Página/12 - 16 de Noviembre de 1998

PREGUNTAS
Por Jos� Pablo Feinmann

 

t.gif (862 bytes) Lo primero que habr� que exigir de un gobierno que suceda al de Carlos Menem ser� una abierta lucha contra la corrupci�n. S�lo desarmando ese aparato vamp�rico ser� posible emprender otras pol�ticas. Para decirlo claro: la corrupci�n, en la Argentina, es tan poderosa que impide las pol�ticas de salud, educaci�n, cultura, etc�tera. Impide que sean lo que deben ser (lo que es necesario que sean), porque las deja sin recursos. La corrupci�n es un monstruo ya estructurado que no piensa retroceder. El duhaldismo no la tocar� porque forma parte del peronismo y el peronismo, al ceder el poder al peronismo (a otra cara de sus infinitas caras: el duhaldismo) negociar� esa frontera: no revisar las privatizaciones, las s�bitas fortunas de jueces y funcionarios, las florecientes econom�as familiares. La Alianza --si desea arrancar con un m�nimo de credibilidad-- deber� hacerle frente de inmediato. El juicio a la corrupci�n es, a la Alianza, lo que el juicio a las junta fue al alfonsinismo. Si no lo hace, su credibilidad p�blica quedar� seriamente erosionada. Si no lo hace, no podr� gobernar. Seguir� gobernando la corrupci�n.

La corrupci�n es tan impune, se siente tan intocable que se ha exhibido obscenamente ante el pa�s. Ah� est�n las revistas de las casas desaforadas. Ah� est�n los repentinos millonarios, las costureras del narco-set, los jueces que aman los dilatados, costos�simos departamentos. Ah� est�n todos. Se han fotografiado hasta la n�usea. S�lo ser� necesario rever esas fotos y preguntarles c�mo ganaron esos bienes, qu� laboriosidad los hizo posibles. Que digan --habr� que preguntar-- si existe en este pa�s alguna laboriosidad, por laboriosa que sea, que pueda generar tan destellantes frutos en tan breve tiempo.

Habr� tambi�n que preguntarles --insistamos en esto-- a los diputados privatizadores de YPF (privatizaci�n que rindi� 8000 millones de d�lares) por qu� estaban tan, pero tan contentos. Tan contentos como est�n en esa foto que --para toda la eternidad-- captur� esa alegr�a desbocada. Habr� que preguntarle, es s�lo otro ejemplo, otra punta de donde tirar, al se�or Emir Yoma por qu� se ve tan aplomado y tan s�lido y tan soberbio en esa foto que le tomaron entrando en la Casa Rosada por donde entran los ministros y el Presidente. Habr� que decirle, al se�or Emir Yoma, que uno de los principales tipos de corrupci�n que detalla el Diccionario de Pol�tica de Norberto Bobbio es el de nepotismo: "La concesi�n de empleos o contratos p�blicos sobre la base de relaciones de parentesco y no de m�rito". Habr� que preguntarle, al se�or Emir Yoma, en base a qu� m�ritos penetr� con tanta frescura en la Casa de Gobierno. Y si esos m�ritos no son suficientes habr� que concluir que entr� en la Rosada, as�, con tanta frescura, no por m�ritos sino por relaciones de parentesco. Y que eso, en el Diccionario de Bobbio, tiene un nombre: nepotismo. Y es una de las m�s graves formas de la corrupci�n. Todo esto habr� que preguntar. Al fin y al cabo, preguntar, seg�n suele decirse, no cuesta nada. No preguntar, por el contrario, es car�simo. Tanto, que har� imposible cualquier pol�tica que quiera cambiar algo en este pa�s.

Hosted by www.Geocities.ws

1