CELADA-SIERRA VALDECEBOLLAS

 

POR EL MONTE ALTO:

 

 

    El monte Alto se sitúa al Sur de la Sierra de Valdecebollas, en las estribaciones del Cueto, donde confluyen las lindes de localidades y Ayuntamientos como Brañosera, Herreruela, La Pernía, Muda y Celada, que actualmente pertenece al término municipal de Cervera de Pisuerga.

    El Monte Alto ocupa una superficie aproximada de unas 120 hectáreas y está catalogado como Monte de Utilidad Pública. Estos son los datos fríos del monte, pero el Monte Alto encierra tesoros exquisitos y una belleza extraordinaria a lo largo de toda su extensión. Recientemente se le ha practicado una esmerada limpieza y poda, lo que permite que su riqueza aumente así como el robustecimiento de los árboles existentes, facilitando el tránsito por el mismo.

    Existen varias rutas para adentrarse al corazón del monte, conocidas como las del camino del Camión, del Valle, de la Loma y del Soto. En esta ocasión escogemos la primera por ser la más cómoda, mejor trazada y más transitada, además de que siguiendo su ruta dividimos al monte en partes de similares proporciones.

    Esta ruta sale del pueblo de Celada por su lado Este (El Barrio), cruzamos un pequeño puente tendido sobre el río Castillería, y comenzamos nuestra ruta siguiendo la dirección del camino, en principio, unos 600 metros, hasta su inicio en el monte, son algo costosos al presentarse con un desnivel no inferior al 7% y discurrir por un terreno abierto. Llegamos al inicio del monte y nos adentramos en él, siguiendo el camino escogido, desde su inicio en la zona boscosa el camino se hace más cómodo, más tendido y también más acogedor, el bosque en principio se nos presenta plagado de arbustos de mediana altura y grosor para que, a medida que nos metemos en sus entrañas se nos muestren mayores ejemplares, algunos de extraordinarias proporciones, el señor de los árboles, el roble, que da brío y vida a estos parajes.

    Hacia la mitad del monte y nada más dejar una vieja mina de carbón al lado derecho y su escombrera a la izquierda, se encuentra un robledal peculiar, parece un vivero de viejos ejemplares, rodeado por una fortificación de piedra de metro y medio aproximadamente, con un perímetro próximo al medio kilómetro, todo ello vigilado, en su parte más alta por una cabaña de pequeñas dimensiones. En Celada todo el mundo conoce la aplicación de esta singular muralla y a muchos les trae grandes y variopintos recuerdos. En este lugar se recogía la cabaña de los vecinos de Celada, durante las noches de varios meses del año, vigilada por los vaqueros que se refugiaban de las inclemencias del tiempo en la cabaña inmediata.

    A pocos metros del Corral del Monte, como así es llamado por los lugareños, hay una zona que encierra un tesoro singular, magnífico, fascinante, que no se puede dejar de contemplar, aunque para ello tengamos que desviarnos del camino unos metros en busca del corazón del monte, para situarnos en "La Ceba del Oso", una zona tupida de acebos, árbol singular y protegido por la Ley, rodeada en esta ocasión por avellanos, encargándose de formar un tejido arbóreo lleno de colores y silencio, solo roto por los pájaros con su magia y encanto.

    Siguiendo el recorrido se observan, junto al mismo camino, ejemplares muy singulares, abiertos algunos, probablemente como consecuencia de algún rayo, aunque aún se mantienen en pie, desafiando las leyes naturales de la vejez, hasta llegar a la Peña del Hurguillo, lugar de obligado descanso para algunos y para todos de mirador. Desde este punto se domina y se admira el monte por el que transitamos, lugar privilegiado de la naturaleza, a donde puede acudir cualquier persona que desee encontrarse con ella de forma intensa, no descartando el contemplar también y muy especialmente desde el mirador señalado de la Peña del Hurguillo la fauna del lugar, las madrigueras y cuevas de los Tejones, Zorros, gato montés..., en las laderas de enfrente, denominadas Cuesta del Aguila, Los Canalizos y Matacorva.

    El Monte, así es conocido por los lugareños, ha tenido una especial importancia en la economía de Celada, por ser el mejor proveedor de "leña" para los hogares, principalmente por su situación más próxima al pueblo, así mismo ha sido, durante la mayor parte del año, el lugar de pastoreo de la denominada cabaña (ganado vacuno de 1 a 3 años), que pastaba además de esta zona la comarca de "Campullao", puerto situado en la misma vertiente y "Las Matas", en la Zona Oeste del pueblo.

    Desde la Peña del Hurguillo seguimos camino de la sierra, ahora se empieza a empinar un tanto, para dejar la parte boscosa a los pocos metros y caminar por una zona de páramo, llena de brezales y senderos, por los que transitan los ganados, son auténticas curvas de nivel trazadas sobre el terreno. Es el momento de mirar para atrás de vez en cuando y contemplar parajes, pueblos, pantanos, montes y los mayores picos del Norte de Palencia y Picos de Europa.

