MAHAYANA SUTRA
PARTE 2
EL LOGRO DEL KUNDALINI-YOGA



LA ULTIMA CONFESI�N - NO ME QUEDA MAS CONTAMINACI�N

25 de junio (jueves)

Cerca de las 8:00 de la ma�ana, durante la pr�ctica del pranayama Tsandali vi diversas im�genes; me gustaban y no pude con eso hacer nada. Esto cre� una contaminaci�n en mi alma. En ambas confesiones anteriores me arrepent� ante el Maestro de las cosas de las cuales cre� necesario arrepentirme, pero parece que despu�s de que se elimine una gran contaminaci�n, en la conciencia superficial surge otra mayor todav�a. Pens� en la necesidad de encontrarme con el Maestro y hablar con �l despu�s de la finalizaci�n del programa. El Maestro debe de estar cansado y acostado en el suelo. Pero, a medida que pensaba m�s y m�s en esta contaminaci�n, �sta aumentaba y se hizo insoportable. No pude esperar m�s. No pude seguir practicando. Me levant�. Luego, me encontr� con que toqu� la puerta vecina, la del apartamento del Maestro.
��Qu� pasa?�
�He venido para arrepentirme�.
�Entiendo... �Qu� ocurre esta vez?�
Me lo pregunt� con su habitual voz normal. En momentos como �ste yo perd�a el don de la palabra. Durante mi confesi�n anterior tampoco pude explicar nada con palabras, aunque sab�a de qu� deb�a hablar. A veces necesitaba treinta minutos para contar en forma clara e inteligible alguna cosa determinada. Ten�a muchas ganas de hablar, pero mi cabeza estaba llena de diversos pensamientos.
��Qu� pensar� el Maestro si se lo digo?�
�Estoy acostumbrada a ser una buena ni�a y una buena disc�pula. Pero, quiz�s se canse de m� si toma conciencia de mi mundo interior sucio y mis acciones sucias�.
�Quiero parecer mucho mejor de lo que soy en realidad�.
Debido a tales pensamientos no pude decir una palabra. Dado que el Maestro tambi�n conoc�a mis conflictos internos, prob� distintos m�todos para que yo pudiera hablar con facilidad. Ha llegado el momento en que debo librarme de la cobertura interna de mi alma que se me acumul� durante 26 a�os de vida. Primer arrepentimiento.
Segundo arrepentimiento.
Tercer arrepentimiento.
Realic� ya el primero y segundo arrepentimiento antes de que procediera a la pr�ctica en el local aislado. Gracias a esos arrepentimientos mis venenos internos sal�an afuera, pero a la vez a mis ideas ego�stas les fue asestado un golpe duro. Esta es mi tercera confesi�n, mi arrepentimiento definitivo. En mi alma ya no quedan contaminaciones.
Enseguida le habl� de lo que hab�a cometido en el pasado: de los lados sucios de mi alma, de lo que me corrompi�. Me daba cuenta de que el Maestro lo sab�a todo por ser un iluminado; hubo una fuerte resistencia en m� cuando le contaba de mis verdaderos lados sucios o aquellos lados de los que me avergonzaba.
Despu�s de arrepentirme ante el Maestro llor� durante varias horas. Perd� aquello que, como yo cre�a, era importante. Aunque era un �yo� falso, un �yo� artificial, yo cre�a que ese �yo� falso era mi �yo� verdadero. Al principio ten�a aquellos sucios deseos mundanos que tiene la mayor�a de la humanidad. Sin embargo, me gustaba pensar que estaba limpia. En efecto, trataba de pensar de esa manera. Trataba de ocultar para siempre mis defectos. Estaba satisfecha con mi inacci�n y no quer�a ver la realidad.
Sin embargo, tal trabajo de la conciencia me corrompi�. Ese empeoramiento trajo consigo otro empeoramiento relacionado con el anterior. Cre� otros empeoramientos e hizo que yo perdiera mi verdadero �yo�.
Me arrepent� de todo ante el gran Guru. La ilusi�n que yo hab�a ido creando a lo largo de los 26 a�os de mi vida se destruy� en un instante.
