También
se le conoce como puenting y consiste en saltar al vacío desde grúas o
plataformas elevadas con una cuerda elástica atada al cuerpo. Es una
actividad desafiante en la que el saltador cae en picada durante unos
segundos antes de que la tensión de la cuerda lo detenga y lo vuelve a
impulsar hacia arriba hasta que se detiene.