Cada vez que me levanto veo ah�, encima de un armario, mi mu�eco de la tarta de separados. Pensareis que es una chorrada, pero yo me separe igual que me case, con vestido de novia.
Todo empez� hace muchos a�os, cuando conoc� al que iba a ser el hombre de mi vida, tenia el pelo corto y rubio, ojos marrones, musculoso, parec�a perfecto, hasta que en la boda cometimos el error, al partir la tarta, de jurar que volver�amos a pasar por el altar al cumplir los veinticinco a�os de casados.
No todo fue tan bien como hab�amos imaginado y despu�s de veinte a�os decidimos separarnos. No era tan f�cil, la familia de �l era muy religiosa y dijeron que ten�amos que esperar cinco a�os para cumplir lo jurado.
Por fin. Lleg� el d�a mis mis �bodas de plata�. La familia de mi marido se encargo de escoger la iglesia y sobornar al cura para que nos separara por �la iglesia�. Mis padres eligieron el restaurante del banquete y, como siempre han llevado el �cachondeo� en las venas, me hicieron esta tarta de boda y separaci�n.