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El
primer Papa multimedia Mientras las demás emisoras españolas adaptaban sus programas y reforzaban a sus corresponsales en Roma para las intensas semanas de trabajo que nos esperan, la Cope, el principal de los ocho medios audiovisuales de comunicación eclesiales españoles, convirtió toda su programación en un río sin fin por el que sólo ha circulado desde anteayer información sobre el Papa. Fernando Sebastián, Antonio María Rouco Varela, Ricard Mª Carles, Antonio Cañizares, Luis Martínez Sistach, José Angel Sáiz, Javier Martínez, Santiago Martín, Joaquín Vila, Gustavo Villapalos...Casi todos los cardenales y obispos hablaron, pero el mérito principal hay que dárselo a dos personas: José Luis Restán en Madrid y Paloma Gómez Borrero en Roma. Fundada el 12 de febrero de 1931 por Pío XI, con emisiones fijas en español desde 1938, Radio Vaticano, dirigida por el jesuita Pasquale Borromeo, ha convertido desde el viernes en un altavoz inigualable a sus más de 400 empleados (200 de ellos periodistas de más de 61 nacionalidades y 123 corresponsales en el extranjero) y a unas 600 emisoras católicas conectadas en los cuatro continentes a sus emisiones durante más de 60 horas diarias en 40 idiomas por cinco redes y cuatro canales de satélite. |
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La agencia rusa Tass y la italiana Adnkronos se habrían ahorrado los patinazos del viernes sobre la muerte de Juan Pablo II si se hubieran fiado más de Radio Vaticano y menos de intérpretes de electroencefalogramas inexistentes. Cuando no existía Internet, podían perdonarse algunos errores por las prisas. Hoy, con la excelente información en red de Radio Vaticano, no hay excusas que valgan. No sólo podemos escuchar la programación en directo desde cualquier parte del mundo sino que es posible escuchar todos sus programas de archivo, los testimonios principales del Pontífice desde su elección en 1978 y, minuto a minuto, todas las declaraciones de interés sobre las últimas horas de su vida. Entre esos testimonios no he encontrado ni uno solo crítico.Para escuchar críticas suaves, como las de Pedro Miguel Lamet, biógrafo de Juan Pablo II, o más duras, como las de Juan Arias, autor de dos libros sobre el Pontífice, a quien acompañó en unos 70 viajes en sus años de corresponsal en Roma, he tenido que sintonizar otras emisoras. «Fue un Papa muy abierto hacia fuera, pero muy cerrado y conservador hacia dentro», dijo Lamet. «Dio mucho a la Iglesia, pero la deja dividida», declaró Arias. «Creo que ha sucumbido a la tentación de los medios de hacer de su muerte un gran espectáculo y no muere como desearía: en la brecha, como mártir». |
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