MODELOS CUALITATIVOS
Cómo sacar mayor provecho de
los estudios cualitativos mediante el uso de Modelos Conceptuales de
Comportamiento.
En muchos casos, los estudios cualitativos tienen el fin de reducir la incertidumbre implícita en una toma de decisión, por lo que se realizan buscando concluir, a la manera de los estudios cuantitativos.
Ejemplos de ello son los estudios realizados para explorar a profundidad
conceptos de nuevos productos y servicios, o el rediseño de los mismos;
conceptos publicitarios, o ejecuciones publicitarias en diversos grados de
avance en cuanto a su producción.
Esto no significa que la decisión vaya a soportarse con resultados numéricos,
sino a que estará basada en una mejor comprensión de los efectos que esa
decisión pueda tener tanto sobre el comportamiento de compra de los clientes
como sobre los indicadores de desempeño de la compañía.
Lo que debe buscarse son resultados gerencialmente contundentes, más que
estadísticamente concluyentes. A pesar de ello, es frecuente usar técnicas
descriptivas tanto durante el desarrollo de una sesión de grupo, o entrevista
personal a profundidad, como para el análisis de resultados.
Nada más equivocado. Hay que desconfiar críticamente de las guías de entrevista
que contienen preguntas concretas, en lugar de temas a explorar. Y hay que
desconfiar críticamente de reportes de estudios cualitativos que describen
resultados en términos numéricos, en vez de ofrecer una comprensión a fondo.
Desde luego que es correcto hacer estudios cualitativos para concluir y tomar
decisiones, pero siempre sobre la base de una mejor comprensión del fenómeno bajo
estudio, nunca sobre la base de una descripción numérica. Si se desea
cuantificar la cantidad de respuestas a favor o en contra de un concepto, aún
sobre la base de un muestreo por conveniencia, lo que debe llevarse a cabo es
un sondeo.
En un sondeo, el cuestionario puede incluir tanto preguntas abiertas como
preguntas cerradas. Las primeras harán las veces de la parte cualitativa del
estudio, mientras que las segundas permitirán cuantificar algunas proporciones
de las cuales tal vez dependa la decisión que se desea tomar.
En muchas ocasiones, los estudios cualitativos se llevan a cabo como un primer
paso en el proceso de conocer a profundidad a los clientes de la empresa, tal
vez como parte de un proceso de calidad que exige un capítulo que cubra dicho
tema.
Si es la primera vez que la empresa se dedica a hacer investigación de
mercados, corre el riesgo de querer incluir la mayor cantidad de temas posibles
en un mismo estudio, independientemente de las técnicas adecuadas para obtener
la información.
El resultado es un estudio cualitativo con tintes de estudio cuantitativo y un
reporte que pretende ser concluyente acerca de los motivos de compra, los
factores de satisfacción, la percepción de marca y otros aspectos cualitativos,
como si fuesen hábitos de compra u otros aspectos cuantitativos que resultaría
mejor obtener a través de estudios distintos.
Otro error en los estudios cualitativos resulta de la volatilidad de sus
hallazgos, mejor caracterizada por el hecho de olvidar los resultados guardando
los reportes finales en un cajón del escritorio. Toda vez tomada una decisión,
esto parecería no ser importante. Sin embargo, en ocasiones es tal la cantidad
de dinero que se eroga que surge una duda.
¿Cómo aprovechar de la mejor manera posible lo que se aprende en un estudio
cualitativo?
Los estudios cualitativos corresponden típicamente a un primer paso en la
investigación de mercados. Su propósito es explorar a profundidad un tema de
comportamiento de compra para conocer algo acerca de él y aprovechar ese nuevo
conocimiento durante el diseño de un estudio cuantitativo.
Así, la terminología correcta debiera ser la de estudios exploratorios para los
primeros y concluyentes para los segundos. De hecho, podría no haber un estudio
exploratorio si se sustituye por el contacto personal, real y deliberado con el
público, buscando comprenderlo a profundidad.
Cuando sí se hace un estudio exploratorio, lo más enriquecedor de una sesión de
grupo es presenciarla. Vivir la experiencia reveladora de enterarse y
sensibilizarse acerca de lo que los productos y servicios significan para el
público y el papel que juegan dentro de sus vidas.
Para que esa experiencia trascienda se requiere que el grupo de observadores
discuta posteriormente lo sucedido durante la sesión, haga un consenso de los
hallazgos principales y los reúna en su propio resumen de trabajo. Este resumen
no sustituye el Reporte de Resultados del Investigador.
Para que los hallazgos se usen no basta con documentarlos en un reporte. Hay
que aplicarlos durante los procesos de toma redecisión de la empresa. Aún en
decisiones distintas de la que generó el estudio en primer lugar.
La experiencia dice que la mejor forma para que esto suceda es la traducción de
los hallazgos a un esquema que yo llamo un 'Modelo Conceptual de Comportamiento
de Compra' que sirve como referencia para el trabajo de muchas personas, dentro
y fuera de la compañía.
Un primer ejemplo muestra la decisión de cambiar el filtro y el aceite de un
automóvil de uso particular. Divide el proceso en dos etapas: la decisión de
llevar a cabo dicho mantenimiento 'periódico' y la decisión relativa a la
elección de una marca de filtro en especial.

Un segundo ejemplo muestra las variables que inciden sobre la decisión de
contratar una línea telefónica residencial, sea esta la primera, segunda o
cualquiera que el usuario casero esté considerando para su hogar.

El tercero describe el proceso de elección de una institución de educación
superior.

En los tres casos es importante hacer notar que se trata del resumen de uno o
varios estudios cualitativos realizados con la intención de comprender la
decisión de compra, las variables que la determinan y los participantes que
influyen durante el proceso. Sin embargo, reflejan también el expertise de las
personas involucradas en el proyecto.
El modelo resultante puede ser aprovechado de muchas maneras: como parte de un
brief publicitario, o de un manual de inducción a la compañía y su mercado; como
la base para elaborar el cuestionario de un estudio descriptivo, o como el
punto de partida para elaborar un modelo más sofisticado de predicción del
comportamiento de compra, toda vez que se agregan números a las variables que
ya se han relacionado conceptualmente. Con un modelo así, se tiene algo que
puede ir mucho más lejos que la simple experiencia de presenciar las sesiones o
revisar los resultados en un reporte final. En el menor de los casos, su
elaboración representa un magnífico ejercicio de síntesis de la propia
experiencia empresarial e impone el reto de conceptuar lo que ya se conoce
acerca de la compañía y el mercado que atiende.