También afirman categóricamente que ‘por
supuesto que se puede aprender a liderar’.
Los mismos hermanos Boyett (1999: 46)
citan a Warren Bennis el cual sostiene que:
‘Se puede enseñar el liderazgo, el cual es
carácter y juicio, dos cosas que se pueden
enseñar’, así también citan a Peter Drucker
el cual afirma terminantemente que:’El
liderazgo debe ser aprendido y puede ser
aprendido.’
Koontz y Weihrich (2003: 537) en la sección
¿El liderazgo puede enseñarse?, comentan
que: “El profesor Noel Tichy de la
Universidad de Michigan estima que el 80%
del desarrollo en el liderazgo se deriva de la
experiencia en el trabajo, mientras que el
20% restante puede adquirirse mediante
estudio y capacitación.”
Sternberg, Robert J. (2003: 386-401) de
Yale University en su artículo: “WICS : A
Model of Leadership in Organizations”
(WICS -acrónimo de Wisdom, Intelligence
and Creativity Synthesized- Sabiduría,
Inteligencia y Creatividad Sintetizados: Un
Modelo
de
Liderazgo
en
las
organizaciones), comenta que para ser un
líder altamente eficaz, no se necesita ser un
‘líder nacido’, más bien es que se necesitan
tres componentes: sabiduría, inteligencia y
creatividad.
Goleman, Daniel y et al (2004: 138-140)
escribe: “LOS LÍDERES NO NACEN, SE
HACEN, agregando que nadie nace
sabiendo el modo de desarrollar las
fortalezas de los demás o dirigir un equipo,
eso es algo que va aprendiéndose con el
paso del tiempo, la investigación realizada
en este sentido ha puesto claramente de
relieve que los grandes líderes van
haciéndose gradualmente a lo largo de su
vida y de su carrera laboral en la medida
en que van adquiriendo las competencias
que les forman tan eficaces, y estas son
competencias que cualquier persona puede
aprender en cualquier momento, con
motivación y voluntad adecuadas.”
Kotter, John P. (2004: 194) considerado uno
de los especialistas en liderazgo de
negocios más afamado del mundo, opina
que: “El error más grande del modelo
tradicional
se relaciona con sus
suposiciones acerca de los orígenes del
liderazgo. Dicho de manera simple, el
concepto históricamente dominante toma
las aptitudes de liderazgo como UN DON
DIVINO que unos cuantos reciben al nacer.
Aunque hubo una época en la que yo
también lo creía así, he descubierto que la
idea tradicional sencillamente no se ajusta
del todo bien a lo que he observado en casi
treinta años de analizar organizaciones y a
las personas que las administran. Sobresale
particularmente el hecho de que el modelo
más viejo prácticamente pasa por alto el
poder y el potencial del aprendizaje
perpetuo.”
Lussier y Áchua (2005: 9) comentan que el
legendario entrenador de futbol americano
Vince Lombardi dijo en una ocasión: “En
contra de lo que opina mucha gente, los
líderes no nacen, se forman con esfuerzo y
trabajo arduo” (Tomado de G. Capowski,
‘Anatomy of a leader: Where are the leaders
of tomorrow’, Management Review, marzo
de 1994, pp. 10-17); citan también a J.
Nicholls, que dijo: “Todos somos líderes en
potencia y todos podemos serlo, cualquiera
que sea su situación de liderazgo natural en
este momento, usted puede decidir invertir
en el desarrollo de sus destrezas o dejar
que permanezcan como están.” (‘Escape
the leadership Jungle-Try High-Profile
Management’ de la revista científica Journal
of General Management, 27, primavera de
2002:14).
CONCLUSIÓN Y PROPUESTA
Con las investigaciones actuales y
experiencias prácticas de profesionales de
la administración anteriormente citados se
puede concluir lo siguiente: