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Los
gallegos somos nosotros
Por
Jos� Pablo Feinmann
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1. Este pa�s surgi� de un chiste de gallegos.
Porque eso fue la Revoluci�n de Mayo: un chiste de gallegos. Fue decirles
ostensiblemente a ellos, los gallegos, que no se los quer�a m�s por estas
tierras, ya que eran un pueblo que hist�ricamente atrasaba, ya que eran,
ellos, la �barbarie� en comparaci�n con los pa�ses a los que la Revoluci�n
quer�a unir su destino: Francia e Inglaterra. De este modo �y durante
casi todo el siglo XIX�, la historia argentina se hizo contra Espa�a,
deb�amos liberarnos de los �gallegos�, tanto en lo militar como en lo
cultural. Convengamos en que en esos tiempos todav�a no se les dec�a �los
gallegos�, pero Espa�a representaba aquello que hab�a que abandonar, dejar
atr�s. En suma, la barbarie en su expresi�n colonialista y arcaica. Los
nuevos tiempos reclamaban otros horizontes geopol�ticos, otros rostros
de la Europa: los que encarnaban el Progreso, es decir, el librecambio
smithiano ingl�s y el contractualismo roussoniano franc�s, con una osada
condimentaci�n jacobina en lo pol�tico. Tal fue la urdimbre del gesto
�antigallego� de Mayo.
Los j�venes rom�nticos de la generaci�n del �37 (Echeverr�a, Alberdi, Vicente Fidel L�pez, Juan Mar�a Guti�rrez) se lanzaron, desde el Sal�n Literario, a la b�squeda de una identidad nacional. Hab�a que encontrar una filosof�a para constituir un pa�s, seg�n la f�rmula de Alberdi. Mayo hab�a sido el triunfo de la espada, era ahora el momento del triunfo de la inteligencia. Para tal empresa, nuestros j�venes pr�ceres se lanzaron a contar chistes de gallegos. Es decir, a hablar pestes de Espa�a, a denigrarla. Echeverr�a dijo: �Somos independientes, pero no libres. Los brazos de Espa�a no nos oprimen, pero sus tradiciones nos abruman�. Guti�rrez fue a�n m�s hiriente; su chiste de gallegos fue acaso el m�s virulento. �La naci�n espa�ola (...) nunca ha salido de un puesto humilde e ignorado en la escala de la civilizaci�n europea�. Alberdi acerc� lo suyo: �La Espa�a nos hac�a dormir en una cuna silenciosa y eterna�. Y tambi�n: �A la Espa�a le debemos cadenas; a la Francia, libertades�. Luego propuso cambiar el idioma espa�ol por el franc�s, que ten�a, dijo, una �armon�a m�s �ntima con nuestro pensamiento americano�. (Estas citas est�n en mi libro Filosof�a y naci�n, Ariel 1996, pp. 98/99.) Pero nadie como Sarmiento. Campe�n de la desmesura, literato genial, s�lo �l pod�a llegar al extremo de los extremos. S�lo �l pod�a ofrecernos el mejor chiste de gallegos de la Independencia. �T�mese que el cerebro espa�ol haya experimentado contracciones en estos tres �ltimos siglos de dominaci�n terr�fica de la Inquisici�n� (Obras completas, Luz del d�a, Buenos Aires, 1953, tomo XLV, p. 204). En suma, a los gallegos se les achic� el cerebro durante tres siglos. Son, por consiguiente, brutos, afirmaci�n que constituye el fundamento de todos los chistes de gallegos y que, seg�n vemos, nos ha sido legada, tal vez no casualmente, por el gran educador argentino, el padre del aula, Sarmiento inmortal.
2. �Cu�ndo se les empez� a decir �gallegos� a los espa�oles? Esto tiene que ver con el fen�meno inmigratorio. Como todos saben, este pa�s se hizo con la inmigraci�n. (Nota: Si a usted le incomoda que escriba �este pa�s� y no �nuestro pa�s�, me permitir�a preguntarle �de veras todav�a cree que este pa�s es �nuestro�?) Todos conocemos ese viejo chiste: el hombre desciende del mono; los argentinos, de los barcos. Pero �para ser precisos� digamos que quienes descendieron de los barcos para convertirse en argentinos fueron ellos. S�, los gallegos. Ven�an de Galicia, se embarcaban en el puerto de Vigo y so�aban con hacer la Am�rica. No la hicieron. Se transformaron en anarquistas libertarios, en sindicalistas o �masivamente� en due�os o mozos de bares. As�, el espa�ol que el argentino medio conoci� fue �el gallego�. El gallego pobre, el que ven�a con una mano atr�s y otra delante, el que no ten�a estudios, el que era lanzado a estas costas por la pobreza, por el desencanto con el espacio natal. Fue blanco f�cil para los porte�os piolas que habitaban los bares. Se convirti� en s�mbolo de la torpeza, de la estupidez, de la incultura. Ser �un gallego� fue, sin m�s, ser un bruto. No es casual que la muy exitosa antolog�a de Pepe Muleiro se llamara: Los m�s inteligentes chistes de gallegos. El t�tulo jugueteaba con el ox�moron �gallego inteligente�, pero otra posible e inmediata lectura expresaba que los chistes eran �inteligentes� porque los hab�amos hecho nosotros, los argentinos. As�, los chistes de gallegos eran el divertido resultado de la inteligencia argentina trabajando sobre la materia prima de la brutalidad gallega.
