LA EDUCACION EN EL PROXIMO SIGLO: RETOS Y SUEÑOS
Quiero agradecer a los organizadores y a los asistentes a este Simposium el haber hecho posible este evento, un espacio de análisis y reflexión tan necesario para los educadores. Al mismo tiempo, quiero manifestarles mi agradecimiento por haberme invitado a exponer este trabajo, el cual –espero—sea fuente de muchas más preguntas que respuestas, de muchos más cuestionamientos que ideas definitivas y fijas.
Hablar
de la educación en el umbral del siglo XXI tiene una gran carga de fascinación
por muchas razones. En primer lugar,
porque pensamos en el futuro de nuestro quehacer cotidiano, nos preguntamos
cómo seremos como educadores en unos cuántos años. Pero al hacernos esta pregunta, casi inconcientemente estamos pensando no sólo cómo seremos,
sino cómo queremos ser. Nos hacemos una
idea de nuestra profesión llena de buenos deseos, llena de sueños. Esto es fascinante.
Así
pues, reconozco en mis palabras también mis sueños y mis buenos deseos. Mis ideas parten de una profunda esperanza: ojalá y así sea la
educación en el siglo venidero.
Otra
razón que le confiere fascinación al tema que hoy abordo es el hecho mismo que
aunque el siglo XXI sea para muchos un hito sin precedentes, ciertamente los
cambios que demanda la educación del futuro ya
se están gestando desde ahora entre nosotros. La educación del nuevo siglo, del nuevo
milenio, no llegará mágicamente el primer día de la nueva centuria (es más, ni
siquiera el nuevo siglo llegará mágicamente cuando lo esperemos). Los cambios que demanda nuestra sociedad ya
se están gestando en nuestras mentes y en nuestras escuelas.
Quiero este
día compartir con ustedes cuál es mi
visión de cómo será la educación en este futuro ya tan cercano centrando mis
ideas en dos vertientes:
1) ¿Cómo se piensa que será en general la educación?,
poniendo un poco el acento en nuestro país.
2) ¿Cómo será la enseñanza en el aula, y cuál será el
papel de los educadores en este proceso?
Aunque en ambos
me arriesgaré a hacerla un poco de adivino, creo que las ideas que aquí
expondré tienen cierta fundamentación: no son totalmente
originales y por tanto escucharán que continuamente cito a mis fuentes, no con
el afán de parecer pedante sino para dar el merecido crédito a quien lo merece.
| Sin
más pues, entremos en materia. Me
invitaron a compartir mis puntos de vista sobre cómo considero que será la
educación en el próximo siglo, y yo les diría que será muy diferente a la
educación que conocemos hasta ahora. Y
será diferente por la sencillísima razón que el mundo y la realidad serán
diferentes. La educación deberá de
transformarse al mismo tiempo que el mundo y sus instituciones evolucionan.
Pongo sobre la mesa algunas de las más relevantes características que ,considero, tendrá la educación en el siglo XXI:
1) En un mundo en que lo más constante será el cambio
(baste repasar lo que ha sucedido en cualquier área del quehacer humano en los últimos 20 años), los sistemas educativos
deberán preocuparse por preparar personas que puedan desarrollarse eficazmente
en este mundo cambiante. Quien apueste a
la no innovación y a la constancia será arrollado por los cambios que
vendrán. Un ejemplo que espero sea
ilustrativo, pues todos los aquí presentes lo
vivimos: Hace
5 años Internet para muchos era una
palabreja desconocida, para algunos era una reverenda locura, había quienes le
auguraban una vida de unos cuantos meses a esta propuesta “interesante pero
sumamente impráctica”. Y veamos que es
lo que ha pasado a partir de 1995 con la red en los campos científico,
tecnológico, educativo, comercial. Y así
como apenas algunos aprendemos a usar esta nueva herramienta en 1998, ya hay
quienes se preparan para andar como peces en el agua en Internet 2, un espacio
similar al Internet que conocemos pero restringido para ser usado por
universitarios e investigadores. Para
algunos será frustante, pues la rapidez de las
innovaciones y de los cambios siempre será mayor a nuestra capacidad de ´dominio´ de esas innovaciones.
Así pues, en
este mundo de constantes cambios, la UNESCO considera que la educación debe ser
“. . . permanente, flexible y multidireccional [de manera que permita] el desarrollar un
espíritu metódico y crítico para orientarse en un mundo en plena mutación;
[asimismo, debe capacitar al estudiante] para saber interpretar y elegir la
información cada vez más masiva y diversificada.”
