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Miles de fieles aguardan en la Plaza de San Pedro para despedir al Papa CIUDAD DEL VATICANO.- Miles de jóvenes se preparaban para pasar la noche en la Plaza de San Pedro, para despedir al papa Juan Pablo II, cuyo cuerpo será expuesto en la basílica a partir de mañana por la tarde. Los jóvenes, con abrigos y víveres, se ubicaron en varias zonas de la plaza. "Quiero ver al Papa por última vez", dijo Jennifer, una colombiana de 22 años, que desde hace años vive en Roma y se preparaba para pasar la noche en la Plaza de San Pedro. En tanto, los hombres de Defensa Civil y la Cruz Roja italiana informaron que la jornada del domingo fue tranquila, pero están listos para enfrentar la jornada del lunes, cuando tendrán que dirigir a cientos de miles de personas que se acercarán a la plaza. |
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Una multitud aclamó a Juan Pablo II en una
misa Los fieles, ubicados en la explanada vaticana y en la Vía de la Conciliazione, que lleva al río Tiber, aplaudieron repetidamente cada vez que se nombraba al Papa durante el rito religioso. Esos aplausos se convirtieron en aclamación cuando el arzobispo argentino Leonardo Sandri leyó, tras el rezo del Regina Coeli con el que concluyó la ceremonia, un texto del propio Juan Pablo II escrito para la festividad de hoy. Ese texto guarda relación con la celebración hoy de la Divina Misericordia, instituida por Juan Pablo II para honrar el culto impulsado por la santa polaca Faustina Kowalska, de la que se consideraba un discípulo. En uno de sus pasajes se puede leer que "el amor convierte a los corazones y da la paz a una humanidad que parece perdida y dominada por el poder del mal, el egoísmo y el miedo". Las decenas de miles de asistentes a la primera misa por el alma de Juan Pablo II, muerto a los 84 años tras 48 horas de agonía, siguieron el rito religioso con emoción y fervor, en una mañana de cielos cubiertos en Roma. En esa solemne ceremonia, el cardenal Angelo Sodano le llamó "Juan Pablo II el Grande", haciéndose eco de los elogios interminables que desde todas las partes del mundo ha recibido el papa polaco. "Juan Pablo II, o mejor dicho, Juan Pablo el Grande se ha convertido en el cantor de la civilización del amor, viendo en ese término una de las definiciones más bellas de la civilización cristiana", dijo Sodano. "La civilización cristiana -subrayó- es la civilización del amor, a diferencia de aquella civilización del odio que fueron propuestas del nazismo y el comunismo". El cardenal, que ya no es Secretario de Estado, al haber cesado automáticamente en su cargo, como la mayoría de los miembros de la Curia, resaltó en su homilía los 26 años de pontificado de Juan Pablo II, sus enseñanzas y sus logros. |
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| El
fallecido Obispo de Roma "nos enseñó que la muerte es el
paso hacia la patria del cielo y que mientras se llora su partida hay que abrir
el corazón hacia la visión de nuestro eterno destino", agregó
el cardenal.
Tras la misa solemne, los miembros de la Curia, encabezados por el cardenal camarlengo, el español Eduardo Martínez Somalo - que en este período se encarga de la custodia y gestión de los bienes de la Sede Vacante-, se dirigieron a la Sala Clementina del Vaticano. En esas dependencias estaba situado, sobre un catafalco, el cadáver del Papa Wojtila para que los purpurados y las principales autoridades italianas le rindieran tributo. Fuentes:
ANSA, EFE y AP |
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