El objeto de este trabajo
es de mostrar que la historia y su es tudio, así como la reflexión
de la misma, es decir la filosofía de la historia, constituyen
el fundamento más importante para comenzar a pensar estratégicamente.
Este tipo de pensamiento
es un pensamiento que supera al pensamiento científico, no excluyéndolo,
sino integrándolo. El pensamiento estratégico tiene como objetivo
buscar la capacidad de anticipación de los acontecimientos,
visualizar un destino y construirlo, y alcanzar el futuro que
se considera más conveniente para una persona, sociedad, empresa
o Nación. Es por ello que el pensamiento analítico, dualista;
que divide todo en parejas de contrarios, fiel a la tradición
occidental judeocristiana, pasando por Descartes y Marx, resulta
de carácter táctico, y es utilizado por el hombre que piensa
estratégicamente, como una herramienta.
El pensamiento estratégico
es vincular y dialéctico, en el sentido hegeliano de dicha categoría,
va desde la acción al concepto para marcar el rumbo, el sentido,
la dirección que se quiere tomar acorde con la visión prefijada.
Es por ello que es intuitivo
y está muy ligado al arte.
La dialéctica de Hegel
o el contrapunto en las fugas de la música de Bach, son fruto
de un pensamiento estratégico, así como el posicionamiento del
Imperio Británico en el siglo XIX o el liderazgo indiscutible
de los Estados Unidos en el concierto mundial actual.
Los pensadores sobre estudios
estratégicos dividen la estrategia en |
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tres niveles
de decisión, llamados comúnmente estratégico o gran estrategia,
estratégico operacional y táctico, en los cuales el comportamiento
humano es distinto dado que los valores funcionales de los cuadros
que los componen pertenecen a distintos arquetipos. Esto no
quiere decir que sean compartimentos estancos, por el contrario,
los tres niveles necesitan interactuar para que el sistema funcione
armoniosamente y se puedan alcanzar los objetivos deseados.
La existencia de los tres niveles y su liderazgo por los conductores
de los mismos es vital para alcanzar los objetivos propuestos.
Sintéticamente podemos
decir que el nivel táctico está dominado por el pensamiento
algorítmico, combinando elementos cuantitativos (cantidad de
armamento, aviones, etc.) con cualitativos (adiestramiento,
moral de las tropas). Valen aquí las consideraciones técnicas
y su aplicación a problemas concretos. En el nivel táctico impera
el pensamiento dualista, base de todo pensamiento científico
y analítico, el cual busca la aplicación en la técnica.
El nivel estratégico operacional
está formado por el diseño y despliegue de grandes planes. Está
comandado por profesionales, sean estos gerentes o comandantes
operacionales, que se mueven en el campo o en el teatro de operaciones,
y que poseen el lenguaje bilingüe del nivel estratégico y del
nivel táctico. Son el nexo entre ambos niveles y los responsables
de traducir la visión y los valores de la gran |
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estrategia al lenguaje
simple y llano del nivel táctico. Históricamente la visión y
los valores de una empresa, en el ámbito militar, se han traducido
al nivel táctico a través de la arenga. Cabe recordar la oratoria
que realiza Marco Antonio tras la muerte de César, dirigida
al pueblo romano, o las palabras de Napoleón a su regreso de
la isla de Elba, al enfrentarse al Ejército Real.
El nivel más alto de conducción
es el estratégico o gran estrategia . Pertenece al ámbito de
la política y también al ámbito religioso. Aquí se toman las
decisiones más importantes en forma de pautas y directivas muy
generales, que embarcarán a los demás niveles en la persecución
de un objetivo. Los conductores de la Gran Estrategia son los
que crean la Visión a alcanzar, el Destino que se debe perseguir.
Aquí poco valen las consideraciones profesionales y mucho menos
las técnicas. Por ello se planifica menos y se hace más estrategia
pura; identificar una Visión acorde a los Valores que se poseen
y desplegarlos hacia un Destino. Dichos conductores tienen algo
de profetas, ya que son los encargados de hacerle recordar a
una Nación, un Estado, un Movimiento Político o una Empresa,
cuáles son sus Valores, sobre los cuales se monta toda la estrategia.
Usando categorías junguianas, podemos decir que bucean en el
inconsciente colectivo de un pueblo para rescatar los arquetipos
con sus valores, y siguiendo a Hegel, diremos que son la voz
consciente del pueblo.
Los Valores indican quien
es uno y como va a operar. |