2) En un mundo en el que la globalización económica
parece echar raíces, considero que la educación tiene ante sí el reto doble de
educar a las personas para desenvolverse en una sociedad globalizada y al mismo
tiempo para conservar la identidad clultural de los
pueblos. Globalización no debe ser
sinónimo de uniformidad, pues esto será desastroso para la humanidad. La riqueza cultural de los diferentes pueblos
(y no hablo solamente del pueblo mexicano, de cara por ejemplo al
norteamericano, sino también de la infinidad de pueblos indios que forman esta
nación) debe ser conservada para bien de esta y de las futuras generaciones.
3) En términos generales, la educación deberá experimentar
cambios cualitativos de gran envergadura.
Como lo considera la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, la educación futura deberá descansar sobre
cuatro pilares: el aprender, el aprender a hacer, el aprender a ser y el aprender a
convivir. En otras palabras, además de
hacer énfasis en el aprendizaje de conocimientos (tal y como hemos hecho hasta
ahora), los educadores y los aprendices
del futuro deberán poner el acento en el aprendizaje de procedimientos y
también en el aprendizaje de actitudes y valores. Remarco las palabras de Naciones Unidas: aprender, aprender
a hacer y aprender a ser.
Para lograr estos sueños, los educadores manejaremos
nuevos paradigmas tales como el aprender a aprender, el aprendizaje colaborativo, el trabajo en equipo, y la incorporación en
la enseñanza de habilidades y valores.
En este sentido, considero que la
educación se moverá en una dirección en la que sean menos importantes los
esquemas de enseñanza basados en la memorización y el verbalismo, en el
individualismo, en la pasividad del alumno, en el manejo de abstracciones y en
la improvisación por parte de los docentes.
Antes que nada, se privilegiará la selección y el manejo de la
información, el trabajo en equipo, la
creatividad, la participación, la conexión de lo visto en clase con la realidad
y en la actualización del profesional de la educación.
Como
bien se apuntaba en la II Reunión del Grupo Internacional de Reflexión Sobre el
Desarrollo Futuro de la Educación, “la enseñanza fundada en la memorización de
los hechos desaparecerá y se hará hincapié en el desarrollo de las competencias
necesarias para manejar un volumen muy creciente de informaciones, de forma
lógica y pluridisciplinar. Los alumnos deberán aprender a elegir y a
explotar la información”
4) Por otra parte, considero que en el futuro estaremos
ante una educación que necesariamente lleve el adjetivo de democrática, con
todo lo que esto implica. La UNESCO
habla de una educación para toda la vida y de una educación para todos, de igualdad de oportunidades en el
acceso a la educación, independientemente de la condición social, raza o
género. Pensemos lo que esto implica para
un país que como el nuestro tiene más de 40 millones de mexicanos que viven en
la pobreza o en la pobreza extrema, pensemos en los 11 millones de indígenas
que viven en situación precaria y muchos de los cuales hablan solamente su
idioma autóctono, pensemos en las millones de mujeres que no gozan de los
mismos derechos educativos que los hombres.
Pensemos en un momento en las escalofriantes cifras que el encargado del
Programa Gubernamental de Combate a la Pobreza Extrema dió
a conocer apenas el 22 de abril de 1998:
|
|
PROMEDIO NACIONAL |
MEXICO RURAL |
CHIAPAS |
|
VIVENDA SIN AGIA |
14.7% |
33.9% |
51.2% |
|
INGRESO MENSUAL |
633.9 PESOS |
317 |
157 |
|
HOMBRES ANALFABETAS |
7.1% |
14.2% |
26.5% |
|
MUJERES ANALFABETAS |
10.9% |
20.6% |
55% |
|
ESCOLARIDAD HOMBRES |
7.5 GRADOS |
5.1 |
3.7 |
|
ESCOLARIDAD MUJERES |
7 GRADOS |
4.7 |
2.2 |
|
HOMBRES CON SEC. O MAS |
52.1% |
27.2% |
11.6% |
|
MUJERES CON SEC. O MAS |
47.1% |
23% |
5.1% |
Allí se nos
presenta otro gran reto que debemos de enfrentar decididamente. Federico Mayor ha lanzado una revolucionaria
idea que plasma en la siguiente cita:
Nosotros
le llamamos aprendizaje sin fronteras: geográficas, económicas, religiosas,
culturales, linguísticas y, desde luego, de
género. Tenemos que reflexionar porqué
dos tercios de los analfabetos del mundo son mujeres. El porqué es que la mujer ha llevado sobre
sus hombros la carga más dura en muchos países, desde ir a buscar el agua,
hervirla, trabajar la agricultura. Por
todo eso tenemos que proclamar la “educación para todos”, pero educación no
formal y basada en el mérito. Es decir, queremos que todo ciudadano sepa
que a partir de ahora, aunque no haya tenido acceso a la primaria, a la
secundaria, todos los mayores de 25 años podrán tener cursos de entrenamiento y
puesta al día, y cuando demuestren que por su esfuerzo han alcanzado la
nivelación podrán estar en la universidad, como cualquiera que haya tenido la
suerte de seguir el proceso educativo en su conjunto.”
