|
Las
relaciones entre EE.UU. y el Vaticano Gesto de Bush: asistiría
a las exequias La Casa Blanca evitó confirmar que Bush viajará a Italia y sólo consignó que la decisión se tomará una vez que el Vaticano detalle el programa de ceremonias, ya que el presidente deberá reacomodar su propia agenda, ordenada con semanas de antelación. Bush debería reunirse en los próximos días con el presidente de Ucrania, Victor Yushchenko, en esta capital, y continuar con su campaña por todo el país para reformar el sistema de seguridad social. Sin embargo, sus colaboradores afirman que el mandatario desea viajar a Roma, para sumarse este jueves a otros 200 jefes de Estado que se concentrarán en la basílica de San Pedro. "La Iglesia Católica perdió a su pastor, el mundo perdió a un defensor de la libertad humana", recordó Bush anteayer; mientras que ayer la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, describió a Juan Pablo II como "un infatigable luchador por la paz, la libertad y los derechos humanos". La cadena de televisión NBC anunció ayer que Bush acudirá a los funerales, basándose en dichos de "funcionarios de la administración", pero la Casa Blanca insistió en que anunciará la delegación cuando el Vaticano precise las fechas de cada una de las ceremonias. La muerte del Papa marcó un hito ambivalente para la administración republicana, que escuchó sus durísimas críticas por la invasión de Irak, su prólogo y su ocupación actual, pero cuya posición moral sumó votos decisivos para la fórmula de Bush y Dick Cheney. |
||||||||||||
|
||||||||||||
| Juan Pablo II resultó un aliado ideológico importante en las elecciones presidenciales de noviembre último, en un país en el que viven más de 65 millones de católicos. La prédica papal contra el aborto, la homosexualidad, la clonación, la pena de muerte, los anticonceptivos y el divorcio contribuyó a aumentar el voto católico para Bush, un cristiano evangelista practicante, en perjuicio del candidato demócrata John Kerry, un católico desapasionado. Juan Pablo II visitó sólo una vez la Casa Blanca en sus 26 años de pontificado. Fue en 1979, cuando se reunió con el presidente demócrata James Carter. Pero el Papa había desarrollado una poderosa alianza política con otro presidente republicano: Ronald Reagan. Muchos aquí los recuerdan como el binomio que pulverizó la Unión Soviética. Bush despidió al Papa con un discurso en el que destacó su defensa de "la cultura de la vida", de "los débiles" y "de la dignidad humana", hasta convertirse "en uno de los grandes líderes morales de la historia". Obvió toda alusión a sus críticas por la invasión de Irak, que el Papa calificó de "inmoral e injusta". "Usted conoce muy bien la inequívoca posición de la Santa Sede", le dijo el Papa a Bush, en su tercer y último cara a cara, en junio último, al recordarle los "numerosos documentos y esfuerzos diplomáticos" realizados por el Vaticano para promover la paz en Medio Oriente y, en particular, en Irak y Tierra Santa. Pero la Casa Blanca, al igual que como ocurrió con los presidentes Carter, Reagan, George Bush padre y Bill Clinton, buscó casi con desesperación mostrarse cerca del Vaticano. "Todo presidente estadounidense, fuera republicano o demócrata, pudo hallar puntos de concordancia con la agenda de Juan Pablo II", explicó James Guth, analista de los lazos de religión y política de la Universidad de Furman. Los republicanos, su agenda conservadora; los demócratas, su defensa de los débiles y los pobres. Ayer, por orden del presidente Bush, todas las banderas estadounidenses en espacios públicos flamearon a media asta en señal de luto por Karol Wojtyla, mientras que los 13 cardenales, 45 arzobispos, 290 obispos y más de 24.000 sacerdotes católicos rezaban por él en las diócesis de todo el país. Por
Hugo Alconada Mon |
||||||||||||
|
||||||||||||
|
||||||||||||