VALSEMANA

- RUTA DE CELADA A SAN SALVADOR, TREMAYA, VENTA DE URBANEJA

 

              

El camino de Valsemana tiene su inicio en Sovilla, debajo del pueblo de Celada y su trazado discurre por la izquierda de la pradera del mismo nombre, la más larga de Celada. Desde su nacimiento hasta la "Collada" hay algo más de tres kilómetros.

      A ambos lados de la pradera se elevan los montes del Avellanal y la Ladera. Los mismos presentan una tupida masa arbórea que vivamente se disputa la luz solar y actualmente resulta muy difícil su penetración para el hombre por estos parajes, incluso en algunos tramos existen dificultades para transitar por el camino debido al poco uso que se está haciendo desde hace algunos años.

    En décadas anteriores eran cultivadas todas las fincas particulares que se encuentran entre la pradera y el monte de "La Ladera", al Este, así como en la collada, el cultivo de estos parajes, al igual que el resto de la comarca era los cereales y las patatas en las zonas más bajas y fértiles, además de la siega del eno de los prados, y en contraste con los años actuales, no quedaba un prado sin segar por muy pequeño que este fuera. El minifundio en esta pradera se deja sentir quizás con más intensidad que en otras zonas.

    Valsemana, en la misma sintonía que el resto de las cuencas de Celada, era explotada principalmente en el pastoreo y resultaba especialmente atractiva para el ganado cabrío, que iniciaba su rutas en las peñas de la fuente de "El Vado" y sin dejar las peñas llegaba hasta la collada de Valsemana, hacían el sesteo reglamentario y retornaban por la misma ruta.

    La unión entre ambos lados de los montes del Avellanal y La Ladera se hace a través de "Los Torcederos" (desvíos), únicos puntos de la pradera donde se observa arbolado.

Esta cuenca es actualmente la más abandonada en cuanto a la explotación de las que tiene Celada, debido al minifundio y su situación un poco aislada de las zonas más compactas.

El camino es tendido desde su inicio durante todo el trayecto hasta llegar a la Collada, si bien no supera los 200 metros de desnivel en más de tres kilómetros, lo que nos da una idea de su comodidad y que en más de dos kilómetros ha sido camino de camión en décadas anteriores por la explotación de una mina de carbón. Debido a lo poco usado puede que el viajero se vea obligado a pasar a la pradera para continuar el trayecto hacia la Collada.

    Desde la collada tenemos varias alternativas a seguir como son las de llegar a la Peña de Tremaya que se nos presenta delante a un kilómetro, con un recorrido muy cómodo o llegar a los pueblos de Tremaya, La Venta de Urbaneja o San Salvador de Cantamuda.

A TREMAYA,

 

    Si decidimos llegar a esta localidad nos dejamos guiar por el camino que conduce la pradera que se nos presenta delante y que tiene su definición como camino en las proximidades de una cabaña de ganado conduciéndose por lo alto del collado, donde ya se divisa Tremaya y se observa claramente el camino a seguir por la ladera Norte, entre el pueblo y la Peña-Tremaya. La distancia entre Celada y Tremaya, por el camino descrito, es de 5 kilómetros, que para hacerlos a pie resultan cómodos en su mayor recorrido y algo dificultoso en la zona de La Collada de Valsemana por lo espeso de los escobales que se desarrollan. Todo el recorrido es acogedor, entrañable y lleno de vida. Esta cuenta es uno de los hábitat más preciados por los jabalíes. Hay zonas con camperas que desde la pradera de Valsemana cortan la masa boscosa y suben por la ladera hasta la fortificación rocosa que hace linde con el término de Verdeña, que son apetecibles para caminar por ellas e introducirse algunos metros por la zona boscosa y sentir con más intensidad la naturaleza.

A SAN SALVADOR

 

    Desde La Collada de Valsemana nos dejamos guiar por la pradera que se nos presenta y después de pasar dos "torcederos" entre praderas y montes, llegamos a otra pradera abierta, siempre conducidos por un camino que da servicio a la pradera y el monte y llegamos a la carretera C-627 (Burgos-Potes). Momentos antes se nos presenta a la vista el pueblo de San Salvador, que desde Celada viene a tener una distancia de 6,5 kilómetros. Nuestros mayores transitaron mucho este camino para acudir a las ferias de ganado que se celebran en esta localidad y con más asiduidad para trasladarse a la fábrica de harinas que hasta hace unos años existía en San Salvador. En la misma se canjeaba el trigo que se empleaba por cada familia para hacer las coceduras quincenales "el pan", así como el "hacer la molienda", que consistía en moler el resto de los cereales de la cosecha (centenos, avenas, cebadas, yeros, arbejas...), para los ganados. El transporte tanto de los animales como de las arinas se realizaba hasta hace pocas dècadas por el camino descrito con los carros (hoy casi todos en los museos), tirados por vacas, "tudancas".

A LA VENTA DE URBANEJA

    Este trayecto es un poco más largo que los anteriores, unos 6 kilómetros, que tomando como referencia el "Collado de Valsemana", seguimos por toda la collada que nos lleva hasta la conocida "Peña de Tremaya", Atalaya que se presenta delante y en medio de los dos valles unidos por la collada que seguimos. Una vez en la ladera Sur de la Peña de Tremaya, ya divisamos la Venta y siguiendo un camino, actualmente sendero, nos lleva a la Venta, para de este punto poder seguir otras rutas como las que nos llevan a Fuentes Carrionas por Lores, acercarnos al Valle de Liébana o dirigirnos a cualquiera de los pueblos de La Pernía por carretera, todo ello se puede realizar con bicicleta y una buena dosis de amor a la naturaleza. Una excursión que se repetirá.

    Esta Venta, bifurcación entre las carreteras locales de Lores, Los Redondos-Tremaya-Los Llazos y la Comarcal de Cervera-Potes, fue un centro comercial de cierta importancia.

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