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Roco
Butiglione, ex ministro italiano
«Juan
Pablo II evitó la Tercera Guerra Mundial»
Por
Luis Losada
Época, España
08/04/05, 09.24 horas
El ministro italiano defenestrado por la tiranía de la corrección política
en la Unión Europea, Rocco Buttiglione, resalta la dimensión política
e histórica de Juan Pablo II.
Considerado como uno de los intelectuales del Papa, Buttiglione estuvo
a punto de ostentar el cargo de comisario de Seguridad y Justicia
de la Unión Europea, pero unas declaraciones le costaron el cargo.
En concreto, el filosófo y pensador católico se atrevió a decir que "los
derechos de los homosexuales tienen que ser defendidos sobre la misma
base de los derechos de todos los demás ciudadanos europeos", sin "una
particular atención".
-¿Qué destacaría Ud. de Juan Pablo II, que le ha conocido bien? ¿Es
el hombre que derribó el Muro de Berlín o el pastor de profunda vida espiritual?
-Para entender las grandes cosas que ha hecho este Papa debemos introducirnos
en el secreto de su personalidad y de su humanidad. Recientemente Juan
Pablo II escribió un poema en el que decía: "Esperaba tu forma para encontrar
la inquietud del mundo". Se refiere al Mesías, que quiere entrar en el
tiempo para encontrar la inquietud de los hombres. Y es el totus tuus
de María, y también el de Juan Pablo II es que hace posible una fecundidad
inusitada que permite la fidelidad y la entrega a la presencia del otro. |
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-¿Le ha sorprendido la reacción que se está produciendo estos días
en Roma y en el resto del mundo?
-Nunca me he puesto en esa situación. Pero lo que estamos viendo es una
muestra de la fuerza de gracia, del testimonio de esa presencia que ha
cambiado la vida de muchos. Hay quien dice que el Papa Juan Pablo II fue
aclamado popularmente, pero que la gente vive de espaldas a sus enseñanzas.
Puede que tengan algo de razón, porque cambiar de vida no es un proceso
que se haga de la noche a la mañana, requiere un tiempo. Pero lo que sí
atrajo a millones de personas es el mensaje de que existe una vida diferente
y que esa vida diferente es posible aunque seamos pecadores. El testimonio
de Juan Pablo II es el testimonio de alguien que se puso en camino en
la búsqueda de la vida eterna.
-Y sobre su discurso social,. ¿qué mensaje cree que ha sido el más
relevante de su pensamiento social y político?
-Muchos pensaban que la Iglesia era un elemento superestructural y además
no demasiado importante. Sólo para mujeres y para viejos que no tenían
otra esperanza. Desde luego, no para jóvenes. Con este Papa, la presencia
de la Iglesia se ha transformado en el centro punzante de este mundo.
-Tan punzante que permitió la caída del Muro de Berlín y la democratización
de las antiguas repúblicas soviéticas.
-Que el Muro de Berlín iba a caer era algo que todos descontaban. Lo valioso
es que cayera sin sangre, porque podía haberse desencadenado la Tercera
Guerra Mundial, podíamos haber vivido una Bosnia-Herzegovina multiplicada
por seis. Es de justicia recordar a las hermanas que rezaban el rosario
frente a los tanques. No se atrevieron a disparar y eso permitió el proceso
limpio. No hubo represión y hubo elecciones.
-Y eso demostró que el cristianismo y la democracia no son antagónicas.
-Exacto. Hay quien pudo pensar que la Iglesia estaba en contra de la democracia
y de la libertad. Con Juan Pablo II ya no lo pueden decir, porque su pontificado
ha impulsado la defensa de los derechos humanos y los procesos de democratización
no sólo en Europa del Este, sino también en África y América Latina.
-Dicen que la Iglesia es experta en humanidad. ¿Diría que Juan Pablo
II era el experto de los expertos?
-[Risas] Juan Pablo II era un hombre que encontró a su Salvador y por
eso se hizo profundamente humano. Ésa es la clave. |
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