto orden. Lo consideran antidemocr�tico, porque ignora propuestas de iniciativa popular, como la que avalaron medio mill�nde firmas, elaborada por la CTA. Tambi�n inconstitucional, porque convalida la rebaja del 12 por ciento en los salarios estatales, pese a la definici�n contraria de la Justicia. La rebaja salarial fue dispuesta por un decreto de necesidad y urgencia que no fue ratificado por el Congreso. Esto ocurrir�a en forma impl�cita con la aprobaci�n del Presupuesto. Adem�s de desde�ar los problemas del empleo y de la pobreza y toda propuesta de redistribuci�n de la riqueza, el Presupuesto profundiza la situaci�n recesiva al reducir el gasto primario en 700 millones de d�lares. Tampoco exhibe consistencia interna. Supone una evoluci�n del Producto Interno Bruto del 2 por ciento para este a�o y recursos tributarios proporcionales, que ya han sido negados por la realidad. El crecimiento del primer semestre apenas lleg� al 0,6 por ciento y el resultado del segundo ser� peor, con lo cual el n�mero para todo el 2.000 estar�a muy cerca de cero, aunque todav�a no se sabe si en azul o en rojo. Seg�n los economistas que estudiaron el Presupuesto, este error de c�lculo se potencia con estimaciones caprichosas para 2001. Machinea supone un incremento de la recaudaci�n del 5,8 por ciento, que en realidad es del 7 por ciento si se desagia el c�lculo err�neo para 2000. Esto casi duplica el crecimiento previsto para el PIB, pese a que la rebaja de aranceles implica una merma de ingresos de 340 millones, la supresi�n del impuesto a las altas rentas de 150 millones, y las desgravaciones aprobadas por el Congreso otros 250 millones. El razonamiento subyacente, de que mayores ganancias se convierten en inversi�n, fue desmentido una y otra vez por la experiencia nacional. Ninguna de estas observaciones afecta a Machinea, quien en la reuni�n del viernes en Olivos predic� a los legisladores de la Alianza la necesidad de una aprobaci�n r�pida del Presupuesto, por el voto un�nime de todo el bloque, como forma de disipar los nubarrones de la corrida contra el peso y las renovadas presiones dolarizadoras. De la R�a se quej� por la falta de resultados de la lucha contra el contrabando, que al asumir decidi� encabezar en persona, y otros asistentes se�alaron que el Presupuesto no contempla la mejora esperable en los ingresos gracias a la flamante ley contra la evasi�n. Esto permitir�a dejar de lado algunos de los recortes que m�s irritan a los gobernadores, como el fondo del tabaco o los subsidios patag�nicos. Alvarez vs. Alvarez �Te lo digo ir�nicamente, pero esto expresa preocupaciones profundas de todos nosotros�, aclar� Cafiero durante la reuni�n de Alvarez con los inquietos legisladores del Frepaso. Ellas son que los diputados voten las medidas m�s antip�ticas del gobierno y Alvarez los apostrofe desde la plaza al frente de una manifestaci�n de su ONG. Otros lo expresan con menos diplomacia y humor. Los miedos de Alvarez son igual de punzantes y veros�miles: que el eventual derrumbe de la Convertibilidad sea imputado a la crisis pol�tica con epicentro en su renuncia. Esto lo encierra en un c�rculo vicioso cada d�a m�s herm�tico. Se libr� del gobierno para no pagar las consecuencias de su pol�tica econ�mica, que hasta el d�a anterior reivindicaba, pero sigue ofreciendo pruebas de responsabilidad al establishment. Masculla iron�as sobre Machinea y Pablo Gerchunoff pero reclama a sus diputados acatamiento al Presupuesto que los expresa. Las definiciones progresistas no le resultan m�s f�ciles desde el llano que en Palacio. Su fuga a los espacios virtuales abre un lugar significativo para el surgimiento de un nuevo liderazgo que llene el vac�o. Ni el Frepaso ni la Alianza fueron una fantas�a, sino una necesidad, que a�n est� sola y espera.
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