Página/12 - 16 de Noviembre de 1998
La corrupci�n es tan impune, se siente tan intocable que se ha exhibido obscenamente ante el pa�s. Ah� est�n las revistas de las casas desaforadas. Ah� est�n los repentinos millonarios, las costureras del narco-set, los jueces que aman los dilatados, costos�simos departamentos. Ah� est�n todos. Se han fotografiado hasta la n�usea. S�lo ser� necesario rever esas fotos y preguntarles c�mo ganaron esos bienes, qu� laboriosidad los hizo posibles. Que digan --habr� que preguntar-- si existe en este pa�s alguna laboriosidad, por laboriosa que sea, que pueda generar tan destellantes frutos en tan breve tiempo. Habr� tambi�n que preguntarles --insistamos en esto-- a los diputados privatizadores de YPF (privatizaci�n que rindi� 8000 millones de d�lares) por qu� estaban tan, pero tan contentos. Tan contentos como est�n en esa foto que --para toda la eternidad-- captur� esa alegr�a desbocada. Habr� que preguntarle, es s�lo otro ejemplo, otra punta de donde tirar, al se�or Emir Yoma por qu� se ve tan aplomado y tan s�lido y tan soberbio en esa foto que le tomaron entrando en la Casa Rosada por donde entran los ministros y el Presidente. Habr� que decirle, al se�or Emir Yoma, que uno de los principales tipos de corrupci�n que detalla el Diccionario de Pol�tica de Norberto Bobbio es el de nepotismo: "La concesi�n de empleos o contratos p�blicos sobre la base de relaciones de parentesco y no de m�rito". Habr� que preguntarle, al se�or Emir Yoma, en base a qu� m�ritos penetr� con tanta frescura en la Casa de Gobierno. Y si esos m�ritos no son suficientes habr� que concluir que entr� en la Rosada, as�, con tanta frescura, no por m�ritos sino por relaciones de parentesco. Y que eso, en el Diccionario de Bobbio, tiene un nombre: nepotismo. Y es una de las m�s graves formas de la corrupci�n. Todo esto habr� que preguntar. Al fin y al cabo, preguntar, seg�n suele decirse, no cuesta nada. No preguntar, por el contrario, es car�simo. Tanto, que har� imposible cualquier pol�tica que quiera cambiar algo en este pa�s. |