    Siguiendo el camino nos lleva, en principio, por las camperas del valle de Campullao, que dejamos a la izquierda, no sin antes contemplarlas y observar la cadena montañosa que la rodea con una espectacular muralla de roca caliza en toda su extensión al Noreste, ofreciendo una garganta en su parte más al Este a la que nos dirigimos para una vez atravesada adentrarnos en la zona de Las Traviesas, una comarca que se presenta en sus inicios casi plana, limpias camperas protegidas de montañas y montículos rocosos. En este punto es donde emerge con todo su esplendor una gran montaña, EL CUETO, con Valdecebollas como cumbre más alta, con 2139 metros y en medio de esta sierra el TORREON, monolito eregido como nexo de unión de los valles de La Pernía, Castillería, Mudá y Brañosera. En este punto todos los años se celebra una misa, a principios de Agosto, a la que acuden los montañeros de la zona y otras personas que guardan un especial recuerdo de los meses que permanecieron en la zona, al fijarse en dicho punto un frente de la república en la guerra civil española.

    Estos parajes son un auténtico mirador de la zona Sur de Cantabria, contemplándose gran parte de los Picos de Europa, Zona de Campoo y Valderredible, así como una inmensa extensión de Norte de Palencia. Pocos puntos de nuestra geografía ofrecen aspectos tan variopintos desde un mismo mirador, no hay que olvidar que a pocos metros del TORREÓN DE VALDECEBOLLAS se encuentra el "Pico Tres Mares", punto de contacto entre las tres principales cuencas fluviales, la Cantábrica, Mediterránea y Atlántica y las aguas de sus entrañas, según el destino de la naturaleza van hacia los ríos que en sus proximidades tienen su nacimiento. El Hijar-Ebro al Mediterráneo, el Pisuerga-Duero al Océano Atlántico y el Nansa al Cantábrico.

    Una cuenca que tiene una especial relevancia, por su forma ovalada, frescura permanente por la abundancia de manantiales, grandes bloques de piedra, de formas geométricas regulares, praderas resguardadas de los vientos y muy apta para la ganadería es la denominada como SEL DE LA FUENTE. En esta cuenca confluyen los términos municipales de Los Redondos, Celada de Roblecedo, Brañosera y Campoo de Suso (Cantabria). Además de lo apuntado es una cuenca especialmente dotada para probar la capacidad de los espeleólogos, ya que en medio de la misma se levantan dos montañas llenas de cavidades, de las que únicamente se conoce que los espeleólogos no cesan de realizar visitas y todos hablan del interés de las mismas y la envergadura para realizar la topografía y exploración.

    Sobre esta cuenca existe un importante documento que fue recuperado por el que fuera Decano de la Rota Española, don Laureano Pérez Mier, originario de Santa María de Redondo, transcribiendo un interesante pleito de pastos entre los concejos de Redondo y Brañosera, datado en 1575. Su contenido es de especial interés para conocer las relaciones entre los concejos con límites comunes, que salvaba sus desavenencias acudiendo, más que a la justicia directa, al fallo mucho más civilizado y cordial de los "amigables componedores", según se expresa en la introducción de dicho documento.

    Asimismo señala que el pleito transcribe la  realidad de una situación y unos momentos concretos del siglo XVI en la montaña palentina que no por humildes dejaban de tener importancia historia.

    De las preguntas que se hacen a los testigos, varios de Celada, se deduce, también, el tipo de vida natural de estos pueblos montañeses sus derechos, sus costumbres, el arraigo y fuerza de la tradición, sus cultivos, su riqueza lo pobreza ganadera, su vocabulario y hasta el grado general de su cultura. Se infiere igualmente la dependencia total de las gentes de estos pueblos de las condiciones ambientales y geológicas para poder sobrevivir  manteniendo un cuidado extremo en sus relaciones con los vecinos de los pueblos limítrofes sin disminuir y defender sus derechos. 

    Uno de los aspectos que más llama la atención de esta cuenca, cercana a los dos mil metros de altitud, al Norte del Valdecebollas, es que el agua que brota de la misma camina por pequeñas praderas y regatos, juntándose toda para, al final de la misma, y al no tener otra salida esconderse por una cueva oscura y profunda, entre grietas de una caliza impenetrable en algunos tramos, para volver a ver la luz a varios cientos de metros, siendo la ladera de la roca caliza, en la boca denominada la Fuente de Cueva del Cobre. Cueva del Cobre, ya de deja acoger al curioso y le permite entrar en grupo varios cientos de metros con el sonido de las aguas como guía, sin olvidar unos buenos focos y un vestuario apropiado, se recomienda no entrar nunca solo, además de adoptar precauciones de prudencia y observación permanente. Es una excursión que quien prueba repite.

    La Sierra, que comprende los parajes más altos, a partir de los 1500 metros de altura, se presenta escarpada y con cinturones de paredes de caliza que protegen a las praderías-camperas que se cobijan a su vera y son el sustento del ganado ovino en décadas anteriores y bovino en los años presentes, tanto uno como el otro venido de fuera, anteriormente de la Extremadura y recientemente las vacas llegadas de Cantabria y Asturias, pastando por sus laderas y camperas durante los meses estivales y llenando de sonidos repetidos con sus campanillas la inmensidad de las sierras.

    El recorrido descrito, desde Celada a Las Traviesas-El Cueto-Valdecebollas-Sell de la Fuente puede estar cercano a los 10 kilómetros, pudiéndose realizar hasta las Traviesas en vehículo todo-terreno, aunque no aconsejable, dada la gran belleza paisajística e interés natural del lugar.                                                    

 

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