3. El concepto de gallego qued� pegado a la figura del espa�ol inmigrante y asumi� tal poder que cubri�, enturbi�ndolo, a todo lo hisp�nico. En poco tiempo y para siempre todos los espa�oles fueron gallegos, aun aquellos que nos aclaraban que no lo eran, que ven�an de otras partes de Espa�a. Vano intento: el que ven�a de Espa�a era gallego y punto. En el Diccionario de Mar�a Moliner, �gallego� �en una de sus acepciones� se explicita como un giro hispanoamericano: �Se aplica a los inmigrantes espa�oles�. No obstante, por esas cosas de la historia, por la contrainmigraci�n protagonizada por los argentinos durante las �ltimas d�cadas del siglo XX y la primera del XXI, pronto Mar�a Moliner incorporar� la palabra �sudaca� a su Diccionario. Y dir�: �Se aplica a los inmigrantes argentinos�. Y los argentinos piolas habr�n de reconocer algo: esta palabra, sudaca, tramada por las palabras sudor y caca, expresa un refinado nivel de crueldad. Pocas veces el desd�n fue tan ingeniosamente expresado. Ahora los piolas argentinos lo saben: los gallegos son muy inteligentes. Pero ese saber lo sufren en carne propia, como una fiera venganza de la historia.
4. �Por qu� estas l�neas? Porque un Presidente argentino (un Presidente que en diez meses de gesti�n realiz� la asombrosa haza�a de protagonizar casi todos los chistes de gallegos) ha viajado a la Madre Patria para consolidarse, pedir dinero, respaldo, confianza, en fin, futuro. El presidente espa�ol, generoso, lo ha recibido y hasta ha dicho que le dar� un �cheque en blanco al pa�s�. No es nada tonto este �gallego�: sabe que si a ese cheque le pone alguna cifra, aqu� se lo afanan. No son nada tontos los �gallegos�: sus grupos econ�micos en el pa�s de los piolas son Repsol-YPF, Telef�nica de Espa�a, Banco Santander, Endesa (Edenor y Edesur) y SEPI (Aerol�neas Argentinas), entre otros. O sea, si los �gallegos� quieren, los argentinos piolas nos quedamos sin petr�leo, sin tel�fonos (ya no podremos contarnos por tel�fono chistes de gallegos), sin agua, sin luz y sin volar a ninguna parte. �Qu� pas�?
Acaso algunos chistes (pero no ya �de gallegos�, sino �de argentinos�) arrojen algo de luz. Se dice que, en su pueblo natal, le han hecho un monumento al abuelo de nuestro Presidente. Se dice que eternamente le agradecer�n que haya emigrado, porque si no nuestro Presidente habr�a nacido en Espa�a y tal vez ser�a el Presidente de ellos. Se dice que los ni�os argentinos ya no juegan a las escondidas porque a nadie le interesa encontrarlos. Se dice que Dios hizo a Videla con lo que le sobr� de Hitler. Que los argentinos son tan boludos como para poner un huevo en el microondas y agarrarse el otro al cerrar la puerta. Que se ahogan si les ponen un espejo en el fondo de un lago. Que cuando hay tormenta y relampaguea miran hacia arriba porque creen que Dios les est� sacando una foto. Que tienen el mejor antitranspirante del mundo: la desocupaci�n.
Por �ltimo, usted sabr�, como sabemos todos, que la OEA dice que la esperanza de vida es en Espa�a de 77 a�os y aqu� de 67. Que ellos �s�, los �gallegos�� destinan 4600 millones de d�lares para investigaci�n y desarrollo y nosotros �de piolas que somos� s�lo 1700. Que el PBI espa�ol duplica al nuestro y tambi�n el PBI por habitante. Que el desempleo es notoriamente menor y que est�n 15 lugares m�s arriba en el ranking mundial de productividad. Que no hay pel�cula argentina donde no aparezca un �gallego� porque para hacer cine tenemos que pedirle dinero a Espa�a. Entonces, aqu�, usted, yo, todos los argentinos piolas que durante a�os nos divertimos con esos chistes sobre gallegos brutos, nos preguntaremos: �Qui�nes son los gallegos? Y la respuesta es el t�tulo de esta nota.
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