�Qu� cosas eran, las que consideraba importantes? Lo que pensaba que era yo, en realidad no lo era. Todo lo que consideraba hermoso en realidad result� sucio. El �Yo� que yo consideraba importante, igual que mi orgullo, fue nada m�s que una ilusi�n creada por mis ideas ego�stas.
�En mi interior ya no queda nada.
He perdido lo que consideraba la cosa m�s importante. Lo que era lo m�s importante para m�, eran mis propias ideas ego�stas.
Ya no tengo m�s nada.
La vida para m� no tiene sentido.
Es posible que mi inapreciable Guru que confiaba en m�, se haya cansado de m�.
Quiero huir.
Pero, �qu� podr� hacer si huyo?
No lo s�.
Probablemente ser� mejor que yo muera.
Quiero morir�.
Segu� llorando. Llor� a l�grima viva.
Llor�, llor� y llor� incluso despu�s de que mi cara se pusiera roja.
Aquello fue sufrimiento, pena y tristeza.
Qu� est�pida soy.
Qu� sucia estoy.
En m� (en el �yo� ego�sta) no existe ninguna Verdad.
Diversos pensamientos surg�an y desaparec�an. Todos estaban te�idos de desesperaci�n.
En contraposici�n al trabajo de m� conciencia, el Maestro parec�a tranquilo.
�Entendido�.
Me dijo que eso era lo que �l esperaba. Nunca me acus�. Siempre est� tranquilo, pase lo que pase. Cualquiera que le hable, su conciencia no se pone en movimiento. Dijo: �Todo es parte del proceso de destrucci�n de las ideas ego�stas. Si no se las exp�a (si no se arrepiente de la corrupci�n de su alma), ser� imposible lograr la Liberaci�n. Usted lo lamentar�.
�Si fuera posible, me gustar�a no cont�rselo, aunque no logre la Liberaci�n�.
�Es la ignorancia fundamental�(66*). Me tranquilic� un poco y volv� a mi apartamento. Acaba de comenzar la pr�ctica de hoy. Pero no pude practicar. Sent� una profunda desesperaci�n. Todos mis pensamientos me llevaban a un resultado negativo, de manera que quer�a morir.
Es dif�cil imaginarse el dolor y el choque que experimenta un ser humano al librarse de lo que �l fue antes y al erradicar sus ideas ego�stas. Estuve sumida en una desesperaci�n tan profunda que no hab�a experimentado nunca antes.
�Qu� representaba aquel �yo�, el cual yo consideraba como a m� misma?
Permanec� sola como una muerta en la oscuridad.
Vino el Maestro. Al mirarme dijo: �Hoy est�s bien como nunca. La contaminaci�n en la conciencia ha sido eliminada, y las ideas ego�stas se erradicar�n en poco tiempo. En realidad est�s cerca a la Liberaci�n�.
He descubierto que todo representa un proceso necesario. El Maestro me sac� de la oscuridad de la ignorancia. Ahora s� que existen un dolor incre�ble y un sufrimiento de los que incluso se puede morir cuando un ser humano se convierte en un ser no-humano. Es un choque dif�cil de imaginar.
Sin embargo, el Maestro irradiaba una luz afectuosa. La gente a su alrededor encuentra la paz al estar rodeada de esta luz. Un alma terca, igual que un alma intranquila, puede ser librada por las vibraciones de esta luz. Me recuper� del choque sumida en su luz.
Vi por delante un camino de luz. Este es el �nico camino que puedo seguir. En lugar de perder tiempo lamentando lo perdido, es mejor que avance. La cosa siguiente que voy a adquirir ser� diez, cien veces m�s valiosa que la que he perdido.
Comenc� mi pr�ctica espiritual.
Esa noche por primera vez en mi vida entr� en el Samadhi. Aproximadamente por una hora. Parece que fue un Samadhi de una dimensi�n inferior.


(66*) Ignorancia fundamental: incomprensi�n absoluta de la Verdad.





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