Pero además, la idea de una educación más
democrática la veo en el corazón mismo de las escuelas: en el salón de clase. Ahora, y más aún en el futuro, veo alumnos
más participativos y cuestionadores. No veo cabida en el salón de clases para déspotas que creen poseer la verdad absoluta,
para figuras autoritarias que deciden calificaciones y aún destinos, para seres
todopoderosos que evaden los cuestionamientos de sus alumnos. En cambio, veo a facilitadores
del aprendizaje que se reconocen ellos mismos como aprendices tanto dentro como
fuera del aula. En suma, veo a
profesionales de la educación que ceden poder (que no autoridad) y adquieren
cada vez más responsabilidades.
Veo además a maestros que enseñan a personas con
nombres, apellidos y sueños y no tanto a catedráticos que imparten clase de X
materia.
Veo a maestros que son ejemplo vivo de aquello que
manejan en su discurso:
que son honestos, responsables, respetuosos, que valoran la democracia
y que tratan de evitar los prejuicios.
Veo maestros que se preocupan más por descubrir que
por cubrir una serie de temas
junto con sus alumnos.
Veo maestros que combinan el aprendizaje de
habilidades, actitudes y valores a la par del aprendizaje de conocimientos.
Al
inicio de mi presenteación , hablé de fascinaciones y de sueños. Quiero cerrar la misma con las líneas que
Pablo Latapí Sarre escribió
en su artículo titulado Responsables del Futuro del 5 de abril de 1998
(Proceso). Dice Latapí,
al comentar la Declaración de la UNESCO titulada “Sobre las responsabilidades
de las generaciones actuales para con las generaciones futuras”:
“[Esta
declaración]…se propone crear las condiciones para que la carga del pasado no
comprometa las necesidades ni los intereses de las generaciones futuras, y
podamos legar a éstas un mundo mejor.
Ante los desafíos vitales que plantea el
próximo milenio, y ponderasndo que el destino
de las generaciones venideras depende en gran medida de las decisiones que se
tomen hoy, y que los problemas actuales (la pobreza, el subdesarrollo
tecnológico y material, el desempleo, la exclusión, la discriminación y las
amenazas al medio ambiente)deben resolverse en beneficio de las generaciones
presentes y futuras, la Conferencia General de la UNESCO afirma que existe una
obligación moral de garantizar el bienestar de las siguientes generaciones.
No se trata sólo de la sobrevivencia
y la perpetuación de la humanidad, de preservar las condiciones de vida
mediante un desarrollo sustentable, para entregar un planeta que no esté
irreversiblemente dañado por la actividad del ser humano; se trata de mantener
abiertas las opciones vitales de los que han de venir; de asegurarles su
derecho a ser ellos, a escoger su
sistema político, económico y social y a preservar su diversidad cultural y
religiosa, de modo que disfruten plenamente de sus derechos humanos, de su
libertad y dignidad esencial. El
patrimonio común de la humanidad –material, cultural y espiritual—no debe ser
comprometido por quienes ahora vivimos (que hemos recibido la tierra en
herencia temporal) sino transmitido a las generaciones futuras sin compromisos
irreversibles. Y en esta perspectiva se
ubica especialmente a la educación, que debe fomentar la paz, la justicia, la
comprensión, la tolerancia y la igualdad en beneficio de los que han de venir.”
Al
inicio de mi ponencia, expresaba mi deseo de que este trabajo
fuera fuente de preguntas más que de respuestas. Espero haber logrado mi propósito.
Muchas gracias.
BIBLIOGRAFIA
Delors, et. al. (1996) La
educación encierra un tesoro. Ed. UNESCO. México, D.F.
Latapí, Pablo
“Responsables del futuro” en Proceso, 5 de abril de 1998. México, D.F.
Malvido, Adriana y Andrés Ruiz “Los países deben aceptar el derecho a la cultura
antes del fin de siglo:
Mayor” en La Jornada, 1 de julio de 1997. México, D.F.
Melgar,
Ivonne “Piden apoyar combate a la pobreza extrema” en Reforma, 22 de
abril de 1998. México D.F.
UNESCO
(1990) Sobre el futuro de la
educación: Hacia
el año 2000. Narcea. Madrid